Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XVI (1954)
- Issue
- 11 (Noviembre, 1954)
- Date
- 1954-09-01
- Page
- Seite 13 (sequence 13)
- Language
- German
- Belongs to
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del BOLETIN INFORMATIVO Año III — N.o 11 S. C. I. B’NE ISROEL, SANTIAGO DE CHILE HESHVAN 5715 Queridos Niños Ante todo les ruego que disculpen que en el número anterior del Boletín Informativo no haya aparecido la Voz Infantil, pero ello no fué mi culpa, sino la de los obreros de la Imprenta donde se imprime ésta, ya que a estos señores se les ocurrió declararse en huelga por varias semanas y debido a eso tuvieron que imprimir ese número sumamente apurados y desgraciadamente no les alcanzó el tiempo para JAIM 'WEIZMANN CONMEMORAMOS UNA VEZ MAS EN ESTE MES EL ANIVERSARIO DEL SENSIBLE FALLECI¬ MIENTO DE JAlM WE1ZMANN, PRiMER PRESI¬ DENTE DE LA REPUBLICA DE ISRAEL V AL MIS¬ MO TIEMPO EL ANIVERSARIO DE LA DECLARA¬ CION BALIOUR, CUYA CELEBRACION SE PUEDE REALIZAR EN CONJUNTO, YA QUE FUE GRACIAS A WEIZMANN QUE OBTUVIMOS DEL GOBIERNO INGLES DICHA DECLARACION, EN LA CUAL SE COMPROME i.IAN A AYUDARNOS A ESTABLECER EN LA PALESTINA DE AQUEL ENTONCES UN HO¬ GAR NACIONAL PARA EL PUEBLO JUDIO. imprimir la Voz Infantil. Por ello he tratado de hacer este número mejor de lo corriente para compensarlos aunque sea un poco. Quiero además acordarles que el próximo número es el segundo aniversario de la Voz Infantil, así que les ruego me envíen hartos chistes y colaboraciones para hacer un número bien bonito. Además también finaliza en el próximo número el Concurso y para aquellos que están interesados en los premios que van & haber les aconsejo que me escriban una carta dirigida a la Voz Infantil en ocasión de su segundo aniversario. En esa carta pongan todo lo que les gusta y lo que no les gusta, digan las cosas que quieren que publique en el futuro y cuéntenme algo de lo que han aprendido gracias a la Voz Infantil, si es que han aprendido algo. Envíenme las cartas pronto para que alcanzen a llegar a tiempo. Shalom. BAT SHEVA. Weizmann cautivó a los gentues con su grandeza juaia, con su proíunaíaaa jaaia, y con su aptitud para traer ante ellos ios pensamientos más profundos e íntimos de ou pueplo. No era yo dirigente sionista en la época ae ia Declaración Baliour, y sólo conozco a través de la lectura la fuerce influencia personal, el hechizo de Weizmann en sus entrevistas con nombres como Baifour. Lloyd George y otros. Pero, posteriormente, durante ios anos en que tuve ei privilegio de ser colaborador de Weizmann en ei Ejecutivo sionista, estuve presente en varias entrevistas en las cuales Weizmann apareció ante ingleses ue toaos ios partidos —tories, liDeraies y laboristas— y he visto con cuanta reverencia y respeto gente de toaos los circuios, parlamentarios, escritores y miembros ael gobierno, se dirigían a Weizmann y prestaban atención a su prestancia y a sus Chaim Weizmann, Presidente de la joven república judía, pasa revista a un grupo de honor. ¡e quena viajar a por Ben Perez Jorge tenía en aquel entonces diez. años. Pero ya hace mucho tiempo sabía que un día se iría a Israel. Había leído mucho sobre aquel país, y ya a los siete años habíase decidido ir allá y ver las maravillas con sus propios ojos. Un día, el padre le retó. No era gran cosa, sólo lo que pasa de vez en cuando en cualquier familia. Tal vez el pibe había traído una mala nota del colegio o un vecino habíase quejado porque Jorge y sus compañeros hicieran demasiado “lío” al jugar fútbol en la vereda de la calle.1 El padre retaba a Jorge muy pocas veces. Por eso, Jorga se sintió bastante afectada. “Vor a ir a Israel”, se dijo a sí mismo, “allá nadie me retará. Puedo hacer lo que me gusta. Sí, sí... voy a ir, en seguida”. ¿Pasaporte, visaciones, boletos de viaje, equipaje...? Pero ¿Quién piensa en tales cosas? Sencillamente ir, caminar. . j ¿Acaso Cristóbal Colón no había descubierto un mundo nuevo, sin saber antes qué rumbo tomar? Y ¿los otros grandes aventureros y descubridores de la historia? Jorge había leído de todos ellos y los admiraba mucho. Ellos tampoco habían tenido pasaporte o visaciones. Sería ridículo que un muchacho judío no llegara a Israel... En su bolsillo encontró dos pesos. Le parecía mucho. Con dinero —se dijo— se llega a cualquier, parte. ¡Adelante, pues! Nadie le prestó atención. Caminaba con pasos rápidos por la Avenida Santa Fe y llegó a Plaza Italia, antes de que lo había creído. Podría hacer una visita dé despedida al Zoológico. No importa que llegaría unos minutos más tarde a Israel... ¡Qué sensación más rara estar en el Zoológico un día palabras. Ellos sentían que íes hablaba el pueblo judío, a través ae sus generaciones, en su manifestación mas noble. Weizmann era conocido como hombre moderado, como consejero contemporizador, por así decirlo, y per eso muchos se le opusieron en el movimiento sionista; pero no ¡bé si les era sabido que la pru- dencia de Weizmann se manifestaba únicamente al ñamarnos a nosotros, sus hermanes, los sionistas, en nuestros congresos, porque Weizmann conocía el limite de nuestras posibilidades. Pero Weizmann no era ni contemporizador ni humilde cuando hablaba a los gentiles. Cuántas veces estuve presente cuando hablaba Weizmann a los ministres del gobierno y a los dirigentes dei mundo y me asombraba de su firmeza interior, y a veces tammen de la mordacidad con que hablaba. Era como si fuera un Weizmann distinto al que aparecía en los congresos; toda semana! Jorge lo conocía bien; pero únicamente en días domingos o feriados, cuando los paseos estaban colmados de gente, y el ruido de los muenos niños llenaba el aire. Ahora, todo estaba tranquilo. Podía observar a sus buenos amigos, los monos, tan cómodamente como nunca. Pero —hasta los monos parecían sentir el día hábil. No se movían mucho. Quedaban tranquilos y observaban atentamente al pequeño visitante solitario delante de su jaula. Tal vez estaban sorprendidos que un niño en horas de clase estuvo en el Zoológico y no en la escuela. En la escuela... hoy había una prueba de matemáticas. El sabía muy bien las fórmulas del triángulo y del trapecio. Posiblemente hubiera escrito una prueba muy buena. Y ¡sus padres! Serían tristes si él no apareciera. Tal vez... 1 tal vez no era muy acertado ir a Israel así no más... Hubiera debido avisar, por lo memos. . Uno de los grandes monos, con ojos profundos y casi humanos, lo observaba al chico como si le quería decir algo. Bajo la mirada del moño, Jorge se sintió bastante incómodo. Nadie estaba cerca. La sombra de la tarde bajó sobre el jardín. Se asustó, y empezó a correr a la salida. a do el aolor judío, todo el agravio histórico contra nuestro pueblo, todo el genio judío, toda la verdad de nuestro sufrimiento y nuestras esperanzas hablaron por su boca y por esto sus palabras eran escuchadas con respeto, aunque no siempre fueron aceptadas, porque la palabra judía no es recibida con facilidad en el mundo, Con su grande misión entre los gentiles, Weizmann conquistó primero su lugar histórico en nuestro mundo D. BEN GURION En la calle ya estaban encendidas las luces. “No voy llegar a Israel”, se dijo Jorge. “Ya es tarde... Y, cuándo será noche. —¿Qué será de mí?” Tampoco en la calle nadie se preocupaba por el chico que ansiosamente corría de un lado al otro. No sabía qué hacer. ¿Seguir? Y ¿después? ¿Volver? ¿Volver?... Vino un tranvía casi vacío. El tranvía debía pasar por la calle donde Jorge vivía. Antes de tomar ninguna decisión, Jorge se encontró a sí mismo sentado en el tranvía, rumbo £t casa. Volvió algo avergonzado y cabizbajo. No dijo ni una palabra. Los padres seguramente creían que había regresad te creían que había regresado del colegio. Y ¿después? ¿Qué pasó con Jorge? Nada. Absolutamente nada. El próximo día se fué al colegio como siempre. El episodio’se olvidó poco a poco. Todavía Jorge sueña de ir un día a Israel. Pero esta vez lo hará mejor preparado. Porque dos pesos como único equipaje es algo poco. Y Jorge, que tiene hoy ya doce años, cuando recuerda su viaje a Israel que terminó en Plaza Italia, se sonríe. ¡Qué niño ha sido! Ya próxima vez lo hará mejor. Y con, permiso, se entiende...