Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXVI (1964)
- Issue
- 4 (Abril, 1964)
- Date
- 1964-04-01
- Page
- Seite 16 (sequence 16)
- Language
- German
- Belongs to
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16 ABRIL 1964 BOLETIN INFORMATIVO Ua 1% InfamiL BOLETI N INFORMAT I V O TOMAS EDISON: BIENHECHOR DE LA HUMANIDAD Nació en Norteamericana, de padre holandés y madre escocesa. Con tres meses de escuela pública, se acabaron los estudios de uno de los hombres más estudiosos conocidos. Al cumplir doce años, su padre que era un pobre obrero, le hizo trabajar explicándole que la vida era muy dura y asi el también tenía que ganar algo. Primero vendió caramelos y diarios y lo hizo tan bien, que con las ganancias de tan modesto empleo, alquiló un coche abandonado del tren y lo convirtió en taller de imprenta. Con tan reducidos medios fundó un periódico, del cual fue director, redactor, impresor y vendedor. Por ser demasiado “claro”, un aludido lo tomó y lo tiró al rio. Pero sabía nadar y volvió a su vagón-imprenta. Más tarde, el jefe de estación, por un pequeño accidente, lo despidió, dejándolo sin su imprenta y sin un centavo. Pero Tomás jamás se desalentó. Se colocó de aprendiz de zapatero. Un día que atravesaba la vía del tren, vio a un niñito que corría alocado entre los dos rieles. El tren pitaba desesperadamente. Tomás vio la muerte segura del chiquillo. Sin pensar más y arriesgando su propia vida, se lanzó tras la criatura y alcanzó a salvarla en el momento preciso en que el tren pasó como un bólido. Aquel niño era el hijito del jefe que lo había despedido. Desde el andén, el padre desesperado acaba de presenciar la escena. El hombre, fuera de sí de alegría, abrazó a su hijito y al salvador de éste, diciéndole: “Pídeme todo lo que yo pueda darte; nunca podré pagarte este beneficio”. Tomás sólo pidió conocer al funcionario del teléfono de ia estación. El jefe se lo permitió y además desde ese día le incorporó al personal técnico. Qué suerte para Tomás. Ya podía comprar libros y hacer ensayos. Y con estoi llegó el primer invento: una especie de reloj automático, que cada media hora enviaba, en su lugar y puntualmente, los mensajes necesarios. Yendo una vez en un tren con el maquinista, vieron otro tren que avanzaba en sentido contrario por la misma vía. Pararon su propio tren, pero el choque era inevitable, porque el otro maquinista no podía ver las se¬ ñales. debido a una montaña interpuesta. Edison agudizó su ingenio. Con el silbato de su locomotora y el alfabeto Morse, envió repetidas veces por los aires el S. O. S. Peligro, deténgase. En pocos minutos ambos trenes estaban detenidos a cincuenta metros uno de otro. A fuerza de pruebas, perfeccionó su teléfono y un banquero le compró la patente por 40.000 dólares. Con esto, Edison compró casa, tomó esposa y montó talleres nuevos. A los pocos meses apareció su segundo invento: El micrófono. Siguió trabajando veinte horas diarias, hasta que dio con el fonógrafo. Estos discos, que tenemos en casa y los que escuchamos por la radio son copias del famoso “cilindro de estaño que habla”, inventado por Edison. Cierto día observó como un cable eléctrico se calentaba y producía una luz intensísima, pero que al instante se quemaba. Edison pensaba si podría conseguir que este hilo na se quemase y siguió observando atentamente. “Este hilo arde por la acción del oxígeno del aire”, se dijo. “Fabricaré un globo de vidrio, le extraeré el aire y-...” ya teníamos la ampolleta eléctrica. Sus propios talleres y la ciudad de Nueva York son los primeros en gozar de la luz eléctrica. Ya tenía 80 años, pero no descansaba, quiso seguir sirviendo a la humanidad, y los Inventos se multiplicaban: el cine, los acumuladores, las baterías y cientos más, hasta llegar a los 1.180. A los 84 años, su familia le suplicó que no trabajara más. El prometió trabajar solamente doce horas diarias, pero no pudo cumplir sus deseos, ya que la muerte le reclamaba. Murió a esa avanzada edad, sin haber descansado jamás, todo por encontrar nuevos inventos que pudiesen ayudar a la humanidad. Carlos Gristani Simón trabajaba, dia a día, quemando tierra para vender sus ladrillos a un mercader. Continuamente se quejaba de su duro trabajo y rogaba a Dios que lo hiciera tan poderoso como el mercader. Una noche soñó que Dios le convirtió en mercader. Iba por el desierto con sus animales, cuando a pocos metros vio un león. Rogó a Dios ser tan poderoso como el león... y fue león. Buscaba una presa, por la noche, cuando se dio cuenta que se estaba hundiendo en un pantano. Rogó a Dios ser tan poderoso como el pantano... y fue pantano. Permaneció quieto por mucho tiempo, hasta que sintió que se estaba quemando. Rogó a Dios ser tan poderoso como aquél que lo quemaba... y fue Simón, que estaba quemando tierra del pantano para hacer ladrillos. Y desde que despertó hasta el fin de sus días, todos se preguntaban extrañados, por qué Simón ya no se quejaba más de su trabajo. (Enviado por Jorge Berger) Unzas de un leñador LOS KIBUZIM El avance que ha tenido Israel se debe no sólo al idealismo y al trabajo incesante de sus habitantes, sino también al programa de trabajo en conjunto, o sea, “todos para todos”. Estos son los Kibuzim. La gente de los Kibuzim sacaron las piedras del árido suelo, trabajaron incesantemente, pelearon contra los invasores árabes durante años, pero finalmente su labor está dando sus frutos. Resplandecientes valles que desde la altura se ven de alegre colorido. Pero aún duermen con el arma debajo de la cama, secan pantanos, y convierten las regiones áridas en zonas fértiles. Comen juntos hombres y mujeres efectúan una labor ertraordinaria y también en una unidad extraordinaria pasan los años de su vida. . Además, tienen programas culturales, tienen colegios con profesores preparados, enfermería, cunas para los recién nacidos, etc. La mujer cuida los niños, trabaja en la lavandería, arregla los trajes, cocina, etc. El hombre se preocupa del trabajo pesado (trabajar en la tierra, en el campo) y se hace cargo de los negocios que hay que hacer, como por ejemplo comprar semillas, tractores, etc. Los kibuzim son ejemplos de lo que la unión, y el esfuerzo pueden hacer para el bien de todos. 1 Arturo Manes CAMPAMENTO BARCAI 1964 UNA EXCURSION DE PESCA Yo fui al Sur en auto. Llegué a Llifén. Allá habían boteros, que nos llevaban en botes y nosotros íbamos matando tábanos para pescar mejor. Mi mamá les tenía miedo y yo le decía: “No tengas miedo, no pican fuertes”. Mientras que ¡yo conversaba, de repente picó un pez de más o menos medio kilo. Mi hermano pescó otro. Así seguimos pescando y finalmente terminábamos esta excursión. Después Íbamos a la isla Fresia. ( Tomás Iiirsch Un leñador estaba enojado porque el árbol que estaba cortando no se partía. En ese instante pasó una viejeclta con un canasto y le dijo: “Tú puedes pedirme un deseo”. El leñador suplicó: “Deseo que cualquier pedazo de madera que yo tome en mis manos, se parta”. Cuando llegó a la casa, se sentó en una silla y como ésta era de madera se rompió. Después se puso unas zapatillas de pradera y éstas se rompieron. Quiso sacar los calcetines del armario, éste se cayó y se partió en mil pedazos. Cuando quiso sacar el pan del cajón de la mesa, se quebró la mesa. Se acostó en la cama. Cataplum, se partieron las tablas, cayó al suelo y rodó hasta la pared. Esta a su vez se cayó y con ésto se rompió la casa. Ahora quiso ir donde amigos, pero cuando golpeó ia puerta, ésta se partió. Desde entonces, nadie quiso saber nada de él. Se fue a dormir al bosque y soñando se topó con un árbol el que se le cayó encima, muriendo el leñador miserablemente. (Enviado por Ruth Engel) Yo fui al campamento Barcal 1964. Me tocó el primer turno, desde el 9 al 19 de enero. Tuvimos varios dirigentes, ellos fueron Miguel Benger, Marcelo Nachmann, Iván y Lilian. El encargado de la repartición de los alimentos era Iván y le decíamos “el choro”. El jefe era Marcos Wisch. Nuestro campamento lo formaban tres carpas, la nuestra se llamaba “Migdal-Or” (Faro). Venía luego la de las mujeres' “Israel” y la de los mayores “Ben-Zvi’. Esta última tenía un dirigente muy bueno, llamado Leonardo. Venía de Argentina, por supuesto al tiro le llamamos “ché”. Este era nuestro programa; Nos levantábamos a las 7 horas a lavar los platos que quedaban de la noche anterior. Tomábamos desayuno y asistíamos a continuación a reunión general. Allí se ordenaban los 'deportes que vendrían a continuación y otras cosas que se pensaban hacer en el transcurso del día. Luego venía la hora del baño. En eso llegaba la hora de almuerzo, los juegos después. Un día se efectuó la “Barcayada”, una competencia deportiva. Nos repartimos' en tres grupos, fue de lo más entretenido. Otro día llegamos hasta Viña,;én general lo pasamos muy bien. A los pocos días de terminado el campamento, partí con mis padres de veraneo a Concón. CONCON Partimos en el Peugeot y una eitroneta. Fue muy entretenido. demoramos en llegar idos horas y media. En las mañanas Íbamos a bañarnos a Playa Amarilla, también ahí jugábamos fútbol. En las tardes andábamos a .| caballo o en bicicleta, cuando se oscurecía se formaban grupos y encendíamos fogatas. Lo pasamos tan bien, que no nos dimos cuenta como llegamos a ¡Santiago un día. Pero también en Santiago lo pasé muy bien, bañándome en la piscina. Así, rápidamente pasó el verano y ya estamos de vuelta en el colegio. Ei,stoy feliz porque tengo a todos mis antiguos compañeros, también mi profesora es muy buena. No me queda más que estudiar mucho para ganarme otro veraneo tan feliz como éste. BENJAMIN KAUFMANN BUEN HUMOR Una vez, la mamá le preguntó al hijo: “Porqué te pusiste el calcetín al revés?”, a lo que respondió el chico: “Porqué el derecho estaba roto”. Cierto i problema moral preocupaba al dueño de un restaurante, por lo que solicitó el consejo de un amigo: “Estoy frente a un dilema. La otra noche, di a a un cliente diez escudos a cambio de un billete, pero después que se fue, me di cuenta que. me había pasado un billete de cincuenta. Ahora, desde el punto de vista moral, ¿debo o nó debo decírselo a mi socio? El caballero llama la atención al mozo que lo atendía: “¿Qué significa este plato mojado con una mosca?”. El mozo explica: “El plato mojado es su sopa, señor, y en cuanto a la mosca, me imagino que Ino será la primera vez ”, “No, pero es que la mosca está cruda”.