Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXVI (1964)
- Issue
- 9 (Septiembre, 1964)
- Date
- 1964-09-01
- Page
- Seite 11 (sequence 11)
- Language
- German
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SEPTIEMBRE 1964 BOLETIN INFORMATIVO La mpaKnfu NIÑOS: Dirijan su correspondencia a RAJEL Casilla 2487 - Santiago EL BOLETIN INF ORMATIVO Quieridt fjiñ moó Las colaboraciones recibidas en el mes de agosto han sido las mejores desde que existe “Voz Infantil” y quisiera felicitar muy sinceramente a todos. Él grupo de los menores tan bueno como los mayores, cada uño en la medida de sus fuerzas. Nunca creíamos tener tantos artistas, los puzzles y dibujos en tinta china son preciosos e instructivos. Daniel Kaufmann nos ha propuesto una nueva sección en “Voz Infantil”. La hemos aceptado y por lo tanto publicaremos su carta para que la entiendan y sigan su ejemplo. Me falta un lector filatélico. Desde que Stephan Holland nos dejó, nadie me da noticias frescas. ¿No quisiera uno de Uds. hacerse cargo? Abro concurso. Este mes recordamos Sucót y ,el Aniversario Patrio. Sin más por hoy se despide con todo cari¬ ño y un cordial Shalom, EL AUTOR DE LA BANDERA CHILENA En el año 1818 era gobernador de Valparaíso, don Francisco de Lastra, intimo amigo de don Gregorio Andia y Varela. Durante una charla dijo uno al otro: “Hombre, puede decirse que la nación no cuenta aún con un pabellón propio”. Por entonces no había más que una bandera de tres colores: lista blanca, arriba; azul al medio y rojo abajo. Los señores De Lastra y Andía se propusieron idear un pabellón. Cada uno dibujaría por su cuenta varios diseños. Cinco días después, llegaba el gobernador De Lastra a casa del señor Andia y Varela y compararon los diseños que cada uno había hecho. Ninguno de ellos les satisfizo. Eran, sin embargo, los mejores proyectos los del señor Andia. Había combinado en ellos los colores que tiene nuestra actual bandera, pero había colocado en el cuadro azul unas cuantas estrellas, que representaban las provincias en que entonces se dividía la República. Esto le pareció muy bien a su amigo, el que, sin embargo, objetó que así la bandera tenía el defecto de asemejarse mucho a la bandera norteamericana. Ambos amigos quedaron de acuerdo para elaborar nuevos proyectos. Por aquellos tiempos visitaba la casa del señor Andia un marino amigo suyo. Cuando éste llegó a la casa por la noche, don Gregorio tenía una feliz idea. Echó mano de un anteojo y dijo a su huésped: “Hágame el favor de mostrarnos la Estrella del Sur”. El marino no vaciló. Ubicó Por DAVID LEVY el anteojo en dirección al punto que buscaba y le dijo: “Aquella chiquita, muy brillante, que está inmediata a tales estrellas, esta es”. El señor Andia y Varela había observado en silencio. Al día siguiente, volvió el se¬ ñor De Lastra con los nuevos diseños que había hecho y entonces el señor Andia y Varela le mostró los suyos, que no eran otra cosa que los mismos de antes, habiendo quitado las estrellas. Pero le había dejado en el centro la Estrella del Sur. El gobernador De Lastra envió a Santiago este diseno, que fue adoptado por el gobierno. El 18 de Septiembre de 1819 decretó el gobierno ese pabellón, que es la bandera actual. Fue izada en toda la República. Raje!. LA PRIMERA BANDERA DE CHILE Por CARLOS GRISTANI La historia de nuestra bandera se remonta a 1812. El 4 de julio de ese año el cónsul de los Estados Unidos, Joel Roberts Poinsset, dio una recepción a la Junta de Gobierno chilena que presidía el general José Miguel Carrera. En esa ocasión adornó la fachada del edificio enarbolando la ense¬ ña de su patria entrelazada con una tricolor azul, blanco y amarillo, creada por Carrera como símbolo de Chile. Dos meses después, el 30 de septiembre, durante los festejos de la revolución, la nueva enseña tricolor fue izada al amanecer y saludada con 21 cañonazos. En el centro del color blanco lucía un curioso escudo, formado por una columna dórica que sostenía un mundo, y sobre él una palma y una lanza, y, en lo alto, una estrella de cinco puntas. A derecha e izquierda de la columna se destacaban dos indios. En la parte superior, la leyenda: “Después de las tinieblas, la luz”; y en la inferior: “O con el consejo o con la espada”. Al año siguiente, el 15 de junio de 1813, el Triunvirato integrado por Pérez, Infante e Eyzaguirre declaró abolidos los símbolos y emblemas de España y decretó el uso del tricolor creado por Carrera. El 17 de junio las tropas de la guarnición formaron en la Plaza de Armas con la bandera nacional. Las autoridades pasaron revista a los batallones que, instantes más tarde, iban a rendirle honores, jurando defenderla en el campo de batalla. IA PACHACA La Pachaca era una pobre gallina que se alimentaba de lombrices y gusanos, que encontraba en las orillas de las acequias. Un día sus amos la vendieron por falta de dinero a unos señores del pueblo, que criaban gallinas de raza. Una vez allí, la Pachaca, avergonzada de ser tan chica y muy tonta, se acurrucó en un rincón, mientras las otras gallinas la miraban con desprecio. Luego, las gallinas se reunieron para tomar una decisión que consistía en matarla o dejarla vivir junto a ellas. Lo que se acordó fue matarla, pero como ya se hacía tarde, se postergó la muerte de la Pachaca para el otro día. Al otro día todas las gallinas habían cambiado de parecer. Una quería ser más amiga de la Pachaca que la otra. Así, hubo un ambiente de tranquilidad entre todas las gallinas, hasta que cierto día corrió la noticia que la Pachaca estaba echada. Se pensó de inmediato en los polluelos que llegarían, pero no fue así. La Pachaca apareció con finos polluelos de raza y muy juguetones. Asi pasó un tiempo hasta que llegó una gallina baja y de patas muy cortas que se acurrucó en una esquina. Todas las gallinas la acogieron bien, sólo la Pachaca, olvidándose de su vida anterior como una pobre gallina, la mató. En pago de haber matado a esa pobre gallina, sus amos la condenaron a la muerte en la cacerola. FIESTAS PATRIAS Iu in J r mi nlnjv* LA CUECA Antonio. Orrego Barros Siga el arpa, siga el canto, siga ,el alegre rasgueo de la guitarra, entretanto repica el tamborileo. Tintinean las espuelas levantando polvo de oro, al compás de las vihuelas vivo y alegre y sonoro. La .cueca, arriba el pañuelo vivos los pies, punta y taco que está parejito el suelo y el poncho como tabaco. (Enviado por Gaby Kohn) SUCDT Es una fiesta que pronto celebraremos. Esta fiesta recuerda, cómo antiguamente se le daba’ gracias a Dios por las cosechas. Las casitas que usamos en Sucót se construyen de madera y los techos son de palos y paja. En el techo cuelgan frutas (naranjas, manzanas, limones, etc.), que nos hacen recordar que todos estos productos son obra de Dios. Sucót es una fiesta alegre para niños y adultos éstos van a admirar a una sucá de la tierra los productos. La Sucá está adornada con hojas y fruta que cuelgan del techo de una alegre casucha Esta fiesta conmemorativa es muy ,concurrida; pues esa casita se llena de gente menuda y crecida. Henriette Lewinski (Enviado por Roberto Wolff)