Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXVIII (1966)
- Issue
- 6 (Junio, 1966)
- Date
- 1966-06-01
- Page
- Seite 19 (sequence 19)
- Language
- German
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JUNIO 1966 BOLETIN INFORMATIVO 19 ¿CRISIS DE ABSORCION? En ERCILLA N.o 1606 del 16 de marzo de 1966 aparece un artículo, firmado por el señor Pablo Neiman B., bajo el título de “El nuevo éxodo”, en que se hace un reportaje sobre un fenómeno etnográfico, que se está observando en Israel desde hace algún tiempo y que consiste en la tendencia de un cierto número de inmigrantes (Olim) a retornar nuevamente a sus países de origen. Es de comprender, que un reportero que “tuvo la oportunidad de viajar” a Israel y que seguramente se ha informado también en la prensa del país, en la que democráticamente se discuten los problemas que lo afectan, pueda o quiera enfocar tan sólo un determinado aspecto del problema. Distinto y probablemente más exhaustivo lo ve el que tiene la oportunidad de “vivir” en el país y que, al lado de los que no se han podido aclimatar y radicar, convive y conversa también con aquellos que han echado raices firmes en nuestra tierra. La “ieridá” (o re-emigración) de Israel se debe, como cualquiera reemigración, a la frustración de esperanzas que se habían puesto en el pais de inmigración. Tales frustraciones han existido desde que ha habido migraciones y forman parte integral del alma humana, cuya imaginación siempre alzará vuelo por encima de las realidades. Cómo no debería haber también entre los judíos gente, cuya imaginación se alejara de la realidad hasta hacerla inaceptable para ellos. Se refería el señor Neiman específicamente a dos preguntas: 1) ¿Cuántos han retornado? Y da el número de 8 — 9.000, sin especificar a qué lapso de tiempo se refiere. De un artículo en un diario israelí que se refiere a este problema y que se basa en datos oficiales, resulta que el número de emigrados, en 1965, ha sido de 2.000, frente a una inmigración de 33.000 (!) en el mismo año. De estas cifras resulta claramente, que el “Problema” de la “ieridá” puede ser tan solo un problema relativo. Y éste es el punto importante, el que hace, que para Israel la “ieridá” de 2.000 personas al año es un “problema” digno de ser estudiado: el Estado de Israel tiene interés en la inmigración y por ende en la creación de condiciones, que hagan posible la incorporación armoniosa pe inmigrantes en el conjunto tan multicolor de la ciudadanía israelí. El Estado de Israel se fija una cuota de inmigración anual que quisiera absorber y siente un “problema”, si no alcanza esta cuota o si la ve desmedrada por lá sangría de una “ieridá”. 2) ¿Cuál es la causa de este retorno? Y ahora enumera 12 causales, que van desde la incompetencia de las autoridades de inmigración y colocación, la situación económica y de trabajo y seguridad hasta la falta de preparación del nuevo inmigrante. Agrupando varias causales, puedo contestar: “Zonas de residencia forzada” (punto 6) no existen en Israel, salvo que se quisiera llamar “forzar” al consejo que dan las Instituciones a los nuevos inmigrantes, a que no se radiquen en las ciudades grandes, donde no pueden encontrar trabajo, á cambio de ofrecerles trabajo en lugares de desarrollo. Esos lugares sí que están a veces algo “alejados” de las grandes ciudades y más de una vez cerca de una frontera, que no suele ser siempre muy tranquila. Pero en Israel no hay parte "muy alejada” de algún centro cultural ni otra lo suficientemente retirada de alguna frontera. No existe, por tanto, tal “incompetencia para orientar” (2) y en forma más bien relativa “falta de trabajos adecuados en concordancia a la profesión o edad” (3). Yo fui orientado, el día de mi llegada, a un puesto de mi profesión y especialización —médico pediatra— teniendo más de 50 años de edad; eso sí que no el Tel-Aviv ni en Haifa, sino que en Tiberíades. Que con todo esto pueden haber trabas, incompetencia de oficinas, duras condiciones de trabajo y una situación económica difícil (por el gran recargo del presupuesto estatarpor la defensa nacional), no lo niego. Niego, si, que el clima sea “pésimo”, especialmente para el Sudamericano, que conoce los calores sofocantes de Buenos Aires y del desierto del norte de Chile y las lluvias de los inviernos del sur. Pero donde gente de Europa central haya vivido, y con gusto, ya por más de treinta años, el clima no debe ser tan abominable. Y vienen los puntos 1, 4, 5 y 12 de la escala de Neiman, que resumo con sus nropias palabras del punto V; “Falta absoluta de preparación del nuevo inmigrante para establecerse en un estado pionero de avanzadas ideas socialistas”. He aquí, según mi manera ele ver, las verdaderas causas de la “ieridá”. El nuevo inrrjigrante, a menudo, no está preparado para la “aliá” (inmigración). Pero eso no se refiere tan solo al idioma, cuyas bases naturalmente debería adqui- Por el Dr. C¡ rír antes de pretender traba jar de igual a igual con los habitantes del país (dicho sea de paso, que en ningún país del mundo se le facilita tanto el entendimiento a un inmigrante como en Israel, donde la mayoría de los habitantes habla más de un idioma fuera del hebreo y donde se le enseña hasta gratuitamente, el idioma en cursos nocturnos, etc.). Esa falta de preparación se refiere a su posición hacia Israel, hacia la tierra, su gente, su historia; se refiere a lo que él espera del país y a lo que él quiere significar para el país. Muy bien habla el señor Neiman de “la imposibilidad de mantener en Israel el nivel de vida que se llevaba en Sudamérica”. Pero, ¿no sabe el inmigrante que Israel es un país altamente socializado, con cierta nivelación de las entradas? (que ciertamente son más bajas, por regla general, de las de Sudamérica), olvida el inmigrante que él mismo y sus padres han llegado a Sudamérica casi sin excepción en precaria situación económica, y que su actual situación es el fruirlos Simón (Tiberiades) to de 20 o más años de ardua labor, durante los que ninguna institución le facilitaba ya a la entrada, un departamento en una “población de inmigrantes” con frigidaire y amoblado “a plazo”? Es ésta la “falta absoluta de preparación” como yo la veo. Y es aquí, donde veo la incompetencia de las Oficinas de Orientación. A cada inmigrante debería preguntarse: “¿Qué esperas de Israel?” y “¿por qué vas a inmigrar?”. Y si el hombre dice: “Espero no ser tolerado —aunque fuera de la manera más generosa— sino que ser aceptado como parte integrante y por ende irrechazable en mi tierra; voy a inmigrar para poder vivir como judío entre los míos, para no sentir más ni yo ni mis hijos la injuria oculta o abierta del antisemitismo; y espero poder dar a Israel, en cambio, mi trabajo, aunque fuera a sacrificio de “comodidades", entonces si que se deberían allanar todos los trámites y facilitarle la “aliá”, pues de allí difícilmente habrá “ieridá”. Jaim jGvati en Chile Profunda repercusión ha tenido en nuestro país la visita que nos hiciera el Ministro de Agricultura de Israel, señor Jaim Gvati, quien, después de haber asistido a una conferencia en México, viajó p:or varios países latinoamericanos en misión de confraternidad. V En Chile, el señor Gvati sostuvo prolongadas entrevistas con S. E., el Presidente Frei y con destacados personeros de las esferas gubernamentales, agrícolas y económicas. El desarrolló una actividad extraordinaria, visitando detenidamente las zonas áridas del norte del país, sobre todo la región de Iquique y de Antofagasta. Una visita programada al valle del Choapa no pudo realizarse, por cuanto el avión que condujo al Ministro se vio imposibilitado de aterrizar. Eso si, llegó hasta allá el señor Gabrieli, director de cooperación agrícola de Israel, quien acompañó al señor Ministro en su gira. El señor Gabrieli pasó un día entero en la región del Choapa, departiendo con los colonos de la región y con el equipo de expertos israelíes, que allí trabajan. El cariño y el respeto que el señor Gvati supo granjearse en los pocos días de su permanencia en Chile, quedó manifiesto en una manifestación que le ofreciera la Embajada de Israel y a la cual asistieron numerosas personalidades de las más altas esferas del país. (Véase: Recepción en la Embajada de Israel). En una conferencia ae prensa que se vio muy concurrida, el señor Gvati expresó su satisfacción por haber tenido la oportunidad de conocer Chile y de apreciar los ingentes esfuerzos que el país está haciendo para solucionar los problemas del agro. Manifestó textualmente, que si bien no estaba en condiciones üe pronunciarse en forma concreta sobre el proyecto de reforma agraria, el hecho en si le parecía prometedor y de vastos alcances. Destacó que su visita seguramente servirá para incrementar el intercambio de expt”- tos entre Chile e Israel e hizo hincapié en que su país estaría dispuesto gustosamente a colaborar con Chile en cualquiera esfera en que el gobierno consideraría útil la experiencia israelí. Inquirido por los periodistas sobre la forma de la ayuda técnica que su país podría brindar, manifestó que Israel colabora actualmente con.30 naciones en Asia, Africa y América Latina. Esta colaboración se hace en dos planos: El primero, el envío de misiones de expertos israelíes que en el terreno mismo ayudan a los profesionales locales por medio de charlas', cursos, seminarios, etc., y, en segundo lugar, por medio de la organización de seminarios de estudio en Israel. Al respecto recalcó que recientemente se dieron a conocer las estadísticas de la ayuda técnica prestada a la América Latina en materia agrícola. De ellas se desprende que en los últimos dos años, 850 técnicos y profesionales agrícolas latinoamericanos han sido becados por gobiernos extranjeros para perfeccionar sus estudios. De este total, 348. o sea casi la mitad, han ido a Israel. Después de responder a varias otras preguntas, se puso término a la reunión con una breve alocución del Dr. Naor, Embajador de Israel en Chile, quien, después de agradecer a la prensa, manifestó que con esta conferencia quedaba concluida la visita a Chile del señor Gvati. visita de la cual se lleva recuerdos gratísimos. Recepción en la Embajada de Israel El Embajador de Israel, Dr. Uri Naor, ofreció una recepción en honor del Ministro de Agricultura de Israel, Sr. Jaim Gvati, quien visitó Chile, oficialmente invitado por el Ministro de Agricultura, don Hugo Trivelli. Asistieron a dicha recepción entre otras personas, el Presidente del Senado, H. Senador don Tomás Reyes V., el Ministro de Agricultura, don Hugo Trivelli y Sra., el Ministro de Defensa, don Juan de Dios Carmona, el Ministro de Economía, Sr. Domingo Santa María, el Ministro de Justicia, Sr. Pedro J. Rodríguez, el Senador Patricio Aylwin y Sra., Sr. Jacques Chonchol, Vicepresidente de Indap, Sr. Rafael Moren, Vicepresidente de Cora, Sr. Alvaro García, Presidente del Banco del Estado, Sr. Manuel Litvak, Presidente del Banco Israelita, Ho. Diputado don Vicente Sota y Sra., Sr. Ruy Barbosa, Decano de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Chile, Sr. Rolando Chateauneuf, Gerente del Departamento Agrario de Corfo, Sr. Angel Faivovich, Sr. Humberto Alvarez, Presidente del instituto Chileno Israelí de Cultura, Sr. Carlos Vergara Bravo, Presidente en Ejercicio del Instituto Chileno-Israelí de Cultura, Dr. L. M. Ramírez-Boettner, Representante de la Junta de Asistencia Técnica, Sr. Rodolfo Borzutzky, Presidente de la Federación Sionista, Dr. Hans Reich, Vicepresidente del Comité Representativo y Presidente de la SCI “B’ne Jisroel”, Sr. Jacobo Schaulson, Sr. Arturo Frei, Sr. Joseph Gabrieli, Director dp Asistencia Agrícola del Ministerio de Agricultura de Israel, Sr. José Klein y Sra., Sr. Georg Schlaetzer, becados a Israel y otros invitados. 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