Mannheim
Compact Memory

Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1967-08-01 · 8 (Agosto, 1967) · p. Seite 25

Scan of the page
Image: UB Frankfurt, Visual Library (IIIF)
Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXIX (1967)
Issue
8 (Agosto, 1967)
Date
1967-08-01
Page
Seite 25 (sequence 25)
Language
German
Belongs to
journal issue
OCR quality
77% known words query
IRI
…/8553624-8559960-9195078--5235-8560151
Visual Library
page viewer of the UB Frankfurt

No entity mentions on this page.

OCR text

AGOSTO 1967 BOLETIN INFORMATIVO 25 JUDIAS NO Está reuniéndose en la casa presidencial de Jerusalen un círculo de estudio sobre el pueblo israelita en la diáspora bajo la presidencia del Dr. Moshe Davis, director del Instituto de Judaismo Contemporáneo de la Universidad Hebrea. El objeto de sus reuniones es deliberar sobre algunos problemas fundamentales de la vida judia en la diáspora: Entre los temas tratados han estado asuntos de una importancia tan crucial como la demografía judía, la condición política de las comunidades judías en la diáspora, la idea de la diáspora en el pensamiento de los judíos norteamericanos, el antisemitismo en nuestra generación y la situación de ciertas comunidades judias. En una de las reuniones recientes habló el magistrado Jaim Cohn, una de las personalidades más descollantes del mundo jurídico israelí, acerca del interés de los judíos en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y, también en otros órganos de la ONU y entidades internacionales. El Dr. Cohn, que representa a Israel en la Comisión ae Derechos Humanos de las Naciones Unidas, no sólo es uno de los más insignes jurisconsultos judíos de nuestra época, sino asimismo un hombre de gran entereza moral. En este caso el magistrado Cohn adoptó una posición que seguramente va a provocar controversias y debates. Sus ideas pueden resumirse como sigue: Habiendo transcurrido ya cerca de dos decenios de la creación del estado de Israel, ha llegado la hora de reconocer que únicamente el estado puede ser el defensor y portavoz de los intereses y causas judíos ante los organismos internacionales. No es sino natural que el estado salga en defensa de tales intereses. Cualquier observador culto del panorama internacional comprenderá que Israel tiene derecho a hacerlo en virtud de los nexos indiscutibles que existen entre el estado y las comunidades judías. La ausencia de relaciones políticas entre Israel y los judíos de otros países no contradice esos nexos. Además, según las ideas del magistrado Cohn las organizaciones judías no gubernamentales con estatutos consultivo en la ONU y en otras e n t i d ades internacionales han dado pruebas de una falta de eficacia. Hay demasiadas organizaciones no gubernamentales judías de condición consultiva en la ONU, no coordinan sus gestiones y a menudo sus representantes actúan para exponer sus propias ideas sin importarles la necesidad de ponerse d° acuerdo sobre una política judía general. Uno de los ejemplos, aducidos por el Dr. Cohn, de la defensa errónea de los intereses judíos en las Naciones Unidas, fue el caso de la convención sobre . la eliminación de todas las formas de discriminación racial, Por al tratarse de la condenación del antisemitismo y del nazismo. El magistrado Cohn llegó a la conclusión que incumbe al estado de Israel volverse el defensor de los derechos humanos de los judíos, no sólo por sus aspectos judíos, sino también por los intereses generales involucrados. Otros participantes en la reunión que comentamos se opusieron a las ideas del Dr. Cohn. Dijose al respecto que, si bien es cierto que nadie puede negar el derecho de Israel de defender ante los organismos internacionales los intereses de una comunidad judía determinada cuando se violan sus derechos humanos, todavía no ha llegado la hora para decidir que las organizaciones no gubernamentales judías han agotado ya las funciones que les corresponde desarrollar en la ONU. Un jurisconsulto distinguido observó que Israel no debe intentar demasiado pronto adjudicarse toda la soberanía. Se llamó la atención de los concurrentes que, desde el punto de vista práctico, sería inconveniente en más de un caso que Medinat Israel tomase la iniciativa para defender los intereses de una comunidad judía determinada. En ciertos casos, los integrantes de la misma preferirían que no los defendiera un estado al que se sienten ligados moral y culturalmente, pero al que no están vinculados en lo político y en lo jurídico. Por otra parte, no siempre serla fácil que el mismo estado de Israel se viera arrastrado a un conflicto más o menos público con otros estados por sus violaciones de los derechos humanos, especialmente al tratarse de casos marginales o cuando los aspectos judíos no son exclusivos o no están lo suficientemente individualizados. Precisamente, al discutirse la mencionada con- V0LUNTARÏ0S Montevideo (OJIL—350 jóvenes judíos, se registraron para ir a trabajar de voluntarios durante un año en Israel. 150 de los voluntarios ya se encuentran en tierra israelí y el resto está saliendo progresivamente. Según informa la oficina uruguaya del Congreso Judío Mundial, un 99 por ciento de los voluntarios proviene de los movimientos juveniles organizados. Hubo también algunos casos aislados de jóvenes de tendencias “castristas” que se sumaron a este ejército de trabajo. De los 7 integrantes de la Comisión Directiva de la Federación Juvenil Sionista, 5 se fueron de voluntarios y los 2 restantes no pudieron hacerlo para no abandonar por completo el movimiento. Al estallar la guerra árabeisraelí se constituyó de inmediato un Comité de Emergencia judío, integrado por los Natan Lerner (Tel Aviv) vención sobre discriminación racial y al formularse proposiciones de incluir en ella artículos referentes al derecho de queja de individuos y grupos, se puso de relieve que ningún estado individual tiene la obligación de asegurar el respeto universal de los derechos humanos en todas partes donde éstos estén en peligro. Con esta observación, se trataba de prevenir conflictos entre estados y de despejar el camino hacia la acción individual. Por lo expuesto, resulta obvio que se deja un amplio campo de ación para las organizaciones no gubernamentales en la lucha por los derechos humanos. Pero de ser éste el caso, ¿por qué han de abstenerse las organizaciones judías internacionales con facultad consultiva en la ONU de ejercer plenamente sus derechos, particularmente cuando está tan claro que estamos lejos aún de haber llegado a un punto en que los mdíos podamos considerarnos fuera de todo peligro? Cierto, hay p r o b 1 emas prácticos. Mas lo circunstancial no debe considerarse más importante que lo esencial. Las organizaciones judías no gubernamentales no coordinan su trabajo y cometen errores, pero también los cometen los embajadores. El debate en la casa presidencial de Jerusalén ha sido sumamente provechoso por haber enfocado un problema indudablemente importante y delicado. Merece elogios el magistrado Cohn en cuanto destacó su posición con tan inequívoca claridad. Esté o no esté uno de acuerdo con él, no cabe duda de que los dirigentes de organizaciones judías responsables deben detenerse para pensar en la forma más atenta sobre el mejor camino a seguir en sus gestiones ante los foros internacionales.— (De “World Jewry”, por OJI). DEL URUGUAY Presidentes del Comité Central Israelita, la Organización Sionista y las cuatro comunidades que componen el Comité Central, así como de representantes autorizados de la Agencia Judía y de la Juventud organizada. El comité así formado ha centralizado la labor de ayuda financiera, política y organizatoria de la judeidad uruguaya. Por su parte, las damas judías se han dedicado a una intensa campaña para enviar ropa a Israel. "Los acontecimientos históricos que vivimos produjeron un cambio de concepto y de la realidad de la Diáspora”, declara la Dra. Nella Rost Hollander en su informe al Congreso Judío Mundial. "Es evidente que la Diáspora, fuerte y unida, puede ser la reserva de primera importancia de material humano para Israel”. IA FALACIA DEL STATUS QUO Por Carlos Castañeda NUEVA YORK.— (ERES- NEWS).— Hace 10 años, después de una rapidísima campaña, las fuerzas israelíes ocuparon la Península de Sinaí en su totalidad. Presiones por parte de los Estados Unidos y la Unión Soviética las forzaron a retirarse, pese a que dicha retirada evidentemente restauraría la peligrosa situación que había conducido, en primera instancia, a la campaña del Sinaí. Hoy, luego de otra rápida destrucción de los ejércitos egipcios, provocada por la misma agresión, Israel ocupa un área aún mayor. ¿Es razonable pedir el regreso a aquella posición que ya ha precipitado dos guerras? Cuando la historia se repite, los editorialistas también se repiten. El siguiente editorial, que apareció en el semanario neoyorquino El Medio Oriente y Occidente, el 30 de enero de 1957, es tan actual en estos momentos como lo fue hace 10 años: En un discurso pronunciado durante el debate de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el Medio Oriente el 19 de enero de 1957, el doctor Alberto F. Ca¬ ñas de Costa Rica, subrayó el imperativo de que se establecieran “garantías de que, a largo plazo, la región no constituya un factor explosivo, garantías de que la peligrosa situación que culminó en el ataque a Egipto no se repita”. Pero, añadió amargamente : Esta Asamblea General aparentemente prefiere no discutir estos “detalles”. Permanece inflexible y mi delegación teme que todo lo que se pretende en esta reunión es regresar al status quo como si esto fuera algo deseable. El representante de esta república centroamericana ha puesto valientemente el dedo en la llaga, señalando una importante y peligrosa falacia en la actitud de las Naciones Unidas sobre la crisis en el Medio Oriente... Las Naciones Unidas han estado persiguiendo un solo objetivo: la restauración automática del status territorial previo al 29 de octubre, sin tomar en cuenta si es que éste era, cómo dijo el doctor Cañas, algo “deseable”. No lo era. Ni siquiera para algo razonable o tolerable. El armisticio de 1949 había fijado las fronteras entre Israel y sus vecinos árabes exclusivamente a base del frente de combate que en ese entonces separaba a sus respectivos ejércitos. No se tomó en cuenta factores geográficos, económicos o estratégicos. Hace tres años, Rav Aluf Makleff, entonces Jefe del Comando General de Israel, declaró en entrevista publicada por el Times de Londres, que la frontera imperante era “irracional”, y que no se había fijado “con miras a que perdure”. Es un límite vagamente definido, que zigzaguea a través de arbustos cítricos, arenales y tierras de pastoreo, y divide aldeas y la Ciudad Santa de Jerusalén. Es precisamente lo fortuito de su delimitación ío que ha servido de invitación permanente a las incursiones árabes. Lo mismo puede decirse de su longitud. Son pocos los que saben que Israel, país cuya área territoria no excede las 7.815 millas cuadradas, tiene 589 millas de frontera terrestre, una milla de frontera por cada 13,3 millas de territorio; ningún otro país del mundo cuenta con esa proporción. Y seria completamente falso asumir que el único problema limítrofe es el que existe con respecto a la Faja de Gaza o con Egipto: Gaza tiene una longitud de sólo 25 millas y toda la frontera con Egipto tiene una longitud de 164 millas, mientras que los limites con Jordán y las áreas de Palestina controladas por Jordán se extienden a lo largo de 329 millas. Cualquier esfuerzo por restaurar un estado de cosas fenecido —ya sea de un régimen político (como la restauración de la monarquía de los Borbón en Francia en 1813) o de un convenio territorial incapaz de sobrevivir— tiene, por fuerza, que degenerar en un ejercicio reaccionario fútil y condenado al fracaso. Las Naciones Unidas no pueden convertirse en una segunda edición del Congreso de Viena de 1814-1815, recordado por su tendencia reaccionaria de restituir el antiguo régimen de una Europa corrompida, que parecía tan sacrosanto a un Metternich o un Talleyrand. Nada sacrosanto hay en el “antiguo régimen" de las fronteras israelíes. Fue, desde sus comienzos, un régimen mal concebido, que desde hace años viene causando fricción y derramamientos de sangre. En vez de asirse a un fracasado statu quo ante, aquéllos en quienes recae la responsabilidad de determinar las cuestiones del mundo deben tener el coraje de enfrentarse a las realidades de la nueva situación y actuar con justicia y visión. A ISRAEL REFUGIADOS DE ADEN LONDRES (OJI).— Cincuenta refugiados judíos de Adén, incluyendo hombres, mujeres y niños, fueron establecidos por la Agencia Judía en las aldeas israelíes df Yahud y Or-Yehuda. Los refugiados, rescatados por vía aérea en aviones ingleses, fueron provistos de nuevas habitaciones en edificios modernos y provistos de todo lo necesario para empezar una vida nueva en las inmediaciones de Tel-Aviv. Otros judíos de la colonia británica de Adén, contra los que se había desatado amenazante la ira de los árabes en forma sanguinaria, prefirieron refugiarse temporalmente en Inglaterra, pero toda la comunidad de Adén fue liquidada.

Text as recognised by OCR (ABBYY FineReader), without corrections. Entity mentions: TagMe (2021); their positions were matched to this text again.