Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XVI (1954)
- Issue
- 3 (Marzo, 1954)
- Date
- 1954-03-01
- Page
- Seite 11 (sequence 16)
- Language
- German
- Belongs to
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Marzo, 1054 BOLETIN INFORMATIVO 11 l H ABIMA MUESTRA, TRIBUNA EDITORIAL Carrileando: Después de unas vacaciones, volvemos a hacernos leer Como ya sabrán, hay unos bichos raros por ahí que pretenden decansar jugando a las vacaciones, y, nosotros para no ser menos, los imitamos. Como es de esperarse, nuestra sección debía haberse hecho pequeña para la correspondencia; pero, no fue así, sólo habían unas pocas cartas; pero con material suficien te para cinco números más. La cosa no va tan mal como algunas personas nos pro nosticaron. ¡Ya lo ven! Acá le traemos una buena noticia; hemos decidido hacernos de un nombre, que nos sacará del anonimato con que aparecía hasta ahora esta pequeña hoja de un tan gran diario. Es lógico que recibimos varias propuestas de nombres, con su seriedad correspondiente; como poj ejemplo: “La voz de la juventud de ........ ....”; “El eco de .......”; todos ellos nombres muy serios. Pero les falta algo, algo con qué sintetizar en una sola palabra nuestras ideas, nuestros propósitos. HABIMA se llamará esta hoja. O sea, el escenario; desde el cual saldrán los proyectos de ideas; que nos unirán a todos los que tengan relación con esta hoja literaria; los que la lean y, los que en ella trabajen. Pretendemos que refleje esta hoja las aspiraciones que tenemos, nuestros sueños; todo aquello que podamos compartir con los demás. Sea esta tu hoja también lector. Si pretendes dártele de escritor, acá estamos nosotros para recibir y publica: tus primeros (o últimos) escritos. Si deseas algo de tu especial interés acá estamos. Si er algo no coincidimos con tu opinión, critícanos. ¡Pero deja te oír! El nombre que llevamos no son sólo las letras de la palabra: tienen un significado. Hagamos que su sentido se lie ve a cabo. Amén. LEON AREA PRENSA DE ISRAEL (De la izquierda, arriba) HaBoker-derechista; HaAretz centro; Mishmar-sozialista. (Abajo Dawar-laborista;^Jerut * __ revisionista; HaTzofe-religioso. Se llama a concurso para CABEZA DE | PAGINA de esta hoja. Hagan funcionar sus I molleras, tritúrenlas, retuérsanlas, y saquen, un dibujo que nos sirvan para motivo de esta página. Al autor del motivo que se seleccione para esta hoja se le mandará una suscripción anual de este diario, y, el puro gusto de publicar su nombre; el gusto será nuestro. Asi que hagan mérito, que los lectores van a aprovecharlo mejor que nosotros “pobres” redactores, pues ustedes la van a leer. ¡Manos a la obra! UN SACERDOTE CUENTA DE ISRAEL Por Mons. Gustavo J. Franceschi (Sacado de “Miradas sobre Israel”) i■ : , i - NOSOTROS Y LOS JUDIOS Cuando se aborda cualquiera de los problemas relativos a Israel, casi siempre interviene una dosis mayor o menor de apasionamiento. Es que el pueblo hebreo no se nos aparece como cualquier otro, como el sudanés o si se prefiere el australiano: comprendemos que tiene que ver espiritualmente con nosotros, que su extraña subsistencia sale fuera de las normas habituales dentro de las cuales evoluciona la vida de 'as naciones. Y nosotros, cristiat>s, si no hemos perdido el sentido del cristianismo, no podemos menos de percibir hasta qué profundidad hay una conexión entre Israel y nuestra propia salvación: basta leer la epístola de San Pablo a los Romanos para verlo. No es lícito al católico ser antisemita, según terminantemente nos lo enseñó en' diversas oportunidades Pío XI, y nos lo ha repetido S. S. Pío XII. A veces esa pasión, vio- ' adora tanto de la caridad cuanto de la Justicia, nace de los ba- :os fondos del orgullo. Con bien fundada Ironía escribió hace dos años en la Revue de París Julien Oreen: “cuando Dios podía escoger entre tantas naciones para encamarse, eligió la Judía. Quizás 31 hubiéramos ocupado su lugar obráramos de otra manera. En lugar de Belén nuestra sabiduría habría designado por ejemplo a Atenas. Nos hubiera agradado un redentor 'griego, paseándose bajo los umbrosos árboles de la Academia, y adoctrinando con dignidad a discípulos de espíritu hábil. ¡Pero un Judío! ¡Señor, en qué habéis pensado!... Es demasiado tarde para reclamar. La Redención se ha cumplido; y si queremos salvarnos. hemos de acudir al corazón de un hebreo llamado Jesús. No nos Juzgará un griego sutil, i¡l un latino razonador, sino un Judio a quien se vló llorar sobre su patria“. Profesor y sus alumnos de una escuela cristiana en IsraeL Wm& Z' mm m r: Étti ‘ ‘ " ..«Smn- , _ 7"", -■ : I-V újjHiií-fín; rißssßtßmmmi ÊSÊStâm •aitssir íifej¡jj|¿; J .• îlrfj r -!"úúnnn.-^'íu;:dBwcr:7iTnTtnnn flTl Wicbod Atiof, v Davor mmim 3Ss;Sa:Si ^CFsJtöil S-çbs Ipffiiifi ‘■'J ®Sg|!£ iiUfjjiijB jfHikxsl ¡JlU.lJÍJih isst-:: ■* - 'j $ rnimm .HM mmhiäpjäs WMr ti: ifuierni; ■fnools Üdfein (Äubifi) - -L - friiJKT’îa/ niilmnVUiif æiisi Al . [jgg^S! te« liBÉll ¡31:': ai: ¡mam -- -« ar i~§0S&Süi%§i mmm S. thrnJv; ¡0Éí^f^ÍÉ¡ mu : tn'ií-l -iaíi«- No ignoro por cierto la ruptura teológica que hay entre nosotros e Israel, p.ro no vaciló en proclamar que esco no constituye base para un odio a las personas o al pueblo de Israel. Sin entrar ahora en un desarrollo más amplio, afirmó que quien abordare mis pág ñas contagiado por el antisemitismo entenderá mal mi exposición, y verá sospechosa propaganda hasta en las palabras mas lmparciales. El tal será digno de r compasl.n, porque no habrá e<n-; tendido la caridad de Cristo. No pertenezco al grupo reducido de .. los que en Israel no ven más que j perfección; y menos aúü pienso en adherir al tie los otros que en los hebieos no hallan más que perversidad de espíritu y satanismo. Es necesario ser lmparclal b1 se quiere ser Justo. Ha habido varias Allá. Siempre existió, como es de esperarlo. la tendencia de los israelitas a regresar, pero ella aumentó con fuerza a medida que se acrecentaban las probabilidades de constituir algo que se pareciera a una nacionalidad independiente. Durante su Mandato sobre Palestina, G. Bretaña dejaba más o menos libertad para la inmigración. L03 miembros de ésta compusieron la primera Allá, eminentemente normal. Los árabes establecidos en Palestina no son gentes de por sí perversas, pero es indudable que no tienen! una pujanza de trabajo, una inteligencia de la organización, ni una trabazim moral comparables a la de loe Israelitas. Con esa despreocupación! que los caracteriza Iban vendiendo sus terrenos a éstos, que progresivamente fundaban colonias Judias: Esaú entregaba otra vez a Jacob su situación por un plato de lentejas. Los Israelitas por su parte estaban en su derecho al adquirir, —por precio que en aquel entonces vallan—, los medios de reinstalarse en la tierra que muchos siglos antes habitara su pueblo, Cuando los árabes se percataron de lo que ello significaba para el futuro, dieron a entender a Gran Bretaña que le convenía, si quería contar con ellos, imitar la Inmigración hebrea. Por lo demás, era verdad que, dado el estado del territorio veinte años atrás, resultaba, .casi imposible que en él cupiera tanta gente en condiciones humanas de vida; pero habría correspondido a la Potencia Mandataria proceder a una adaptación más rápida, que realizaciones posteriores han demostrado ser hacedera. De todas maneras, Inglaterra accedió a la solicitud árabe, y en 1939 con el Libro Blanco redujo el total de la Aliá a setenta y cinco mil hombres, mujeres y niños por todo. Estalló en eso la segunda guerra mundial con sus atroces exterminios, los hebreos que pudieron escapar lo hicieron, y constituyeron una Brigada Judía que sobre todo en Africa se batió con valor. Pero en 1946 pidieron se estableciera una cuota de inmigración de cien mil Israelitas en dos años, y otro. tanto en adelante. Gran Bretaña se negó, y entonces comenzó la llamada Segunda Allá, o Allá ilegal, es decir la qúe se realizaba contra la voluntad de la Potencia Mandataria. Mis lectores recordarán sin duda las medidas adoptadas por Inglaterra para trabar la Inmigración, los barcos tomados al abordaje, I03 campos de concentración en Chipre, la. tremenda odisea del Exodus peregrinando por todo el Mediterráneo sin hallar puerto en qué descargar a sus miseros pasajeros. La tenacidad hebrea logró Imponerse, y desde la declaración de la independencia lá Inmigración es Ubre. (CONTINUARA) 1 f > l I STST