Mannheim
Compact Memory

Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1959-09-01 · 9 (Septiembre, 1959) · p. Seite 31

Scan of the page
Image: UB Frankfurt, Visual Library (IIIF)
Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXI (1959)
Issue
9 (Septiembre, 1959)
Date
1959-09-01
Page
Seite 31 (sequence 33)
Language
German
Belongs to
journal issue
OCR quality
75% known words query
IRI
…/8553624-8557464-9194440--2690-8557699
Visual Library
page viewer of the UB Frankfurt

No entity mentions on this page.

OCR text

Septiembre 1959 BOLETIN INFORMATIVO 31 Verson.aiidad.es de la Historia Judía: EN EL OMBLIGO DEL MUNDO HILEL Hilel 1, apodado "Hazakén” (el Mayor), presidente del Sanhedrín y fundador de una escuela religiosa, nació en Babilonia hacia el año 110 antes de la Era Cristiana y murió en Jerusalén hacia el año 10 E. C. Llegó de Babilonia a Jerusalén a la edad de 40 años. Poco se sabe de su juventud. Según la tradición, descendía del Rey David por el lado materno. En Palestina trabajó como obrero y fue discípulo de los célebres maestros Shemaya y Abtalión, a los que posteriormente reemplazó como jefe espiritual de su pueblo. Se le confirió el título de "nasí” que sus descendientes ostentaron hasta que la familia se extinguió. Rasgo esencial de su actuación fue la sistematización de la hermenéutica. Su formulación de los "Siete principios’’ (“midot”) fue fundamental en el desarrollo de la exposición de la ley religiosa. Su gran autoridad permitió proclamar el “prosbol", medida legal que abolió prácticamente las disposiciones del jubileo bíblico. Herodes lo nombró presidente del Sanhedrín, aunque poco tenía en común con el jefe liberal y sabio de los fariseos. Dice Iser Guinzburg (trad. "Judaica", Buenos Aires, N° 34, pág. 182; 1936): "Hilel, hombre bondadoso y tranquilo, intensamente humanitario y amante de la paz, interesábase muy poco en la vida política. No estaba formado de la pasta que produce revolucionarios; era demasiado frío, demasiado sereno para eso. Comprendía perfectamente la imposibilidad de sostener con éxito una batalla contra Herodes y sus poderosos amigos, los romanos. Sabía perfectamente bien que tamaña revolución podría acarrear la extinción total del pueblo judío y por eso preciaba la mesura y se empeñaba en amoldarse a las condiciones políticas imperantes. Al parecer, había renunciado enteramente a la esperanza de que el pueblo midiese recuperar en breve su independencia política. Creía que la existencia de la nacionalidad \udía dependería no ya de su independencia política, sino de su cultura, de su religión. De ahí que aplicara toda su energía a una obra cultural. Fue, al decir de un autor, espiritualista. "Como tal tuvo Hilel marcada inclinación a contemporizar, a hacer concesiones. Esta tendencia suya se observa no sólo en lo que atañe a Herodes, sino también en sus opiniones religiosas y morales. El principio rígido no era importante para él cuando estaba en juego el bienestar de la sociedad. En aras del bien social llegó hasta a implantar cosas abiertamente opuestas a la Ley de Moisés, como por ejemplo, el "prosbol”. "Todo el mundo conoce la historia de aquel extranjero que quiso convertirse al judaismo a condición de que le explicaran la Torá mientras se sostenía en un pie. El severo Shamai, rígido en sus principios, no quiso saber nada de eso y expulsó al futuro prosélito increpándole, porque no era posible aprender la Ley en un pie; debía conocer la Torá entera si quería ser judío. Hilel, por el contrario, encontró una solución dándole la célebre respuesta: "Lo que a tí no te agrade, no lo hagas a tu prójimo. Esa es toda la Torá y lo demás son comentarios. Vete y estudia”. Esa contestación involucraba cierta concesión, pues no es exacto que eso constituya toda la Torá. La expresión misma encarnaba también cierto compromiso, puesto que la Torá exigía mucho más: Amarás a tu prójimo como a tí mismo. "En el Talmud (Sab. 31) se cuenta de otros dos convertidos al judaismo que habían ido a ver previamente al anciano Shamai, quien los expulsó con insultos, mientras que Hilel los recibió afablemente. Uno de esos conversos quiso abrazar el judaismo con tal que lo nombraran Sumo Sacerdote; el segundo, por su parte, sólo quiso conocer la Ley escrita, pero no la oral. También en esos dos casos, Shamai se atuvo a sus rígidos principios, mientras que Hilel entró en compromiso. No tiene importancia si esos relatos responden a hechos históricos o si son leyendas posteriores; en todo caso consituyen elementos de juicio para comprender la personalidad y la concepción del mundo de Shamai y de Hilel. "Es absolutamente inexacto que Shamai haya sido hombre irascible y misántropo, conforme podría inferirse de algunos pasajes del Talmud. Ocurrió con Shamai lo que ha sucedido frecuentemente con muchos grandes hombres que lucharon por una causa históricamente condenada a perecer. Las generaciones posteriores, sin comprenderlos, crearon toda suerte de leyendas en su torno. En su vida privada, Shamai era probablemente tan afable como Hilel. Una de sus enseñanzas, recogida en el tratado Avot, dice: "Recibe a todo hombre con amabilidad". Pero como hombre público tenía Shamai cualidades bien distintas de las de su coetáneo Hilel. Era, en primer lugar, adversario de todo compromiso; el principio, la ley, estaba para él por encima de todo. La tradición era sagrada para él y no quería apartarse de ella ni un ápice. Eso, claro está, hizo que no reconociera los nuevos métodos establecidos por Hilel, el Anciano, en la investigación de la Tora. Todas las disidencias entre Shamai e Hilel, y más tarde entre sus respectivos discípulos, provienen generalmente de que Shamai se atuvo enteramente a la tradición, mientras que Hilel y sus adeptos concedían al mismo tiempo mucho valor a las costumbres, y en todas las ocasiones en que la tradición no era suficientemente clara, o no coincidía con las nuevas circunstancias, confiaban en la razón, en la lógica”. ("Enciclopedia Judía”.). Uno de los hombres más ocupados del mundo es, sin duda, el señor Karl Katz, director del Museo Nacional de Israel, el “Bezalel”. Este museo ha crecido, en cierto modo, junto con el país, pues se debe, en gran parte, a la contribución patriótica de los judíos de todo el mundo, los cuales, desde su fundación hace 5’ años, no han cesado de enviar donaciones al Museo y a la Escuela de Artes anexa. De este modo han llegado más de 250.000 objetos de arte de las más diversas clases, las que han hecho de este Museo el más rico y diversificado de todo el Medio Oriente. AL COMIENZO ERA LA BASURA La oficina del director Katz, llena de objetos amontonados por doquier, es como una miniatura de todo el Museo. Entre los objetos almacenados allí se encuentra una máscara fúnebre de Modigliani, espadas japonesas, miniaturas de retratistas ingleses, una fíbula etrusca dorada, la Hagada más antigua de la que tenemos conocimiento, un diamante en bruto formado como la estrella de David y una antología Hebrea que data del siglo 15, ricamente iluminada y avaluada en más de 500.000 dólares. Las estanterías de las oficinas y bodegas están repletas con vidrios egipcios, cerámicas iranias y esculturas helénicas. En una pared puede admirarse un tríptico —hasta ahora nunca exhibido— de Bernardo Daddi. Recientemente un funcionario del Museo tropezó con un figurín egipcio de más o menos 3.000 años de antigüedad en uno de los cajones de su escritorio. —Esto nos sucede todos los días —comentó Katz al enterarse de lo ocurrido— y aún nos quedan por excavar algunos escritorios . Desde que se hizo cargo del Museo hace dos años, el director Katz ha trabajado intensamente. Casi logró completar la gigantesca tarea de catalogar las colecciones del Museo, al mismo tiempo que tuvo que encontrar tiempo para viajar por Europa y América, a fin de SEMINARIO JUVENIL DE INVIERNO En la segunda semana de vacaciones de invierno se llevó a efecto un Seminario de Invierno que a pesar de que no fue concurrido por un número de jóvenes muy grande, tuvo un completo éxito. E¡n estas reuniones, que se efectuaron en la casa Vicuña Mackenna 175, se trataron varios temas, entre los principales los concernientes a problemas judíos y otras cuestiones como la manera de formar un grupo juvenil. También se dieron películas muy interesantes sobre la vida de Israel y también sobre la vida de Th. Herzl, ouyo recuerdo acabamos de conmemorar junto con J. N. Bialik. Desde' estas columnas agradecemos sinceramente la colaboración y empeño de nuestro Rabino Loewenstein y sus colaboradores Abraham Maguenzo y Rafael Aldor (Schaliaj del K. K. L.) para con nosotros. Karl Katz, Director del Museo Bezalel. reunir fondos para edificar un nuevo edificio para “su” Museo, que costará encima de 2 millones de dólares, y que tendrá espacio para exhibir, a lo menos parte de los tesoros actualmente ocultos en las bodegas. Este sueño parece que ya se está convirtiendo en realidad y se tiene entendido de que a fines de este año se colocará la primera piedra del nuevo Museo Bezalel. Katz —hombre joven, de 29 años de edad— ha hecho más que excavar escritorios. Nació y se educó en los Estados Unidos y se aficionó desde niño a la arqueología, al darse cuenta que las dueñas de casa de su barrio tenían la costumbre de empaquetar la basura antes de botarla. Estos paquetes le atraían irresistiblemente, de modo que todas las tardes patrullaba por la manzana y recogía paquetes de muestra de los tarros de basura de la vecindad. Al regresar a su casa se escondía en el subterráneo y, analizando el contenido de las muestras recogidas, llegó a saber mucho de la vida de sus vecinos. La única diferencia que tiene esta afición con la arqueología —según declara él— es que en el caso de la arqueología la basura es más antigua. ESPACIO PARA LO MEJOR Katz obtuvo su educación formal en el Instituto Hebreo de la localidad de Flatbush y en la Universidad de Columbia en Nueva York, donde se especializó en manuscritos islámicos y arte contemporáneo. Un aprendizaje intensivo en el Museo Metropolitano en Manhattan, seguida de una asombrosa actividad como arqueólogo en todo el Medio Oriente, le prepararon para ocupar un puesto que exige la energía y sabiduría de un individuo capaz de deslumbrar a docenas de hombres más comunes. Dándose cuenta de que Israel es, a la vez, muy antiguo y muy nuevo, Katz se ha acostumbrado a enviar sus tesoros en jiras a través de todo el país, mientras que realiza simultáneamente exhibiciones de obras extranjeras en las salas temporalmente desocupadas. De este modo cumple con el doble objeto de dar una oportunidad a todos los habitantes de Israel, de admirar sus asombrosas colecciones, mientras que al mismo tiempo les muestra lo mejor del extranjero. De este modo, durante una de las últimas semanas, las actividades de) Museo comprendieron, entre otras, una exhibición de grabados y pintura noruega y otra americana. —Acostumbraban decir que Jerusalem era el ombligo del mundo —expresa Katz—. Pues bien, entonces no puede haber un lugar mejor para un Museo destinado a reunir el mejor arte de todos los pueblos y de todas las épocas. (TIME). mmw mmm 1!P ■X-X«*;; Marcos Wisch. El nuevo Hotel Max Nordau, en Tel Aviv.

Text as recognised by OCR (ABBYY FineReader), without corrections. Entity mentions: TagMe (2021); their positions were matched to this text again.