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Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1966-05-01 · 5 (Mayo, 1966) · p. Seite 16

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Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXVIII (1966)
Issue
5 (Mayo, 1966)
Date
1966-05-01
Page
Seite 16 (sequence 16)
Language
German
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16 BOLETIN INFORMATIVO MAYO 1966 LA SITUACION DE LOS JUDIOS EN RUSIA NUEVA YORK— La vina judía organizada será borrada en la Unión Soviética si continúan las actuales medidas, anunció un imDortante erudito judío norteamericano en una reunión pública celebrada recientemente. El doctor Eric Bric Goldhagen, Director del Instituto de As'untos Judíos de Europa Oriental de la Universidad de Brandéis, ¡hizo la adventencia al aparecer como testigo ante un comité informal de destacados ciudadanos norteamericanos que están investigando las condiciones de la vida cultural y religiosa de los judíos en Rusia. Con la esperanza de influir en algo sobre las decisiones que se adopten en la Unión Soviética, los miembros de este comité anunciaron que harían públicas sus conclusiones. Dos' reporteros soviéticos, incluyendo a un corresponsal de TASS, tomaron copiosas notas de los acontecimientos. El Dr. Goldhagen dijo ante el comité aue sólo hay entre 40 y 50 rabinos en la Unión Soviética, con una edad promedio de 65 años, y que no hay seminarios teológicos para formar nuevos rabinos'. “Los judíos de la Unión Soviética —la segunda mas grande comunidad judía del mundo— en el lapso de 40 años de dominación soviética. se ha visto reducida a un estado de empobrecimiento cultural y religioso que no tiene paralelo entre las minorías étnicas y religiosas de la Unión Soviética”, acusó el Dr. Goldhagen. El Dr. David W. Weiss, Profesor Auxiliar de Bacte- LOS ALEMANES (Continuación zas en masa, sino lo que sucedió antes, en tiempos anteriores a la invasión de Polonia, a Auschwitz y a las deportaciones. Desde 1933, año del encumbramiento de Hitler, hasta 1938, año en que empezaron las deportaciones masivas, sucedió tanto a los ojos y oídos de todo el pueblo alemán, que éste no tiene derecho a alegar que no sabía. Fue el período de la “degradación y de los insultos increíbles”, cuando los sirvientes cristianos tuvieron que abandonar nuestros hogares, cuando los negocios judíos fueron “ariatízados”, los abogados y médicos judíos borrados del registro, los profesores y catedráticos judíos expulsados de las universidades y de los laboratorios, la música de compositores judíos, los pintores y los artistas judíos boicoteados y los niños judíos echados de las aulas escolares. Las leyes de Nuremberg de 1935 no ordenaron asesinarnos, pero nos declararon ciudadanos de tercera categoría, sin protección de la ley. En 1934 publiqué un artículo alusivo con el título “Vida sin Vecinos”. Me refiero a lo que sucedía en cada esquina, en cada ciudad, poblado y aldea donde vivían judíos. No aludo a vecinos nuevos, sino a familias que han convivido cientos de años. ¿Que los alemanes no vieron? Acaso no vieron el arresto de sus veriología en la Universidad de California, que recientemente visitó Rusia, informó que los judíos de la Unión Soviética son presos del temor. Expresó que la comunidad judía estaba en ruinas no sólo por la indiferencia de los mismos judíos, sino a causa de la hostilidad del gobierno. Un rabino presente en la reunión indicó que se habían logrado algunos adelantos para facilitar la vida de los' judíos en Rusia, pero que había pasado muy poco tiempo como para evaluar su importancia. El Comité, presidido por Bayard Rustin, dirigente del movimiento de Derechos Civiles,' incluía al Dr. John Bennet, presidente del Seminario Teológico Union, de Nueva York; el Reverendo George B. Ford, pastor honorario' de la Iglesia de Corpus Christi, de Mueva York; Telford Taylor, profesor de derecho en la Universidad de Columbia; Samuel Fisbman, del Sindicato Unido de Trabajadores' de la Industria Automotriz; y Norman Thomas, líder socialista. El panel que participó en la conferencia sobre la situación de los judíos rusos fue integrado por el Juez William O. Douglas, de la Corte Suprema de Justicie, de los EE.UU., el Dr. Merle Fainsod,. de la Universidad de Harvard; el Dr. Martin Luther King, líder de Derechos' Civiles; el Obispo James A. Pike, dirigente de la Iglesia Episcopal; Eugene Rabinowitz, matemático nuclear; Walter Reuther, presidente del Sindicato Unido de Trabajadores de la Industria Automotriz; y el escritor Penn Warren. Y LOS JUDIOS de la Pág. 15) cinos? Y en noviembre de 1938, ¿No vieron las llamaradas de las sinagogas incendiadas en sus poblaciones, los Libros Sagrados deshojadas por el viento, las ventanas despedazadas, sus vecinos judíos reunidos como ganado y llevados como animales por las calles al rastro para la matanza?, Estos son los recuerdos que corroen las raigambres e impiden la renovación de relaciones “normales” entre alemanes y judíos. Es verdad que hubo algunas familias alemanas que veían, entendían, simpatizaban y aún ayudaban,- pero el pueblo alemán guardó silencio. No se produjo una marcha sobre Berlín para protestar contra la injusticia como la hubo oportunamente sobre Washington. Lo que hay que decir con toda franqueza es que no sólo los judíos, sino el mundo entero tiene el derecho de acusar al pueblo alemán, por lo menos al que vivió en el período de 1933 a 1945, por su carencia de lo que más distingue a un pueblo democrático, su carencia de valor civil. No se trata de odio a los alemanes. Se trata de desconfianza que se les tiene porque no levantaron un dedo en contra de su régimen de asesinato, barbarie e injusticia extrema. Los judíos, ciertamente, tenemos sobrada razón para desconfiar de ellos. Di TOD© EL MUNIDO Lord Russel: Situación judía en la URSS, trágicamente anormal Londres (JTA). La situación de los judíos “es' una de estas trágicas anomalías que preocupan a aquellos que se oponen firmemente a la guerra fría y buscan el mejor entendimiento entre las naciones, dijo Lord Bertrand Russel, el famoso filósofo inglés. Hizo tal declaración en un mensaje dirigido a la Conferencia Nacional de la sección británica del Congreso Judío Mundial, añadiendo: “La ironía de esta situación es que los judíos soviéticos, sobrevivientes de un pueblo cuya destrucción fue prioridad de las metas guerreras nazis, siguen enfrentando todavía el problema de la supervivencia nacional”. Recordando la suerte que abrumó a los judíos soviéticos baio stalin, Rus'sel declaró^ “En 1948, Stalin y la policía secreta ejecutaron a la intelectualidad creadora judía, destruyendo totalmente a las instituciones judías, editoriales, escuelas, teatros y todo vestigio de existencia nacional fuera de la Sinagoga. _ La des'talinización ha traído poca mejoría. Los judíos siguen todavía sin escuelas, sin teatros nacionales y sin instituciones comunales seculares'. Aunque la restitución ha sido frecuentemente prometida en 1956 y 1957, sigue diciendo Lord Russel: “Sólo símbolos mínimos de cultura han sido permitidos —algunos pocos libros' en el lenguaje_idish publicados en pequeñas ediciones y explotados como propaganda tranquilizadora en el exterior, una revista mensual en idish, uno o dos grupos dramáticos y algunos pocos' cantantes judíos que realizan giras. Esto representa los recursos totales culturales de tres millones de personas tradicionalmente considerados como una de las comunidades judías más talentosas y creadoras en el mundo”. “Una comparación con ctras nacionalidades soviéticas demuestra la injusticia básica de su situación, porque aun el menor grupo nacional en la URSS recibe la ODortunidad de proseguir uña vida cultural, social y política propia, cosa prohibida a los judíos”. Hablando de la discriminación religiosa que afecta a la judería soviética, Lord Russel dice: “Aunque la campaña antirreligiosa en la ÜRSS va dirigida contra todas las' religiones, es ejecutada con excepcional severidad contra el judaismo y la propaganda contra la religión judía a menudo asume el carácter de antisemitismo racial como en los escritos de Kitchko, Mayatsky y Osuerov. La clausura de sinagogas ha sido proseguida implacablemente. “Al tiempo de la revolución de octubre había unas 3.000 sinagogas en la URSS. En 1956, según un informe soviético, a la NU, sólo 450 quedaban, pesde entonces, otras 354 han sido clausuradas en muchas ciudades' con grandes poblaciones judías. La religión judía es trabada adieionalmente por negarse al judaismo las facilidades esenciales disponibles para otras religiones soviéticas, reconocidas, haciendo imposible practicar el judaismo con la libertad otorgada por la constitución soviética. Es particularmente trágico que todavía no se han tomado medidas para reunir a miembros de familias judías desunidas' en circunstancias espantosas durante la guerra nazi. Estoy feliz que los estudiosos británicos es't(án empeñados en este esfuerzo especial, de hacer conocer los hechos más ampliamente. La discriminación antijudía en la URSS, seriamente perjudica el desarrollo de la URSS como sociedad realmente Socialista y traba los esfuerzos de todos aquellos que se preocupan por la coexistencia internacional”. INMIGRACION AL CANADA Otawa (JTA). Un total de 2.816 inmigrantes judíos entraron al Canadá durante 1965, contra 3.113 en 1964, según cifras publicadas por el Departamento de Ciudadanía e Inmigración. Por países de ciudadanía, los inmigrantes judíos' de Israel ascendieron a 837 contra 929 en 1964. Por país de última residencia, los de Israel sumaron 822. comparadas con 871 en 1964. He ahí por qué hasta hoy en día, veinte años después de Hitler, todavía existe en el pueblo judío tanta resistencia a la idea de perdonar y olvidar. El pueblo judío no ha regresado a Alemania. De los 25.000 judíos que allí viven ahora la gran mayoría no ha nacido en su suelo. Son contados los judíos que consideran posible pasar siquiera unas vacaciones en Alemania, y quienes así lo hacen se exponen a las críticas de sus correligionarios. En todas partes los judíos mantienen una especie de boicot informal contra artículos alemanes. Un famoso escritor norteamericano expresó recientemente, en carta al Congreso Judío Americano, las razones que le hacen practicar ese boicot extraoficial y privado: “Nada vale un hombre sin su orgullo y dignidad”, dice en su carte. “Yo no tengo rencores con nadie, ni siquiera rencores con los alemanes ... Si un hombre, aunque fuese nazi, estuviera muriendo y yo pudiera ayudarle para salvar su vida, lo haría, sin importarme c-1 precio. Pero no he de viajar en sus naves, volar en sus aviones, ir en sus coches que Adolfo Hitler especificó y diseñó. No he de doblarme ante ellos ni estrechar sus manos. Y sobre todo, no he de olvidar. Lo harán y tendrán que hacerlo las generaciones venideras, mas eso lo harán ellas. Yo he visto cómo todo un pueblo se había convertido en verdugos, y esto no lo puedo olvidar” (OJI). Declaración de los Partidos Socialista y Comunista de Chile, rechazando acuerdos sobre Israel de la Conferencia Tricontinental de La Habana. DECLARACION DEL PLENO SOCIALISTA El Pleno Socialista ratifica los acuerdos adoptados por la Conferencia de Solidaridad de los pueblos de Asia, Africa y América Latina y deja constancia expresa de que los representantes socialistas que participaron en ella, así como los demás personeros del FRAP (Frente de Acción Popular) que integraron la delegación de Chile, votaron en forma negativa en la Comisión correspondiente la resolución que excluyó a Yugoslavia de la Conferencia y la ponencia que afecta al Estado de Israel y reitera su rechazo a esas determinaciones. DECLARACION DEL PLENO COMUNISTA En el informe al Pleno del personero de la Comisión Política, diputado Manuel Cantero, se expresa textualmente: “En la Conferencia de La Habana surgieron numerosos planteamientos que enriquecen la experiencia en la lucha liberadora de los pueblos y que los comunistas chilenos compartimos plenamente. Dada la diversidad de las organizaciones presentes, se adoptaron también algunos otros acuerdos que los comunistas chilenos, por razones de principios, no compartimos. Tal es, por ejemplo, el caso de la resolución aprobada referente al Estado de Israel.

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