Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXXII (1970)
- Issue
- 8 (Agosto, 1970)
- Date
- 1970-08-01
- Page
- Seite 7 (sequence 7)
- Language
- German
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AGOSTO 1970 BOLETIN INFORMATIVO 7 Israel v el Judaismo Soviético: * LA POSICION DEL KREMLIN ■ - por el Dr. S. Levenberg Uno de los asuntos que todavía permanece en el centro de especulacionés es la pre gunta hasta dónde la Unión Soviética esté preparada de ir en su colaboración militar con los estados árabes. Cualquier indicio que ayude a clarificar el pensamiento del Kremlin sobre el conflicto árabe-israelí es de inmenso interés mundial. Entre la gran cantidad de libros sobre la Unión Soviética —publicados en el Occidente— se destaca indudablemente el del difunto Alexan der Werth, quien nació y se crió en Rusia. Allá pasaba la mayor parte del período de guerra. Conocía el pueblo y el idioma de su país natal. Pe ro lo que le capacitaba para aprender más que muchos otros observadores de afuera fue su reputación como amigo de la Unión Soviética. Escribió la obra “Rusia en la Guerra 1940-1945”, un “bestseller” mundial, publicado en 18 países. Era conocido como defensor de ciertas corrientes de la política soviética —incluso la que está restando importancia al peligro .antisemita— las cuales fueron duramente criticadas en el mundo occidental. Era “persona grata” en Moscú debido a su prestigio como periodista y escritor, experto en política británica y extranjera y como hombre que describía la vida en Rusia con profunda simpatía. Por estas razones, sus entrevistas y conversaciones con voceros soviéticos revisten un interés especial. Después de la guerra de los seis días, Alexander Werth tuvo una larga conversación con un alto funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, quien adhirió a la línea de su gobierno, según la cual Israel era “el agresor” y Nasser un “verdadero estadista”. Sin embargo hizo también ciertas otras observado nes. OPINION FUERA DE PROTOCOLO El vocero ruso admitió que el retiro de las fuerzas de las Naciones Unidas y el cierre del golfo de Akaba —medidas tomadas sin consultar previamente a los rusos— habían sido una especie de provoca-, ción. Dijo también que había un buen número de gente irresponsable en Egipto y en otros países árabes que hablaban no solamente de “borrar el Estado de Israel del mapa”, sino aún de la exterminación al estilo de Hitler, Purga de Sionistas en Rusia La policía soviética decidió romper la columna vertebral del movimiento de protesta de los sionistas, el cual aumentó en intensidad en los últimos meses. En especial se trata de contrarrestar la ola de cartas que fueron dirigidas al Occidente, formulando llamados para obtener el permiso de emigrar a Israel. Este es el objetivo principal de la policía soviética en los allanamientos de hogares judíos en Leningrado, Riga, Kharkov y Moscú así como en el reciente arresto de ocho judíos en Leningrado. Sobre los allanamientos y arrestos informaron varias fuentes en Moscú de acuerdo a noticias en un diario local de Leningrado de que el 15 de Junio último “fue detenido en el aeropuerto de Smolny un grupo de criminales en la tentativa de secuestrar un avión. Una investigación se está realizando al respecto”. Inmediatamente fue difundida la noticia de que seis de los ocho judíos detenidos en Leningrado en la supuesta tentativa de secuestro, habían firmado una carta al Secretario General de las Naciones Unidas, U Thant, pidiendo la salida a Israel. Hasta ahora no existe una confirmación sobre esto- Pero observadores informados predicen que luego habrá un juicio que los firmantes de tales peticiones podrían ser considerados como criminales y traidores. _ La campaña antisionista es parte de la más amplia acción de la policía secreta soviética contra elementos que buscan la libertad en la Unión Soviética. La policía y sus pro motores en el aparato del partido perdieron últimamente una batalla cuando tuvieron que dejar en libertad al famoso científico Jaurés Medvenev, uno de los líderes de la resistencia. El había sido internado en un “hospital psiquiátrico” a consecuencias de sus escritos subterráneos antistalinistas que circularon ampliamente en todo el mundo. Un número sin precedentes de científicos e intelectuales soviéticos firmaron una petición que exigió la libertad de Medvenev. Pero la exigencia más elocuente en favor de éste último fue una carta del conocido escritor Aleksander Solzhenitsyn (quien, por casualidad, escribió recientemente un artículo oro-israelí en un diario italiano). Solzhenitsyn dijo en esta carta que “la internación en manicomios de personas con mente sana y espíritu libre es un crimen espiritual. Es aún más cruel que la cámara de gas. Del mismo modo cómo las cámaras de gas, así también estos crímenes no serán olvidados y los responsables serán eternamente condena dos, mientras vivan y después ...” La sombra de Stalin se cierne sobre esta campaña. Hace poco apareció un busto en la tumba de Stalin en el Kremlin. Muchos observadores creen que Leonid Brezhnev está asumiendo gradualmente el viejo papel de Stalin. Para los judíos soviéticos ,eá esta una sombría perspectiva- ("Jewish Observer and Middle East Review") El Judío Soviéiico Yasha Kazarov arribó a Israel de “cada hombre, mujer y ni¬ ño en Israel”. Pero .asimismo agregó que sería un grave error considerar el conflicto como una pequeña guerra localizada. Los árabes vencidos nunca aceptarían la ocupación permanente de su territorio por parte de Israel. La superioridad numérica de los árabes, aseveró, resultaría tarde o temprano fatal para Israel, si no se logra un acuerdo internacional. El funcionario soviético sostuvo que la mejor esperanza de sobrevivir de Israel consiste principalmente en el control de las fronteras y otros puntos estratégicos por parte de las Naciones Unidas. Lo mejor sería, dijo, que Egipto y Siria reconocieran la exis tencia de Israel y que se sentaran con Israel a una mesa de conferencia, pero “nosotros los rusos no podemos obligar a los países árabes a reconocer a Israel si ellos no quieren hacerlo”. Por el otro lado era claro para Werth —v muchos otros observadores— que Rusia podía hacer muy poco para obligar a Israel a retirarse de los territorios ocupados, excepto de ir propiamente a la guerra. Su respuesta fue la entrega de armamento a Egipto y otros países árabes a fin de poder ejercer presión sobre Israel. DOS GOBERNANTES EN EGIPTO En Octubre de 1967 Werth tuvo un encuentro con el mariscal Zakharov, Jefe del Estado Mayor soviético, en la Embajada rusa en París. Este último admitió que iba a El Cairo para lograr que Nasser efectuara una purga en su ejército y su fuerza aérea. Para una guerra moderna, dijo, los soldados egipcios eran prácticamente inútiles. Los israelíes, por otro lado, eran altamente entrenados en la conducción de la guerra y su sistema de información militar era de primera categoría. En cuanto a los oficiales egipcios, observó el mariscal Zakharov, ellos pertenecen a la clase feudal y no cuentan con la simpatía de Nasser. Los rusos trazaron planes para que, una vez rearmado Egipto, ellos mismos pudieran mantener una estrecha vigilancia sobre el ejército y la fuerza aérea egipcios. A fines del año 1967, agregó Werth, Egipto tenía dos gobernantes: Nasser y el Embajador Sergei Vinogradov, el más brillante de los diplomáticos soviéticos, un hombre de gran capacidad e inteligencia. ¿Cuáles fueron las repercusiones de la guerra árabe-israelí para los judíos en la Unión Soviética? Cuando Werth formuló esta pregunta, el funció nario ruso contestó lo siguiente: “No existe ninguna conexión. Nuestros judíos son leales ciudadanos soviéticos, y si durante los últimos años de Stalin y aún bajo Krushev, quien era bastante antisemita, había algunos judíos que querían ir a Israel (o a cualquiera otra parte, que da lo mis mo) y no quedarse en la Unión Soviética, esto ahora ya no es cierto. Quizás habrá todavía algunos sionistas sentimentales entre los judíos de Rusia, pero aún si los haya, puede tratarse solamente de una muy pequeña minoría”. CRITERIO DE ILYA EHRENBURG A pesar de este punto de vista oficial sobre los judíos soviéticos había, sin embargo, una leve sospecha, dijo Werth. de que existía en el país, y especialmente entre los judíos una cierta simpatía y admira ción para el ejército y la fuerza aérea de Israel y que había una sensibilidad general para la crisis del Medio Oriente. El difunto escritor Ilya Ehrenburg declaró abiertamente que había algo que decir sobre la victoria israelí. De acuerdo a Werth, Ehrenburg no encubría sus sentimientos cuando dijo: “Bueno, precisamente es así que ellos no permitieron ser exterminados por los árabes, como lo fueron en los días de Hitler. Aunque había gran número de excelentes soldados judíos en el Ejército Rojo y muchos de ellos han sido nombrados “Héroes de la Unión Soviética”, persiste todavía este sentimiento desagradable de que para judíos es “natural” ser masacrados. Si, siguien do las huellas de Hitler, Jos- árabes hubiesen empezado con la masacre de los judíos de Israel, la infección se habría extendido. Hubiésemos tenido una ola de antisemitismo. Ahora, por algún tiempo, los judíos han de mostrado que también pue Revista dedicada al TEL AVIV (OJI)— Acaba de aparecer en Israel el primer número de la revista “Bejinot” (Exámenes), dedicada a los problemas de los judíos en la Unión Soviética y en Europa Oriental. En la conferencia de prensa que tu vo lugar en esta ciudad, el director de la revista, Sr Yehoschúa Guilboa, informó que “Bejinot” se propone estimular la realización de invesden golpear duro; de modo que existe ahora un cierto respeto para los judíos como soldados. Y nosotros en Rusia tenemos siempre un gran respeto para soldados y aviadores altamente eficientes, lo que los judíos —perdone, quisiera decir los israelíes— sin duda han pro bado de ser” "DESVENTAJA" DE SER JUDIO RUSO Otro observador experimentado de la escena soviética es Sir John Lawrenee, antes Agregado de Prensa en la Embajada Británica en Moscú. El dice en su nuevo libro que “es claramente una gran desventaja el ser judío en la Unión Soviética. Muchos dirían que esto es un grave menosprecio. Pero los árabes aún gozan de menos popularidad que los indios. La política pro-árabe del Gobierno en el Medio Oriente no agrada a nadie. Una política pro-israelí sería más dopular Aaron Vergelis, el editor del periódico ydish “Sovietisch Heimland”. tomó una posición diferente. En una entrevista con Alaric Jacob, periodista y escritor, opinó sobre la posición de los judíos soviéticos que “algunos de nosotros quieren asimilación comp 1 e t a, otros no”. Agregó que “hay elementos agresivos en Israel que han estropeado la imagen de la nación, aunque yo pienso que todos los judíos soviéticos aplauden la existencia de Israel. Algunos de nosotros tienen familiares allá y yo pienso si los familiares quieren reunirse, nuestro gobierno debiera acceder a ello”. Pero él era convencido que la gran mayoría de los judíos no abandonaría nunca a la Unión Soviética. El fracaso de la misión de Aaron Vergelis para convencer al judaismo británico que los judíos de Rusia son una comunidad feliz, es descrito por Stowers Johnson, antes editor del “Anglo-Soviet Journal” en su historia de fe y desilusión en tprno a la Unión Soviética. Su relato de la visita de Vergelis a Londres en el año 1966 es especialmente interesante a la luz de los ataques de este último contra Israel y su defensa de la política soviética frente al conflicto en el Medio Oriente v la comunidad judía en la URSS. ("Jewish Observer and Middlo East Review") tigaciones teóricas y de trabajos en base a documentos relacionados con la historia y los problemas de las comunidades judías de la URSS y de la Europa Oriental. Los mejores elementos intelectuales de Israel que puedan hacer aportes interesantes en ese sentido han sido invitados a colaborar en la mencionada publicación.