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Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1971-10-01 · 10 (Octubre 1971) · p. Seite 5

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Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXXIII (1971)
Issue
10 (Octubre 1971)
Date
1971-10-01
Page
Seite 5 (sequence 5)
Language
German
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OCTUBRE 1971 BOLETIN INFORMATIVO 5 INVESTIGACION SOBRE EL ISRAELI MEDIO GRAN PARECIDO AL OCCIDENTE POR HAIM SHACHTER El Israelí Medio: Manifestación contra los juicios de Leningrado. En comparación con el ciudadano medio en el Occidente, el israelí medio trabaja menos y duerme más. El adulto medio trabaja 4,3 horas por día menos de lo aceptable en los países europeos (aparentemente se debe al número relativamente reducido de mujeres que trabajan en Israel), mientras que en Europa Oriental la gente trabaja un promedio de 4,7 a 5,6 horas por día, en la U.S.A. 4,1 y en Francia 4,3 por día. El israelí medio dedica 9,1 horas por día a dormir y descansar (comparado con 7,9 a 8,8 en Europa). Estos números aparecen en una encuesta realizada por el Instituto de Comunicaciones de la Universidad Hebrea, dirigido por el profesor Elihu Katz, por invitación del Consejo Israelí de Arte y Cultura. La investigación se llevó a cabo durante un año y medio y abarcó a los habitantes de 56 localidades. En primer lugar se intentó examinar los hábitos de trabajo y entretenimientos de la población de Israel, según edad, origen étnico, educación y lugar de residencia, así como la actitud frente a la tradición, lazos familiares, problemas de diferencia entre generaciones y la significación que adjudican a festividades y dias de conmemoración religiosa. POCA CONVERSACION El israelí medio dedica una hora y 20 minutos por día a comer, alrededor de media hora por día a leer y 12 minutos por día a conversar. Mira televisión una hora por día y escucha la radio sólo diez minutos por día. La madre israelí dedica más tiempo a sus hijos que sus colegas en el resto del mundo. Los hábitos de radio y televidencia han cambiado drácticamente en los últimos cuatro años. En 1966 el israelí medio escuchaba radio 38 minutos por día y miraba televisión sólo seis minutos por día (entonces no había aún televisión en Israel). En 1970, la primera cantidad descendió a los 12 minutos por día mientras que la televidencia aumentó a 54 minutos por día. En el mismo período descendió el tiempo dedicado a caminatas de 30 a 12 minutos, mientras que aumentó el tiempo dedicado a las excursiones. En 1966, el israelí medio dedicó 30 minutos por día a conversaciones sociales, en 1970 sólo 12 por día. Esto se debe probablemente a la influencia de la televisión. La gente conversa más en los sábados. EL FACTOR EDUCACIONAL De la encuesta surge que la sociedad israelí dedica muy poco tiempo al deporte, y la actividad política y pública se halla limitada en su mayoría a las edades de 40 a 50 años y gente de alta educación. También surge que cuanto más amplia es la educación mayor el tiempo que se dedica al trabajo. Gente sin educación dedica 2,2 horas por día al trabajo mientras que personas - con mayor educación dedican 5,6 horas por día. Cuanto mayor es la educación menos tiempo se dedica a trabajos domésticos, compras, dormir, descansar y comer y aumenta el tiempo al estudio y la lectura. El tiempo dedicado a entretenimientos es igual para ambos sectores de la población. POCA LECTURA En materia de lectura parece que los israelíes están perdiendo el tan mentado título de “Pueblo del libro”. El 40% de la población no lee ningún libro y un tercio de la población lee un libro por mes. En el 4% de los hogares no hay ningún libro, el 10% tiene hasta 10 libros, sólo un tercio tiene alrededor de 50 y otro tercio 100 o más. EL INTERES EN EL ARTE Un tercio de la población israelí adquiere obras de arte (promedio muy alto en comparación); cerca del 35% visitó un museo en los tres meses anteriores a la encuesta y alrededor del 43% visitó el teatro varias veces por año. CINE Y CONCIERTOS El cine aún ocupa el primer lugar en los entretenimientos del israelí medio. Un tercio Tres comunas, que reúnen unas 150 familias de los Estados Unidos, se han dirigido recientemente al Departamento de Colonización de la Agencia Judía, solicitando se les permita establecer en Israel poblaciones independientes. Abraham Rozenman, Director del Departamento de Colonización, dijo que cientos de jóvenes norteamericanos se dirigen a su Departamento; éstos son universitarios, que explican en sus solicitudes que están hartos del modo de vida de la “sociedad de la abundancia”, y que no están dispuestos a vivir en las metrópolis de atmósfera contaminada, cuyos habitantes sufren va al cine una vez por semana y la mitad de la población el teatro por lo menos una vez por año. Sólo el 9% va a conciertos por lo menos una vez cada tres meses, mientras que un tercio ve variedades una vez cada tres meses. Excursiones al campo, kibutzim o lugares como Safed, Hebrón, Cesárea y el Museo de Israel son los más comunes centros de entretenimientos. Los dos lugares más visitados son la playa y la ciudad de Hebrón. EN FAVOR DE UNA SEMANA DE CINCO DIAS Un gran porcentaje de israelíes están a favor de una semana de cinco días, es decir, agregar un día de descanso a más del sábado. Cerca del 45% está a favor del transporte público en días sábados y también en favor de la provisión de entretenimientos culturales el mismo día. Por otro lado sólo el 35% está a favor de la apertura de teatros y salas de conciertos las noches del viernes. La encuesta también determina que los más importantes valores de la población son: el Estado, la tradición judía y la familia, y que el abismo entre las generaciones es pequeño y casi insignificante en comparación con otros lugares del mundo. de la violencia y la soledad. Esos jóvenes desean vivir en poblaciones comunales, similares al moshav, el moshav shitufí y el kibutz, y aprovechar las profesiones que adquirieron en las Universidades de los Estados Unidos. Todos los solicitantes destacan en sus pedidos que en las poblaciones que desean levantar se prohibirá terminantemente el uso de drogas. El Departamento de Colonización prepara ahora proyectos para la absorción de olim de Occidente en las colonias; esos proyectos serán presentados para la aprobación de las instancias adecuadas. JOVENES DE LOS EE. LE. DESEAN ESTABLECER POBLACIONES EN ISRAEL ANECDOTA Por el Dr. FERNANDO CHAROVSKY Un sábado por la mañana visité la sinagoga donde debía encontrarme con un conocido. Mientras se realizaba la ceremonia religiosa, se acercó a nosotros una persona conocida, y nos dice: “Hoy hay aquí un Bar Mitzva; se trata de una familia de los Estados Unidos que trajo a su hijo a Israel para que celebre aquí su paso a la edad adulta. Ellos quieren que sea aquí donde su hijo sea llamado por primera vez a la Torá y que recite las oraciones de práctica. Como no tienen muchos conocidos, piden que todos los presentes presencien la ceremonia y luego quedan invitados al lunch que se servirá. Acepte la invitación”. Esas ceremonias de “iniciación” siempre me resultaron emotivas. Un adolescente judío que pasa a ser mayor de edad. Después de la ceremonia hubo un brindis, bendiciones, augurios. El rabino pronunció una arenga, y una persona a quien conozco del mismo templo pidió que le permitan relatar una anécdota. Un pariente suyo había llegado hacía dos semanas de Rusia, como olé, con su esposa. Ellos tienen dos hijas, radicadas en Tel Aviv desde hace varios años, casadas, y ya habían venido antes como turistas, dos veces. Los últimos tiempos que el pariente vivió en Rusia había estado enfermo y debió ser internado en un hospital de su ciudad natal. A la mañana siguiente de su internación en la sala fue visitado, interrogado, revisado y medicado por un grupo de médicos de la sala. El hombre, que es sordo y usa audífono, había adquirido el aparato en Israel, en uno de sus viajes anteriores. La marca israelí estaba grabada. Los médicos lo vieron, lo examinaron, lo observaron bien y se lo devolvieron sin comentarios. Terminada la visita, los médicos siguieron su recorrido por la sala; no había pasado una hora, cuando se aproximó a su cama uno de los médicos que lo había revisado, el Jefe de la sala. Se sentó en una silla, y en voz baja (seguramente para que los demás no lo oigan), le preguntó: “¿Tú eres judío?”. “Sí —contestó el enfermo—; “¿Dónde compraste el audífono?”— “En Israel”. ¿Ya estuviste allí? “Sí, tengo dos hijas casadas y radicadas en Tel Aviv, y ya los visité dos veces”. “Y piensas radicarte en Israel?”— Estoy haciendo los trámites desde hace mucho tiempo...” El médico lo observó muy fijamente, y le dijo: “Seguramente tú conseguirás el permiso para ir a Israel, y harás tu aliá. Yo quiero pedirte algo. Cuando vivas en Israel, seguramente visitarás el Muro de los Lamentos. Cuando estés allí, pide en mi nombre y en el de mi familia que también a nosotros nos dejen salir de Rusia e ir a vivir en Israel.. se le cortó la frase, se sacó los anteojos, se secó los ojos y no pudiendo hablar más se retiró. Dos días más tarde, en las horas en que se permite a los visitantes entrar a la sala, el enfermo ve que un oficial del ejército ruso, vestido de uniforme, se aproxima a su cama, y se sienta en la silla a su lado. “Sentí un susto tan grande —contó el pariente— me invadió un terror tal y el corazón empezó a batir tan fuerte que temí desmayarme. Pero el oficial me miró a los ojos, me puso una mano en el hombro y en mal idish me dice: Tú eres judío, me lo dijo mi cuñado, el Dr... .; yo vengo a pedirte algo (me tranquilicé, aunque un sudor frío me brotó en todo el cuerpo). Yo también quiero que cuando vivas en Israel y vayas al Muro de los Lamentos, pidas por mí, para que me dejen salir con toda mi familia a Israel. “Se le cortó la voz y lloró. Para qué negarlo, yo también me acongojé; el oficial me dio un fuerte apretón en el hombro, se levantó de la silla y se fue. Antes de salir de la sala se volvió y me saludó con la mano, articulando un “Shalom”. Yo le dije “lehitraot” y esa fue la despedida...” ("Aurora", Tel-Aviv) EL ESTANDARTE DEL “EXODO” EN EL MUSEO MARITIMO DE HAIFA En una sencilla pero muy emotiva ceremonia que se celebró recientemente en Haifa, se hizo entrega al Museo Marítimo de esa ciudad de una bandera israelí, que fue enarbolada oportunamente a bordo del famoso barco de inmigrantes “Ilegales” “Exodo”. El estandarte fue cosido a mano de lo que aparentemente era un viejo talit, y aunque remendado, manchado y desteñido, ha sido colocado en un lugar de honor en ese museo entre las banderas de otros dos barcos de “Ilegales”, “Palmaj” y “Tel Jai”. Como se sabe, el “Exodo” fue interceptado por una flotilla de seis naves inglesas frente a las costas de Palestina en julio de 1947. Un marinero del destructor “Charity” encontró la bandera sobre el puente durante la refriega y la ocultó en su persona guardándola como recuerdo personal. Pero en 1965 decidió entregarla a un contratista británico de fe judía, señalando que de esa manera quería restituirla a sus genuinos propietarios. Numerosos oficiales de la Marina israelí y antiguos tripulantes de los barcos “Ilegales” figuraban entre el público que asistió al acto. Visiblemente emocionado, el capitán del “Exodo”, Itzjak (“Ike?’) Aronovitz, manifestó que si bien en aquellos días aciagos poco tiempo había quedado para banderas y emblemas, era un hecho significativo y conmovedor que este símbolo de una época tan importante de la historia de Israel, fuera restituido al lugar que le corresponde.

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