Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXXIII (1971)
- Issue
- 3 (Marzo, 1971)
- Date
- 1971-03-01
- Page
- Seite 9 (sequence 9)
- Language
- German
- Belongs to
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BOLETIN INFORMATIVO 9 MARZO 1971!A I* DE MIOS i MAS MffiME Da TRANSITO EU HL wML-jiiii.il nníi—.i iT—■tu . i,, 'H,, ■iiiwwi » . i i. — 11 ■■■■. . i De nuestro Corresponsal en Israel J. E. PALMON Una Policía Israelí Para el Gobierno de Israel, un auto es considerado como un “artículo suntuario”, y cuando el Estado quiere imponer nuevos impuestos en interés de la defensa de la nación, son los autos los primeros en verse afectados. Debido a los altos impuestos de Aduanas y de compraventa, un auto en Israel cuesta hoy por lo menos tres veces más que en Europa, y Estados Unidos. Además, cada propietario de un auto tiene que cancelar anualmente altos derechos por licencias y otros impuestos. Ser propietario de un auto es un lujo, pero a pesar de todo, el número de los autos que transitan por las calles de Israel aumenta rápidamente, incluso a un ritmo alarmante. En el año 1964 solamente la cifra de autos privados aumentó en un 50%. En 1960 existían sólo 3’ vehículos motorizados por cada mil habitantes, y sólo 11 autos privados. A fines de 1969 el número de vehículos motorizados había aumentado a 82 por 1.000 habitantes, y de estos 82 habían 45 autos privados. En 1967, había en Israel en total 187.000 vehículos motorizados. A fines de 1970 la cifra subió a más de 250.000. Durante 1970 el Estado alzó dos veces los impuestos y los gastos de mantención, pero esto no ha ahuyentado a los interesados. Las medidas prohibitidas del Gobierno sólo han conducido a que se prefieran los autos más pequeños y más baratos. Los coches que transitan por las calles son, en parte, modelos muy antiguos que representan un peligro para la circulación, lo cual también es una consecuencia de la política prohibitiva en cuanto a los impuestos en este rubro. Los autos deben concurrir dos veces al año a una “prueba de eficiencia”, pero los autos viejos se preparan para ella con pintura nueva y algunos arreglos, de modo que pueden aprobar el examen. Este desarrollo del tránsito sería aún soportable, si el país poseyera una red de caminos que hubiera previsto una rápida alza en el número de los autos. Sin embargo, durante años se construyeron pocos caminos nuevos, pues ellos no representan una inversión “productiva” y los dineros para el desarrollo se emplearon en la construcción de fábricas y viviendas. Entre tanto, los planificadores del Gobierno han tenido que verificar que con todas las nuevas fábricas y que con la construcción de nuevos barrios habitacionales, iba unida una ampliación del tránsito. Sencillamente, las calles ya no podían abarcar la marea de autos, y nuevamente comenzó el Gobierno a darle mayor atención a la “infraestructura” de la nación. El Banco Mundial le dio a Israel un préstamo especial para la construcción de caminos y ahora ya se está negociando un nuevo préstamo. NUEVAS CARRETERAS Los Ministerios del Trabajo y Transporte concentraron su atención en la creación de grandes centrales modernas de arterias de tránsito, en la cual el camino de la costa, que va desde la frontera nordirige el tránsito te de Israel hasta el sur, es el más importante. Aquí los planificadores de Israel se extienden hacia un futuro lejano y en su fantasía, esta carretera costera (construida en parte con el sistema de autopistas y vías elevadas) deberá pasar desde Estambul a través de Turquía, por el Líbano e Israel, hasta Egipto. En vista de la situación bélica en el Oriente, por el momento no se pueden considerar en serio los planes reales de desarrollo con alcance amplio, pero no se deja de lado el futuro. Cada dos semanas la prensa da cuenta de la inauguración de un nuevo sector de este camino costero, y para fines de 1970 estaba prevista la terminación del tramo Tel Aviv-Haifa. Paralelamente, el camino hacia Jerusalén a través de las montañas está siendo terminado y, además, se considera la construcción de una carretera de alta velocidad “sujeta a peaje” desde Tel Aviv hacia el puerto de Aschdod, en el sur de Israel. Para este proyecto se piensa obtener el apoyo de financistas privados, que después pueden, según el uso de los Estados Unidos e Italia, cobrar un peaje. Hagadot Modernos j para Pesaj están a disposición de los señores socios en la Secretaría de la SCI B’ne Jisroel. (E<? 30) Sábado, 10 de Abril de 1971, 20.30 horas, Portugal 810 SEDER EN HEBREO Y CASTELLANO dirige el señor Rabino Manfredo Lubliner Rogamos a los interesados en asistir a este Seder se sirvan retirar sus entradas en nuestras oficinas hasta el día Lunes, 5 de Abril. Asistencia solamente con entrada. (E? 55). SCI B’ne Jisroel Lámparas El surtido más (rands •n todos los estilos Merced 555 Tel. 1*1003 En estos proyectos centrales se incluyen muchas otras construcciones de caminos, que se han hecho necesarias debido al aumento de los accidentes del tránsito. Estos se han transformado en una de las preocupaciones más grandes de Israel y cada mañana la radiodifusión dedica algunos minutos a los problemas del tránsito de vehículos motorizados, tratando de inculcarles perentoriamente a los conductores algunas medidas de precaución. AUMENTO INQUIETANTE DE ACCIDENTES La “muerte en las carreteras” preocupa continuamente a Israel y, sin embargo, la cantidad de accidentes del tránsito es mucho más alta que la de las pérdidas de guerra. Hasta agosto de 1970 las pérdidas de Israel en las fronteras llegaban a 700, comenzando desde la guerra de 1967, es decir, abarcando tres años. En cambio, ya en el año 1967 murieron no menos de 376 personas en accidentes de tránsito. En 1968 la cifra de muertos en accidentes su bió a 407; en 1969 llegó a 437, y hasta agosto de 1970 ya había llegado a más de 300. La cantidad de accidentes mortales sube continuamente, y hasta ahora el Ministerio de Transportes y la Policía no han logrado, pese a todos los esfuerzos, detener el avance de esta plaga. Existen suficientes medidas de precaución: en todos los caminos está fijada en 80 kilómetros la velocidad máxima y sólo en los últimos años el Ministerio de Transportes ha permitido 90 kilómetros en algunas vías de alta velocidad. Los que no respetan las reglas del tránsito son multados, y quien haya sido castigado varias veces por delitos en el tránsito, tiene que contar con que se le retire temporal o totalmente la licencia de conducir. Hace poco el Ministerio de Transportes introdujo modernas señalizaciones del tránsito y una nueva ordenación de las calles. Además, el número de semáforos se aumenta continuamente, para lo cual se utilizan las más modernas instalaciones. En esto, Israel se adelanta a muchas grandes ciudades. Pero todas las reglamentaciones y señalizaciones del tráfico no sirven de mucho si los conductores no se atienen a la disciplina del tránsito y no practican suficientemente la disciplina. En este sentido, según la opinión general, la guerra de 1967 tuvo una pésima influencia. Hasta comienzos de la guerra el Ministerio de Transportes y la policía habían logrado fortalecer la disciplina del tránsito mediante un continuo trabajo de educación. Las exigencias especiales que surgieron con motivo de Ta guerra condujeron inmediatamente a una relajación en este sentido, pues, todos tenían que “llegar rápidamente a un lugar importante”, y ya no se respetaron más las luces rojas de los semáforos y las señalizaciones que bloqueaban el tránsito; hasta hoy no se ha logrado devolver a la disciplina en el tránsito su antiguo nivel. FALTAN POLICIAS El Gobierno y la Policía se esfuerzan en crear las condiciones técnicas para la seguridad en el tránsito, pero sin el factor humano, el problema no tiene solución. Un comité contra los accidentes en el tránsito se esfuerza en un trabajo de educación y premia a los choferes que regularmente no tienen accidentes. Pero el problema sólo podría ser solucionado por la intervención masiva de patrullas policiales, que puedan intervenir inmediatamente y se preocupen de un juicio rápido en casos de delitos del tránsito. Hace poco se crearon algunos Juzgados, que llevaron a cabo procesos especialmente rápidos contra los infractores del tránsito. Pero la policía no tiene los elementos necesarios y el Ministerio de Policía se queja continuamente que el personal de la policía es demasiado escaso, y no es posible pensar en una modificación en este sentido debido a la falta de dinero. Se utilizan algunas muchachas que hacen su servicio militar para la Policía del Tránsito, pero ellas generalmente sólo pueden extender multas pov estacionamiento prohibido. En los casos de infracciones serias en el tránsito, sólo pueden intervenir patrullas motorizadas y, desgraciadamente, éstas son muy escasas. En estas condiciones, Israel debe seguir enfrentando el problema de la “muerte en la carretera”. Los trabajos de educación deben ampliarse y los castigos para los conductores desconsiderados y descuidados deben hacerse más duros. El cambio verdadero sólo será posible cuando la vigilancia en las calles pueda efectuarse de un modo totalmente distinto por la policía. Quizás, dentro de algún tiempo pueda Israel dedicarse al trabajo de reconstrucción en vez de la defensa y entonces la lucha contra la muerte en las calles, que provoca víctimas totalmente innecesarias, será una de las tareas más importantes. BLUSAS FALDAS