Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XX (1958)
- Issue
- 12 (Diciembre, 1958)
- Date
- 1958-12-01
- Page
- Seite 15 (sequence 15)
- Language
- German
- Belongs to
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Diciembre 1958 BOLETIN INFORMATIVO 15 BOLETIN INFORMATIVO Año XX — N9 12 TEWET 5719 ucridos ¿ños: Este es el número más esperado de Uds., creo, de todo el año. Se trata de la fiesta de Janucá, que demás está decirles qué significa o las que son sus costumbres típicas; cuando se trata de fiestas y regalos nadie se olvida de nada. Ahora bien, estoy ante un problema con el cual no me he topado nunca antes. Hay tantas buenas colaboraciones que tendría que pedir todo el Boletín para nosotros, y como eso es algo poco probable, esta vez he tenido que dejar el material anterior pendiente para dejar paso al material especialmente mandado para Janucá. Espero que Uds., razonables como son, sepan comprender. El puntaje se los adjudico como de costumbre. Ahora, quiero todavía aclarar un pequeño pero importante problema con ustedes. Leyendo el último número, me di cuenta que algunas colaboraciones no están firmadas por sus autores, como yo las envié a la imprenta; yo lo siento mucho, pero no es culpa mía, sino error de ellos; voy a preocuparme en forma muy especial para que esto no vuelva a suceder; Uds., los afectados, disculpen. Nunca más. Sobre la repartición de premios tendré que avisarles por correo, porque aún no se sabe la fecha exacta, pero como el correo también suele fallar, preocúpense ustedes, todos los que escriben a esta página y todos los que la leen y tengan interés en ir, de llamarme por teléfono a partir del 5 de diciembre al 482312, y yo le informaré personalmente. Y para terminar sólo me resta desearles unas muy felices fiestas de Janucá a todos, y pedirles me envíen composiciones sobre sus experiencias en los exámenes, ya que todos están en diferentes colegios y se me ocurre que puede resultar un tema interesante. Que lo pasen bien y shalom RAJEL. JOHANAN SIMON: Nació en Berlín en 1906. Se radicó en Israel en 1936. Abandonó sus estudios de medicina en la Universidad de Berlín ingresando en la Academia de Artes de la misma ciudad, donde estudió con varios maestros, especialmente con Max Beckman y Peter Rasmussen, de la Escuela de Arte Moderno. Entre sus maestros también debe mencionarse a Diego Rivera y André Derain. Vivió durante un tiempo en Francia y en 1934 visitó Estados Unidos, donde le impresionaron profundamente los murales modernos de los edificios públicos. Al emigrar en 1936 a Israel, a la par de sus tareas como miembro del Kibutz Gan Schmuel, pintó varios murales en los Kibutzim, edificios públicos y fábricas. Sus pinturas al fresco en el edificio administrativo de la fábrica Shemen en Israel fueron los primeros trabajos de esa naturaleza que se hicieron en el país. Le apasiona el arte mural, técnica que se ve favorecida por el clima del país y la estructura social de su población. Es un elocuente intéprete de la vida del Kibutz y refleja sus diversos aspectos en todos sus matices: el descanso del Sabat, la alegría de la paternidad, la madre jugando con su niño en las horas de descanso. Ha intervenido en varias exposiciones, tanto en su país como en el extranjero. En 1928 y 1935 expuso en París, en 1948 en la Bienal de Venecia, en 1951 en Londres, en 1954 en la Bienal de Sao Paulo, y en 1955 efectuó exposiciones individuales en Lima, Sao Paulo y Buenos Aires. "Jalutzim" (Pioneros). BUEN HUMOR EL CALENDARIO Y EL TROMPO ENVIDIOSO Era una vez un tipo tan alto, que se agachó para abrocharse los zapatos y por esto se salvó que lo atropellara un avión. -W- Todos los perros del barrio perseguían a ese hombre. Era un especialista en huesos. -^- El sastre estaba muy contento: tenía un hijo que le había salido botoón. Por Alfredo Kiwi. Los interruptores de luz son ahora tan malos, que, en realidad, la interrumpen a cada rato. - —¿Ha realizado Ud. algunas de las ambiciones de su infancia? — ¡Sí i! Cuando mi madre me peinaba, deseaba no tener pelo. Por Jorge Stein, Era la víspera de Janucá. En la casa reinaba la luz y la alegría. El padre bendijo las velas de Janucá y los niños entonaron los cantos tradicionales de la fiesta. En la ventana, se encontraba el candelabro de plata encendido. iLas llamitas se movía®, como si bailaban de alegría, Después de servidas las golosinas tradicionales le llegó el turno al trompo. Pero éste no era un trompo común. De su interior salía un ganchito y apenas se le daba cuerda empezaba a bailar de alegría. Tanto tiempo daba vueltas que la pequeña Miriam que lo miraba, dijo: —¿Cómo es que no se marea de dar tantas vueltas, este picaro trompo? Los niños se peían, sin saber que, en verdad, el trompo ya estaba borracho y confuso de tanto girar y que en su cabeza empezaban a introducirse raros pensamientos. Cuando los niños se cansaron de tanto jugar, cantar y bailar, depositaron el trompo sobre la mesa y se fueron a dormir. El trompo descansó unos minutos y comenzó a adormecerse. En la pieza reinaba el silencio y sólo de vez en cuando las velas dejaban oir sus murmullos. De repente el trompo adormecido vio el candelabro y en su cabeza explotó el temporal... Se levantó sobre su única pata y en rápido baile, dando vueltas y curiosos saltos se aproximó al candelabro. Cuando estuvo a su lado, comenzó a hablar en el idioma de los trompos. —Shalom hermoso candelabro, tú eres bello y tus llamitas parecen de oro, yo quiero ser como tú,; ya me cansé de dar vueltas y más vueltas en una pata. Quiero estar parado y llevar también hermosas llamas en mi cabeza. El candelabro se asombró de oir esto y dijo: —Cada uno de nosotros tiene su función en Janucá: la mía consiste en brillar y alumbrar; la tuya, en bailar y dar vueltas. No debemos sentir envidia uno de la función de otro. — ¡No, yo quiero fuego para ser candelabro por un ratito! dijo el trompo—. No me perjudicará que me encienda como un candelabro.!Y qué hermoso seré con llamitas de oro como tú! — ¡No hagas eso —contestó el candelabro — el fuego te puede dañar! Pero el trompo saltó y tocó las llamas de las velas. Y entonces en un segundo se encendió la cabeza del trompo y se quemó produciendo una llamarada grande y linda. Y luego se escuchó un lamento: el trompo fue perdiendo su tamaño y, al final, se deshizo transformándose en ceniza. Cuando se levantaron los niños en la mañana no encontraron el trompo. Después de un rato la mamá llamó a los niños y les mostró un momtoncito de ceniza de cuyo interior salía un ganchito de fierro, que se encontraba a>l pie del candelabro. La madre dijo a los niños: —El trompo se quemó; parece que envidiaba al candelabro y él también quiso arder... ¡La pequeña Miriam comentó: — ¡Qué pena! Era tan alegre el trompo, pero, en realidad, él fue el culpable: un trompo es un trompo y debe sólo dar vueltas, y no debe arder como un candelabro. La madre puso la cabecita en la cabeza de Miriam y la acarició. Enviado por Winston Teitler. (No pude, Winston, publicar tu segundo artículo por faltarme espacio para ello; quedó archivado para el próximo año. Gracias) . SIGNIFICADO DE JANUCA JANUCA significa en hebreo inauguración. Se refiere en este caso a la reintegración del Templo de Jerusalem, primera medida adoptada por los heroicos luchadores después de su victoria sobre las huestes enemigas. Dice la leyenda que, al penetrar los judíos en el santuario, profanado durante años por la dominación siria, y al disponerse a encender de nuevo el candelabro cuya luz debe arder continuamente en el altar, hallaron un cántaro de óleo sagrado, que había permanecido inviolado, y aunque su contenido era el que otras veces consumían las lámparas en un solo día, en esta MILAGRO Vinieron los descendientes de los Jaschmonaim al Tempo, y construyeron las puertas, y cubrieron las rajaduras, y limpiaron el piso interior de muertos e inmundicias. Y buscaron aceite de oliva para encender el candelabro y no encontraron más que un pequeño cántaro sobre el que estaba el sello del Sumo Sacerdote y supieron que el aceite era puro y que el contenido del cántaro bastaría para un solo día. Y el Dios de los oportunidad alcanzó para 8, tiempo requerido para la preparación de óleo fresco. Debido a ello se llama “Janucá” “fiesta de luminarias” y el candelabro es el símbolo característico de esta festividad, existe sí, otra leyenda que al ver profanada la Menorá, los Macabeos tomaron ocho lanzas olvidadas por los sirios en el interior del Templo, las rodearon de madera en cuyas extremidades superiores asentaron las lámparas, creando así, con las mismas armas del enemigo, un sucedáneo provisorio al símbolo judío ultrajado. Enviado por Alfredo Kiwi DE JANUCA Cielos, que había puesto su nombre aquí, lo bendijo. Y prendieron el aceite de este candelabro con ese cántaro y ardió ocho días, por lo cual los hijos de los Jaschomonaim y con ellos los hijos de Israel conmemoramos estos ocho días como días de alegría y fiesta, como los demás días establecidos por la Torá. Y prendemos velas durante ocho días, para recordar lo que hizo con ellos el Dios de los Cielos. Enviado por Stephan Holland. JANUCA EN ISRAEL Eretz Israel es un país hermoso. Casi cada mes se celebra una fiesta distinta, en la que participan todos los habitantes, vale decir todo el pueblo judío y más aún, la juventud; es así, por ejemplo, que en el mes de Kislev se celebra Janucá., y los niños prenden las velas y participan en una carrera con antorchas. La primera antorcha se prende en Modein, una ciudad muy antigua en los faldeos de las montañas de Judea, donde nacieron los hijos de Matatías el Hasmoneo y sus cinco valientes muchachos. Esta costumbre de encender antorchas viene de tiempos muy antiguos cuando aún no habían calendarios, ni los tenemos ahora, ya sea en meses ni días organizados como el calendario hebreo como en el romano. Entonces la ciudad o región que veía la primera estrella y que significaba que la fiesta esperada estaba comenzando, prendía una antorcha en la cumbre de una montaña, para que así la otra gente de la ciudad vecina quedase avisada; si no lo hacían de ese modo, tenían corredores que, portando antorchas las llevaban corriendo a todas partes del país. Es así como hasta hoy día se conserva esta costumbre que gusta tanto a grandes como a chicos. Enviado por Stephan Holland.