Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XV (1953)
- Issue
- 12 (Diciembre, 1953)
- Date
- 1953-12-01
- Page
- Seite 11 (sequence 11)
- Language
- German
- Belongs to
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Diciembre, 1953 BOLETIN INFORMATIVO 11 La página Desde hace tiempo existe el deseo de publicar una sec. ción exclusivamente dedicada a la juventud, a la cual tu también perteneces. De esta manera se te da la opoturnidad de expresar tus ideas y anhelos; intercambiar opiniones con otros compa¬ ñeros y compañeras a quienes no conoces, pero que piensan igual como tú. Puedes estar seguro que con esto avanzaremos un paso adelante, en lo que se refiere a nuéstro común entusiasmo por crear algo, que signifique para nosotros mayores conocimientos de las cosas que tanto necesitamos saber. ¿Y por qué? te preguntarás. Pues todos hemos tenido oportunidad de encontrarnos frente a problemas que nos eran muy difíciles de resolver o de personas que con sus preguntas en cuanto a nuestra raza nos molestaban, por no poder contestarles debidamente. Esto es un solo punto. Pero creémos, que esta sección depende en menor o mayor grado de tu cooperación, enviándonos preguntas, artículos, ideas, etc., pues es la única forma de llegar a hacer algo que valga la pena. Sf tienes una buena idea para nosotros; si quieres publicar unas opiniones tuyas o tus inquietudes, aquí estamos nosotros para recibírtelas. Con esto se va creando un verdadero grupo de personas, que mediante el contacto epistolar pueden llegar a comprenderse y ayudarse mutuamente, para enseñar el uno al otro cosas, que muchas veces por no tener con quien charlar sobre ellas se dejan a un lado. Para ser breve, esta hoja te pertenece a tí y sólo podrá seguir publicándose si tu así lo deseas. Por esto invitamos a todos los jóvenes a participar en esta interesante tarea de cooperar y crear una sección exclusivamente para la juventud, pues será de gran provecho para todos nosotros. De nuestro baile mu í¡m< CANDIDATAS A REINA Hé aquí las cinco jóvenes durante la presentación del concurso a REINA DE SIMPATIA realizado durante el baile de la juventud del mes pasado: (De izquierda a derecha), Susana, Chaskel, Marión Yosefi, Vera Lewinsky, Diana Rappaport y Ta mara Barón —Reina electa. Asi creció Israel (trafica del crecimiento ite la población judia de Israel hasta el primer millón I 8 i 3 8 i i § 1 i i tn ¿Por nombre [lie no ¿Por qué llamamos esta “La página sin nombre’’?. Vaya que es simple el asunto. Hace más de una semana que lo vamos discutiendo y no llegamos a nada. Sólo que Itzjak hasta hace dos días, llevaba un bello ejemplar de cototo que Bat-Scheva le proporcionó por divergencia de opiniones sobre el asunto. Hay muchos nombres, bellos, simbólicos, patrióticos, de toda clase, pero ninguno cuadra a nuestros propósitos. En fin ¡Son ustedes los lectores los que lo decidirán. Así seremos muchos más los que haremos funcionar (por una vez que sea) nuestra materia gris. Ya que han leído este, nuestro primer número, se podrán haber dado cuenta de lo que queremos hacer de esta hoja. Así que decidan el nombre que esta hoja lleve. No importa si tienen varias proposiciones. Al repasar la lista de nombres para esta página, no se me ocurrían más que nombres de muchachas, muchos nombres que no me gustaría divulgar; de este modo me quedé con las ganas. Los nombres pueden ser tan bellos y tan variados, pero siempre se presenta un “pero”, al final de cuentas no es ése que se nos ocurre el que sirve. El otro día me engancharon una revistita con el poético título de “La flor que andaba en camión”; no creo ue sean estas las aspiraciones de estas páginas. En fin, para no gastar más papel (se nos está haciendo escaso el espacio libre), te dejo la decisión a tí lector. palmajKLi « ® « (Extractado de los Zorros de Sansón) 22 de Junio, 1948. Sarafand. Volvimos a las 10 de la patrulla. Durante el día andu. vimos en nuestro jeep cumpliendo una aburrida tarea de rutina. Debíamos volver a entrar en servicio a las dos dr la mañana. Por alguna razón no teníamos la menor gana de pasar las horas libres que nos quedaban sobre el pist de piedra de la barraca. Buscamos alguna cosa que distrajese nuestra atención del servicio desagradable. Pero_estando nuestra base lejos y siendo como éramos extraños en el lugar, no Sabíamos qué hacer. Alguien trajo la noticia de que en la unidad del Pa1 maj que acampaba en el lugar, el Teatro de Cámara preparaba una representación de la obra “El salió a los campos”. Habíamos leído en el diario, comentarios de la obra pero no teníamos licencia. Decidimos ver la función, fuese como fuese. “No dejan entrar allí”, dijo alguien. “Hasta gente de1 Palmaj perteneciente a otras unidades tfué echada del salón, y al JISH (Infantería), ni que hablar que lo pondrán patitas en la calle”. “¿Somos tropas de comando, o no?”, pregunta Dov Kirschenbaum. “Sí, pero comprende que...”. “Si es así, ¿para qué hablar? ¡Al asalto!”. En el camino entro a ver a Pesia, la palmaj ense que conocí en la cantina. Tiene una nariz atrevida que se respinga hacia arriba, ojos verdes y cara de luna. Me invitó a visitarla, pues sus muchachos estaban en Tel-Aviv, ocupados con el asunto del bote del IZL. (Irgún ZVai Leumí) i Por regla general las palmajenses no les llevan el apunte a los muchachos del JISH. Nos miran desde gran altura y si uno no tiene una audacia especial no se le ocurrirá ni preguntarles la hora. Sólo que con los hombres de los jeeps se portan en forma distinta. Se muestran dispuestas a concedernos sus corazones, posición de gente del palmaj. Y después de todo, un jeep es un jeep, y todas ustedes estarán de acuerdo en que no es de despreciar un juguete como éste, adornado con ametralladoras de “gran presencia”, aunque el sello del Palmaj no esté estampado con tiza a un costado... Mala fariña. En la barraca de las chicas del Palmaj hay un muchacho, un verdadero palmaj ense sin falsificaciones. Pesia dice que ya vió la función, y que de cualquiera manera su unidad no tiene derecho de entrar allí. Pero si tengo ganas de probar suerte, buen viaje... El gran salón de deportes está rodeado de palmajenses de ambos sexos que cubren todas las puertas. Adentro no hay lugar. Jóvenes de barba que triunfaron en decenas de combates intenten en vano meterse en el salón de teatro, —burla del destino... Adentro apagan las luces. Una voz comienza a recitar algo. La función comenzó— y nosotros estamos afuera. Dov y yo damos vueltas alrededor del edificio. Yo trato de hacer pasar un viejo artificio: golpeo la puerta del escenario y pregunto con Ingenuidad: “Perdón, ¿podría hablar con Batía Lenz?”. Pero allí está de guardia un robusto palmaj ense que no tiene nada de ingenuo. Me cierra sencillamente la puerta en las narices. Me empieza a dar grima. ¿Qué somos nosotros, comandos o qué? Detrás de la puerta posterior se ubica un pequeño grupo perteneciente al Regimiento Cuarto. El acó. modador » los deja entrar. Nosotros nos mezclamos entre ellos y pasamos. ¡Por fin! Adentro están ocupados todos los asientos. Parado no es posible ver nada. Dov sale y vuelve con dos cajones. Nos sübimos encima y... vemos. En cuanto a oír... El respetable público no piensa ni remotamente en satisfacerse con un papel pasivo en esta pieza. “Obra sobre la vida del PALMAJ”. Creo que así la anuncian en Tel Aviv. Y aquí el anuncio es una realidad indudable. Una pequeña parte del público está sentado en sillas. Otra parte se pasea sin pausa por los costados y los pasillos. Otros se ubicaron sobre las escaleras de ejercicios junto a las paredes. Allí están pegados en las poses más diversas. Algunos, sentados a una altura ' de tres metros sobre Pas ventanas. Por lo menos veinte están sentados cuatro metros por encima de nuestras cabezas sobre el enrejado de ramas de árboles que cruza el salón en todo su ancho. Estos bajan y suben por cuerdas como en los ejercicios de entretenimiento y parecen, más que en cualquier otro mompnto. Tarzanes. Da la impresión de que cada momento van a caerse encima de uno. Pero no hay que preocuparse, aprendieron el oficio... La obra sobre la vida del Palmaj se desarrolla a satisfacción. Sobre el escenario Janá Sukenick besa a Emanuel Ben Amor. “Flojo”, dice un palmaj ense pelirrojo dueño de un bi- (Goncl. página 12)