Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XVI (1954)
- Issue
- 12 (Diciembre, 1954)
- Date
- 1954-12-01
- Page
- Seite 9 (sequence 9)
- Language
- German
- Belongs to
- journal issue
- OCR quality
- 77% known words query
- IRI
…/8553624-8556560-9194068--1483-8556763- Visual Library
- page viewer of the UB Frankfurt
OCR text
"3 del BOLETIN INFORMATIVO Año III — N.o 12 S. C. I. B’NE ISROEL, SANTIAGO DE CHILE KISLEV-TEVET 5715 Niños Yona y lu fiesta de Januca Este número va dedicado a la fiesta de Janukah. Por ello no dejen de leer el cuento lona y la fiesta de Janukah, porque estoy segura de que les va a gustar mucho. En los números de enero y febrero de “La Voz Infantil”, no encontrarán Uds. ningún Concurso con puiitaje ya que en verano es muy difícil que me puedan enviar las respuestas a tiempo, porque muchos de Uds., salen a veranear y pasan, per lo tanto, gran parte del tiempo fuera de Santiago. Espero en cambio de que aprovecharán las vacaciones para enviarme muchas colaboraciones, chistes, etc. Así que no me desilusionen! Por mientras les deseo mucho éxito en sus exámenes y les aconsejo de que estudien mucho para que puedan tener después vacaciones tranquilas y no tengan que pensar en estudiar de nuevo para Marzo. SHALOM. BAT SHEVA PLAZO PAPA EL CONCUPSO Por razones técnicas y también con el objeto de prolongar a Uds. un poco el plazo para que alcancen a mandar más colaboraciones hemos decidido dar a conocer los resultados del Concurso recién en el próximo número de la Voz Infantil. Aprovechen por lo tanto la oportunidad para enviarme una carta diciendo las cosas que les gustaría ver en La Voz Infantil o envíenme chistes y otras colaboraciones. Recuerden que con todas estas cosas obtienen puntajes. En el número de enero, junto con la lista de los ganadores aparecerá el premio que cada uno ganó. BAT SHEVA ¿QUIEN ES QUIEN? Profesor Schapira El día 19 de Tevet de 5714 (25 de Diciembre de 1953), en que se cumplió el 53.o aniversario de la creación del Keren Yayemet Leisrael, fueron trasladados los restos de su gestor Zvi (Hermán) Schapira, desde su lugar de reposo en Colonia, a Jerusalén, de acuerdo a una decisión del Directorio del Directorio del Fondo Redentor. Erudito en la tradición judía, con un profundo sentimiento por la historia de su pueblo y su sufrir, y al mismo tiempo hombre de ciencia, de vastos alcances en su pensar, Schapira sentía un ansia insaciable de adquirir la cultura universal. A la edad de 24 años recibió el título de rabino y pasó muchos años difíciles en diversos países de Europa, estudiando (cuando el hambre no apretaba demasiado), y finalmente se radicó en la famosa ciudad universitaria de Heidelberg. Sus dotes de matemático se hicieron rápidamente evidentes y al caoo de pocos años fue nombrado profesor de matemáticas en esa universidad, honor raramente conferido a un judío en esos días. El ascenso de Schapira en el mundo académico v su absorción en la labor científica no lo alejaron de la vida de su pueblo. Por el contrario, a medida que pasaban los años, se hacía más conciente de la I» tragedia judía. Fue uno de los primeros miembros de “Jovevé Sión” y fundó en Heidelberg una sociedad estudiantil nacional, llamada “Sión”, para la cual formuló los dos postulados: creación la redención de Eretz Israel, y fundación de una universidad neorea. Va en 183o, en la famosa Conferencia de Katowice de los “Jovevé Sión”, abogó Schapira por la creación de un fondo de redención del suelo, pero únicamente en el primer congreso sionista tuvo la onort.unidad de presentar sus ideas de un Fondo Nacional para ante los representantes del mundo judío. El frágil y anciano erudito hizo una aparición emocionante ante los delegados. Najum Sokolow escribió en su diario: “Schapira sigue haciéndome una honda impresión. Tiene la figura de un viejo, pero el alma de un joven”. El proyecto de resolución que presentó al Prjmer Congreso Sionista estaba precedido de esta nota: "Imaginémonos que nuestros antepa-1 Por Arthur Saúl Super YONA era una niña que se ajustaba casi completamente al dicho “Cuando era buena era muy buena, pero cuando era mala era terrible”. En realidad ella no podía evitarlo. Era una fresca criatura americana, de cuatro años y medio, cuando sus padres la trajeron consigo a Israel. Allí tuvo una cantidad de dificultades para adaptarse. Sin embargo, en dos años lona había agregado a su vivido aspecto americano la independencia, la seguridad y la obstinación del sabrá. Charlaba, cantaba y se expresaba en hebreo mejor que muchos chicos nativos en razón de que era, por naturaleza, una niña expresiva. Había descartado sus ropas pronunciadamente americanas —que de todos modos ya se habían tornado demasiado pequeñas para ella-— a favor de unos pantaloneros azules, llamados “mijnesai sport” y una blusa del mismo color, atada, en el cuello, con un lazo rojo. Los turistas del otro lado del Atlántico, de verla jugando en la calle, exclamarían con énfasis: “M<- ra esa típica criatura israelí. ¿No es amorosa?”. A continuación tomarían sus cámaras fotográficas y le sacarían un retrato. Recién entonces lona se dirigiría a ellos, con un fuerte acento norteamericano, en un perfecto inglés: “¿De dónde vienen ustedes? ¿Conocen a mi primo David, sados, cuando fueron conducidos al exilio, hubi^er «“tarado una suma de dinero, aun cuando fuese pequeñísima para las generaciones futuras; hoy estaríamos en condiciones de adquirir grandes extensiones de tierna. Lo que nuestros antepasados no hicieron debemos hacerlo nosotros y por las generaciones que vendrán. Sin embargo se debe tener dudado de que fondos que se acumulan para el futuro no sean empleados para otro objeto. Esta resolución tiende en lo posible a prevenirlo”. Los dos principios fundamentales de la tierra nacional fueron enunciados por él con toda precisión, habiendo llegado a ser quintaesencia del dogma del KKL. “La tierra adquirida por el KKL no puede ser quitada de su propiedad ni puede ser vendida... Sólo será posible arrendar la tierra por un período de 49 años”. La idea de Zvi Schapira fue favorablemente acogida, pero sólo en el ouinto Congreso, en 1901, se sancionó el proyecto, reformulado por Ioianán Kremenetzky v enérgicamente apovado por Herzl. Schapira no vivió para ver el cumplimiento de su idea largamente acariciada, pero su venerada memoria perdura inmarcesible en la gran empresa que concibió. de Brooklyn?” Sería una travesura inocente, bien intencionada, típica de lona; le gustaba bromear, tenía un sentido del humor mucho más avanzado que el propio de su edad y capacidad para hacerse querer inmediatamente por todos aquellos con quienes trataba durante cinco minutos. Esto se debía a que lona misma estaba llena de amor hacia todos. Ahora bien, el padre de lona era eso que se llama un hombre de letras. Escribía historias para niños, artículos para los periódicos y traducía libros del hebreo al inglés. Al ocurrir este relato, estaba trabajando en la traducción de un libro de un famoso profesor de arqueología. Este profesor era un hombre muy preciso. En el libro, hablaba de una antigua ciudad del período de los Macabeos y dedicaba párrafos y páginas a la descripción en detalle de casi cada piedra que había sido extraída de las ruinas excavadas. El padre de lona se encontraba a menudo completamente perdido cuando tenía que traducir algunas de las palabras usadas por el profesor. Esto no era sorprendente pues el profesor había inventado a menudo él mismo las palabras hebreas en cuestión. Esto significaba que el padre de lona debía a menudo llamar al profesor para solicitar su consejo y, de esta manera, se hicieron amigos. Cierta vez, diio el profesor: “¿Por qué no vienen, usted y su esposa y su hijota, a tomar un día el té conmigo y a ver mi museo privado?” Se convino tal cosa. La madre de lona se sintió un poco alarmada. Lo primero que hacía lona cuando iba a la casa de alguien era preguntar un millón de cosas acerca de todo lo que veía. Ello no era mera curiosidad. Era una niña muy inteligente y realmente quería saber. Pero eso no era todo. Siempre pedía cosas para jugar con ellas. Como dije, la gente no podía nunca rehusarle nada a lona. Así, cuando tomaba en sus manos jarrones preciosos o cosas por el estilo, la madre se sentía mal. Raramente rompía algo, pero la cosa era alarmente. Era, pues, bastante tensión llevar a lona a una casa ordinaria; pero, ¡a un museo! ¡Dios de los cielos! ¡Si algo llegaba a romperse allí!... Por consiguiente lona fue solemnemente advertida muchas veces el día anterior a la visita. “¡No tomes nada en la mano! Si llegas a romper algo, no se te permitirá ir a la escuela durante la fiesta de Januca”. lona escuchó obedientemente y prometió ser buena. Así, ella y sus padres fueron a casa del profesor para el té. En cuanto hubieron llegado y tomado asiento, el profesor entabló relación con lona y, en cinco minutos, eran los mejores de los amigos. “¿Tienes muchos juguetes?”, preguntó el profesor. “Claro”, diio lona y le dio una lista detallada. “Y usted, ¿tiene?” “Claro”, respondió el profesor. “Ven conmigo. Te los mostraré y te dejaré con algunos de ellos”. La madre de lona palideció mientras el profesor tomaba a lona de la mano y la conducía hacia su museo privado. Al atravesar la ouerta, lona se volvió y dirigió a su madre una sonrisa irresistible, llena de malicia, triunfo y gracia. Los padres de lona mantuvieron una tensa conversación can la espesa del profesor, orando ansiosamente en sus corazones por que nada marchara mal. Desde la pieza contigua podrían oír la (Sigue en el dorso) i -