Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXXIV (1972)
- Issue
- 11 (11.1972)
- Date
- 1972-11-01
- Page
- Seite 10 (sequence 10)
- Language
- German
- Belongs to
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10 NOVIEMBRE 1972 Georgianos en Israel El número de inmigrantes georgianos en Israel se eleva actualmente a unos 12.000. Su afluencia al país, en la medida en que la alié de la Unión Soviética continúe, no se ha detenido, y constituyen ellos el 25-40% aproximadamente de la corriente mensual de aliá. Mucho se ha escrito acerca de la llegada de miembros de esta comunidad, y la prensa y varios círculos interesados han exagerado los problemas creados por los olim de Georgia a su llegada a Israel. En una entrevista con el señor Grisha Payis, encargado de asuntos soviéticos en el Ministerio de Absorción israelí, publicado en el boletín mensual, editado por el Ministro de Defensa para oficiales del Ejército de Defensa, publica una información interesante y aclaradora acerca de los antecedentes, tradiciones y composición de la comunidad georgiana y los problemas con que se toparon a su llegada al país. Antiguas tradiciones La comunidad georgiana cuenta con una tradición de 2.500 años de antigüedad. Los primeros judíos llegaron a las regiones montañosas del Cáucaso y Armenia después de la destrucción del Primer Templo; otra ola llegó a la región después de la destrucción del Segundo Templo. Al estallar la revuelta de Bar Kochba contra los romanos, ya existía una comunidad judía de dimensiones considerables en aquella región y cuenta la tradición que Rabbi Akiva emprendió una misión al Cáucaso con el fin de alistar voluntarios y recursos monetarios. Desde entonces estrechos lazos espirituales muy profundos se mantenían entre los judíos del Cáucaso y sus hermanos en Eretz Israel y en otras partes del mundo. Estos contactos eran particularmente estrechos con la comunidad judía de España durante la Edad de Oro. Del Cáucaso y Armenia los judíos comenzaron a trasladarse al oeste. Fueron bien recibidos en Georgia donde se establecieron hace 1.100 años. Según una teoría fueron los judíos de Georgia los que llevaron al conocimiento del rey de los Kazares la religión judía que, junto con su pueblo, se convirtió al judaismo. Al comienzo, los judíos se establecieron en zonas rurales y se ocuparon de agricultura, pero con los años muchos abandonaron sus tareas rurales, se establecieron en ciudades y comenzaron a dedicarse al comercio y a oficios. Por último, a fines del siglo pasado y principios del corriente los judíos habían concentrado en sus manos casi todo el comercio de exportación e importación de Georgia, negociando a escala universal. Esta actividad decayó con la revolución comunista. Rasgos característicos Dos rasgos caracterizan la comunidad judía georgiana: meticulosa observancia de los preceptos religiosos y la inclinación a vivir juntos en grandes concentraciones, que fueron necesarias para la preservación de su conciencia nacional. Los judíos de Georgia otorgan especial importancia a la observancia del sábado y de los días festivos, y aún en el régimen comunista sus sinagogas están repletas. Su estilo de vida patriarcal fue celosamente conservado. Sus familias estaban siempre concentradas en un solo lugar, contando estas “hamulas” a menudo con 100 almas. Son muy poco comunes los casos de matrimonio con miembros de otras religiones e incluso con los de otras comunidades judías. Cien años atrás llegaron a Georgia los primeros emisarios del movimiento jasídico Habbad que lograron imbuir en los judíos del lugar el amor a Sión y el deseo de establecerse en Israel. Los profundos contactos entre el movimiento Habbad y los judíos de Georgia que se dieron entonces persisten hasta hoy dia. Libertad religiosa i A partir de la revolución comunista los contactos entre los judíos se suspendieron. Las ieshivot de Georgia quedaron clausuradas y los judíos del lugar que querían inculcar a sus hijos una educación religiosa debían enviarlos a Moscú. Aparte de estas limitaciones, los judíos de Georgia gozaron de una casi completa libertad religiosa bajo el régimen comunista. Además Georgia usufructó de una economía autónoma, en general. La propiedad privada no fue confiscada y los esfuerzos por introducir una economía colectiva fueron lentos y sin éxito. Los judíos de Georgia se aprovecharon de estas lagunas de la economía soviética y se dedicaron a las así llamadas ramas independientes de ocupación, como el comercio minorista, fotografía, zapatería, etc. Unos pocos se dedicaron a tareas de granjas y al mercado de productos agrícolas en Georgia y en otras regiones de la URSS. En general, los judios de Georgia gozaron de bienestar económico. Absorción Los inmigrantes de Georgia experimentan dificultades serias de absorción durante los primeros meses de su estada en el país. Para entender las raíces de estos problemas debemos entender sus “expectativas” al llegar al país y las dificultades que experimentan al enfrentar la realidad israelí. Los judíos de Georgia so¬ ñaron con inmigrar a Israel durante muchos años. A través de la información, frecuentemente incorrecta que recibieron, se formaron una imagen más rosada de las condiciones de vida que reinan en el país. Estos judíos muy religiosos se imaginaron un país gobernado exclusivamente por la ley religiosa, en el que el sábado es meticulosamente observado, donde el pueblo continuamente reza, sin necesidad de ganarse la vida. El judio menos observante, por otro lado se imaginaba, que si se establecía en Lod podría subir a un ómnibus en sábado y viajar donde quisiera. Los más cultos pensaban encontrarse teatros y museos en cada ciudad y aldea. La realidad difería considerablemente de sus sueños, y los desorientó completamente. Expectativas En la Unión Soviética encontraron los aspectos positivos y negativos de la vida, pero en Israel esperaban encontrar sólo los aspectos positivos y ninguno de los negativos. Así los servicios médicos en la Unión Soviética aunque de bajo nivel, están bien organizados. En Israel, por otro lado el nivel profesional es muy alto pero el aspecto organizativo deja mucho que desear. Es esta una faceta de la vida israelí que a los georgianos los resulta difícil aceptar. Otro problema es la educación. En la Unión Soviética la enseñanza es gratuita a todos los niveles, en Israel la secundaria es pagada. Los inmigrantes de Georgia se sienten frustrados por sentimientos de empobrecimiento. En Georgia tenían mucha comida, posesiones y viviendas cómodas. Era común que una familia de cinco o seis personas dispusiera de una casa de ocho habitaciones. En comparación, las casas que rcc'ben aquí son deslucidas y carecen de los medios para alquilar o adquirir mejores viviendas. Los bienes que se trajeron de la Unión Soviética con la esperanza de vender aquí el equivalente a su valor en la Unión Soviética, no valen mucho en Israel, y esta es otra fuente de desazón. La cuestión del trabajo también les deparó algunas sorprésas desagradables. En la URSS muchos eran independientes, dedicándose a hacer zapatos, o trabajando como sastres, peluqueros u artesanos. Pero la calidad de los artículos en la URSS difiere mucho de lo exigido en Israel donde los productos requieren una terminación más fina. Muchos inmigrantes georgianos se sienten, por lo tanto, frustrados. Disponen de oficios que se necesitan en el país, pero se topan con dificultades de absorción en el mercado de trabajo y en ganar lo que consideran suficiente, a menos que reciban adiestramiento vocacional o se dirijan a otros trabajos. Muchos de ellos se niegan a asistir a cursos de adiestramiento y fueron enviados a las fábricas. Dado que no están ni física ni espiritualmente habilitados para el trabajo duro, son enviados a la industria ligera donde el salario no es muy alto. Estos problemas no contribuyen a levantarles el ánimo. El movimiento Jabad Cuando recién llegaron al país, los inmigrantes de Georgia recibieron la atención tierna y devota de los jasidim de Jabad que cumplieron un excelente trabajo de absorción social. Cuando, sin embargo, todas las casas disponibles en Lod y Kiriat Malachi fueron ocupadas, el movimiento Jabad llegó a la conclusión de que no podía continuar en esas actividades, y así varios agentes de entre los extremos religiosos intervinieron, intentando tomar a los georgianos bajo su protección y ocasionando problemas innecesarios. Algunas palabras sobre los conceptos religiosos de los judíos de Georgia. Casi todos ellos son observantes de la tradición,. pero no todos son religiosos en el sentido que ciertos círculos atribuyen al término. Muchos de entre ellos observan los preceptos religiosos en el hogar, principalmente en presencia de sus padres o mayores, pero fuera del hogar están d spuestos a viajar el sábado, bañarse en el mar o hacer deportes. Esto despierta serias divergencias de opinión entre muchas familias. Muchos padres deseaban establecerse en barrios religiosos, en Kiriat Malachi, por ejemplo, mientras que los jóvenes prefieren Naharia. Los elementos religiosos pretenden presentar la comunidad georgiana como homogéneamente religiosa, y están explotando la situación. En Rusia, los judíos de Georgia se oponían continuamente al establishment y gozaban, en considerable medida, de autonomía local. Bajo la influencia de estos círculos un cierto número de inmigrantes por Jaim Schachter de Georgia manifestaron, al menos en los primeros meses de vida en Israel, oposición a las autoridades israelíes que originó muchos problemas. Adaptándose a la realidad A pesar de todo, después de un cierto período en el país, los inmigrantes comienzan a adaptarse a la realidad israelí; comienzan a comprender qué pasa en el pais y se opera un cambio drástico en su actitud. Un 80% de los inmigrantes cambia de lugar de trabajo unas cuatro o cinco veces antes de encontrar lo que los satisface, durante el período inicial. Al encontrar un puesto que les agrada se vuelven trabajadores de primera clase y disciplinados. Muchas empresas que al principio experimentaron grandes dificultades con los trabajadores georgianos, ahora los solicitan especialmente. Muchos de los olim encontraron trabajo en la industria ligera pero muchos trabajan también en la industria pesada como en la industria bélica, en las fundiciones de metal. Grupos considerables encontraron trabajo en el puerto de Ashdod y en el aeropuerto de Lod y los jóvenes ya no temen el trabajo pesado, del que se defenían en su país de origen, si les proporciona un buen sueldo. Muchos encontraron trabajo en la construcción y algunos inclusos en la marina mercante israelí. Un número considerable de jóvenes de Georgia se alistaron en la policía recientemente y están asistiendo a cursos de entrenamiento, se están adiestrando para trabajar como carceleros. Hasta ahora sólo unos pocos se han enrolado en las filas del ejército porque los inmigrantes reciben generalmente la postergación por un año del servicio. Sin embargo, en los próximos meses su número aumentará considerablemente y las Fuerzas de Defensa israelíes servirán do excelente escuela en el que se curarán de muchos hábitos que trajeron con ellos de la Diáspora y se converfrán en corto tiempo en israelíes hechos y derechos. MONEDA 1037