Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXXV (1973)
- Issue
- 9 (Noviembre, 1973)
- Date
- 1973-09-01
- Page
- Seite 12 (sequence 12)
- Language
- German
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12 SEPTIEMBRE 1973 La Mística de Israel: Descubriendo su Identidad Lisa es rubia, Marcos es moreno. Lisa es tranquila, casi retraida, Marcos es voluble, más propenso a la charla, o dicho más simplemente él habla mucho y ella no. Marcos es ingeniero y trabaja en la estación terminal de ómnibus de Tel Aviv, la que según él va a hacer que el aeropuerto de Nueva York, parezca un poroto. Lisa es artista comercial y trabaja parte de su tiempo en una agencia de publicidad. No hay nada en ellos fuera de lo común. Son buenos muchachos, vecinos de mis hijos, inmigrantes relativamente nuevos en Israel, con menos de cuatro años de estadía. Sin embargo, lo que es inusual es que en el país donde se dice que los inmigrantes americanos viven en reba¬ ños y donde recientemente la prensa publicó que el 40% de los ingenieros americanos de uno de los más grandes complejos industriales, no había renovado sus contratos de tres años de duración y que además volvía a los Estados Unidos, esta pareja no sólo se quedó, sino que conoce las razones por las que lo ha hecho. Por qué se quedaron Nunca les pregunté por qué se quedaron. Me parecía tonto hacerlo. Llegaron un año después de la Guerra de los Seis Días, y una vez les pregunté si existía alguna relación entre la guerra y su aliá. “La guerra causó en mí los mismos efectos que en los demás”, contestó Marcos convencido. Israel me habla inquietado durante mucho tiempo. Quizás porque estaba un poco hastiado en América. No podría darlo por seguro pero éste parece ser un lugar más exitante. Quizás estoy aquí por falsas razones. Quizás uno no tendría que venir sólo porque quiere un cambio, o porque busca nuevas emociones EN SU Vida. Es verdad que si hubiera elegido un cambio, habria optado por Africa o Sudamérica. Los ingenieros de la construcción tienen bastante suerte allí. Tuvimos oportunidad de viajar a cualquier parte del mundo. Pero afloró un sentimiento desde lo más profundo de mi subconsciente, y me reveló mi condición de judío. De modo que no es puramente azar el hecho de que me encuentre aquí. Suena hueco, pero me gusta vivir en este país, ayudar a contruir la terminal de ómnibus para mi gente. “Y”, agregó, “si usted . estuvo alguna vez en la antigua estación durante algunas horas, sabrá por qué la ciudad necesita una nueva”. "En cuanto a mí, estoy contribuyendo de una manera bastante importante en esta obra; sé que en los Estados Unidos hubiera sido nada más que otro engranaje en la maquinaría de la construcción”. La Guerra de los Seis Dias En ese momento Lisa interrrumpió. Lo recuerdo claramente porque raramente ella participaba en nuestra conversación. “Marcos, no seas tonto. Por supuesto que la guerra te afectó. Podrías haber estado indeciso durante años, deshojando margaritas: hoy vengo, mañana no vengo, etc. La guerra te empujó a venir, te despertó, hizo que te dieras cuenta que eres judío. Tú y tu subconsciente. Y es realmente una vergüenza que haya sido necesaria una guerra para que despertaras”. Marcos es un muchacho sincero y estuvo de acuerdo con ella. “Creo que tienes razón”, dijo. Luego nos contó la turbación que experimentó cuando —durante la Guerra de los Seis Días— algunos de mis compañeros entraba a la oficina y me felicitaban por el coraje y la destreza de ‘mi pueblo’. ¿Mi pueblo? Nunca le había prestado mayor atención al hecho que era judío. Ni tenía sus costumbres. Mi madre acostumbraba a encender las velas cuando éramos pequeños, pero cuando crecimos renunció a esta tarea. Decía que ninguno de nosotros estábamos en casa al mismo tiempo. “Esas repentinas felicitaciones me hicieron reaccionar. Estaba orgulloso y también confundido. Me sentía como mi padre cuando anunciaba a todos los vientos que mi hermano menor había ganado el campenato de tenis del Estado. ¿Qué tenia que ver él con todo eso? ¿Por qué estaba tan orgulloso? Pero lo estaba y también yo —irracionalmente, ilógicamente, alegremente orgulloso. Algo faltaba Cuando la guerra estalló ya estaba pensando seriamente en venirse. “No porque la vida fuera desagradable en los Estados Unidos”, me aseguraba. “Tenía un buen trabajo, mi propio departamento en el centro, una vida social activa, pero, ya antes de la guerra había comenzado a sentir que algo me faltaba”. Marcos vino a Israel en 1968. Al igual que muchos muchachos solteros, fue a un kibutz ulpan por seis meses, donde trabajó medio dia y estudió hebreo el otro medio día. “Supongo” decía “que mucha gente aprendió de esta manera, yo por mi parte no. Socialmente tampoco fue demasiado atractivo. Los ‘kibutzniks’ no parecían muy interesados en nosotros. A mí me asignaron una familia. Todas las tardes o los sábados, podía tomar el té allí, pero era gente mayor y no teníamos mucho en común para compartir. Encontré a Lisa Lo que sí tuvo de bueno el kibutz es que encontré a Lisa. Vino de Inglaterra, de Londres. No le gustaban las formas de vida de allí. Digamos que el paso era muy acelerado y advertía que lo que estaba haciendo no tenía sentido. A Lisa le gustó el kibutz, encontraba en él un desafío. La ‘mística’ de Israel A ellos les gusta su nueva forma de vida, “nos gusta”, dice Marcos “los pequeños eventos como Purim, en el que los pequeños se disfrazan y deambulan por las calles durante semanas, o como la marcha de los tres días, en la que casi todo el país se pone en movimiento sin olvidar que antes se trataba sólo de un acto religioso, o como la aliá a Jerusalén, el peregrinaje a pie y todos esos pequeños detalles que configuran la vida diaria de este país. por RUTH SELIGMAN Y agrega Lisa, “quiázs nosotros somos de aquellos que han tenido la suerte de detectar la ‘mística” de Israel, de captar el sentido activo del que está hecha la historia y de la que nosotros formamos parte. Algunos descubren todo ésto en determinado terreno, en cierta actividad, tal como la vida comunitaria. Otros lo encuentran en el terreno profesional en centros urbanos. El lugar no es importante: la satisfacción personal si que lo es. NUEVAS NORMAS PARA LOS IMPUESTOS DE INMIGRANTES por Aaron Sittner, periodista de “Jerusalem Post” El abuso ilegal de las rebajas de impuestos para los inmigrantes ha conducido a una serie de revisiones destinadas a hacer más estrictas las reglamentaciones. “Nuestra política más firme no afectará a la aliah” declaró David Peled, Jefe de Aduanas de la Tesorería, a Jerusalem Post. “Las nuevas reglas se han formulado después de consultar con el Comité de Finanzas de la Knesset y con representantes de las diversas asociaciones de inmigrantes”. En resumen, tenemos aquí las nuevas reglas. Aquellas que limitan privilegios existentes entraron en vigencia el 1" de julio, y las demás, anteriormente. Autos: Los inmigrantes podrán traer sólo un auto sin pagar aduana, por familia. (Hasta ahora, se permitía un segundo auto si la familia podía convencer a las autoridades aduaneras que era absolutamente esencial). Además, el pago del derecho del 25% que pagaban los inmigrantes por automóviles, será alzado al 50% por los automóviles que excedan los 20 caballos de fuerza. El período en que los inmigrantes podrán importar un auto será ampliado de dos a tres años después de la inmigración. Sin embargo, desde el 25° al 36° mes, el inmigrante tendrá que pagar 1/12 del derecho total del auto por cada mes sucesivo. De ahí en adelante, el inmigrante estará sujeto al pago del total del impuesto si vende su auto en los primeros cinco años, no cuatro, como se hace actualmente. Finalmente, no se podrán adquirir coches libres del pago de derechos, salvo a los poseedores de un permiso para conducir válido, concedido en el exterior. Menaje de casa: El derecho a importar aparatos para el hogar libres de derecho sólo se aplicará si estos bienes son traídos al país como parte del equipaje personal del inmigrante, o si son pedidos a un fabricante de su país de origen a través de un agente israelí. Si el inmigrante compra artefactos manufacturados en Israel o de un país que no sea el suyo, pagará derechos y sólo será eximido del pago del impuesto de compra-venta. ALFOMBRAS SERVICIO DE LIMPIEZA SISTEMA NORTE AMERICANO r Venta F. viv ACETA 1190 - I EL 374068 Recepción Titápiexa- El Molí no 1763 T«L 977318 IRARRAZAVAL 3020 KJin “Nunca había hecho ningún esfuerzo físico verdadero y era excitante ver cómo lo que uno había plantado en los campos daba sus frutos. Ella y Marcos se casaron apenas terminaron el período del ulpán. Lisa convenció a Marcos que deberían quedarse en un kibutz y mientras hablábamos sobre el que ellos habían elegido como morada, Marcos reía. “Ella es una persona muy persuasiva; me convenció que el kibutz no me había gustado porque era demasiado grande. De modo que encontramos uno más pequeño en el que nos establecimos hace algunos años. Pero fue un error. Era demasiado nuevo, demasiado chico. No teníamos ninguna clase de intimidad. Todos los días al terminar el trabajo y volver a casa, encontraba una visita. Si usted respiraba un poco más acelerado o más lento, siempre había alguien que preguntaba el motivo. Sólo entre muchos Cuando era más joven, Lisa había pertenecido a un grupo de juventud sionista, y recordaba que la gente siempre predicaba la idea que el kibutz era el único modo de vida posible en Israel. “Tonterías,” El kibutz es la forma más ardua de aliá. Requiere una clase especial de individuos, aquel que le guste vivir rodeado de gente. Incluso, aún entre muchos, uno puede sentirse solo. Además ■ se necesita ser más conformista de lo que yo soy. Nunca antes de vivir en el kibutz creí que yo tuviera un carácter rebelde”. Marcos asintió. “Hay muchos tipos de idealismo y yo respeto profundamente a todos los que han elegido el kibutz, pero se necesita un espíritu de dedicación muy peculiar, que nosotros no poseíamos”. Fue fácil irnos. Después de todo si uno ya una vez dejó el hogar y la familia y los setenta y cinco deliciosos gustos de helado que saboreaba en la heladería preferida, también puede dejar el kibutz para ir a la ciudad. ALFOMBRAS WIENER S.A-