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Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1963-10-01 · 10 (Octubre, 1963) · p. Seite 15

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Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXV (1963)
Issue
10 (Octubre, 1963)
Date
1963-10-01
Page
Seite 15 (sequence 15)
Language
German
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OCTUBRE 1963 BOLETIN- INFORMATIVO T5 La V07 \v\yam¡i. INFORMATIVO BOLETIN NO SE PUEDE SABER HAGAMOS UNA SUCA Hace ya muchos años que el padre de Orli no trabaja en el establo de las ovejas. Pero Orli todavía se acuerda de los tiempos en que ella iba a visitarlo allá o salía hacia el al campo cuando lo veía en las proximidades del ki. butz. De esos mismos días y de esas visitas de emergencia en los sábados, fue que Orli y las ovejas se hicieron amigas. Sobre todo, de aquellas ovejas que se acercaban a ella sin miedo, comían de su piano y le ofrecían sus cabezas para que las acariciara. Se hizo amiga, especialmente. de Shufra, la madrina del rebaño, la de los ojos brillantes. .. Después de que se efectuó Ja esquila, Shufra quedó muy agradecida de Orli. Y, en realidad, ¿quién sabe qué hubiera ocurrido?, si la niña no hubiera llegado temprano al establo el día de la esquila. Como de costumbre, cada año, al llegar la época del calor. los pastores se preparaban para la esquila. Se sumaron a ellos todos los que en el kibutz sabían aígo de esquila, entre ellos Guideon, el padre de Orli. ¿Cómo se preparan para la esquila? Preparan largas mesas. cuerdas, sacos vacíos para la lana y, lo más importante, afilan las tijeras y prueban sobre una de las ovejas si están suficientemente afiladas. Empieza la esquila. Ese mismo día probaron las tijeras en Shufra. Amarraron sus patas con una cuerda, la levantaron hasta la mesa y Guideon comenzó a esquilarla. Y, ¿quién llegó en ése momento al establo?, Orli, se sentó al lado de la mesa 'T contempló con ojos preocupados a Shufra, que yacía ¡sobre la mesa y miraba a su alrededor cori ojos asustados. —Papá, eso le duele. ¡ —No, hi.jita. La oveja no siente ningún dolor cuando' Ja esquilan,; —Pero las tijeras están afiladas. —También las tijeras del peluquero estás afiladas y no se siente ningún dolor cuan, do uno se corta el pelo, ¿ño es cierto?; Una conversación parecida Se había efectuado entre Orli y su padre hacía un año, .también hacía dos, pero Orli quería? estar segura de éso. , —Y entonces, ¿por qué ella tiembla tanto, papá? —Tiene miedo. —No deben esquilarla si tiene miedo. —¿Tú propones dejarla todo el verano con lana sobre el cuerpo?, ella transpirará y sufrirá mucho del calor. Y, todavía más, quizá se enferme si no la esquilamos. Estas palabras convencieron a Orli, pero siguió preguntando. —Y, ¿por qué le amarraron las patas? —Para que no arranque al medio del rebaño. Guideon siguió esquilando, la blanca lana formaba un haz sobre el suelo. Toda la lana cayó en un solo montón, sobre una carpeta. —A esto le llaman esquila, explicó Guideon. —Después pondrán la lana en sacos que enviarán a la fábrica y allí harán de ella una especie de hilos, ¿no es así? Guideon sonrió para sus adentros Orli se acordaba de lo que había oído en años anteriores. Cuando terminó, se paró y desató las patas de Shufra, la que bajó de un salto, feliz, ae la mesa y, balando incesantemente, corrió a reunirse con sus compañeras... Me, me, me... Las ovejas sé asustaron realmente de su aspecto. Había transcurrido un año entero desde la anterior esquí, la. Ya se habían olvidado del aspecto que tiene una oveja esquilada, y, en verdad el aspecto es muy diferente al de una oveja con lana. El reba¬ ño se apartó de Shufra, se juntó y no la dejó acercarse ni mezclarse. Shufra trató una y otra vez de acercarse, baló para que reconocieran su voz, pero las ovejas huían de ella y la.miraban con sospecha. —Es, ciertamente, un burro, —en forma de balido, dijo un corderito. —No es burro, —contestó una anciana oveja, —el burro tiene orejas largas. —¿Vieron alguna' vez un burro que balase? se burló una oveja. —Y entonces, ¿qué es? ¿quién es?,— se oyó la pregunta entre muchos balidos. —A lo mejor es un cabrito. —Sí. baló como un cabrito. —Tonterías, ¿dónde están los cuernos? —¿Y la barba? —Y entonces, ¿qué es?, muchos balidos repitieron la pregunta. —¡Yo soy una oveja! ¡Yo soy Shufra! ¿No me reconocen? Shufra realmente rogaba, pero las ovejas se apar, taron aún más. —Shufra tiene lana rizada en todo el cuerpo. —Todas las ovejas tienen lana.' —Eres una mentirosa. —Este no es ningún animal que yo conozca. —Quizás sea un demonio... Shufra estaba parada a un lado, solitaria, desgraciada y sin saber qué hacer. Todas las ovejas huían de ella. Orli escuchó el golpeteo de las patas de las asustadas ovejas y se acercó a ver qué pasaba. Vio a Shufra parada a un lado, triste y como exco. mulgada. En el primer momento. no se dio cuenta de lo que ocurría. Se acercó a Shufra, le acarició la frente: -Ven. Shufra, ¿qué pasa, Shufra? Las ovejas conocían a Orli. Oyeron que ella llamaba a ese extraño ser: Shufra, La sospecha entró subrepticiamente a sus corazones. Quizás, a pesar de todo, .era Shufra. Se acercaron y escucharon. —Shufra, ¿por qué no te juntas al rebaño?, ¿no te sientes bien? Quizá es porque te esquilaron..., agregó Orli. —Ella la llama Shufra. Susurró un corderito, dueño de unos nacientes cuernos. —Ella dijo esquila, agregó apresuradamente otra oveja. ¿Se acuerdan de la máquina que trajeron una vez al establo y que hacía: zezezeze zezezeze...? —¿Quizás le hicieron algo a Shufra? —No es posible. Yo conozco a Shufra. Ella no se ve así. Desde una cabina se escuchó una voz gruesa: -Vayan a ver por todo el establo, si Shufra no está en el rebaño, ésta es Shufra. como dice Orli. —El viejo bromea, se oyó un susurro por todo el reba¬ ño. Las ovejas fueron e investigaron. Cuando todavía estaban en eso, llegaron los pastores, agarraron algunas de ellas, las ataron y subieron a la mesa de esquila. En un cuarto de hora, se habían agregado al rebaño otros cuantos extraños seres. En vez de rizos de lana, una especie de vellón sobre la piel oscura; en vez de un cuerpo gordo y redondo, uno delgado. con el estómago hundido." Esos seres se veían idénticos a la esquilada Shu. frá. : ‘ ' . Recién ahora, empezaron a entender las ovejas qué es lo que había pasado. —Realmente no se puede reconocerlas. Dijeron y repitieron mientras miraban a Shufra y al resto de la esquiladas. . En unos cuantos días estaba todo el rebaño esquilado. Las ovejas pidieron perdón a Shufra del. agravio y sufrimiento que involuntariamente, le habían causado. —No te reconocimos, se disculparon. —Era imposible reconocerte. —Pero Orli me reconoció dijo Shufra, como para ella misma y sus ojos brillaron más que de costumbre. Davar Lijladim. EL AGUILA Y EL GATO El Aguila dijo ál gato: “Yo soy célebre, con mi nombre y mi fama, yo me río del mundo entero, porque son los hombres admiradores de mi poderío’’. Y respondió el gato: "No lo dudo, pero yo, que me paso en la cocina, sé que el hombre en verdad admira al aguila, pero en el fondo... prefiere a la gallina”. Después de Rosh Hashana trae mi papá las maderas que están durante todo el año en el negocio y luego viene el maestro carpintero a armar la s'ucá. Después que Yom Kipúi termine, en la noche, mi mamáhace adornos para la sucá y nosotros le ayudamos y hacemos canastos y cadenas y también tomamos papas y les ponemos por fuera papel de plata que tienen los chocolates y la gente que viene creen que son chocolates. También adornamos la sucá con dibujos de festividades judias y colgamos un lulav y un etrog, que hice yo en el colegio. En la tarde antes de que empiece la fiesta, yo ayudo a mi mamá a poner la mesa. Ponemos un mantel limpio y blanco y velas en el medio de la mesa. Copas y dos jalót y luces también colocamos y mi mamá hace comida especial, como la hace para todas las fiestas. Miriam Holland. El Ajedrez, Jue&o de Reyes Cierto día, el rey Selam sintió que había gustado ya todos los placeres' de la vida, pues era poderoso y rico. Su vista estaba cansada de contemplar belleza y su paladar de gustar manjares delicados'. Solamente Ja tristeza era su compañía y llegó a pensar que únicamente la muerte podía aliviarle de la monótona vida que llevaba. Entonces los visires y chambelanes de su corte, ofrecieron un premio a quien lograra distraer al viejo rey. Atraídos por esto, llegaron a la corte, numerosos personajes que no lograron cumplir con el fin que perseguían. Entonces, cuando todos pensaban que ya no había remedio para el rey, presentóse en palacio un anciano de blanca barba, el que presentó al rey un tablero de cuadros blancos y negros, y dispuso sobre él algunas piezas de marfil. Durante toda. la tarde jugó Selam con el viejo, hasta que al fin le ganó. Entonces' dijo el rey: ¿—Cómo te llamas y cómo se llama este juego qué me has enseñado? -—Mi nombre es Sihisa, hijo de Kelat, y este juego se llama ajedrez. —En premio por haberme enseñado éste 'juego, pide lo que quieras. —Sólo quiero unos granos de trigo. —¿Cuánto quieres? ¿Mil sacos? —Cuéntalo tu mismo. Quiero un grano por el primer cuadro, dos por el segundo, cuatro por el tercero, y ve doblando siempre hasta llenar el último. —No creí que pidieras tan poco. A ver, traed medio saco de trigo para cumplir la petición de Sihisa. Unos criados comenzaron a contar los granos: 1, 2, 4, 8, 16. 32 64, 128, 256, etc. Sin embargo, Selam se había quedado corto al pedir medio saco de trigo. En realidad la cifra total de los granos’ que quería Sihisa es, y no se caigan: 18.446744.073.709,551.61!» granos. O sea, más de 18 trillones de granos Si esta enorme cantidad la desparramáramos sobre la Península Ibérica, o sea Portugal y España, alcanzaría la altura de 1,5 metros. Si cada año la cosecha mundial de trigo alcanzará a 175 millones de toneladas, sería preciso guardar la cosecha ¡de 4.500 años', -hará cumplir la petición de Sihif sa hijo de Kelat. Enviado por Roberto Gejman. I GRIN BLANCO Crin Blanco era un caballo salvaje que los'hombres querían domar, porque tenía mucha fuerza. Un día lo cazaron, pero cuando lo tenían amarrado, listo para domarlo, rompió la puerta del corral que era sólo unos palos y se escabulló. Un día vio un niño a los cazadores, que perseguían a Crin Blanco. El no sabía nada sobre ese caballo. En la noche soñó con que Crin Blanco le seguía manso hasta la ribera del mar. Ese niño era de familia pobre, que vivía de lo que rendía la pesca. Aquel día, el chico logró cazar con un lazo a Crin Blanco pero éste, al sentir la cuerda alrededor del cuello, comenzó a correr. Otro día vio a Crin Banco rodeado de llamas; el ñiño lo querío salvar pero el car bailo se negó a seguirle, hasta que al fin lo pudo salvar. Llegaron ambos a la casa del niño que 'empezó a curarle las heridas. Por casualidad; pasó la manada a la que pertenecía Crin Blanco, que al verla, se arrancó. Pero el joven domador np s’e dio por vencido, sino qué lo cazó de nuevo. Esta vez lo vieron los cazadores, que los persiguieron. El niño pudo montar al caballo pero los cazadores seguían detrás' de ellos hasta íá desembocadura de un ríp. dónde;Crin Blanco se sumergió y nadando llevó al niño al país donde el hombre és amigo del caballo. Ruth Engel!

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