Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXV (1963)
- Issue
- 6 (Junio, 1963)
- Date
- 1963-06-01
- Page
- Seite 12 (sequence 12)
- Language
- German
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12 JUNIO 1963 BOLETIN INFORMATIVO HOMENAJE A ISRAEL En su sesión del 8 de mayo, el H. Senado de la República rindió homenaje a Medinath Israel con motivo de cumplirse el lo9 aniversario de su independencia y por haberse producido el fallecimiento de su Presidente, Excmo. señor Jizhak Ben Zwi. Reproducimos a continuación la parte pertinente de la versión extractada oficial; aparecida en “El Mercurio”. El señor AHUMADA.—Honorable Senado: Recientemente, el Estado de Israel cumplió quince años de existencia. El dia de su independencia nacional coincide con la promulgación de ella, adoptada por el Consejo Provisional del Estado, el 5 de Iyar del año 5708 del calendario judío. Vale decir, el 14 de mayo de 1948. En conformidad a esos cánones, este año el día de la Independencia es el 29 de abril de 1953. Quince años es un breve lapso en la historia de un pueblo; pero, a pesar de que Israel constituye uno de los Estados más jóvenes del mundo, su cultura e historia son milenarias y están relatadas maravillosamente en el Viejo Testamento. De sus tradiciones; costumbres y valores nacionales, el mundo occidental ha aprendido cosas magníficas, las cuales constituyen también nuestro acervo cultural. Por eso, son poderosos los lazos espirituales que unen a la América Latina, yen especial a Chile, con el Estado de Israel. Deseamos hoy expresarle nuestro homenaje, en nombre de los Senadores radicales, y efectuar una recordación en memoria del segundo Presidente de esa República, Excelentísimo señor jhzchak Ben Zvi, uno de los pioneros de la nueva independencia del pueblo judio. Mediante los hechos que fueron jalonando su vida al servicio de su causa y su pueblo, queremos recordar que ella constituye ejemplo heroico y patriótico de esa joven república. Jitzchak Ben Zvi nació*en Poltava, en Ucrania, el año 1884; miembro de una familia de calificados antecedentes dentro de la intelectualidd judía de esa época; se educó en u¡na escuela judía tradicional, bajo el alero paterno, que era de convicciones arraigadas en el amor por la causa sionista. A raíz de las limitaciones y persecuciones raciales habidas en la Rusia de ese entonces para los estudiantes judíos, no pudo ingresar como alumno regular en el liceo y debió hacer sus estudios en calidad de alumno libre. Sólo en el año 1905 pudo completar sus disciplinas, las cuales comprendían el idioma hebreo, historia, filosofía y ciencias sociales. En él curso de estos años, adquiere, por primera vez, co nocimiento de las comunidades judias orientales y recorre la tierra de Israel a pie, desde Iaffo hacia el norte y el sur, y se pone en contacto con los dirigentes de la colonización kibutziana. En Jerusaién encuentra al gran erudito Eliezer Ben Yehuda, con quien traba íntima amistad, la cual tuvo inmensa importancia en la difusión posterior del idioma hebreo moderno, del que Ben Yehuda fue autor, investigador y propulsor. 1 Recorre la .zona.de^Aita^. Galilea, y llega, de esta ma- I ñera, a Nazareth y al Lago Tiberíades, donde Jesús ense¬ ñó y practicó su doctrina. Vuelve a Rusia e ingresa a la Universidad de Kiev, donde se gradúa en la Facultad de Ciencias Naturales. Ben Zvi fue uno de los más grandes organizadores del movimiento Sionista hebreo y uno de los fundadores del partido sionista obrero en Israel. Participó en el Octavo Congreso Sionista Mundial de La Haya, donde, mediante sus discursos impresionó a sus compatriotas por su inquebrantable e intransigente devoción a la causa de Israel. En el año 1912, estudia derecho y jurisprudencia en la Universidad de Estambul. Con estas graduaciones, adquiere nuevos conocimientos que lo capacitan para la conducción política de su partido y del nuevo Estado que nacerá Cuando los ingleses entran en Palestina, en el año 1917, tanto Ben Zvi como Ben Gurión son los más arriesgados y valientes capitanes en el reclutamiento de voluntarios para la Legión Judia, al integrar el Regimiento Judío de Fusileros Reales del Ejército Británico, en el año 1918. Después de la primera guerra mundial, en el año 1920, es designado por el Alto Comisionado de Palestina, Sir Herbert Samuel, para formar parte del Consejo Asesor del Gobierno, pero renuncia a él después de los sangrientos sucesos producidos en Iaffo, debido a la actitud pasiva de las autoridades británicas. En el año 1920, Ben Zvi se convirtió en uno de los irás activos dirigentes del Congreso Sionista y se colocó al frente de la lucha política contra la disposición que impedía a les judíos el acceso al Muro de los Lamentos, en perjuicio de las más caras tradiciones de ese pueblo. En la Guerra de Independencia, pierde a su hijo Eli, quien cae combatiendo el 16 de marzo de 1948, al defender, con las armas en la mano, la Colonia Beit Hakestlh, entre cuyos fundadores se contaba. El Presidente Ben Zvi fue uno de los firmantes de la Declaratoria de Independencia del Estado, el 14 dé mayo de 1948, e integró el Consejo del Gobierno Provisional. Un año después, fue elegido para integrar el primer Parlamento, en representación del Partido Mapai, y reelegido en la segunda legislatura. Experto en negocios legislativos, a él se deben los cuerpos legales y las leyes sobre materia electoral, municipal y el Código Penal. Luchó por la igualdad de derechos del hombre y la mujer y el respeto a las minorías nacionales; se preocupó, preferentemente, por mejorar las relaciones con la población árabe, y abogó por el retorno a Israel de todos aquellos que deseaban trabajar en esa tierra, bajo el signo de la paz y la justicia. Después del fallecimiento del primer Presidente del Estado, -el _doctnx—Jaiíiv_Weiz-. mann, todos los sectores' del Parlamento lo eligen Presidente de la República, el 8 de diciembre de 1952. En noviembre del año 1957, es reelegido; y hace algunos meses, en noviembre de 1962, vuelve a ser electo por tercera vez consecutiva. Ben Zvd no es sólo un estadista, sociólogo y jurista altamente calificado. Además, puso su talento e intelectualidad al servicio de la causa de su pueblo, mediante la publicación de 20 libros y centenares de ensayos y artículos científicos. Ahora, ha fallecido en su hogar de Jerusaién, después de larga y penosa enfermedad, a los 73 años de edad. Cuando sus ojos se apagaron lentamente, tuvo la satisfacción espiritual de ver alumbrar la estrella de David sobre el monte Sión y las colinas de su ciudad querida y milenaria. El Comité Radical expresa, por mi intermedio, sus saludos amistosos al Estado de Israel, en el decimoquinto aniversario de su fundación, y, por medio de esta Honorable Corporación, propone enviar una nota de condolencia a la Kneset, Parlamento Israelí, por el sensible fallecimiento del Excelentísimo señor Presidente Jitzchak Ben Zvi. He dicho. —Se acuerda enviar el oficio solicitado, en nombre del Senado. El señor LETELIER.—Señor Presidente: Cuando el año pasado tuve el honor de presentar la adhesión de los Senadores conservadores al homenaje rendido a la República de Israel, me permití dejar constancia de ¡que él resultaba fácil para toda persona que pretenda ser verdadero demócrata, pues esa nación había ingresado al concierto de las democracias con pase firme y de manera que constituía ejemplo para los demás pueblos. Por consiguiente, al rendir hoy, en nombre de los Senadores conservadores y liberales, homenaje a la memoria del Presidente recientemente fallecido, señor Jitzchak Ben Zvi, dejo constancia, una vez más, de que éste se basa, en especial, en la evidencia dei que el prestigio con que la República de Israel ha cimentado su democracia se debe, principalmente, a la actuación de ese estadista. Las naciones son, en gran medida, el resultado de las manos sólidas y firmes que las dirigen. El Presidente recientemente fallecido estuvo en el cargo durante dos períodos, y, como hemos escuchado, iniciaba el tercero. No cabe duda, pues, de que su obra se ha reflejado en su país con fidelidad y que el prestigio de aquél no es otra cosa que el de su propia personalidad. Por lo tanto, con la representación que invisto, no sólo adhiero al homenaje, sino, en especial, a la nota de condolencia dirigida al Congreso de Israel, a la cual acaba de prestar su aprobación el Senado. El señor CONTRERAS LA- BARCA.—Señor Presidente: El Partido Comunista de Chile me ha conferido la honrosa misión de expresar^ en estos momentos, su adhesión al homenaje que el Sese el decimoquinto aniversario de su independencia, y a los recuerdos que se hacen a la memoria del ilustre Presidente señor Jitzchak Ben Zvi. El Partido Comunista d?. Chile manifiesta sus más fervientes votos por la paz y prosperidad del noble pueblo de Israel. Lleguen, pues, al señor Embajador de esa nación,“Excelentísimo señor Eliezer Doron, las expresiones de nuestros mejores sentimientos de amistad. He dicho. El señor TOMIC.—Señor Presidente, el año pasado tuve el privilegio de visitar Israel y recorrer el país de uno a otro extremo: desde Safed. en la Alta Galilea, en el noite, hasta el puerto de Eilath, húmedo y sofocante, sobre el Mar Rojo. Pude, entonces, transitar por la reducida y áspera extensión geográfica del Estado Judío y conocer de cerca el asombroso esfuerzo con que ese pueblo milenario construye las bases y las estructuras de una nación moderna. Me fue posible, además, escuchar, de labios de algunas de sus más altas personalidades, tanto las limitaciones del presente de Israel como las perspectivas de su porvenir. Señores Senadores: Es ya viejo, de siglos, e¡. debate sobre cuáles son los factores decisivos en la historia de un pueblo y hasta qué punto gravitan las individualidades de algunos hombres; en el acontecer del destino nacional. Naturalmente, es un debate estéril, si se pretende, forzarlo para llegar a conclusiones de carácter exclusivo. Digamos, desde luego, que, sin duda, el mayor protagonista de la historia de una nación cualquiera, «era siempre el hombre multitudinario, sin rostro, nombre;i apellido, es decir, lo que en nuestros días se denomina “el pueblo”, factor único, constante e imperecedero. Con todo, es igualmente cierto que determinados grupos humanos y hasta, en ocasiones, individuos aislados, cogen en sus manos, durante breves períodos fulgurantes, el destino de sus pueblos de: modo casi misterioso. No tan. misterioso, en verdad, para quienes somos cristianos y creemos en la existencia de un plan providencial que hace que Dios no sea un ausente de la Historia. Pero, en fin, con fe o sin ella en la Providencia Divina, es un hecho que algunos hombres singulares ejercen extraña influencia en determinadas etapas de la marcha de sus pueblos en el mundo y en el curso del acontecer humano. Cuando un país tiene el privilegio de que bruscamente irrumpan, en forma simultánea o casi simultánea, algunas de las más grandes personalidades de su historia, toman forma los llamados “siglos de oro” y se materia lizan cambios decisivos en su trayectoria. Tal es el caso del pueblo judio en el siglo XX. Vieja es la historia del pueblo de Israel. Tan vieja que casi, lo vemos asomarse al acontecer histórico, desde el dintel mismo del tiempo registrado y conocido. Sin embargo, a pesar de tan largo trayecto, no fue una palabra de mera cortesía la la-República ..d¡^qufi...tum~oportunidad de. ex- Israel con motivo de cumpliri presar al Primer Ministro de Israel, Ben Gurión, cuando me pidió un franco juicio sobre lo que yo pensaba de su país, después de haberlo recorrido de uno a otro extremo. Le dije lo que repito hoy, con entera convicción, en el Senado de Chile: que de los tres mil quinientos años do larga vida de Israel, es ahora, en estos años, en nuestro tiempo, cuando el pueblo judío vive la más grande hora de su historia. ¿Quiénes, cómo y por qué han hecho posible este extra¬ ño y prodigioso fenómeno? Si por un momento queremos identificar el renacimiento del pueblo de Israel con algunos judíos singulares, es, decir, juzgar el árbol entero por el brillo de las flores que se abren en la altura de sus ramas, comprobamos la presencia, en las últimas dos generaciones, de judíos de talla colosal: Teodoro Herzl, sin duda alguna el primero, tal vez el más grande conductor del pueblo judío después de Moisés; Jaim Weizmann, el primer Presidente de Israel, hombre de dimensiones universales por su saber, su cultura y la calidad profundamente humana de su espíritu; Jitzchak Ben Zvi, que acaba de morir, tal vez con menos irradiación y poder magnético que los dos anteriores, pero, sin duda alguna, un judío eminente para todos los tiempos; Ben Gurión, extraña estampa de hombre de Estado y de luchador innato, que recoge ios rasgos de más ardiente combatividad del pueblo judío; Golda Meir, mujer impresionante, cuya hondura espiritual y humana le dan una influencia absolutamente fuera de proporción con los medios de acción correspondientes al tamaño c población de Israel. Señores Senadores: Estas palabras improvisadas sirven para expresar la solidaridad de la Democracia Cristiana con el homenaje que el Senado de Chile rinde hoy al pueblo judio en el decimoquinto aniversario de su renovada independencia, v al Estado de Israel, en esta hora de duelo por la muerte de su ilustre Presidente. He dicho. El señor CORBALAN (don Salomón).—Honorable Senado: En nombre de los Senadores del Partido Socialista, adhiero esta tarde al homenaje que el Senado de la República rinde al Estado de Israel y a los sentimientos de pesar expresados hoy por el fallecimiento de su Presidente, Jitzchak Ben Zvi. Para nosotros, la experiencia del Estado de Israel es de extraordinaria magnitud, en el ánimo, ímpetu y deseo de liberación de los pueblos. Esa ambición, tantos años atesoradas por los pueblos judíos de todo el mundo de llegar a formar su propio Estado, la vemos hoy, después de quince años, convertida en realidad floreciente y en ascenso. En tierras estériles, en, pleno desierto, con el esfuerzo mancomunado de todo un pueblo, donde todos están, cumpliendo una misión constructiva, donde todos se han unido en afán de progreso y desarrollo, vemos crecer, fortalecerse y caminar por el sendero del éxito al Estado de Israel. (Pasa a la página 17)