Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXIII (1961)
- Issue
- 1 (Enero, 1961)
- Date
- 1961-01-01
- Page
- Seite 9 (sequence 9)
- Language
- German
- Belongs to
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Enero 1961 BOLETIN INFORMATIVO 9 Niños: Dirijan su correspondencia: R A J E L Casilla 2487 - Santiago BOLETIN INfORMATIVO ALOCUCION PRONUNCIADA POR PEDRO JACUSIEL DURANTE EL SERVICIO RELIGIOSO IUVENIL Queridos Vj'rn mos Ha terminado el año escolar y también el año para “Voz Infantil”. Espero que vuestros exámenes sean todos término medio 5; con eso me conformo plenamente■ En lo que a mí respecta, fue este año todo un éxito, tanto por la cantidad de colaboradores como por la calidad de los trabajos recibidos; prueba de ello es el alto puntaje que en este año se logró. El 18 de diciembre, ante una gran concurrencia y en la fiesta de familia de la A. T. I. tuvo lugar la repartición de premios. Este acto fue emocionante, puesto que no habíamos publicado los resultados finalei con anterioridad. Con la sola excepción de tres ganadores, todos concurrieron a recibir sus premios. Espero que aquellos que recibieron premios, estén contentos. Los felicito a todos y espero ansiosa una gran afluencia de colaboradores nuevos como también renovado entusiasmo de mis viejos redactores para 1961. Para todos deseo unas felices vacaciones y por mi parte, les prometo tres ediciones bien interesantes durante ese tiempo, enteramente con trabajos enviados durante el año 1960. Con un cariñoso Shalom, BAJEL LOS RESULTADOS FINALES FUERON LOS SIGUIENTES: PRIMER GRUPO 1 (6 a 11 años) —STEPHAN HOLLAND. . 425 puntos 2 —DANIEL KAUFMANN. . .. 265 99 3 —RODOLFO LEVY. .. 255 99 4 —DANIEL GOLDSCHMIDT. . 155 99 5 —JACOBO STEMMER. 90 99 6 —SUSI GLÜCKSMANN. .. 85 99 7 —DANIEL BERANDT ... . 65 99 8 —BENJAMIN KAUFMANN. .. 45 99 9 —MIGUEL ROGER. 35 99 10 SARA STEMMER. 30 99 11 —IVONNE HERZ . .. 20 99 1 SEGUNDO GRUPO (12 a 17 años) —JOSE MIGUEL SCHWARCZ ... . 530 puntos 2 CHARLIE WARTER. . 500 99 3 MARCELO GRUENBERG . . 100 99 4 JORGE STEIN. 85 99 5 MIGUEL HIRSCH. 25 6 SIMON ROÑES. 25 99 7 ROBERTO GLÜCKSMANN . . 20 GREGUERIAS Las violetas son las ojeras de la noche. El grillo mide las pulsaciones de la noche. Al caer una estrella se le corre un punto a la media al cielo. Buho, gato emplumado. Venecia, sitio donde navegan los violines. Carterista, caballero de la mano en el pecho... de otro. La T es el martillo del abecedario. La ü son dos íes siamesas. Enviado por Charlie Warter. BUEN HUMOR En un restaurante un mozo le pregunta al cliente: ¿Cómo desea la tortilla se¬ ñor? ¿A la francesa a la portuguesa, o a la española? Y el cliente responde: Me es igual, porque no pienso conversar con ella. Enviado por Daniel Kaufmann. El maestro-hombre: Tienes una oreja mucho más larga que la otra! El alumno: ¡Claro! ¡SI usted me tira siempre la misma! Enviado por Benjamín Kaufmann. Mis queridos amigos: Hoy estamos aquí, todos reunidos y eso nos parece lógico. Sin embargo, el motivo de que estamos aquí es bastante distinto entre las distintas personas. Todos aquí nos sentimos judíos, pero también en eso hay diferencias. Entre nosotros hay quienes nos sentimos más religiosos o menos religiosos; más unidos a nuestra ya milenaria tradición, o menos apegados a ella; miramos hacia Israel con más intensidad o con menos intensidad, y sin embargo, todos somos judíos. Y estamos orgullosos de serlo. No hay en esto ninguna contradicción. A través de todos los tiempos, a pesar de pensar los judíos de diferentes maneras sobre distintos asuntos, hemos se guido existiendo. ¿Qué es lo qué tenemos, entonces, todos en común? ¿Por qué a pesar de las distintas corrientes de pensamiento, seguimos siendo una unidad? Lo que nos une, mis amigos, es algo muy difícil de definir. Es lo que sentimos, hoy por ejemplo, al pensar que no sólo aquí, sino que en todo el mundo se unen judíos para rezar, reflexionar, o simplemente para sentir esto que nosotros también sentimos. Las palabras “unión espiritual” se hacen poco para expresar algo tan grande, pero estoy seguro de que ustedes lo sienten y que no es necesario definirlo. Si somos capaces de pensar así y sentirnos conmovidos con esta idea, entonces eso basta para que en cualquier momento podamos decir, con plena convicción: ¡soy judío! Pero, ..¿nos distingue esto como pueblo de otros pueblos? Indudablemente en un 18 de Septiembre, por ejemplo, también nos sentimos unidos, pero esta vez más bien como chilenos que como judíos. Sería bien errado suponer que somos un pueblo como cualquier otro sobre la tierra. El hecho de que tantos de nosotros vivamos fuera de las fronteras del Estado de Israel no es la diferencia esencial entre nosotros y los otros pueblos, pues aunque estuviésemos todos en Eretz Israel seguiríamos diferenciándonos de aquellos. Y ésta no es una diferencia como, por ejemplo, la que hay entre ingleses y chilenos, que sin duda la hay, sino que es algo mucho más profundo. Nosotros como judíos, desempeñamos una función bien específica entre todos los pueblos. Cuando para Rosh Hashana oímos que no era tan importante pensar como judíos sino que actuar como judíos, vimos el camino a seguir. No basta llevar los Diez Mandamientos en una mano y el Talmud en la otra, no: debemos también recordarlos en todo cuanto hagamos y no dejarnos llevar por la comodidad o por impulsos a veces totalmente reñidos con la moral y con nuestra propia conciencia. 1 La profecía de Isaías de que llegará un día en que “lobo y cordero pastarán juntos”, este día ansiado en que haya paz sobre la tierra y todos los hombres vivan felices y libres de preocupaciones, amantes del Dios de Israel, sabremos que hemos desempeñado bien nuestra función. Sin embargo seguiremos siendo judíos, y no sólo nosotros sino también todos los demas pueblos sobre la faz de la tierra, pues ese día, además de conocer la Torá de Israel, la aceptarán y actuarán, en £l sentido moral al menos, de acuerdo con ella. Yo sé hasta qué punto llega el escepticismo, especialmente entre nosotros los jóvenes, al pensar en que nosotros desempeñamos esta función y tenemos una misión tan elevada por cumplir. Pero, mis amigos, para esto basta, como oímos para Rosh Hashana, con que actuemos como judíos, y no sólo como judíos sino que también como buenos judíos. Si uno vive con un nivel moral elevado, se siente con esto satisfecho en sus necesidades espirituales, pero no se da cuenta que al vivir también los demás en esta forma, se va creando una conciencia moral que sale del individuo, de la familia, del pueblo para pasar a todos los que nos rodean, hasta que, como dice metafóricamente el profeta, “el lobo y el cordero pasten juntos”. Cuando Israel concibió al Dios Unico y llevó por doquier su Torá revolucionando al mundo con los Diez Mandamientos, el pueblo judío estaba actuando según su conciencia, sin darse cuenta de cómo llegaría con esto a impulsar la moral de los otros pueblos para lograr que los hombres actúen bien sola y únicamente porque así debe hacerse; porque así lo quiere Dios. Son muchos los valores morales que el judaismo ya ha dado al mundo, y con esto ha dado inconscientemente unos cuantos pasos hacia su meta. Nos tiene que parecer raro que con sólo actuar bien estemos cumpliendo una función determinada, y en eso precisamente reside nuestra fuerza: obramos bien no para cumplir nuestra función, sino para cumplir con nuestra moral, nuestra ética, nuestro Dios. El cumplimiento de nuestra misión está ya implícito en esto, sin que nos lo tengamos que proponer en forma específica. Pero, mis amigos, y esto es un pero bien grande, no debemos pensar que el hecho de qué desempeñamos una función tan elevada nos da más derecho que a otros pueblos. Esto sería un error que incluso va contra nuestros propios predicamentos de igualdad. No sólo no tenemos más derechos que otros pueblos sino al revés, tenemos más obligaciones. No nos podemos dar el lujo de actuar como mejor nos convenga para nuestra comodidad, sino que debemos siempre predicar con el ejemplo, sacrificando la comodidad por el deber, para llegar a ser tanto hombres como judíos íntegros, capaces de encararnos con la responsabilidad enorme que esto involucra. Según una antigua leyenda, cuando Dios dio la Tora al pueblo judío, pidió fiadores por ella. Entonces el pueblo ofreció a Dios a sus patriarcas. Los patriarcas, contestóles Dios, fueron, sin duda, muy buenos hombres, y por ello también los bendicen, pero ahora ya están neutros, y no pueden .servirme como fiadores. Entonces Israel le ofreció sus profetas, a lo cual nuevamente respondió Dios: también los profetas fueron buenos hombres, y por eso los envié a mi pueblo; pero también ellos están muertos y no me pueden servir como fiadores. Entonces dijo el pueblo a Dios: toma a nuestros hijos. Y esto sí lo aceptó Dios, dando la Torá a su pueblo. Mis amigos: recordemos que los únicos responsables por nuestras acciones somos nosotros mismos. De nada nos vale que nuestros antepasados fueron grandes personas, que nuestros padres sean gente influyente o que vengan de familias prominentes: somos nosotros los que debemos vivir nuestras vidas, y nosotros somos quienes debemos continuar con nuestras tradiciones en el camino justo: en el camino de Dios. Claro está que la responsabilidad es grande y el camino pesado, pero debe ser un motivo de orgullo para nosotros tener un legado tan rico en tradiciones y valores espirituales, y debemos volcar todo nuestro entusiasmo en merecerlo dignamente, para satisfacción nuestra y de los que nos sigan. Quiero referirme todavía, amigos míos, a aquellos que consideran al Estado como fin de todos' sus ideales. Esto, mis amigos, no es pensar como judíos ni como nos enseña la Torá. La Medina debe ser un iñedio y no un fin. Un medio eso sí de inmenso valor para que nuestro pueblo continúe por el camino que debe seguir: el camino hacia la paz, hacia un mejor entendimiento entre todos los hombres, el camino hacia Dios! Está muy bien considerar a Israel como la meta a que debemos dirigir nuestros pasos, pero nuestras mentes no deben contentarse con esto. Como ya dije, tenemos una función que desempeñar, y ésta y sólo ésta debe ser la meta impuesta a nuestro espíritu! Seguramente muchas veces resulta difícil el camino, es cierto. No es fácil ser judío, pero es hermoso. Alegrémoshos de que lo somos y continuemos por el buen camino, con nuestro pueblo, nuestro Dios y su Torá! Amén.