Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXXIV (1972)
- Issue
- 1 (1.1972)
- Date
- 1972-01-01
- Page
- Seite 7 (sequence 7)
- Language
- German
- Belongs to
- journal issue
- OCR quality
- 74% known words query
- IRI
…/8553624-8555182-9195274--6115-8555197- Visual Library
- page viewer of the UB Frankfurt
OCR text
¡ENERO 1972 BOLETIN INFORMATIVO 7 La integración social de nuevos inmigrantes y la política gubernamental da otorgarles amplias concesiones suscita polémicas en Israel a raíz de problemas con JUDIOS GEORGIANOS Por Zvi Ben MosKé El silencio deliberado impuesto al contenido de las conversaciones que la Primer Ministro mantuvo en Washington dejó poco material a los comentaristas. Por lo general sostuvieron que alcanzó menos de lo que los optimistas esperaban y más de lo que los pesimistas vaticinaban. En el ámbito doméstico ocupó los titulares de la prensa la comunidad judia de la República Soviética de Georgia. Fueron ellos los que hablan acaparado la imaginación de los israelíes cuando 18 miembros de su comunidad reunieron el coraje y escribieron la primera carta a las autoridades soviéticas y a la Primer Ministro de Israel exigiendo el derecho de inmigrar a Israel. Desde entonces un número siempre mayor de georgianos está llegando a Israel en el marco de la ola inmigratoria de la Unión Soviética. Su llegada creó lo que el Jerusalem Post calificó de “controversia de menores dimensiones” en Israel. Se decía que no están satisfechos con algunos aspectos de su integración e incluso que un puñado se dirigió al Presidente de la Unión Soviética Podgorni solicitando el permiso de regresar a la U.R.S.S. El público israelí experimentó un shock casi visible. De la noche a la mañana apareció en la prensa una avalancha de artículos sobre la comunidad georgiana enumerando sus deseos, necesidades, aspiraciones y problemas. El Ministro de Absorción, Natán Peled, convocó a una conferencia de prensa para declarar que la investigación llevada a cabo por su ministerio no descubrió pruebas de que los judíos georgianos se dirigieron a Podgorni. Alguna de las personas que habían confesado haber firmado la solicitud, lo desmintieron luego. Pero admitieron haber oído que otros lo hicieron y, según concedió Peled, no todos los supuestos signatarios habían sido interrogados. El Ministra destacó que el problema de la comunidad georgiana no consiste en la “ieridá” sino en su integración. PROVOCACION Hubo quienes sostuvieron que hay “provocadores” en el seno de la comunidad. Uno de los nombres que apareció en la lista de los signatarios de la petición, fue entrevistado por el diario vespertino Vediot Ajaronot. “Nunca dije a nadie que quiero volver a la Unión Soviética, ¿cómo se atreven a afirmar tal cosa? Lo contrario es verdad. Me siento bien en Israel aunque no encontré todavía trabajo, pero también esto vendrá. Mientras tanto tengo un buen departamento, compré un lindo coche y lo quiero usar para el trabajo... ¿quién quiere volver? Quiero morir aquí...”. ESTILO DE VIDA El conflicto principal con la comunidad se centró alrededor de su propio deseo de vivir juntos en agrupaciones numerosas y la escasez de sus propias sinagogas. El hecho de que hayan mantenido una intensa vida religiosa judía bajo el régimen soviético fue considerado por muchos como milagroso. El rabino Yehuda Butirshvili, miembro de la comunidad que vive en Israel desde hace un año, dijo al ser entrevistado que todo lo que los georgianos quieren es vivir juntos para poder observar su culto. “Queremos vivir tal como solíamos hacerlo allí. Queremos protegernos de la mala influencia de (esta) sociedad. Tenemos nuestro propio estilo de vida y queremos continuarlo”. Al preguntarle si no se aislarían de la sociedad israelí creando una especie de enclave cultural, declaró: “La fusión de las diásporas no puede lograrse en un día bajo presión; se trata de un proceso largo y difícil”. El Sr. Peled señaló que no hay intención de limitar el tamaño de los nueve núcleos de la comunidad georgiana establecidos en varias ciudades de Israel. Sin embargo, el deseo de los georgianos de vivir juntos en numerosas agrupaciones no puede ser satisfecho inmediatamente porque ninguna localidad dispone de suficiente número de viviendas ni plazas. Las comunidades existentes crecerán a un ritmo constante a medida que los inmigrantes llegan al pais. EL CLAN Zevulun Hammer, uno de los dirigentes jóvenes del Partido Nacional Religioso, afirmó en el vocero partidario Halzofé que el problema básico reside en la destrucción del marco socio-religioso de la comunidad georgiana. Para la misma la Sinagoga constituye un centro comunitario y no sólo un templo. En cuanto a la comunidad georgiana e) círculo familiar más amplio (podría decirse el clan) reviste máxima importancia. Hammer destacó que debería permitírseles asentarse como grupo y poner a su disposición todas las facilidades comunitarias. Además sería necesario reconocer a sus dirigentes religiosos en calidad de portavoces comunitarios. El órgano de la Confederación General del Trabajo. Davar, advirtió contra la actitud fatalista ante los problemas de la comunidad. Por otra parte el diario izquierdista Al Hamishmar, se mostró optimista, señalando que sería erróneo exagerar sus dificultades. Los judíos de Georgia realizan ahora su anhelo de generaciones: la inmigración a Israel. Sus problemas desaparecerán rápidamente y, al igual que los inmigrantes que vinieron antes, se convertirán en parte integrante de la empresa nacional. IRONIA El comentarista del diario vespertino Maariv, M. Ofer se¬ ñaló la ironía del hecho de que la preocupación se centra alrededor de unos pocos que quieren abandonar el país dejando de un lado a los miles que pretenden integrarse. Basándose en datos estadísticos demostró que el año 1970 ha sido muy fructífero por lo que toca a la inmigración. Esta brecha debería ampliarse aún más en 1971. El Presidente del Ejecutivo de la Agencia Judía, A. Pincus, declaró que en 1971 inmigraron 45.000 personas y que el pronóstico para el próximo año es de 50.000. Reveló, además, que el Ministro de Hacienda, Pinjas Sapir, prometió que no se disminuirá el presupuesto relativo a los beneficios de que gozan los inmigrantes. Esta posibilidad fue mencionada como parte del esfuerzo general de reducir los gastos por expertos económicos al analizar los problemas financieros que afronta actualmente el país. Incluso el anteriormente inviolable presupuesto de defensa se había convertido en objeto de un acalorado debate público. CONFLICTO ILUSORIO Antes de que el Sr. Pincus formulara su anuncio, Isaac Deutsch deploró en Halzofé el hecho de que no se llevó a cabo una investigación de los efectos que la restricción de las concesiones que se otorgan a los inmigrantes tendría sobre la aliá. A continuación enumeró todas las implicaciones negativas del apoyo que el Estado proporciona ahora a los inmigrantes: el resentimiento de la población veterana que no goza de los mismos beneficios; la discriminación entre inmigrante e inmigrante —“el rico obtiene más” — algunos inmigrantes que no disponen de medios hacen esfuerzos para importar mercancías para aprovechar las concesiones aduaneras; el abuso de los derechos de inmigrantes por parte de comerciantes deshonestos. Un comentarista de Al Hamoshmar, por otra parte, se¬ ñaló que la confrontación entre los pobladores veteranos y los inmigrantes es una ilusión. No es erróneo conceder al inmigrantes que llega en la década del 70 mejor trato del que fue otorgado al inmigrante hace dos décadas. Si hoy en día existen problemas sociales, éstos radican en el bajo nivel de absorción de la década del 50. No cabe duda de que nadie desea que la integración descienda a ese nivel. PRIORIDADES Refiriéndose al segundo problema, los comentaristas de Al Hamishmar afirmaron, luego de haber estudiado el problema, que en el mejor de los casos el Tesoro ahorraría 2.500.000 dólares si aprueba la reducción de concesiones a los inmigrantes. Para el inmigrante, la reducción constituiría sólo una molestia, al paso que para la economía del país revestiría importancia marginal. Por lo tanto, se impone la conclusión que existe un nexo directo entre la fermentación social que se hizo sentir en Israel en el año pasado y lo que suele calificarse de “beneficios” de los inmigrantes. Los arquitectos de la política israelí aparentemente opinaban que encontraron una panacea psicológica de los problemas sociales en la reducción de los beneficios que se otorgan a los inmigrantes. Esta premisa es errónea, tanto en esencia como desde el punto de vista del público. Un experto del Ministerio de Absorción, Dr. A. Ahiram, destacó que el 20% del producto nacional bruto de Israel se compone de fondos, contribuciones y préstamos del exterior. Gran parte de este dinero se dedica directamente a la inmigración y la integración y se opina en general que el nivel creciente de contribuciones registrado últimamente se debe al incremento en la inmigración. Más aún, los análisis económicos demuestran que la población vetera- *na siempre se benefició materialmente de las distintas olas inmigratorias. Cada inmigración creó un aumento en la demanda de mano de obra. Igualmente desmintió el mito que las presiones inflacionistas en el mercado de vivienda se deben a los inmigrantes que adquieren departamentos espaciosos. Los inmigrantes adquirieron sólo 1.500 de un total de 20.000 departamentos disponibles en el mercado libre. El departamento promedio comprado por los inmigrantes cuesta quince mil dólares, precio promedio del mercado libre. El veterano colaborador de Haarefz, Eliezer Livne se declaró convencido que la intención de reducir los derechos de los inmigrantes constituye una estupidez desde el punto de vista económico o Incluso peor, incitación antisionista. Si Israel deja de considerar la absorción un imperativo, el primero que sufrirá consecuencias desastrosas será este país. El resultado sería el colapso de solidaridad nacional. En el momento en que la sociedad israelí deja de considerar la absorción como una necesidad de primer orden, ya no estará dispuesta a asumir gravámenes de ninguna índole, y las primeras víctimas serían las capas sociales inferiores. Desde los puntos de vista práctico, moral y político, la existencia de Israel no tiene justificación sin la primacía de la inmigración. BUSCO CHALET o BUNGALOW, 2-3 dormitorios, Barrio Alto, para •arrendar eventualmente con opción de compra. FONO 711771 — CASILLA 9771 — SANTIAGO E1RY - FAJAS Ropa Interior Fina MONEDA 858 - FONO 716163 Relojería Star RUDI REINBERG RELOJERO AHUMADA 312 TELEFONO «5303 LOCAL 28 PASAJE AGUSTIN EDWARDS SANTIAGO ¡