Mannheim
Compact Memory

Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1971-10-01 · 10 (Octubre 1971) · p. [Seite]

Scan of the page
Image: UB Frankfurt, Visual Library (IIIF)
Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXXIII (1971)
Issue
10 (Octubre 1971)
Date
1971-10-01
Page
[Seite] (sequence 1)
Language
German
Belongs to
journal issue
OCR quality
76% known words query
IRI
…/8553624-8554971-9195268--6047-8555124
Visual Library
page viewer of the UB Frankfurt

No entity mentions on this page.

OCR text

i Si A fTi' \aT 1N FORMATIVO DE LA SOCIEDAD CULTURAL ISRAELITA B'NE JISROEL — Av. Portugal 810 — Casilla 2487 — Santiago de Chile PORTI PAGADO TARIFA RIDUCIDA Inscription N? 20 PUSUCA- CIONES PERIO¬ DICAS LIY N? 7S91 AND XXXIII N°. ID SANTIAGD DE CHILE □ CTUBRE 1971 CON MOTIVO DEL ANO ME YO 5732: MENSAJE DE S. f. El PRESIDEME DE IA REPUBLICA El Comité Representativo de la Colectividad Israelita recibió del Señor Presidente de la República, Dr. Salvador Allende, el siguiente mensaje que fue leído durante los Servicios Religiosos de Yom Kipur en la Sinagoga de la SCI B'ne Jisroel: PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA CHILE Santiago, Septiembre de 1971. Scnor Presidente (ÜgI COMITE REPRESENTATIVO DE LA COLECTIVIDAD ISRAELITA DE CHILE Presente. Estimado Señor Presidente: Reciba la Colectividad Judía por su intermedio, mi más cordial saludo con motivo de iniciarse el año 5732 de su calendario. Deseo reiterarle que mi Gobierno abriga un hondo sentimiento de respeto hacia colectividades como la que Ud. representa, que han realizado tan valiosos esfuerzos por el progreso social y cultural de Chile, a veces ante la lamentable incomprensión que históricamente suelen enfrentar las minorías. En el curso de este año me ha sido grato comprobar que la Colectividad Judía ha sabido darse cuenta de la profunda vocación democrática que inspira la acción del Gobierno Popular, como también sé hasta qué punto ha captado la trascendencia de los objetivos económicos, sociales y políticos que nos hemos trazado y se ha sumado a nuestra lucha por un mejor futuro para todos. Le shaná tová. SALVADOR ALLENDE "... se multiplicaron las construcciones, pero aún así no ha sido suficiente..." Beit Shemesh, nueva población cerca de Jerusalén. en las dos orillas del Canal de Suez reinó silencio * i « P K, *f I: v; ■ J ** : èiÆ Mensaje del Presidente de Israel Señor Zalman Shazar El año que finaliza hoy ha sido un año sin guerra. Si se lo contempla sobre el trasfondo de los cuatro años últimos, es un acontecimiento al que cabe saludar con alborozo sincero. No hubo combates en ninguno de los frentes de nuestro país cercado, no los libramos nosotros ni los libraron nuestros rivales, y en las dos orillas del Canal de Suez reinó un silencio que no conocimos durante los cuatro años. En el interior del país, asimismo, echan raíces los vínculos mutuos entre los pueblos y las razas. Pero este año ha sido un año sin paz. Nuestros mejores jóvenes siguen alistados aún en la vida de cuartel. La mayor parte de nuestro presupuesto se destinó y se destina todavía a los fines de la defensa, sin que podamos desviarla hacia las necesidades apremiantes de todos los sectores de la población. Las instigaciones contra nosotros continúan inalterables. Es cierto que se multiplicaron los conflictos entre los países árabes ■—y nadie castigó tanto a los diversos terroristas árabes, como lo hizo este año un gobierno árabe— pero aún no asomó en los países árabes el deseo de una paz verdadera con el Estado de Israel, pese a la aspiración de nuestro país. La intromisión de la Unión Soviética en la vida del Medio Oriente se intensifica y cada refuerzo suyo aleja la paz de la región. Las gestiones de mediación de nuestros amigos en el mundo —que no cesaron durante todo el año— no depararon aún el remedio anhelado. Todavía nos hallamos en el pleno fragor de nuestra lucha por la concertación de la paz. La lucha es unilateral por ahora y el bando contrario no mostró aún indicios de algún cambio. Los "no" de Khartoum volvieron a oirse en la reciente reunión de los tres gobernantes de países árabes; la amenaza de la reanudación del fuego pende siempre sobre nosotros, el gobernante de Egipto la blande de continuo y ello nos obliga a permanecer alistados igual que en los días de emergencia. UNIDAD DEL PUEBLO JUDIO Nuestro pueblo en las comunidades de la diáspora sigue revelando fidelidad, tanto en lo que atañe a la munificencia como a la inmigración. Las olas crecientes de inmigrantes orientados no han cesado, sino que afluyen desde países de abundancia y de parajes de apremio. Conmovidos y asombrados somos testigos del clamor por inmigrar, que se abre paso inclusive en lugares donde ese propósito entraña peligros. Cada anuncio sobre una inmigración desde allí repercute con fuerza en todas partes. Bienvenido sea cada inmigrante. Se mantiene firme nuestra fe de que “vendrán cuando Jacob echará raíces”. El año fue una prueba cabal de la unicidad del pueblo en todo el mundo. Las tropelías de los gobernantes de Irak contra el puñado de judíos remanentes, expuestos al tormento y en cautiverio, provocó la ira y la solidaridad de los judíos en las diversas comarcas de su dispersión; el clamor sofocado de los judíos del silencio, por su parte, llenó de orgullo a los judíos de allende los mares y despertó su conciencia. El principio básico de que “los judíos todos son solidarios unos con otros”, adquirió expresión no sólo en las declaraciones y en las concentraciones sionistas, sino que también imprimió su sello a la vida pública judía mundial. La munificencia de judíos de ultramar, que se reveló por todos los conductos, llegó este año al nivel más alto que recuerda nuestra actividad. Los vínculos con los judíos de América Latina y la cooperación con ese continente se estrecharon y afianzaron notablemente. Fue un año de esplendor para la unidad del pueblo, en la mayoría de sus manifestaciones. PROBLEMAS Y PELIGROS En el interior, en todos los recodos del país, se multiplicaron las construciones, pero aún así no ha sido suficiente. La inmigración crece de continuo —ojalá continúe el crecimiento— y reclama viviendas con premura, pero el ritmo de las construcciones no siempre está a la par de las exigencias. El crecimiento vegetativo, en especial entre las deseadas familias prolíficas, no siempre es atendido debidamente pese al incremento de las construcciones. La diferencia entre la necesidad de alojamiento y la posibilidad de ofrecer viviendas adecuadas, provocó una nerviosidad pública que a veces asumió formas distorsionadas que no previmos. Y la disparidad económica —entre una subalimentación de las masas y un enriquecimiento sin esfuerzos y abultado de ciertos individuos— no se redujo este año, sino que aumentó. Del ruego que formuló el rey sabio — “No me des pobreza ni riquezas”— nos eludieron las dos súplicas y nos azotan ambos males. Tanto la indigencia deformadora con sus calamidades, como el enriquecimiento sin esfuerzos, ultrajante, que lleva al desarreglo y a la irresponsabilidad. A ambos deberemos enfrentar los años venideros, con comprensión, método y sensatez. El año que finaliza hoy ha sido un año de elevación espiritual judía, tanto en Israel como en la diáspora. Eso se puso de manifiesto entre la juventud y entre los adultos, y se revelaron albores promisorios que requieren cuidado educativo, abnegación y talento. El esfuerzo le será exigido este año no sólo al gobierno y a las reparticiones públicas, sino también al ciudadano común en cualquier paraje del país. La absorción de los inmigrantes reclamará la dedicación no sólo de las instituciones pertinentes —de ellas sí, en primer término, pero no únicamente de ellas— sino que cada ciudadano deberá ser un absorbedor abnegado y generoso. La exigencia de ahorrar tampoco se circunscribirá solamente a las instituciones y al gobierno, sino que tendrá por destinatarios a los jefes de familia y a los hombres de negocios, para que hagan cuanto esté a su alcance. Felices de nosotros que por ahora nos vemos libres de derramamientos de sangre, pero no nos abstengamos de renunciar a los lujos y al despilfarro. Todavía nos acechan todos los peligros. No olvidemos los deberes de los años de amenaza. Y El que Guarda a Israel no nos negará su favor y nos protegerá de cualquier mal. Séanos concedido un año nuevo feliz, de bienestar y de paz.

Text as recognised by OCR (ABBYY FineReader), without corrections. Entity mentions: TagMe (2021); their positions were matched to this text again.