Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XVII (1955)
- Issue
- 10 (Octubre, 1955)
- Date
- 1955-10-01
- Page
- Seite 11 (sequence 11)
- Language
- German
- Belongs to
- journal issue
- OCR quality
- 74% known words query
- IRI
…/8553624-8556771-9194136--1670-8556940- Visual Library
- page viewer of the UB Frankfurt
OCR text
Octubre, 1956 BOLETIN INFORMATIVO 11 Año XVII N.o 10 S. C. I. BNE ISROEL, SANTIAGO DE CHILE Tishri 5716 BOLETIN INFORMATIVO Queridos niños Son mis deseos que hayan disfrutado y participado de las fiestas como es debido, ahora espero estén en plena preparación de Sucot, la linda fiesta de las cabañas, que se celebra el 15 y 16 de octubre. Por vuestras bien numerosas colaboraciones estoy muy contenta, los puntajes aumentan ya tanto que me estoy preocupando seriamente por el premio. Sigan siempre cumpliendo en ésta forma, porque así yo me siento como la más feliz redactora. Me gustaría recibir chistes buenos como también anécdotas, que contengan humor. En el presente número va el resultado para el feliz ganador de nuestro concurso"patrocinado por A. T. I., como también la pregunta para el próximo mes. Cuentos, historias verídicas, y otras entretenciones para grandes y chicos. Comienza el 15 de Tischri, dura siete días, todos los creyentes habitan en cabañas. Es esta una fiesta de acción de gracias, marca el final de larecolección de la fruta, con lo cual se cierra el año agrícola. Entre nuestros antepasados se usaba, que los peregrinajes se hicieran a Jerusalem ,y daba lugar a una época de enorme colorido y regocijo. Llevaba cada uno de ellos: una palmera, un citrus, mirto, y sauce. Tiene esta festividad también un significado histórico, nos hace recordar los largos peregrinajes de los israelitas a través del desierto, como también la obligación del campesino de vivir alejado de su casa en el tiempo que debía preocuparse del campo, entonces se construía una choza de alojamiento, es por esto que e^ta fiesta se llama también fiesta de las cabañas. La Suca, se construye al lado de la casa, adornada de frutas y flores, el techo debe ser de paja, y debe dejar vislumbrar las estrellas, el porte no debe exceder del de una choza común. La alegría de Sucot llega a su apogeo el noveno dia SIMJAT TORA. Ccmo su nombre lo indica “alegría de la Tora” es un anticipo de ese sentimiento, es ese el día en que se termina la lectura de los cinco libros de Moisés, los rollos son sacados del arca sagrada y detrás marchan los niños con banderitas, la gente mayor que asiste a la ceremonia regala a los niños golosinas, y toda la fiesta termina en la más completa alegría. CONCURSO GEOGRAFIA ¿Cuáles son los lagos de Israel? HEBREO Escribe una frase con significado; en hebreo (letra imprenta, no hebreo). DIBUJEMOS AUN SIN SABER Envía un dibujo del teatro más grande de TEL AVIV. LA CASA ILUMINADA (CONTINUACION) Huyó Abraham pues de ese lugar. No lejos de allí, una higuera a la que el niño conocía de antiguo por haberse trepado a ella más de una vez para recoger sus frutos, volcaba lentamente su áspera sombra. Abraham se tendió bajo su copa ansioso de descanso. —¡Oh, árbol —se dijo maravillado—. ¡Cuánto has cambiado desde la última vez que estuve aquí! Era invierno entonces y ni una hoja había en tus ramas! Ahora, cuantas tenéis y qué bonito diseño. Cara al cielo dejó el muchacho vagar sus pensamientos. Pasó el pájaro blanco en armonioso vuelo. Pasó una bandada de nubes mudando de forma en su trayectoria. Sobre su cabeza las hojas de los árboles movíanse con ¡a suave brisa. Incorporóse Abraham UN VENDIMIADOR PRECOZ Con gran impaciencia aguardaba Uzi la Legada de las vacaciones, a fin de poder viajar a la colonia. No vayan a creer que se había cansado de los estudios o de ios sermones de sus profesores. ni se les ocurra por un instante que sentía calor en el aula colmada de alumnos. ¡Qué esperanza! A Uzi le agrada estudiar, mas no cabía en sí de impaciencia ante la perspectiva de pasar las vacaciones con su abuelo en la moshavá, así como de trabajar en la vendimia, junto con las personas mayores. Uzi soñaba, hacía tiempo, con arrancar un racimo de uvas de la viña repleta, para evitar el tener que comla verdulería. Por dicho motivo, parecíale que ei último día de ciase no llegaba nunca. La colonia en que vive el abuelo se halla en la piani. cié. Sus casitas blancas se hallan esparcidas a lo largo ae la carretera principal, y se ven ocultas por una profusión de arcóles. Finalmente,1 vino el día tan largamente esperado. Uzi llegó a casa de su abueio en ñoras de la tarde. Venía pictórico de emociones y de impresiones adquiridas durante el largo camino hacia la colonia, y se trazó innumerables planes para las vacaciones. — Dime, abuelo, ¿tienes muchas uvas? — fue lo primero que preguntó al tras- Da<!0’- el umbral de la casa. í , ‘“ ‘kN, 'l,J¡ 'ífN' :/ 'íl ¿é * ,' 'ty "Ja ¡-ivv tlm WSmmm El teatro HABIMA de TEL-AVIV, donde se efectúan todas las representaciones artísticas, nacionales y extranjeras. H. BAT KFAR —Sd, pequeño mío. La vendimia ae este año es aounaante, y son muchos los peones que están traoajanao en la cosecha de la uva. —¿Y que? ¿Te crees acaso que es tan difícil recolectar las uvas? — dijo Uzi con una sonrisa. — También yo lo puedo hacer. Ya verás cómo voy a trabajar yo: igua. lito que las personas mayores. —Tiempo al tiempo, hijo— respondióle el abuelo. — Todavía eres pequeño. Por ahora, conténtate con pasearte entre los parrales y observar cómo trabajan los peones... —Bien, Bien... ¡Mañana por la mañana saldré al campo con los demás vendimiadores! Era muy de madrugada. Los _ rayos solares aún no habían alcanzado a secar la capa de rocío que cubría el suelo, y hasta las viñas estaban sumidas todavía en su sueño. Uzi saltó a pasos agigantados hasta llegar al vi¬ ñedo. Sus ojos brillaban con el fulgor de la alegría, acrecentada por su sombrero de ala ancha y sus botines de trabajo, que le hacían parecerse a los demás trabajadores. Muchos eran, en verdad, les hombres que trabajaban en las viñas del abuelo; algunos de ellos vivían en los barrios obreros vecinos, y eran olim llegados no ha mucho al país: otros vivían en. la colonia misma, y en ella habían recibido su preparación agrícola. Todos ellos miraron a Uzi con ojos inquisidores, y se dijeron el uno al otro: —¿Qué quiere éste aquí? —¡Niño, a estas horas deberías estar durmiendo aún...! Uzi no contestó. A una se¬ ñal convenida, todos se pusieron a trabajar. Unos cortaban los racimos de uvas, otros llevaban los cestos llenos al depósito, y otros más embalaban el fruto, lo colocaban en cajones que luego cerraban y despachaban a “Tnuvá*. Sin más dilación, puso Uzi manos a la obra. Cortó un racimo, grande y apetitoso, lo alzó frente al sol brillante, y cada una de las uvas pareció aún más grande y sabrosa. La alegría de Uzi no tenía límites: ¡se realizaba por fin su sueño dorado! Pasaron las primeras horas de la mañana. Uzi trabajaba con rapidez, y llenaba un cajón tras otro. De vez en cuando echaba una mirada hacia donde se hallaban los demás vendimiadores, y seguía luego con su tarea. —Y bien, h’1o, ¿cómo vá e^o? ¿Cómo adelanta el trabajo? — oyó que le decía el abuelo. —Todo va muy bien, abuelo — contestóle con una sonrisa en los labios. (PASA A LA PAG. 12) (Continuará)