Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXIV (1962)
- Issue
- 7 (Julio 1962)
- Date
- 1962-07-01
- Page
- [Seite] (sequence 1)
- Language
- German
- Belongs to
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REDACCIONt ' 6. C. I. B’NS JISROflL AV. PORTUGAL. 610. CASILLA 2487. SANTIAGO «CHILE BOLETIN INFORMATIVO MITTEILUNGSBLATT SO CI EP AD CULTURAL ISRAELITA "B * N E J I S R O E L " AÑO XXIV — N.o 7 SANTIAGO DE CHILE JULIO 1962 LA POLICLINICA EN SUS 40 ANOS Cuando hace cuarenta años, un grupo de jóvenes entusiastas, socios de la “Asociación de Jóvenes Israelitas”, la única organización juvenil colectiva existente en aquel entonces, fundó la Policlínica Pública Israelita, nadie se habría imaginado, siquiera remotamente, las proyecciones que esta iniciativa, modesta pero ambiciosa, alcanzaría en los lustros por venir. Fueron, don Elias Albala Camhi (z.l.), el Dr. Luis Panatt y don Juan Rider (z.l.), los que encabezaron las huestes de jóvenes judíos, que con esta obra querían levantar un monumento a la confraternidad humana, sirviendo a los más humildes y desvalidos. Visitar hoy —40 años después de aquel memorable 21 de Mayo de 1922, fecha de la fundación de la Policlínica— el edificio en que funciona esta institución, es toda una experiencia. La casa, atestada a toda hora de enfermos que vienen a tratarse, cuenta con todo lo necesario para la atención de los que a ella acuden y aun cuando faltan comodidades para que los trabajos puedan desarrollarse sin contratiempo, nunca falta la voluntad para solucionar cualquier problema. Con justo orgullo nos cuenta el Dr. Jaime Motlis, Médico - Jefe del establecimiento desde 1956, que las atenciones, que en 1922 alcanzaron a aproximadamente 9.000 por año, en 1961 se elevaron a una cifra superior a los 60.000. UNA UNIDAD SANITARIA COMPLETA Para atender a tan crecido número de enfermos —nos expone el Dr. Motlis— colaboran a la labor de la Policlínica 24 profesionales, además de 8 personas que tienen a su cargo la administración de la institución." Estos profesionales (médidicos, farmacéuticos, asistentes sociales y otros), están a cargo de las diferentes secciones del plantel, que cuenta hoy en día con departamentos de medicina interna, de cirugía, de pediatría, de ginecología, de urología, de oftalmología, de otorrinolaringología, de dermatología, además de secciones de Rayos X, de un gabinete dental, de laboratorios y de un servicio social, de modo que la casa, que en 1944, fecha en que fue entregada, parecía amplia, hoy se hace estrecha. Más del 80% de las personas que acuden a la Policlínica recibe un tratamiento gratuito completo, que incluye no sólo ia atención médica, sino asimismo los servicios de farmacia, laboratorios y la atención de las visitadoras sociales. Así, la Policlínica ha rebasado ampliamente sys proyecciones primitivas para convertirse en una Unidad Sanitaria completa, reconocida como colaboradora eficiente por el Servicio Nacional de Salud, el que ha encomendado; a la ¡Policlínica partes importantes en todas las campañas sanitarias realizadas en el sector Matadero de nuestra capital. Así, durante la reciente epidemia de Poliomielitis, la Policlínica formaba parte de la cadena de establecimientos en que se vacunaba a miles de niños, inmunizándolos de este modo contra este terrible flagelo. Además de la labor médica propiamente tal, la Policlínica realiza un activo trabajo en el campo de la asistencia social, por medio de su departamento homónimo, cuyas colaboradoras entusiastas e infatigables, no ce¬ Esperando turno... jan en sus esfuerzos de enseñar, aliviar las penurias y socorrer a los más abandonados de nuestros conciudadanos. AL SERVICIO DE LA COLECTIVIDAD JUDIA Motivo de orgullo especial, lo constituye para el Dr. Motlis el hecho que la Policlínica siempre ha colaborado en forma entusiasta a cualquiera iniciativa de bien colectivo, además de que en muchos casos ha atendido a correligionarios que precisaban de sus auxilios. Así también se atendió a los jóvenes de las Hajsharot, a aquellos grupos que hicieron su Aliya y la institución se encuentra vinculada esttrechamente tanto a la Federación Sionista cómo al Comité Representativo, estando afiliado a ambos organismos. Con entusiasmo, el Dr. Motlis, se refiere a las posibilidades de trabajo que la Policlínica podría desempeñar dentro dé nuestra propia comunidad. Ya desde el año 1930, el Directorio de la Policlínica abriga el proyecto de ir a la creación de un organismo benéfico-sanitario centralizado en el seno del Yishuv, organismo que se haría cargo de las funciones que hoy en día realizan numerosos grupos biep intencionados pero aislados, coordinando así los esfuerzos y logrando de este modo mayor eficiencia y una reducción de gastos. Culminación de este proyecto, sería desde luego un Hospital Israelita al servicio de la colonia y de la comunidad en general. “Aun cuando” —dice el Dr. Motlis— “hasta ahora estas ideas no han dado frutos concretos, no. perdemos las esperanzas de que algún día, no muy lejano, este ideal se convertirá en una hermosa realidad”. Es aquí donde hay que mencionar a los prohombres qué han hecho posible tan asombroso desarrollo. Desde su fundación, esta iniciativa siempre ha encontrado la colaboración entusiasta y decidida de los hombres de bien de nuestra colectividad, y es así como hay que destacar muy especialmente a don Bernardo Zavalev, promotor incansable de la labor de la Políclinica, que llevó sobre sus hombros durante largos años el peso abrumador de la administración de ésta y al Dr. Abraham Wainstein, quien en su carácter de Presidente del jxjjgjg/ A A ísr-x-x-iwsx «»II lililí! Wm Tratamiento de fisioterapia en la Policlínica Comité “Pro construcción de la Policlínica”, no cejó en sus afanes hasta poder inaugurar en 1944 el edificio, que actualmente ocupa. El directorio actual, presidido por don Hugo Nagel, al que acompaña un selecto grupo de entusiastas colaboradores, ha continuado dignamente la tradición de sus antecesores y labora infatigablemente en pro de esta obra de bien social. Un numeroso grupo de damás también coadyuva donde sea necesario y en los cursos de primeros auxilios que para damas de la colectividad auspicia la institución, participan en la actualidad alrededor de 20 jóvenes que, una vez terminados sus estudios, se incorporaran a las filas de las colaboradoras del establecimiento. PROYECTOS “Fuera de los proyectos de largo alcance, que ya les mencioné” —agrega el Dr. Motlis—, “hay otros más inmediatos y concretos”. Y se explaya sobre un sue¬ ño largamente acariciado de la Policlínica, él de transformar su gabinete de Rayos X en una sección completa, lo que permitiría atender cualquiera tarea radiológica que se le presentara, innovación que también sería de gran interés para muchos médicos y pacientes de la colectividad. “También e s necesario” —explica el Dr. Motlis—, “ir a la renovación y ampliación de los laboratorios de la institución”. Todo esto demanda fuertes inversiones, que en el caso concreto que acabamos de mencionar, ascenderían a E° 50.000, los cuales, con el dinero que la Policlínica recjb?,.ívitualmente y que se compone, de aportes del fisco, pagos de la Magbit, cuotas sociales, aportes de instituciones y donaciones y legados, no podrán financiarse. Pero el Dr. Motlis no desespera. Confía que, al igual que en el pasado, la colectividad responderá a las necesidades de una obra que la enaltece y sirve a toda la comunidad. UN ORGULLO PARA TODOS La fama de la Policlínica ha traspasado las fronteras de Chile y numerosos visitantes extranjeros no han escatimado elogios ante este gran esfuerzo, que es único en toda la América Latina. Con justo orgullo nos cuenta el Dr. Motlis, que la Policlínica es la única Institución Judía de -su carácter, mantenida por una organización particular dentro del hemisferio y de que tanto del Perú como del Brasil, se han pedido datos sobre su organización y funcionamiento, a fin de desarrollar en estos países una labor similar. Mientras el Dr. Motlis nos acompaña hasta la puerta de su despacho, detrás de la cual ya hay numerosas personas esperándole, se despide de nosotros con una frase que refleja su deseo que la colectividad continúe apoyando a la Policlínica, para que ésta pueda seguir atendiendo a todos los que precisen de sus servicios y para que los judíos de Chile lleguemos a considerar nuestra, a una institución que nos enorgullece y que en muchas oportunidades ha ayudado y sigue ayudando también a nuestros pobre e inválidos. Hans Engel