Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXIV (1962)
- Issue
- 7 (Julio 1962)
- Date
- 1962-07-01
- Page
- Seite 19 (sequence 19)
- Language
- German
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Julio 1962 BOLETIN INFORMATIVO 19 EL KIBUTZ Y SU PRENSA ¿EL KIBUTZ EN PELIGRO? Por lo que toca a población y colonización, los kibutzim de Israel ocupan un lugar importante dentro del país, contando en su haber casi la mitad de las colonias agrícolas de éste. Ello se eleva al 24% de la población agraria del país y al 5% de su total. Una característica interesante es que los kibutzim no cuentan con diario propio, pero no hay un solo miembro adulto de un kibutz que no lea por lo menos un diario. Y para ello recurren a la prensa laborista, leyendo diarios laboristas, tales como “Davar”, “Lamer jav”, “Al Hamishmar”, etc. La prensa laborista cuenta con secciones especiales para los habitantes de los kibutzim, amén de suplementos semanales o mensuales en los que se tratan los problemas económicos, agrícolas y sociales de los kibutzim. Ninguno de los darios laboristas del país ha asumido la misión de convertirse en vocero de todo el movimiento kibutziano, pero todos ellos tratan de incluir material para ese sector de la población. Todas las noticias relacionadas con los kibutzim reciben suficiente espacio, y se discuten los problemas económicos. Todos los diarios laboristas incluyen secciones artísticas consagradas a los pintores, escultores y poetas que son miembros de kibutz y a las magníficas bibliotecas con que cuentan muchos de ellos. Esas secciones especiales se ajustan a la realidad actual del kibutz, y en ellas la prensa diaria trata de transmitir un mensaje: el de la tentativa del pueblo de Israel de formar una generación que sirva la misión nacional del retorno a la tierra, inspirados por un código social y moral aplicado a la vida diaria. EDITORIALES Pero es evidente, al mismo tiempo, que la prensa laborista no puede publicar sino parte de las noticias y artículos relacionados con los kibutzim, puesto que debe proveer las necesidades de la población en conjunto. Aquí es donde tienen una misión que cumplir las publicaciones del movimiento kibutziano: la misión de informar, educar y mantener viva la conciencia del deber. La sociedad kibutziana constituye un mundo, y sus publicaciones —semanarios, revistas quincenales y mensuales— destacan este hecho, al concentrarse ante todo en la vida y los problemas del kibutz, &un cuando dediquen lugar a los sucesos nacionales y mundiales. Pero el crecimiento acelarado de las instituciones económicas y sociales del kibutz impone la expansión de esta prensa “interna”. La característica dominante de todas estas publicaciones es su seriedad y su elevado nivel, lo cual es fiel reflejo del nivel de inteligencia y el carácter de sus lectores. La prensa kibutziana no persigue el lucro y, por consiguiente, no tiene necesidad de apelar a las emociones de su público. SEMANARIOS KIBUTZIANOS Echando una rápida ojea, da a los periódicos de los kibutzim, tomemos ante todo los semanarios de las tres federaciones kibutzianas: Ijud Hakvutzot Vehakitoutzlm (asociado al partido Mapai), que saca la revista Iguéret (Carta); el Kibutz Artzí, (asociado al partido Mapam, que edita Hashavúa Bakibutz (La semana en el kibutz); y el Kibutz Haméujad (asociado al partido Ajdut Haavodá), que publica la revista Bakibutz (En el kibutz). Estos tres semanarios informan acerca de hechos y problemas relacionados con las colonias colectivas, y se d i s t ribuyen gratuitamente entre los miembros de los kibutzim. Su personal es reducido y, por lo general, no está compuesto por periodistas profesionales. Pese a ello, estos tres semanarios están bien editados. Reciben apoyo financiero de la federación a que pertenecen, las cuales dedican la mayor parte de su presupuesto cultural a difundir información y a dar base firme a la ideología colectivista. Todo miembro de los 232 kibutzim de Israel recibe un ejemplar de estos semanarios. Los temas que se tratan son muy variados: problemas agrícolas e industriales; la actividad económica; la educación colectiva; la ampliación de bibliotecas y actividades culturales: la organización de las colonias colectivas; la igualdad absoluta que reina en los kibutzim, basada en el lema “de cada cual según su capacidad, a cada cual según sus necesidades”. “DIARIOS PARA LA FAMILIA” Tenemos en segundo lugar los “diarios locales” de los kibutzim: se trata de una hoja de información interna que publican casi todos los kibutzim, y llevan por lo general el nombre de la colonia misma, tal como Degania, Afikim, etc. A menudo se Un nuevo y candente tema encuentra eco en Israel: ¿qué será de los kibutzim? Esta pregunta debe ser contestada con honestidad, pero en ningún caso sin esperanzas. En Israel, los problemas políticos, sociales o económicos no se desenvuelven entre las normales curvas que las estadísticas muestran en el resto del mundo. Por ahora, Israel es un mundo para sí, un mundo que recién se ha descubierto y que todos los días, hora tras ho. ra, vuelve a descubrirse. En él nacen cosas nuevas, aún en el desierto. Pero como es normal en la naturaleza, también mueren muchas cosas. Para millones de personas, Israel es sinónimo de kibutz. ¿Acaso es posible imaginarse Israel sin sus granjas colectivas? Kibutz es una tradición, como lo es el “cowboy” y el Par West para los norteamericanos. Como se puede ver, ha surgido la romántica del kibutz y de la época de los ide'alistas. Y cuando una pintura se generaliza, como ocurrió con el expresionismo, por ejemplo, empieza la decadencia y de la gloria quedan solamente los jirones más sobresalientes. ¿Es cierto que el kibutz está en peligro de desaparecer? ¿Es cierto que pronto no será más historia? Hagamos un análisis y saquemos conclusiones. En ningún caso, por cierto, serán conclusiones definitivas. Israel ha ofrecido demasiadas sorpresas en sus pocos años de vitransforman en una especie de “diario para la familia”, y los editan por lo general comisiones de miembros del kibutz especialmente elegidos. Son por lo general éstas las publicaciones que más interesan a los miembros de los kibutzim, para los cuales tiene mucha más importancia la noticia acerca de la instalación de máquinas de ordeñar o la llegada de miembros nuevos que otras noticias de interés más general. Algunos de estos “diarios” publican editoriales, o poesías, o cuentos escritos por miembros del kibutz; algunos incluso tienen la oportunidad de publicar las caricaturas de algún aficionado talentoso. Todos ellos dan informes minuciosos acerca de las actividades agrarias, la huerta, etc. En último lugar mencionaremos los tres periódicos de más importancia: Niv Hakvutzá (La palabra de la colonia colectiva), Mibifnim (Desde adentro) y Ofakim (Horizontes). £>e trata de periódicos muy bien impresos que editan cada dos meses las federaciones kibutzianas. En ellos se pone de manifiesto la ideología y la filosofía de este movimiento, que lucha todavía por crear Una nueva forma de vida y que propaga aún la fe que animó a sus fundadores. Además de las secciones p u r a m e nte ideológicas, hay páginas dedicadas a la investigación sociológica de los problemas del kibutz, por ejemplo: el problema de las mujeres, de la educación colectiva, y suplementos literarios en los que colaboran poetas, escritores, filósofos y educadores. (“Israel y América Latina”) da, como para no esperar muchas otras. El kibutz ha entrado a la fase de la tercera generación, pero son las dos iniciales, las que ahora nos interesan más. Es la primera generación, la masa que huyó de los pogroms y cámaras de gases y la segunda, I'a que orina el orgulloso ejército de Israel, quienes son la méiula de los kibutzim. Estas dos fuerzas están en pugna, una pugna en que también ercian las ciudades y los moshavim, que por cierto, no son meros espectadores. El problema en su conjunto es tan complejo, que para una mejor comprensión, dividiremos nuestro análisis en cuatro capítulos: 1) Primera Generación. 2) Segunda Generación. 3) Moshavim y 4) Ciudades. 1) PRIMERA GENERA¬ CION: De todos los rincones del mundo llegaron, huyendo de una pesadilla, para volcar todas sus fuerzas — una fuerza, producto de la desesperación y de la esperanza— en el renacimiento de la Tierra Prometida. HA¬ BIA QUE DARLE A LOS HI¬ JOS, LO QUE ELLOS NO TE¬ NIAN. La necesidad de dar vida al suelo de Palestina, transformó a los profesores y comerciantes en soldados y labradores. El judío burgués, acostumbrado a las comodidades de la ciudad, sufrió las penurias de sol, pantanos y frío, de hambre y de miedo. Fusil al hombro, conquistando piedra por piedra, nació el Estado de Israel. Los kibutzim —aún hoy en día— diseminados en los puntos vitales y estratégicos del país, rindieron sus fuerzas a la economía nacional y muchas vidas por la defensa de la nueva Patria. Poco a poco, los kibutzim se fueron agrandando y enriqueciendo. Los hijos de la primera generación —y esto es muy importante— cuando empezaron a leer y escribir, ya no sabían lo que es ser judío y no tener una tierra propia. Ellos simplemente te nían un país y eran ciudadanos de él. 2,— SEGUNDA GENERA¬ CION: Nuevo concepto en un nuevo país. La palabra judío se oye menos. Ahora es la palabra ISRAELI la médula de la Patria. La juventud de los kibutzim es la concepción mismo de esfuerzo y honesti. dad. La existencia de las granjas colectivas depende de ellos. Y es aquí donde la pregunta: ¿están los kibutzim en peligro?, pone el dedo en la llaga. a) El entusiasmo de los primeros idealistas, los que trabajaban 15 o 18 horas diarias, si era necesario, ya no existen. La nueva generación se acomoda a las ocho horas que, por lo general, bastan. b) La pujanza de los primeros colonizadores enriqueció el kibutz. La nueva generación ya vive entre demasiadas comodidades, como para seguir un ritmo tan ágil, c) Los fugitivos del terroi saben lo que significa tener un país propio. La nueva generación no lo sabe. Y esto es lógico. Ellos nacieron en una tierra que es la suya y que nunca les ha echado n cara que son judíos. En otras palabras, los prejuicios y complejos de inferioridad Ferreluz Francisco Berger Merced 555 Tele£. 50475 HuertoniDS 1261 Tele£. 65071 Lampen-Acrilico Geschenke Spiegel Garderoben Groesste Auswahl han desaparecido, d) Los colonizadores sabían y saben lo que significa para Israel "rabajar La tierra. Pero para los jóvenes que ven como;odo march-a viento en popa, oara los que pueden darse?1 lujo de sentirse ciudadanos libres en un país que les;s propio, comienzan a nacer 'as naturales ambiciones, que 'levan a pensar más en ciudades y estudios universitarios. Estudios y ciudad. Nue- ”o en pi desarrollo de los kibutzim. Hoy día, el kioutz debe hacer fuerte prooaganda para atraer gente y debe hacer aún mayores esfuerzos, para mantener a su ""-rto v, ha pmtrzado a enviar jóvenes a las universidades. A otros se les pfrmH-p hacer carrera en el ejército. Incluso se ha llegado a formar un fondo común de dinero, para que se puedan hacer viajes de placer al exterior del país. 3, —MOSHAVIM: Son agrupaciones de granjas personales, que trabajan rn el mismo lugar y cuyos problemas sociales y educacionales son de! conjunto. Solamente el aspecto del rendimiento y de las ganancias, viene a ser un problema individual. Cada persona tiene su propia casa, sus gallineros, sus establos y sembradíos. Quien trabaja más o quien trabaja mejor, gana más dinero. Los moshavim podrían ser definidos como capitalismo dentro del comunismo. Estas instituciones suplen al mercado nacional con el mayer porcentaje d e legumbres, verduras y otras materias alimenticias. Son, por lo tano. un formidable competidor para los kibutzim. 4, — CIUDADES: En ellas =e edifica en forma tan veloz, que las urbes siempre ’an tomando otro aspecto. Crecen nuevas industrias. Las universidades están atiborradas de estudiantes. El movimiento intelectual y artístico germina sin cesar. Hay tantos libros en Israel, ”omo piedras en el Neguev. El judío es un ser inquieto de pensar muchas veces vo- 'oz y poderoso. Dos mil años de duras pruebas han desarrollado y agudizado sus 'entidos. De allí proviene una herencia que ahora ha 'asado a la nueva juventud israelí, que busca horizontes más altos, más difíciles, más tentadores. Y si algún profesor de filosofía, que huyendo de los campos de concentración, se vio obligado a trabajar la tierra, no significa que en su hijo, ahora libre del terror, no surjan los deseos y las ansias de dejar la tierra y buscar la gloria universitaria. Ahora bien, ¿significa esto, que los kibutzim están en peligro? Nosotros nos atreveríamos a decir que no. S? trata solamente de una fuerte crisis y los remedios ya están siendo aplicados. Se piensa buscar posiciones en el ejército, en las ciudades, en las universidades y especialmente, en las arenas políticas, como único medio de mantener encendida la idea del kibutz. Estas granjas socialistas están decididas a sobrevivir y para ello, van a tener que modificarse en tantos aspectos, que muy luego el kibutz de “Exodus”, pasará a la historia y a I03 recuerdos -románticos. Juan Freudenthal R