Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXII (1960)
- Issue
- 11 (Noviembre, 1960)
- Date
- 1960-11-01
- Page
- Seite 13 (sequence 13)
- Language
- German
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Noviembre 1960 BOLETIN INFORMATIVO 13 AFRICA Y ASIA Aacaba de tener lugar en el Instituto Weizmann en Rejo v o t h, una trascendental conferencia en la que participaron líderes políticos de los nuevos Estados de Africa y Asia y destacados hombres de ciencia del mundo occidental. Por primera vez en la historia se encontraron frente a frente en una conferencia internacional políticos cuyos pueblos padecen la agonía del hambre y de la enfermedad, con expertos que conocen la solución de algunos de sus problemas. El “Programa de Rejovoth” que surge de la conferencia, contempla toda una serie de proyectos de “autoayuda” de los nuevos estados carentes de recursos, con la asistencia técnica y financiera de países más viejos y más ricos. Contempla, asimismo, laboratorios regionales para grupos enteros de naciones. Serían ellos qentros multinacionales de investigación técnica. Aquí podrían adiestrarse estudiantes e iniciarse estudios en ciencia aplicada vinculados a las necesidades económicas básicas de cada país. Es posible que de esta conferencia nazca una organización de líderes políticos y hombres de ciencia con una oficina permanente, quizás en Israel. El anfitrión de la conferencia, Abba Eban, quien es presidente del Instituto Weizmann y Ministro de Educación y Cultura de Israel, describió los propósitos de esta organización permanente, de la siguiente manera: “Un lugar en que puedan discutirse ideas, planes y proyectos de desarrollo que puedan aplicarse en los nuevos estados en evolución. Confia- ¿ Quién era Albert Lasker? ¿Acaso el político de la época de Bismarck? ¿Acaso el gran maestro del ajedrez? Al tomar por vez primera el libro entre mis manos supuse que era uno de ellos y aún confieso, desvergonzadamente, que no conocía a aquel Albert Lasker cuya biografía relata el volumen en referencia y que parece haber sido un “Capitán de Empresa” en los Estados Unidos. Incluso sigo abrigando ciertas dudas si este señor Lasker realmente era un personaje tan importante y de tanta alcurnia como lo pretende su biógrafo. Mas, todo eso no tiene importancia alguna cuando quiero referirme al libro que tengo delante de mí. Da gusto enfrascarse en un libro bien escrito, en este estilo periodístico tan característico de John Gunt'her, para encontrarnos repentinamente “Inside” de la familia Lasker. “Inside” de una gran empresa publicitaria de Chicago y, por último, “Inside” de esta prodigiosa mámos que después de la conferencia los líderes saldrán resueltos a introducir en sus sistemas económicos y sociales algo que los mantenga en contacto con el resto del mundo y que el moderno movimiento científico considere a Asia y Africa como su desafío y su campo de acción. La conferencia constituyó una experiencia en muchos sentidos sin igual. Por primera vez en la historia, un país en desarrollo (a Israel le desagrada la expresión “subdesarrollado”) convocó en su propio suelo a una reunión científica y política de esta clase. Son muchas las conferencias en que participan políticos o bien hombres de ciencia. Esta conferencia incluyó a ambos grupos, no para oponerlos unos a otros, sino para que cada uno de ellos estudiara las ideas del otro y midiera el alcance de sus respectivos sueños. Los representantes de Asia ÿ Africa vieron aquí a representantes de occidente, no en términos de colonialismo, sino como ingenieros,. doctores, economistas, educadores, hombres profundamente preocupados por los problemas de la explosión de poblaciones, la erosión de suelos y el hambre. Israel, el primer país que concibió la idea de confrontar a los políticos con los expertos, era el país anfitrión lógico. “Pertenemos a ambos mundos —me dijo Eban— Pertenecemos a occidente en nuestra ciencia y tecnología. Pertenecemos a Asia y Africa en nuestra geografía y en el hecho de que también nosotros acabamos de obtener la libertad y hacemos frente a los mismos problemas. Era lógico que esta extraordinaria conferencia de esquina que mueve la política interior de los Estados Unidos y que resulta incomprensible para el extranjero común y corriente. Desde este punto de vista, el libro es una espléndida introducción a muchos aspectos —ignorados hasta ahora por este comentarista— de la vida en la república del norte, y salen a relucir hechos que aunque puedan parecer comunes y corrientes al Yankee, son para nosotros verdaderas revelaciones. Recomiendo, por lo tanto, este volumen no como la biografía de un individuo que puede ser muy interesante para los habitantes de Nueva York o de Chicago pero, a decir verdad, carece de interés para los que moramos tan al sur del Río Grande, sino como un libro interesante y ameno, acerca de muchos aspectos de la vida de los Estados Unidos que tanto los sociólogos como los novelistas han tenido por costumbre pasar por alto. H. E. PDR RUTH GRUBER' tadistas y hombres de ciencia se llevara a cabo en Israel. El espíritu de pionerismo que imbuye cada ciudad y colonia, fue transmitido por Israel a los estados que acaban de ganar su independencia del colonialismo. Los estadistas de naciones peque¬ ñas, que podrían desconfiar de la ayuda exterior de los gigantes de oriente u occidente, de la Unión Soviética o d¿ los Estados Unidos, no tienen porque desconfiar de Israel. En este caso una nación pequeña ayuda a otras naciones pequeñas sin condiciones políticas o militares. El Ministro de Finanzas de Nigeria Occidental, alto en su manto blanco, Jefe J. A. D. Adeybiyi, presidió la sesión sobre Alimentos, Nutrición y Eugenesia en la que los numerosos participantes estudiaron como podía alimentarse a la humanidad mientras su población explota tan rápidamente que en cuarenta años más probablemente habrá 6.000 millones de personas sobre la tierra. El digno representante africano declaró que si se olvidara todo lo dicho en esta conferencia, lo que sí debía recordarse era la palabra y el hecho israelí conocidos como “jalutziut”, la cualidad de pionerismo y dedicación personal a la misión del hombre en la vida, que había transformado la diáspora en Israel. “Esta cualidad —dijo— que transformó los desiertos de Israel en un próspero pais agrícola, no puede ser ense¬ ñada. Debe ser absorbida. Sin ella el pueblo israelí no podría vivir en un país donde tanto la naturaleza como los enemigos conspiran para ser hostiles. Si la idea de “jalutziut” puede hacerse efectiva globalmente hay esperanza para los estados viejos, así como para los que surgen. Citó la canción israelí “Havenu Shalom Aleije” (Os hemos traído la paz), agregando aue “no puede haber paz si no hay bastante comida, bastante ropa, bastante techo para todos”. La importancia de la conferencia queda demostrada por el calibre de sus participantes. Pocos días después de obtener su independencia la República de Congo (antes Congo Francés), su Presidente, Abate Fulbert Youlou, en su negro hábito de sacerdote, vino a Israel para asistir a la conferencia. Era su primer viaje como Jefe de Estado y fue saludado en el aeropuerto con una salva de 21 cañonazos. Vinieron Ministros de países tan nuevos que sus nombres no aparecen todavía en los mapas. Asistieron once Ministros de Africa y seis de Asia. Vino el Viceprimer Ministro de Chad y, en francés habló conmovedoramente sobre el sentimiento de frustración que frecuentemente se producía después del logro de la independencia. Expresó su esperanza de que esta conferencia ayudaría a elaborar una nueva filosofía del arte de gobernar que vincularía a los pueblos en común fraternidad y humanidad. Vinieron representantes de Islandia, de las Filipinas, de Singapore, de Tailandia, de cr©noca pi urn© "TAKEN AT THE FLOOD” (La historia de Albert Lasker) JOHN GUNTHER Harper & Brothers (368 paginas) Birmania, de Hong Kong, de Vietnam y Kenia, de América Latina y de las Indias occidentales, de Ghana y Nigeria, de Australia y la Comunidad francesa, las Camerún, la Costa de Marfil, Congo, Madagascar, Mali y Tugo, de Japón y Yugoslavia. Los delegados de Polonia, Hungría y Bulgaria, que habían aceptado, expresaron luego su pesar por hallarse “enfermos”. Llegaron a Israel famosos hombres de ciencia de los Estados Unidos, de Gran Breta¬ ña, de Canadá, de Alemania y de Japón, para unirse a los del país. Nunca hubo tal colorido en Israel. Nunca se reunieron tantos hombres de ciencia en territorio de Israel. Fue esta la más importante conferencia que jamás se haya realizado en el Estado judío. También tuvo matices políticos. Irán, en conflicto con Nasser, por haber reconocido a Israel, aceptó inesperadamente la invitación. En la misma víspera del comienzo de la conferencia envió a cinco hombres de ciencia, entre ellos el profesor Ali Asghar Azad, Rector de la Universidad de Teherán y dos miembros del Consejo Económico de Irán. Otro visitante cuya llegada constituyó en cierto modo una sorpresa, fue Francois Silaut, de Leopoldville, Congo. El señor Silaut, Director General del Departamento de Bieenstar Infantil del Ministerio de Sa.lud, entusiasmó a los delegados al vincular Africa e Israel en un brindis entusiasta: “Vive la Republique d’Israel et vive l’Afrique”. Las sesiones estuvieron divididas en problemas Económicos y Sociales de los Estados nuevos y en desarrollo; Energía, Medicina y Salud; Alimentos, Nutrición y Eugenesia, Ciencia y Educación, Agua y Agricultura, Ciencia Política y Economía. Los hombres de ciencia y estadistas participantes acordaron buscar soluciones para problemas tales como el control de población, mejores técnicas agrícolas, métodos para eliminar la malaria entre los humanos y la mosca Tse Tse entre los animales. Los delegados acordaron que había prioridades definidas para el establecimiento de un programa permanente para los próximos quince años: 1) La necesidad de programas a corto alcance ejecutados con la ayuda de sociedades más ricas en capital y conocimiento, en vez de los beneficios a largo alcance de la ciencia. 2) La necesidad inmediata de adiestrar personal administrativo y tecnológico. 3) La necesidad de peque¬ ñas unidades de energía en lugar de enormes reactores si es que llegará a hacerse factible el uso de la energía nuclear. Fue el doctor Imoke, de Nigeria Oriental, quien resumió las esperanzas de los deiegados que habían volado a Israel, desde todos los rincones de la tierra: “En mi opinión los problemas que encara esta conferencia superan las fronteras de las ideologías políticas. Por lo tanto, abrigo la sincera esperanza de que en una fecha no distante los países del bloque oriental se unirán a nosotros en la gran cruzada que ha sido iniciada aquí en Israel en el Instituto Weizmann, para hacer uso de los conocimientos científicos y técnicos en beneficio de sus hermanos menos privilegiados sobre la tierra, antes de seguir adelante con ambiciosos programas de vuelos al espacio y viajes a la luna. Nosotros, que pertenecemos a los nuevos países, consideramos que esta conferencia constituye un desafío en nuestro nombre a los países más viejos. Nosotros no pedimos la luna ni estamos ansiosos de efectuar viajes a otros planetas. Todo lo que queremos es vuestra ayuda, para hacer uso de los tesoros de nuestras tierras a fin de que podamos elevarnos más allá del nivel de subsistencia a una vida más abundante”: (Extractado de un artículo publicado por “Israeli Science Featues. and News”. lliilli «i lilll* El Mercado de Acó — Shemuel Katz lii* mma mmm