Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXI (1959)
- Issue
- 12 (Diciembre, 1959)
- Date
- 1959-12-01
- Page
- Seite 11 (sequence 11)
- Language
- German
- Belongs to
- journal issue
- OCR quality
- 80% known words query
- IRI
…/8553624-8557464-9194450--2759-8557765- Visual Library
- page viewer of the UB Frankfurt
OCR text
Diciembre 1959 BOLETIN INFORMATIVO 11 DIVISION CULTURAL DE ISRAEL por Eliezer Doren (Embajador de Israel en Chile) Tuve la oportunidad de visitar hace varios años, el departamento de relaciones culturales de la cancillería francesa. El director de dicho departamento me explicó en el curso de nuestra conversación, sobre su trabajo, la finalidad de los esfuerzos que hace Francia por difundir su cultura en el mundo con las siguientes palabras: “En este mundo político, en el cual los gigantes pugnan por la supremacía en el mundo, ¿cuáles son las posibilidades nuestras, de Francia? ¿Podemos acaso competir con los Estados Unidos y con ia Unión Soviética? ¿Podemos acaso igualarnos a ellos en el terreno de la economía? ¿O tal vez nuestra fuerza pueda manifestarse en nuestra influencia política en la arena internacional? En un terreno, y en uno sólo, podemos sacar a relucir nuestra supremacía y nuestra ventaja: en la obra cultural que ha creado el genio francés, en el transcurso de las generaciones. Y es por esta razón que en nuestras relaciones con las naciones del mundo prestamos tanta atención justamente a este terreno. Creo que estas palabras del funcionario francés pueden aplicarse también a Israel, y hasta diría que su importancia para nosotros es mayor todavía que para Francia. Son muchos los países antiguos que conservan su posición y su prestigio en el mundo gracias a los valores espirituales que aportan a la civilización humana. Los valores de la cultura hebrea, cuyos fundamentos se asientan sobre la civilización bíblica y talmúdica, sobre las obras de los sabios judíos de muchas generaciones y sobre la creación espiritual del Israel moderno, estos valores gozan de enorme prestigio en el mundo y en la medida en que sepamos emplearlos en el exterior, nos ganarán una posición de aristócratas entre las naciones, y nuestro Estado como Estado civilizado y amante de la cultura se podrá granjear la simpatía y el respeto de los pueblos del mundo. Paralelamente al énfasis en nuestros logros sociales y económicos, debemos enfatizar también nuestra creación espiritual de hoy y sus fuentes en el espléndido pasado del pueblo judío. Al igual que otros países pequeños, no podremos competir en la familia de las naciones sino con nuestra calidad y nuestro nivel. Pueblos como el italiano, el griego y hasta el francés saben explotar tesoros espirituales históricos en su lucha por una posición honrosa en el seno de las naciones y aún más países como Inglaterra y la India. Las jiras de la orquesta filarmónica israelí por diversos países, las representaciones de nuestros elencos teatrales, las exposiciones internacionales, el aporte de nuestros estudios y nuestros investigadores al esfuerzo científico en el terreno de la energía nuclear y en otros campos, las visitas de nuestros profesores a universidades extranjeras y su participación en congresos científicos internacionales, todas estas actividades han alzado el prestigio de Israel entre las naciones y le han ganado simpatizantes más que gran parte de ios argumentos que nosotros empleamos para justificar nuestra actitud y nuestra posición. El valioso rubro de exportaciones llamado cultura es un agregado imprescindible a nuestro esclarecimiento político. En el terreno de la literatura el serio problema con que se tropieza es la cuestión de la traducción de lo más selecto de la literatura hebrea a lenguas extranjeras. Nuestra moderna producción literaria es considerada hoy en el mundo, como una literatura de regular a buena. Pero nuestros escritores clásicos, a quienes nosotros consideramos de categoría y calidad internacionales, no son comprendidos en el extranjero y sus obras traducidas casi no encuentran el eco merecido. Las editoriales extranjeras están dispuestas a publicar tan sólo las obras cuya amplia difusión esté asegurada de antemano y no les atrae en particular nuestra buena producción literaria, y mientras tanto, la pluma de nuestros autores casi es desconocida en el mundo. Si sabremos cómo vertir la literatura hebrea a otros idiomas y conseguimos su publicación, habremos agregado un eslabón en las vinculaciones de nuestro Estado con el mundo. Los logros de la ciencia, pura y aplicada, constituyen un importantísimo haber en nuestra presentación en círculos científicos internacionales. Nuestras instituciones científicas y técnicas, nuestras plantas de investigación, las publicaciones científicas de nuestros investigadores, la participación de éstos en congresos científicos internacionales y los importantes congresos científicos que se efectúan en Israel, todo esto contribuye a realzar el prestigio de Israel. Si agregamos a todo esto también el eficaz aprovechamiento de nuestros hombres de ciencia, de sus logros con el fin de extender ayuda científica y técnica a diversos países del mundo, se recibe un cuadro alentador del aporte de la ciencia en Israel a la presentación de Israel como país docto y culto a la vez. En el terreno de la arqueología tenemos amplio espacio para ubicarnos en él. El mismo hecho de la vinculación de la nueva Israel con los acontecimientos bíblicos y su identidad como Tierra de la Biblia, puede adjudicar a nuestro país una importancia histórico - científica por demás interesante con la consiguiente trascendencia política. Pero ni siquiera en este terreno descansan los árabes, los que sostienen ahora que Israel de hoy no es la Tierra de la Biblia. Jordania no es más pobre que Israel en lugares santos e históricos, tanto judíos como cristianos. Nosotros nos hemos interesado seriamente por atraer expediciones arqueológicas, que vengan a perforar nuestras tierras a fin de revelar al mundo los antiguos tesoros que se ocultan en el corazón de nuestra tierra. Hasta en esto tropezamos con el obstáculo del boicot político de parte de los árabes. No obstante, seguimos con nuestros esfuerzas en este sentido. El teatro hebreo ha alcanzado en Israel un nivel y una capacidad merecedora de respeto. Pero, por otra parte, nosotros hablamos y representamos en una lengua que no es internacional. Esta importante rama artística se enfrenta en el mundo entero con el mismo problema: cómo elevar el arte de la expresión, la mímica y la gesticulación a la categoría de una vivencia aun para un público que no comprende la lengua de los actores. Las grandes concentraciones de judíos en el mundo, que hace muchos años gozaron de la representación del “Dybbuk” a pesar de que la lengua hebrea les era desconocida, ya no existen, y el repertorio israelí original, no atrae al público de hoy hasta tal punto que esté dispuesto a pasar una noche en un teatro cuya lengua le es completamente extraña. Tan sólo un teatro, que ha alcanzado un muy elevado nivel artístico puede esperar tal fuerza de atracción. Un problema distinto es de cómo introducir el drama israelí a los teatros extranjeros. Ello es posible y factible en la medida en que el drama tenga un carácter social universal y un nivel internacional. Por otra papte, hemos sabido aprovechar debidamente la obra de nuestros pintores y de nuestros compositores israelíes, cuyo idioma es universal y comprensible a todo pueblo. Si bien nuestros artistas en los terrenos de la pintura y la música pertenecen en su Cada niño, aunque sea donde se encuentre, considera a una fiesta un acontecimiento que le agrada. En caso contrario, es para él una fecha de poca importancia. Nuestro deber es, por lo tanto, de explicar a nuestros hijos en forma satisfactoria nuestras fiestas, porque el cariño a nuestra historia y nuestra cultura da la fuerza para el judío en muchas oportunidades de la vida. Por lo tanto, tenemos la obligación de atraer a estos niños, los que solamente pueden preguntar: ¿Por qué soy judío? Nuestras fiestas, fechas recordatorias de un glorioso pasado, son los días más indicados para estos fines, pero tenemos que festejar éstos en una forma que les agrade a los ni¬ ños. Solamente así se puede enseñar a los niños más apartados de la colectividad. Esta idea queremos poner en la práctica este año en la fiesgran mayoría a la escuela modernista y no siempre encuentran los que visitan sus exposiciones y sus conciertos el tono israelí original, es un hecho comprobado que sus obras nos han ganado mucho respeto y admiración. Debo señalar con gran pesar que en el campo de la película israelí aún no hemos hecho progresos. El número de películas de acción que hemos producido es ínfimo y nuestra película documental todavía no se ha despojado del tono propagandístico dirigido solamente al público interno —la población del Estado y las colectividades judías del mundo. En nuestros días, éste es uno de los más importantes medios de divulgación y difusión, y el hecho de que la película israelí no ha logrado hasta el día de hoy, alcanzar un nivel artístico digno representa una gran pérdida para nosotros. Cuando un Embajador entrega sus cartas credenciales al Jefe del Estado ante el cual está acreditado, suele él intercalar en sus palabras una frase de rutina sobre sus “esfuerzos por fomentar los vínculos amistosos entre ambos países en los terrenos de la economía y la cultura”. A veces no son éstas sino palabras que se dicen por decir. Pero nosotros estamos obligados en el marco de nuestros enormes esfuerzos por ganar simpatía y el apoyo de otros países, a valernos de este medio de la difusión de la vieja y nueva cultura de Israel como respaldo para nuestra labor política. JADLA ta de Janucá, que se realiza el domingo 3 de enero, a las 17 horas, en la B’ne Jisroel. Se invita a todos los niños, de 4 a 13 años, para que participen en esta fiesta. Habrá un cabaret infantil, escenas de nuestra historia, danzas, música y canciones. Fuera de todo esto, recibirán los niños, regalos, refrescos y dulces. Se entiende, que por los enormes gastos podemos invitar exclusivamente a los hijos de los socios de la B’ne Jisroel y a los hijos de los socios de la A. T. I., instituciones organizadoras de esta fiesta. La entrada es gratis. Los mayores pueden acompañar a los niños,, pero en este festival tienen los niños la preferencia de ocupar los mejores asientos. Esperamos que nuestro esfuerzo sea premiado con la asistencia de muchos niños, para que nuestro festival sea un éxito. wm mm «*¡8» lltl§É®§g màâm. msm mÈê. '.'np.uii.vuVi :-V.Vñ\Vv. jé.V.l'áV: it§P¡ •••¿UtVñAViiiUsisU MANFRED KLEIN. Tapicería de Bertoldo Schlesinger 10 de Julio 357 Fono 397282 La Psicología del Niño frente a nuestras Fiestas Un Rincón de Safed ^75252