Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXVIII (1966)
- Issue
- 11 (Noviembre, 1966)
- Date
- 1966-11-01
- Page
- Seite 17 (sequence 17)
- Language
- German
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I NOVIEMBRE 1966 BOLETIN INFORMATIVO 17 ABSORCION DE OLIM Publicamos a continuación una entrevista con el Director del Departamento Económico de la Agencia Judía, señor León Dultzin, aparecida en el “Semanario Hebreo” de Montevideo y puesto a nuestra disposición por el Departamento Económico de la Federación Sionista de Chile: “El Gobierno no estimula, en la medida suficiente, la aliyá de la clase media. Hay que incorporar un departamento compuesto por elementos del Gobierno y de la Agencia Judía para los problemas de inmigración y absorción”. Quien declara esto es el señor León Dultzin, que compone una estadística sobre una hoja de papel. En los últimos tres años hicieron aliyá alrededor de ocho mil personas, de países de América Latina, Estados Unidos, Inglaterra y Europa Occidental. “¿Es eso poco?” —‘‘Claro que lo es —señala el señor Dultzin, agregando que eso solamente se logró gracias a grandes esfuerzos y por medio de labor de esclarecimiento . Preguntamos: ¿Hay motivos especiales en esos países occidentales a los cuales atribuir el bajo número de olim? Sr. Dultzin: “Estoy convencido que existen grandes posibilidades de traer a muchos judíos, si creamos condiciones adecuadas para su feliz absorción.. Este es el problema central, según mi opinión. Hasta el presente, Israel estaba preparado para la absorción de olim (de los muy necesitados). Quizás para ellos, sólo se necesitaba la ley del retorno. Dicha aliyá no tenía consecuencias especiales; ellos nada tenían que perder con su llegada a Israel; estaban prácticamente desposeídos. En los primeros cuatro años de la existencia de Israel llegaron al país en carácter de olim alrededor de 600.000 judíos. Es una cifra grandiosa. En su mayoría no se acomodaron de inmediato económicamente, sino que fueron protegidos y recibieron ayuda por tiempo largo de la Agencia Judía y del Gobierno. Esta fue solamente una aliyá de salvamento, de necesidad y no se interrumpió ni en los momentos más difíciles. Hoy en día casi ya no hay más aliyá de este tipo. Los únicos candidatos son los judíos de los países de bienestar y para estos inmigrantes el factor absorción es de suma importancia. De ello depende, en muchos casos, la decisión de si hacer o no aliyá. En la medida en que podamos ofrecer condiciones de buena integración se logrará estimular a los candidatos para aliyá a venir a nosotros. ¿Ud. pregunta, si estamos preparados para ello? No, por las condiciones reinantes en el país y no, por los escasos instrumentos que tenemos a nuestra disposición. Un olé debe gozar de facilidades. QUE HACE FALTA Se necesitan dos objetivos de largo alcance, lo que significa un cambio radical en la estructura de nuestros sistemas de absorción. Es necesario hacer conocer un plan en aquellas partes de donde se espera la aliyá, para que los inmigrantes sepan de antemano lo que les espera en Israel. Una información correcta sobre sus derechos, sus obligaciones y sus posibilida des. De lo contrario no influiremos sobre su decisión de ir a Israel. ¿Quiere una explicación? Encantado, propongo —y yo lo he propuesto más de una vez— asegurar al olé los mismos privilegios o derechos, o, por lo menos las mismas condiciones de que gozan las empresas industriales y comerciales de preferencia, cuyos dueños son judíos, tienen capital en Israel pero viven en la diáspora. Las mismas condiciones que se otorgan por ley a los inversores, tienen que otorgársele también al olé que viene con su familia a Israel. Hay que liberar al inmigrante por cierto tiempo de sus obligaciones de pagar impuestos sobre sus ingresos, como sobre el capital que trae al país, así como a las inversiones lucrativas”. —¿Y olim que trabajan como obreros? Dultzin: “Claro que también me refiero a estos olim. Es de desear que cada uno de los inmigrantes goce durante sus primeros tres años de estadía en Israel de tales facilidades. Creo que hay que facilitarle su integración. Hay que liberarlo de la obligación de pagar impuestos a los bienes; prestarle ayuda para instalarse. Hay que comportarse con el inmigrante tal como en otros países, por ejemplo, en Canadá, Australia, Sud-Africa. También Francia tiene planes que estimulan a los inmigrantes. Propongo más facilidades para obtener subsidios. Debemos esforzarnos para que los olim consigan casas, cuyo alquiler no supere el 20% de sus ingresos mensuales. Actualmente, el inmigrante tiene que invertir casi todo su dinero al adquirir una casa, no quedándole dinero para instalar un negocio. Todos estos asuntos tienen que normalizarse por medio de una ley para inmigración y absorción, y es absurdo que hasta el presente ésta no exista. Hay que crear una sociedad en conjunto, el Gobierno de Israel y la Agencia Judía para los asuntos de aliyá y klitá. No es tolerable que los problemas de ocupación, educación, salud y desarrollo recaigan sobre la Agencia Judía. Hoy en día, la Agencia actúa de intermediaria entre el Gobierno y los olim, pero así no puede seguir, ésto tiene que cambiar. La Agencia Judía y el Gobierno, conjuntamente, deben interesarse en estos problemas. La Agencia debe concentrarse en la aliyá y el Gobierno en la adaptación al país”. UNA SOLA OFICINA —¿Y el inmigrante, va correr de una parte a otra? —Dultzin: “Precisamente es lo que yo quiero evitar. El plan que he propuesto es que una sola oficina supervisada por el Gobierno y la Agencia, se ocupe directamente de todos los problemas. Todo lo que es de interés para el inmigrante, permisos, liberación de impuestos, educación, el estudio del hebreo, para sólo mencionar algunas cosas, debe concentrarse allí. Debe haber una sola dirección que se ocupe de los problemas y de la integración de los olim. Hoy en día, el inmigrante debe correr de una oficina a otra y a menudo sus molestias resultan insoportables. Esto es uno de los factores que provocan el abandono del país y contribuye a desalentar a futuros olim”. —¿Dónde presentó Ud. estos problemas? “Los presenté ante el 24? Congreso Sionista en Jerusalén en 1960. Lamentablemente, a mi modo de ver, poco se ha hecho desde entonces. El 25?. Congreso en 1964 resolvió nuevamente preocua parse de este problema y se recomendó la creación de un organismo ad hoc. En las próximas semanas se realizará una sesión especial con asistencia del señor Levy Eshkol, donde estas preguntas serán estudiadas detenidamente” . —¿Habrá discriminación entre nativos del país, inmigrantes veteranos y nuevos inmigrantes? “En lo teórico tiene que quedar en claro que el único modo de atraer olim es concederles privilegios”. —¿Solamente en el sentido teórico? “Sí, porque en realidad la aliyá trae consigo nuevo desarrollo, nuevas fuentes de ingreso, más trabajo. El país no se desarrollará sin aliyá. Nuevas posibilidades en gran escala se desarrollarán para el país cuando absorba a la aliyá de los países libres, de los países de bienestar. Los antiguos olim nada perderán con eso. Hay que recordar que la aliyá es cuestión vital para el Estado, tan vital como la seguridad. Y además, desarrollar el Neguev, facilitar la actual seguridad, todo esto depende de la aliyá”. —¿Es ello realizable ahora? “Con el régimen económico actual es difícil una aliyá de de los países occidentales. Una empresa sin ganancias no está en condiciones de ab sorber en gran escala. Cree que se precisará un cambio radical de la actitud del Gobierno en sus relaciones para con la clase media. De los países de bienestar vendrán elementos preparados e independientes, los cuales, con su capacidad y práctica contribuirán al progreso del país, siempre que encuentren un lugar adecuado en Israel. Hay que asegurar las condiciones de la clase media para que sus inmigrantes no estén atados a obligaciones, deudas u otros compromisos y no deban depender a cada paso de factores estatales. La aliyá de esos países estimulará al surgimiento de un nuevo régimen en la sociedad y en la economía de Israel. Pero la aliyá de los países ricos será posible, siempre y cuando ese cambio que preconizo se haga realmente”. ARMADOR ISRAELI Buenos Aires (ERESNE'WS). “La flota mercante israelí mantiene en la actualidad 17 líneas, que llegan hasta doscientos puertos en el mundo, y posee sesenta j cinco buques con un tonelaje de 750.000 toneladas. Además, alquila normalmente de cuarenta a cincuenta barcos que , están operando constantemente, por más de un millón de toneladas anuales. La compañía cuenta con naves de carga de diversas categorías, pequeños barcos costeros, de carga de tama¬ ño mediano, para el transporte de carga a granel, frigoríficos, de madera y de carga general. Casi todas las unidades son muy modernas y de reciente construcción. El 82 por ciento de ellas han sido construidas en el curso de los últimos siete años, y sólo el 17 por ciento restante tiene más de seis años”. Estos fueron los conceptos iniciales pronunciados por el director general de Líneas Transatlánticas Zim Israel Co. Limited, Sr. Izhak Jaeger, de visita en Argentina durante el transcurso de una conferencia de prensa efectuada en el Claridge Hotel Se hallaba también presente el director para América del Sur. Sr. Joshua Lichter. Dijo inicialmente que estaba muy satisfecho de hallarse en un país amigo y que la reunión tenía por objeto demostrar los lazos de amistad entre ambas naciones, “basadas —expresó— en hechos concretos”. Manifestó que iba a informar sobre los planes futuros de la .compa¬ ñía en cuanto se refiere a los servicios de pasajeros y de carga. Sostuvo que el primer viaje efectuado por una nave israelí a la Argentina se realizó en 1962 y que, de acuerdo con el desarrollo de esa iniciativa, actualmente se llevan a efecto cinco viajes anuales. Recalcó que el 22 de septiembre el buque Jerusalén hizo su viaje inicial a Grecia, tocando como único puerto El Pireo, y que en el futuro se aumentarán las .frecuencias con destino a ese país. Manifestó que con respecto al tránsito de pasajeros se produce un hecho sorprendente, ya que mucha gente viaja de América a Israel en buques de empresas extranjeras. Anunció luego el Sr. Jaeger que la compañía Zim lanzará próximamente viajes de “tipo triangular”, es decir, que aquellos turistas que salgan de Israel rumbo a la Argentina, puedan tocar en sus viajes puertos norteamericanos, proyecto —dijo— que saldrá al mercado competitivo en fecha próxima y que será muy beneficioso, inclusive, para el movimiento turístico argentino”. En otro orden de cosas, señaló que la compañía consideró como muy positivo el intercambio económico entre la Argentina e Israel. “Israel ha comprado a la Argentina, en 1964, por un valor de seis millones de dólares; en 1965, lo ha hecho por diez millones, y hasta mayo del año actual —esto es en cinco meses— por seis millones, calculándose que a fines de año se elevará a 15 millones de dólares”. Aclaró, en cambio, que la Argentina ha comprado tan sólo por un valor de un millón de dólares. Por otra parte, manifestó que en materia de carga “el proceso debe ser bilateral”, agregando que “se está estudiando la posibilidad de traer mercaderías de Europa y de Israel a la Argentina, pues la mayor parte de la exportación de la Argentina a Israel se efectúa en barcos de terceros países. Hay una pequeña parte que se realiza con naves argentinas de carga”. En otro pasaje de su exposición, afirmó que “Israel se encuentra en el puente de relación entre Occidente y Oriente, a través de su puerto meridional de Eilat”, y que su país es pionero en materia marítima. Indicó, finalmente, que fue botado el buque Javiva, de 3.000 toneladas, que fue construido totalmente en astilleros israelíes. El Sr. Jaeger después de visitar Argentina partió con destino a Uruguay y Brasil, con el objeto de interesarse personalmente sobre distintos aspectos relacionados con el quehacer marítimo de esos países.