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Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1963-09-01 · 9 (Noviembre, 1963) · p. Seite 23

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Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXV (1963)
Issue
9 (Noviembre, 1963)
Date
1963-09-01
Page
Seite 23 (sequence 25)
Language
German
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BOLETIN INFORMATIVO 23 SEPTIEMBRE 1963 La Vb¿ mpáKrríu NIÑOS: Dirijan su correspondencia o RAJEL Casilla 2487 - Santiago INFORMATIVO BOLETIN LOS NINOS NOS CUENTAN: ROSH HASH ANA Rabí Amnón, autor del "Unetane Tokef" Rabí Amnón de Maguncia, era eminente en su generación. El era rico, distinguido y buen mozo. Su prestigio era muy grande en la corte del gobernador de Maguncia y por eso el príncipe era "bueno con los judíos que vivían en su ciudad. Pero a pesar de todo su afecto hacia rabi Amnón, no podía olvidarse de que era judío y siempre insistió que cambiara su religión por la del gobernador y todas las veces rabi Amnón íe contestaba que estaba dispuesto a hacer todo lo que el gobernador le ordenaba, menos cambiar de religión. Un día llamó el gobernador a rabi Amnón y le dijo: “Te he colocado a la cabeza de los ministros que tengo; he hecho favores a tus hermanos para complacerte. Ahora te ruego que aceptes mi religión. Si la aceptas, te daré un puesto superior y seguiré haciendo grandes favores a tus hermanos judíos. Si no cumplirás mi orden, expulsaré a todos ios judíos de mi ciudad”. Se asustó Rabí Amnón de las palabras del príncipe (que era el “gobernador” de la ciudad) y no sabía qué contestarle, pués le daba pena por la medida que iba a tomar el gobernador contra sus hermanos infelices. Después de algunos minutos dijo: “Dame un plazo de tres días, para pensar sobre el asunto”. El príncipe accedió al pedido de Rabí Amnón. Salió Rabí Amnón de la corte arrenpintiéndose del plazo que había pedido, ya que por ningún motivo iba a cambiar su religión. Rabí Amnón consideraba un pecado haber pedido el plazo. Durante todos los tres días ayunaba y rezaba a Dios para que perdonara su pecado. Pasaron los tres días y llegó el día fijado para contestarle al príncipe. Pero Rabí Amnón se quedó en su casa y no fue dónde él. Rabí Amnón fue llamado dos veces por el príncipe y no fue. Se enfureció éste y envió dos soldados, los cuáles llevaron a la fuerza a Rabí Amnón, amarrado con cadenas de fierro. “¿Cambiarás de religión?” —le preguntó el gobernador con ira. “Amnón, tu morirás, porque no cumpliste con tu palabra en que yo he confiado para que me trajeras la respuesta en la fecha prometida. Solamente te perdonaré, si cambias de religión”. “Mi religión no cambiaré” —contestó rabí Amnón con voz fuerte, mostrando su decisión definitiva. “Si no haces lo que te ordenamos serás castigado muy fuerte” dijo el gobernador. ‘Elige tú el castigo”. “Corten la lengua de mi boca por haber dicho la mentira de haber pedido tiempo para estudiar el cambio de ]mi religión. Yo jamás ne pensado en pecar contra el Dios de mis padres”, dijo rabí Amnón. “No” dijo el gobernador con rabia, “tu lengua no cortaré porque ella dijo palabras que yo quería escuchar. Pero tus piernas, que no quisieron venir hacia mi y tus manos, que no quisieron hacer la cruz, el signo de mi fé sobre tu corazón, serán cortadas”. En seguida, los soldados sacaron a Rabí Amnón del palacio del gobernador y le cortaron sus manos y sus piernas, y lo metieron en una cama junto con sus miembros cortados y lo enviaron a su casa. Y este día era Erew-Rosh Hashaná. En la mañana del primer día de Rosh Hashaná, pidió Rabí Amnón ique lo llevaran en la cama a la sinagoga y que lo pusieran al lado del Arón Hakodesh. Cuando llegó iRabí Amnón a la sinagoga, ya había llegado la congregación a la oración “Kedusha” de la tarde. Un gran miedo cayó sobre la congregación al ver lo que le hicieron a Rabí Amnón y dentro del gran silencio que había en la sinagoga se oyó la voz de Rabí Amnón, quien se dirigió al cantor diciéndole: “déme permiso por favor, para santificar el nombre de Dios”. Y el oficiante se lo concedió. Rabí Amnón cantó con voz fuerte: “Digamos qué extraordinari a m e n t e santo es éste día y cómo inspira temor. Verdad es que tú eres juez y árbitro...”. Y así cantó Rabí Amnón para demostrar su resignación en su destino que Dios le había dado en Rosh Hashaná y cuando Rabí Ampón terminó la oración murió, y desapareció del mundo, poroue Dios le había llamado. Después de Rosh Hashaná, Rabí Amnón apareció en un sueño de rabí Klonimco y le enseñó la oración “Unetane Tokef” y le ordenó escribir ésta en un libro y mandarlo a toda la golá, para decir la oración en Rosh Hashaná y Yom Kipúr, antes de la oración Kedusha que se dice en la tarde en recuerdo y testimonio de él. Y así se hizo. ( Traducido del hebreo por Rodolfo Levy EL PERRO Y EL NIÑO Una vez había un hombre empleado al servicio del rey. Este último tenía un perro muy, pero muy inteligente, que hacía todo lo que su amo decía. Cierto día la esposa del servidor, fue a visitar a sus parientes. Como el matrimonio tenía una guagua de muy poca edad, el hombre quedó a cargo de ella. Pero quiso la mala suerte, que llegó un mensajero del rey a llamarlo urgentemente al palacio. Inmediatamente dejó encargado al niño a su fiel perro que tanto quería. Mientras el animal cumplía su misión junto a la cuna, una enorme serpiente avanzaba con cautela a devorar al nene. El fiel can, al verla, saltó sobre ella y entabló una gran lucha y, al fin, sus grandes colmillos lograron matarla. Pero el triunfador quedó con las fauces con sangre. En eso llega el amo y ve a su perro con la boca ensangrentada. Imaginándose que la sangre es del niño, desenvaina su espada y dejó muerto a sus pies al fiel can. Desolado penetra en la habitación del niño, que ve plácidamente dormido y junto a él la serpiente destrozada Por lo pasado el hombre aquél aprendió que nunca está bien obrar con mucha rapidez sin pensarlo antes. Enviado por Roberto Wolff Una visita al "Donizetti" Partimos a Valparaíso en tren Fueron algunas personas a despedirse de mi hermana que se iba en el “Donizetti” a Israel. En Valparaíso fuimos a dejar dos baúles y en la tarde subimos al barco. Vimos la cabina de mi hermana y recorrimos todo el barco. Como a las 5 anunciaron que hay que bajarse. Nos despedimos de ella llorando y bajamos. Después de una hora partió el barco y nos fuimos a la estación para volver a Santiago. Gaby Kohn UN PASEO Fuimos a un campo y almorzamos en Rucaray y yo comí un loco con mayonesa y de segundo comí un pollo asado. Ibamos con mi hermana y un amigo y anduvimos a caballo y después tomamos once en el fundo de mi tía y después fuimos a un cerro y jugamos a los indios mientras la mamá y el papá y una amiga también se tendieron en el suelo al sol. De ahí vimos casas y árboles y otros fundos. Después nos fuimos a la casa y raí hermana se fue durmiendo. Al llegar a Santiago fuimos a dejar mi amigo y mi papá guardó el auto. Nos acostamos y dormimos hasta el otro día en que había colegio. David Tobías LAS FAMOSAS BOLITAS Todos los días cuando llegamos del colegio en la tarde jugamos con las bolitas. A nosotros nos gusta tanto ganar como perder porque uno siempre tiene que ganar y otro perder. ¡Nosotros jugamos con cuarta, hacha, pepe, corre, vista, limpia y chupa. Jugamos con uña también. Cuando llueve jugamos encima de la alfombra. Casi a todos los niños del Colegio les gusta .jugar a las bolitas, hasta a las mujeres. También jugamos con los compañeros mayores, pero esos nos ganan. Y por favor, si quieren hacernos un regalo, que sean bolitas. UN PASEO Partimos por la calle nueva a orillas del Canal y caminamos mucho hasta que llegamos a una poza de agua. Esta poza reúne el agua que va al Canal. Había sol y los cerros frente nosotros estaban ya con un poco de nieve. Subimos al cerro y nos sentamos en unas piedras para tomar once. Después caminanos más arriba y vimos unos militares haciendo ejercicio. Nos quedamos a mirarlos un ratito, después caminamos más y más hasta que llegamos al Fundo. Allí vimos un choque entre un bus y un auto, el cual quedó hecho pedazos. En el fundo vimos vacas y un toro y pisamos mucha suciedad de caballo. Cansados de caminar tanto, nos volvimos a la casa donde nos encontramos con los abuelitos. Colorín, colorado, este paseo se ha acabado. Rene e Ivonne Angress NOS MUDAMOS Si uno se cambia de casa, los padres y una ¡misma tienen que trabajar y no estorbar. Por ejemplo: Cuando a una le dan un cajón para que lo corra de lugar, cuidado con ponerlo de donde lo sacó^ Ahora prosigamos. Llegan cajones. Yo los ordeno y después los pongo delante de un mueble. Está listo. Vienen los padres y dicen, que tienen todavía loza adentro. Hay que sacar los cajones y ponerlos en otra parte. Vienen los canastos de la mudanza. Los padres los encuentran chicos, pero a los niños nos parecen tan grandes que nos sentamos en ellos y a la empleada le pedimos que nos lleve, o por la cocina o por el patio. Las piezas parecen ya bodegas de cajones y si nosotros queremos descansar, ¡arriba pues!, a sentarse encima de los cajones. Llegó el día que viene la mudanza. Vamos. Cajones, sillas, mesas, cajas, camas, veladores, etc, etc. Todo se va a la nueva casa. La ropa al ropero, las ollas a la cocina, los libros al estante. Entretanto me doy cuenta que me falta uno. Nuestras camas se pueden desarmar y así las trajimos. Uds. creerán que era muy fácil armarlos otra vez, pero se equivocan. Como todas estaban desarmadas, juntamos la parte de abajo de mi cama con la cabecera de una de las de mis padres y así sucesivamente. Pero, al fin los grandes pudieron armarlos y tuvimos donde dormir. Ruth Engel ALGO ACERCA DE LdS TERREMOTOS La intensidad de los terremotos se mide generalmente de acuerdo con la escala propuesta por el sismólogo. Las escalas empíricas más empleadas son las de Omori, Sieberg y Mercallo. Esta última distingue 11 grados de intensidad. 1. grado: Sacudidas percibidas sólo por los instrumentos y no por las personas. 2. grado: Muy leve sacudida percibida sólo por las personas perfectamente quietas. 3. grado: Leves sacudidas advertidas por muchas personas, pero sin llegar al pánico. 4. grado: Medianas sacudidas advertidas por muchos en el interior de las casas, con leve oscilación de los objetos suspendidos. 5. grado: Fuertes sacudidas advertidas en las casas despertando a los que duermen; produce repiqueteo de las campañas pequeñas, amplia oscilación de objetos suspendidos. 6. grado: Muy fuertes sacudidas advertidas en las casas; cunde el pánico y ¡os habitantes huyen al exterior. Ligeros daños en algunos edificios. 7. grado: Fuertísimas sacudidas sensibles en el exterior de las casas; caídas de chimeneas. 8. grado: Ruinosas sacudidas advertidas con mucho páni^ co; ruina parcial de casas, alguna que otra víctima. 9. grado: Desastroso, ruina total de algunas casas; daños graves a muchas otras; víctimas humanas no muy numerosas, pero dispersas en varios puntos de la población. 10. grado: Altamente devastador; derrumbe de edificios; muchas víctimas humanas; grietas en el suelo; desmoronamiento en las montañas. 11. grado: Catastrófico. Víctimas, agrietamientos y derrumbes violentísimos; destrucción completa de la obra del hombre; maremoto. Enviado por Gerardo Heilshorn

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