Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXII (1960)
- Issue
- 7 (Julio, 1960)
- Date
- 1960-07-01
- Page
- Seite 17 (sequence 17)
- Language
- German
- Belongs to
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BOLETIN INFORMATIVO 17 i i i i » i i!? Julio 1960 Niños Dirijan su correspondencia a Raiel Casilla 2487 - Santiago BOLETIN INFORMATIVO Heridos <J\íiños ¡Qué les ha parecido este Invierno, realmente se está portando muy duro con nuestro pobre país! Uds. que están muy bien aquí en Santiago, aprovechen al máximo los estudios y pórtense mejor de lo que acostumbran, para así poder al menos moralmente apoyar a tanta gente que está sufriendo las horribles consecuencias de una gran catástrofe. Y si alguien les pide ayuda, no lo piensen dos veces y corran a cooperar. Espero trabajos originales y novedosos para Rosch Haschaná y Yom Kipur. En este número recordamos a Herzl y Bialik, figuras de nuestro pueblo vastamente conocidas por Uds. Aquellos que me reclaman puntajes no aparecidos en el número anterior les repito nuevamente, toda correspondencia que no me llegue antes del día 20 de cada mes, tiene que quedar para el mes siguiente, pues es ése el día fijado para cierre de recepción en la editorial. ¿Entendido? Con un cariñoso saludo, RAJEL CLUB JUVENIL "ISRAELITA JUNIOR" (Programa para los meses de Julio y Agosto) Sábado 16 de Julio 5 P.M.—Portugal 810. Charla sobre la tensión mundial, análisis y consecuencias( por una eminente persona). 7 P.M.—Asamblea general de socios. Sábado 23 de Julio 5 P.M.—Portugal 810. Campeonato de juegos de salón y charla científica a cargo del eminente profesor Carlos Schwarz. Domingo 24 de Julio 8.30 AM.-—Paseo a las “Vertientes”. Sábado 30 de Julio 3 P.M.—Estadio Israelita, competencia deportiva con otro elenco deportivo ¡Premios! ¡Copas! Sábado 6 de Agosto 5 P.M.—Portugal 810. Juegos de salón. 6.30 P.M.—Invitación previa inscripción a la película “Ben Hur”. Sábado 13 de Agosto 7.30 P.M.—Pequeño malón en Portugal 810. . Toda persona interesada puede participar en el programa del club. Informaciones en el número 492913, Daniel Jacusiel. I COLEGIO (Enviado por Daniel Kaufmann) MI VIAJE A ISRAEL Mi colegio es el Instituto Hebreo. Estoy en cuarta preparatoria. Mi colegio está ubicado en la calle Copiapó 742. En este colegio aprendo Historia, Castellano, Ciencias, Aritmética y Hebreo. El ramo que a mí más me gusta es la Historia Hebrea. ¿Por qué creen Uds. que yo estudio Hebreo? Para que cuando en el futuro, cuando yo sea grande y vaya a Israel pueda hablar con gente. No es un idioma difícil si uno lo aprende desde chico. Yo tengo mu. Es un día de ayuno y duelo nacional. A través de la historia han sucedido enormes desgracias: a) Destrucción del primer templo por Nabucodonosor (Babilonios). b) Del segundo templo por Tito. c) La destrucción de Betar. d) La expulsión de jos judíos de España. e) Ese día en 1943 Hitler decretó la matanza de los judíos. chos amigos en el colegio. Ya estoy allá desde Kindergarten y por eso creo que es muy bueno. Nosotros siempre celebramos las fiestas en el colegio como ser las fiestas de: Sukot, Shavuot, Janucá, Independencia de Israel, Purina, Pesaj, Rosch Haschaná y también las fiestas nacionales chilenas: 21 de Mayo y 18 de Septiembre. A mí me gusta mucho mi colegio, ojalá que pudieran ir todos los niños judíos a mi colegio. (El autor tiene 9 años). El período de duelo comienza el Ib de Av, y es costumbre que a partir de ese día no se come carne ni se toma vino, los judíos religiosos se sientan en pisos o taburetes bajos, se acostumbra también visitar los cementerios. Si Tiscbi B’Aw cae en día Sábado se posterga para el Domingo, porque es prohibido ayunar día Sábado a no ser Yom Kipur. Enviado por Stephan Holland No sé bien dónde comenzar, si quiero contarles algo de mi viaje a Israel. Hay tantas cosas, jjno se lleva tantas impresiones, que es realmente difícil hacer un relato ordenado. En fin, comenzaré por el principio. Eramos 44 estudiantes del Instituto Hebreo, los que nos reunimos para realizar un viaje a Israel. Para todos nosotros, era ésta la primera vez en que íbamos a pisar tierra israelí. Antes de llegar al país, pasamos por Holanda, país limpio y acogedor, donde pudimos convivir durante tres días con sus habitantes, que nos impresionaron por su cultura y su honradez. Luego, emprendimos el vuelo hacia Israel. Al pisar tierra en el aeropuerto, uno tiene la sensación de encontrarse en un país donde el futuro ya se ha hecho realidad. Esta sensación se ve reforzada durante la estada allá. En todas partes reina la alegría y la esperanza. Estuvimos dos semanas en Jerusalem, las que aprovechamos para aprender un poco de hebreo y conocer los cantos y bailes folklóricos de Israel. Durante este período comenzamos lentamente a ambientarnos y a tomar contacto con la juventud jerosolimitana. Alegría y vivacidad son la nota característica de esta juventud. Fuimos invitados por los diferentes movimientos juveniles. También el K.K.L. reunió a un grupo de estudiantes para pasar en conjunto una velada que resultó muy grata. Una noche incluso fuimos invitados a concurrir a la casa del Presidente Itzhak ben Zwi. Pueden Uds. imaginarse la emoción que nos embargaba en este momento. Parece que habían juntado a varios grupos de estudiantes latinoamericanos, pues fuimos recibidos por la esposa del Presidente, conjuntamente con otro grupo brasileño y uno argentino. Én esta velada, durante la cual se presentaron bailes y cantos folklóricos, pudimos apreciar la simpatía y la sencillez del Presidente de Israel quien, hacia el final de la reunión se incorporó a ella, nos saludó y compartió con nosotros toda nuestra alegría y emoción. Durante nuestra estada en Jerusalem pudimos visitar los diferentes barrios de la ciudad. Así conocimos los barrios' ortodojos y a los judíos “Naturei Carta”. Ellos aún viven apegados al pasado, visten largos “peyes” y un ancho sombrero. Son pintorescos cuando se les ve caminar con sus grandes abrigos negros. El barrio también parece sacado de siglos pasados, como si se hubiera detenido el tiempo. Se ven casas y sinagogas antiguas, algunas hasta con varios siglos de existencia. Aprovechamos nuestra estada en la capital para subir al Monte Sión, donde se cree que está la tumba del rey David. Ahí, en una cueva lúgubre se conservan recuerdos de la época del terror nazi. Se ven carteras y plantillas, hechas de pedazos de la Santa Torá, muestras de jabón, y aquepor Benjamín Kreisberg i lias latas fatídicas en las cuales se guardaban los restos de aquellos que siquiera alcanzaban esta identificación al morir. A la entrada hay un letrero que reza: “Para que nadie olvide lo que un ser humano puede hacer contra su hermano”. A unos diez minutos del lugar donde nos hospedábamos, se levanta la grandiosa Universidad Hebrea, la que todavía se encuentra en construcción, aunque sus pabellones científicos y humanísticos ya están habilitados. En ellos están a disposición de los estudiantes bibliotecas, salas de conferencias, laboratorios, etc. Pudimos visitar las obras de construcción de la nueva Biblioteca Central, la que contendrá de 20 a 50.000 volúmenes que estarán a disposición de los estudiosos. Asimismo visitamos los establecimientos de la Hadassa, un colegio vocacional y técnico para hombres y un colegio práctico y técnico para mujeres. Hay un edificio para ayuda hospitalaria y un centro de recreo. Tuvimos oportunidad también de visitar el hospital central, que todavía no está terminado. Este hospital tendrá capacidad para 500 camas y atenderá una población de 20.000 personas aproximadamente. Después, luego de haber permanecido dos semanas en Jerusalem, comenzamos a recorrer el país. Primero nos dirigimos a Eilat, la ciudad más austral del país. Aún hay pocos habitantes allí, pero ya se nota un intenso movimiento portuario en este puerto israelí sobre el Mar Rojo. Lástima que sólo alcanzamos a estar allí una mañana la que aprovechamos para ver la fauna del fondo del Mar Rojo. Para esto, hay lanchas especialmente equipadas con un fondo de vidrio que permiten una observación exacta. Después de Eilat, visitamos las minas de cobre del Rey Salomón, hoy nuevamente en actividad y nos. dirigimos a Bersheva, para llegar finalmente a Tel Aviv, donde fuimos recibidos pqr el colegio Herzlia. Estuvimos 5 días alojados en casas de los estudiantes de este colegio. Ellos nos atendieron a cuerpo de rey, nos agasajaron con fiestas, bailes y recepciones, de modo que casi no nos quedó tiempo para ver la ciudad. Lo que nos llamó mucho la atención fue el gran número de cafés, con mesas puestas a la calle, que a horas determinadas ocupan casi toda la vereda. A cualquiera hora, de día y de noche, estos cafés pasan llenos y se pueden escuchar conversaciones en muchos idiomas. Hay en Tel Aviv algo para todos los gustos; se puede escuchar una sinfoníá de Beethoven o un canto Yemenita, se ven judíos que parecen yanquis típicos y otros que parecen como si recién salieran de las Mil y una Noches. Y todos ellos conviven libremente, en su país, como judíos. Después de esta estada demasiado corta en Tel Aviv, partimos rumbo al Galil. Pasamos por Nathanyia y Maabaroth para llegar a Cesárea. Allá aún pueden verse las construcciones de las fortalezas que levantaron los romanos para defender el puerto. Continuamos después hasta Meggido, sitio interesantísimo donde en tiempos antiguos se construyeron numerosas ciudades que hoy, poco a poco van siendo excavadas. Desde la colina de Maggido se aprecia en toda su belleza el valle de Jesreel. 4 días estuvimos en un lugar a orillas del lago Kinereth. Era un descanso reparador y —entre nosotros— harto necesario. La tranquilidad del lago, el paisaje sin igual, nos hicieron recuperar pronto nuestro entusiasmo y realizamos excursiones a Tiberíades y Degania. Después volvimos a nuestras andanzas y pasamos al Kibutz Hajeled Haschajar donde convivimos con los habitantes del lugar y pudimos conocer su modo de vida. Cooperación y alegría son las características fundamentales de la vida del Kibutz. Todo allí se comparte, no se conoce la propiedad individual, sino el Kibutz provee las necesidades de sus integrantes según sus posibilidades. Distinto a este sistema es el del Moshav, que logramos conocer en Kfar Joshua. Aquí cada uno posee su tierra, su ganado y sus herramientas y se dedica todo el día a cuidar de lo suyo. Después de cinco días en Kfar Joshua fuimos a Haifa, el puerto de mayor importancia de Israel y el centro de su industria pesada. Desde Haifa pasamos al Norte en una pequeña excursión que nos llevó hasta la frontera. Así pasamos por Akko, donde la población árabe es bastante numerosa. No me pidan ahora que dé opiniones sobre el país y la gente. Fue demasiado corto el tiempo. Convivimos con nuestros compañeros israelíes, muchachos alegres y cordiales y de modales sencillos. No nos pudimos imaginarnos a estos muchachos y muchachas empuña^ el fusil y salir a defender su país, como tantas veces lo tuvieron que hacer. Lo que me llamó mucho la atención es el trato y la atención que se le da al turista. En todo lugar interesante hay placas explicativas, los caminos están señalizados y nunca falta alguien de buena voluntad que se haga cargo del viajero, justamente cuando está a punto de sentirse cansado y abatido. El país cautiva por sus encantos e impresiona por su ritmo de vida y de progreso. Campos verdes se extienden por todos lados y los árboles jóvenes se levantan por doquier. Sólo hay algo desgraciado en todo esto. En todo lugar donde uno se encuentra se ven las fronteras y más allá de ellas se cierne la amenaza de la guerra. ¿Cuándo estallará? Nadie lo sabe. Pero Israel está preparado y mientras tanto sigue el ritmo febril de la reconstrucción, para que paz y progreso reine en este país que tanto lo necesita. TISCH A B'AW (2 de agosto de 1960 ) 9 de Aw.