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Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1955-03-01 · 3 (Marzo, 1955) · p. Seite 8

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Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XVII (1955)
Issue
3 (Marzo, 1955)
Date
1955-03-01
Page
Seite 8 (sequence 8)
Language
German
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8 BOLETIN INFORMATIVO Marzo, 1955 En tierras de la Biblia TRUMPELDOR breros impermeables o can pañuelos de colores vivos. Ante aquella abundancia de lindas piernas femeninas los miembros del kibutz permanecían imperturbables. Ellas mismas se sentaban sin que nadie les dijera: ‘‘Ponte aquí y se servían la comida. Se come un solo plato. Y los desperdicios se echan en otro. Según me dijeron eran para simplificar el trabajo de limpieza en la cocina. —Si cada uno utiliza cuatro y cinco platos, figúrense el trabajo que se presenta allá dentro. Explicó el secretario indicando hacia el local en donde mujeres y hombres preparaban los alimentos. —¿Cómo hacen con los ni¬ ños? —pregunté; no habían muchachos e,n el comedor. —Nuestros hijos tienen su casa. Los más pequeños tienen una y los más grandes otra. Duermen allí y allí son cuidados y vestidos. Cuando uno vuelve del trabajo se lleva su muchacho a la casa. En la noche lo entrega de .nuevo, no duermen con los padres. ¿Cuál es la única propiedad particular que conservan ¡ustedes? —El hombre sonrió. —Mi ropa, mis zapatos y lo que yo tenga en mi cuarto. Claro está que no necesito libros, porque tengo los que deseo en la biblioteca. Ni comprar periódicos. Los compra el kibutz todas las ma¬ ñanas. —¿Y la ropa de su hijo? —Todos nosotros trabajamos para darles comodidades a todos nuestros hijos. El hijo de mi amigo vive tan bien como el mío. Trabajamos más para que vivan mejor. El bibutz tiene también su kindergarten, su escuela primaria y algunos, su liceo. Todos los gastos de estudio corren por cuenta de la comunidad. —¿Será así la vida en Ru- <3ia? —pregunto a una reportera norteamericana que viajaba junto conmigo. —No creo— dijo sonriendo el secretario. Busque usted policías que estén obligando a trabajar, Si yo quiero me voy del kibutz y trabajo en otro lugar. En ese caso me dan una pequeña compensación para los gastos de viaje, cien libras: me puedo llevar también lo que tengo en mi cuarto. Mi ropa y mis zapatos. Nadie me lo prohibe. No me dan más, porque yo no tengo nada; ni aporté nada cuando sé fund el kibutz. Ninguno aporta dinero. Además todo esto —y el hombre señaló las casas— es nuestro. Es de todos los que trabajamos aquí, no es del gobierno. El gobierno no regala nada. Nos da facilidades de compra, créditos, etc. —¿Los trajes que le dan a ustedes son todos iguales? —Los de ti-abajo, sí. Los fluxes son mán o menos similares. Nosotros mismos confeccionamos nuestros vestidos. —¿La similitud en el vestir no ocasiona problemas entre las mujeres? —La mujer siempre es mujer. Le dan un traáe igual a la otra y lo arregla. Algún detalle cambia. El kibutz además de tener su escuela, su médico, sus talleres y su tierra para sembrar, cuenta con pequeñas industrias. Hay algunos que enlatan sus frutos y hasta exportan. Otros, no sólo tienen sus propios talleres mecánicos para autos y tractores, sino que representan a firmas norteamericanas que distribuyen implementos agrícolas. El kibutz, lo contrario de su miembro, siebre busca aumentar sus ingresos. El de Kfar Giladi, casi pegado a la frontera del Líbano, tiene un hotel para el turismo. Lo administran miembros del kibutz y los ingresos son para la comunidad. —¿Y si alguien es flojo y no rinde en el trabajo? Es una pregunta que frecuentemente hacen a estos judíos colectivistas y la. respuesta es la misma; —Se le llama la atención, pero si insiste se le expusa de la comunidad. Estas agrupaciones tienen además una especie de Corte de Justicia cuya misión es intervenir ante los miembros que por cualquier causa riñan. Cada persona puede estudiar si lo desea y el kibutz en ese caso les da las horas necesarias. Si los estudios son especializados puede ser becado. Despenden en todo caso de las posibilidades económicas de la agrupación. En Estados Unidos, me informaron, hay miembros especializándose en cuestiones agrícolas. Estos judíos que odian el dinero, se muestran orgullosos cuando le dicen al visitante: “Todo esto es nuestro” y enseñan aquellas tierras de Galilea. Son colinas suaves, trozos bien cultivados y cerca de algún olivo, un pastor con su rebaño. —Allí están nuestras ovejas. Jamás dicen “mis ovejas”. Esta frase quedó enterrada por el arma más tremenda que tienen los judíos: la fe. Y uno cuando presencvia la muerte de “lo mío”, clava d enuevo los ojos en las colinas de Galilea, en las casitas blancas y en los olivos. Allí mismo fue donde Jesús dijo: “Dad y se os dará”. EL TALMUD El Talmud se compone de dos partes: La Mischna y la Guemara, cada una de las cuales consta a su vez de varias partes, llamadas genéricamente sedarim. Solamente la Mischna se compone de: (Seder ¡Zeraim, simientes. Seder Moed, fiestas, Seder Naschim, mujeres, Zeder Nezikim, daños, Seder Kodachim, oblaciones, Seder Tohoroth, purificaciones. Cada una de estas partes se subdivide a su vez en otras llamadas Masseje. La Guemara también se subdivide en partes. Hay que (añadir también Ojos Midrachim, interpretaciones parabólicas de versículos bíblicos. Hay que advertir por último que existen dos Talmudim o recopilaciones de tradiciones orales; el TALMUD DE JE- RUSALEN y el TALMUD DE BABILONIA, que toman su nombre del lugar en que fueron redactados; pero ambos son, en el fondo, un mismo cuerpo de doctrina. Entre las traducciones fragmentarias que se han hecho del Talmud, podemos citar las que Moise Schwab y M. Rabbinowicz hicieron, respectivamente, del tratado de las bendiciones, Berajoth y del de las Viudas Jeluboth. Modernamente se han anun ciado varias traducciones íntegras del Talmund en inglés, francés y alemán. En castellano no heñios tenido noticia que se haya publicado ninguna antología talmúdica. Y aquí la historia de loseí Trumpeldor, el “héroe manco”: Iosef Trumpeldor nació el 21 de Noviembre de 1880, en la ciudad caucasiana de Piatigrosk, alejado de todo ambiente judío. En el oto¬ ño de 1902 ingresa al ejército ruso, y poco más tarde, estallada la guerra ruso-japonesa, es enviado voluntariamente a la linea de fuego en la Siberia Oriental, En Agosto de 1904, es herido y pierde su brazo izquierdo, pero rechaza el ofrecimiento de 'licencia que se le hace, pidiendo que se le permita soportar las inclemetíjcias de la guerra “hombro a hombro con sus demás compañeros de fila”. Con la caída de Port Arthur es tomado prisionero por los japoneses. Durante su reclusión de un año, se convierte en el jefe espiritual de los prisioneros rusos, judíos, organizando centros de estudios, dictando cursos, enseñando a leer y a escribir, editando un boletírii bajo el nombre de “Vida de los judíos”, y poniendo las primeras toases para la creación de una colonia colectivista en Palestina. De regreso a Rusia, se dedica al estudio. Su conciencia social se cristaliza y profundiza. Se interesa especialmente con| los problemas sociales y de las comunas. El problema nacional es otro de los temas que más ocupan su atención. Según su opinión las naciones han sido un producto de factores histéricos naturales, y estaba convencido que éstas también subsistirían en un régimen socialista. El nacionalismo era para Trumpeldor un fenómeno positivo, Ya desde su temprana juventud sintió Turmpeldor su aversión por el régimen social existente, esforzándose por hallar una solución al problema del obrero por construir una sociedad mejor y más justa. En el kibutz, y en la sociedad colectivista en Palestina, vio Trumpeldor la síntesis completa de la liberación nacional y social de su pueblo. A fines de 1911 se reúne con algunos de sus comjañeros en la ciudad de Romny para elaborar un programa para la creación de unja colonia colectivista en la diáspora, que luego establezca en Palestina, Una vez terminados sus estudios unversitarios, se entrega al estudio del idioma hebreo y al ejercicio de trabajos físicos. En el otoño de 1912 emigra con algunos compa¬ ñeros a Palestina e intenta realizar su sueño de una colonia colectivista. Pero el experimento no se mantiene mucho tiempo. La falta de una preparación adecuada y la dura realidad del país, precipitan su fracaso. Pero Trumpeldor no desepera, Es necesario reunir fuerzas y bregar nuevamente hacia la meta. Mientras tanto trabaja en Degania. Trabaja y se acerca a las masas obreras para conocer y estudir sus problemas. En 1913, se dirige a Viena donde participa en el Congreso Sionista, y después de una corta visita a Rusia, retorna nuevamente al país. Con el estallido de la primera guerra mundial, se traslada a Alejandría y se entrega a la idea de la formación de una Compañía de Muleteros. Trumpeldor, nombrado capitán en el ejército inglés, participa en la campaña de Gallipoli, donde las fuerzas británicas son derrotadas. A fines del año de 1916, el cuerpo Real de Muleteros, bajo la comandar.fci de Trumpeldor, es disuelto. Estallada la revolución rusa se dirige a Petrogrado. Comienza a soñar con grandes planes de legiones judías, que se dirigirán hacia Palestina a través del cáucaso, y sobre la creación del primer cuerpo de Autodefensa judío, en la época de los progroms. En todas partes es el cerebro, el guía y el animador. Trumpeldor comienza a pensar en la organización y preparación de miles de jóvenes judíos, para la nueva vida en Eretz Israel y organiza el “Hejalutz”. Se entrega de lleno a esta tarea, viaja por decenas de pueblos y ciudades, propaga, explica y diseña. En Noviembre de 1919, regresa nuevamente al país. La situación es difícil, Las luchas intestinas entre los diferentes partidos obreros son cada vez más enjoarnazadas Trumpeldor lanza un llamamiento a los obreros y les exige su organización en una Federación obrera unificada; nace la Histdrut Haovdim. Y entonces llegan .las primerdls noticias sobre la situación en la Alta Galilea: en la Alta Galilea: en la guerra entre sirios y franceses, varias tribus de beduinos asaltaron y saquearon las colonias judías de Metula, KíaT Guiladi y Tel Jai, que se hallaban por aquellas épocas en la zona de ocupación francesa. Dentro del océano inmenso de fuerzas árabes, quedaron sólo tres colonias aisladas e eindenfensas. La situación es desesperada. Pero los defensores resolvieron mantenerse hasta el último momento. Trumpeldor dirige la defensa del Tel Jai y Kfar Guiladi. Hasta que suena el día trágico y amargo en que entrega su vida, en holocausto de su patria y de su pueblo. Ello ocurrió en el triste atardecer del 11 de Adar de 5680. HA COMENZADO A FUNCIO¬ NAR LA FABRICA DE CUE¬ RO DE CHAROL DE RAMAT ISHAI Una nueva fábrica de cuero de charol ha entrado en funcionamiento en Ramat Ishai, con el envío de los primeros artículos al mercado, en calidad de prueba, En la empresa han sido invertidas 200 mil libras y la misma ha sido equipada con las maquinarias más modernas. El precio del charol y la gamuza, producidos por esta fábrica, es levemente más bajo que el de los productos de la misma calidad importados del extranjero. Carta de un Bar * Mitzva Estimado Directorio de B’ne Jisroel: Aún lleno de emoción les escribo para agracederles de todo mi corazón la atención que fui objeto en ocasión de mi Bar-Mitzwa. Aunque recibí regalos tal vez con valores materiales mayores, este libro guardaré siempre como el más preciado de mis tesoros, porque me doy cuenta, como dijo mi querido Rabino Loewenstein, el valor espiritual es mayor que el material. El agradecimiento no es algo que pueda yo expresar con palabras, pero tengan la certeza de que yo no con palabras, sino con hechos lo probaré. Trataré de ser un elemento útil a la colectividad. Finaliza esta carta con un fragmento de mi discurso: “Nunca olvidaré que en mis labios arde el juramento sagrado, y por mis venas corre sangre judía”. ¡SHALOM! PETER SZOBEL SABIAS TU QUE...3 El primer hombre que cruzó el Canal de la Mancha en un avión sin motor era un judío, Paul Kronfeld, que nació en Viena en 1905. En este año se cumplirá el centésimo aniversario del nacimiento del compositor judío Moritz Moszkowski. Su hermano Alexander fue un conocido escritor, y su libro “Libro de los mil milagros” es una interesante lectura para la juventud. La tercera fábrica de cemento en Israel, Shimshon ha iniciado una producción, que se espera ascenderá a 250.000 toneladas anuales. La fábrica empleará 250 trabajadores. Las otras dos fábricas de cemento son Nescher y Ramle, que tienen una capacidad de 500.000 toneladas. LA SECTA DE LOS CARAITAS Entre las distintas sectas de la raza judía que se ramificaron y alejaron de los rasgos originarios, ocupa lugar sobresaliente la secta de los caraítas. Con el establecimiento del Estado y la absorción de los exilados de Israel, lograron hacer retornar también a este miembro cercano de nuestro pueblo, que había sido desligado del resto de sus hermanas merced a la división provocada por Añán y sus partidarios, en el año 760 de la Era Cristiana, en la ciudad de Pumbedita, Babilonia, y cuyas disputas produjeron una profunda 'división y rivalidad durante muchas generaciones. De los centros caraítas de Rusia y Polonia, no llegó a Israel ni un solo caraíta. Más de 1,000 almas inmigraron de la colectividad caraíta de El Cairo, la más grande entre las existentes en el mundo islámico. De la pequeña colectividad que aún quedaba en Babilonia (Irak) —patria del caraísmo— emigraron a Israel unas catorce familias. Antes de la guerra mundial hubo en el mundo de quince a dieciséis mil caraítas. De éstos, unos diez mil dispersos en Rusia; mil, o más o menos, en Polonia, y cuatro o cinco mil en los países del Oriente. En general, hubo una enorme diferencia entre los caraítas de Egipto y otros países orientales y los que residían en Polonia y Rusia. Los de Egipto eran siempre considerados parte orgánica del pueblo judío, como, asimismo, los caraítas de Turquía, unas setenta familias. Esta pequeña congregación está ligada a la gran colectividad judía de ese pais y se halla bajo su autoridad. Los caraítas de Egipto nunca negaron formar parte del pueblo de Israel. Hubo miembros de la colectividad caraíta que participaron activamente en el sionismo. Durante los grandes disturbios de El Cairo, también fue atacado el barrio caraíta y hubo allí víctimas. Pero no fue ésta la conducta de los caraítas en Polonia, cuando existieron congregaciones caraítas en Varsovia y otras ciudades y de los caraítas de Rusia. Los jefes de las congregaciones caraítas socavaban, por un lado, los fundamentos de la Biblia oral, al oponerse a la mayor parte de las tradiciones judías y, por otro lado, se inspiraban en las fuentes del pasado de Israel... MEI KOSLOV En “Ecos de Israel”, N.o 13.

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