Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXXII (1970)
- Issue
- 5 (Mayo, 1970)
- Date
- 1970-05-01
- Page
- Seite 10 (sequence 10)
- Language
- German
- Belongs to
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IO BOLETIN INFORMATIVO MAYO 1970 En el 25ç Aniversario de su Muerte: FRANKLIN DELANO ROOSEVELT Mayor Luchador por la Libertad "Ahora ya sólo podemos decir que con Franklin Délano Roosevelt ha muerto el más grande amigo norteamericano que jamás hayamos tenido y el mayor luchador por la libertad que jamás haya traído ayuda al Viejo Mundo desde el Nuevo Mundo". (Primer Ministro Churchill en su discurso de conmemoración del 17 de abril de 1945 en la Cámara Baja Británica). El 12 de abril de 1945, cuando la radio difundió por los continentes la noticia de la repentina muerte del gran Presidente norteamericano, los Ejército aliados estaban desde hacía mucho tiempo sobre suelo alemán. La fuerza de resistencia de los ejércitos de Hitler estaba casi totalmente quebrada y el colapso definitivo del “Tercer Reich” pudo ser anunciado para las próximas semanas. Si fuese cierto que uno de los más criminales jefes del “Tercer Reich”, Goebbels, hubiese dado un grito de alegría al recibir la noticia de la muerte de Roosevelt, de todos modos no se habría entregado a ninguna ilusión: el destino estaba sellado. Y Roosevelt, en sus últimos días de vida, vio su obra cumplida: había llevado a su país a través de graves peligros a la victoria: aquella vez el Presidente, que estaba enfermo de gravedad desde hacia tiempo, había reunido las últimas fuerzas de su cuerpo cada vez más decaído, y, junto a las medidas militares y de política interna más urgentes, tomó aquellas que llevaron a la creación de las Naciones Unidas, aquella futura institución mundial de la paz por la cual luchó F. D. R. en medio de las más duras batallas de la guerra, y cuyos fundamentos se erigieron pocos días después de su muerte en San Francisco. En noviembre de 1944, Roosevelt fue llamado por cuarta vez a guiar los destinos de la nación, reelegido por tercera vez. Pocas semanas después de la elección ganada por una estrecha mayoría, viajó a Yalta para hacer los últimos preparativos con los aliados para el fin de la guerra: la trancisión a la primera época de postguerra después de la capitulación alemana, y para preparar las próximas acciones bélicas contra Japón. En el viaje de vuelta, el Presidente se detuvo en Alejandría, donde recibió a portavoces árabes. En esta época ya debía de sentirse muy enfermo, sin dejar que se le notara; mantuvo su sonrisa amable y su humor alegre hasta sus últimos momentos, en el tranquilo Hydepark, la posesión familiar donde había nacido 63 años antes. Su carrera externa puede ser mencionada aquí brevemente: a los 25 años ya era abogado en Nueva York y 6 años después era Subsecretario de Estado del Ministerio de Marina, bajo la presidencia de Woodrow Wilson en los últimos años de la guerra, cuando ya tenía la posibilidad de establecer contactos importantes, entre otros, con Churchill, entonces Ministro de Guerra inglés. Más tarde, mientras ejercía su profesión de abogao, fue atacado por la poliomielitis espinal, a los 39 años de edad, y su enorme fuerza de voluntad contribuyó a su recuperación, que fue sólo parcial —pues de ahí en adelante sólo pudo moverse con muletas— y le posibilitó seguir actuando en el partido democrático y prepararse para las elecciones de 1928 para el cargo de Gobernador del Estado de Nueva York. Logró su meta, y su actividad de 4 años al frente de este importantísimo Estado de la Unión creó las condiciones para su primera entrada en la Casa Blanca a principios de 1933. FRENTE A PROBLEMAS SIN PRECEDENTES Fue una casualidad muy peculiar que F. D. R. subiese a la cabeza de la nación en el mismo mes en que los nazis tomaron el poder en Alemania. El nuevo Presidente se vio ante tareas sumamente difíciles, sin precedentes, al reemplazar a su predecesor Hoover en su cargo. La crisis económica, que se había presentado en 1929-30, acompa¬ ñada por la cesantía en masa, debía ser superada y debía establecerse la confianza de las más amplias capas populares en la nueva política del “New Deal”. También era necesario sacar al país del aislamiento. Además, había que hacer notar a la nación que se sentía demasiado segura, que el crecimiento de las dictaduras facistas y el loco armamentismo de ciertas potencias, podía debilitar extraordinariamente a las potencias europeas occidentales y hacer necesaria la ayuda norteamericana para la Europa libre amenazada. El denominó a este proceso “transformación de los EE. UU. en un arsenal de la democracia”. Así logró Roosevelt, cuando Hitler desencadenó la Segunda Guerra Mundial, implantar aquella ley del “Lend and Lease”, mediante la cual Gran Bretaña y la Unión Soviética especialmente recibieron enormes cantidades de armas y toda clase de material de guerra, con lo cual se facilitó su posibilidad de resistencia hasta el momento en que Norteamérica, arrastrada a la guerra por Japón y Alemania, comenzó a armarse a toda velocidad, y creó la poderosa maquinaria de guerra mediante la cual se constituyó el 2? frente y los agresores, con sus ideas totalitarias, pudieron ser aplastados definitivamente tras casi cuatro años de lucha. LA "CARTA DEL ATLANTICO" Roosevelt, la más alta instancia en todos los asuntos civiles del país, se convirtió también, después de los días de Pearl Harbour (7 de diciembre de 1941), en el jefe militar supremo. Su carga de trabajo creció hasta ser gigantesca y llegó a veces hasta a 20 horas en un solo día. Comunicaba a la nación, a los aliados, a los neutrales, la sensación de que no debía cejarse ni un solo instante en la resistencia, de que nunca había que inclinarse ante la vileza, la fuerza bruta, que había que luchar hasta que se pudiese construir un mundo en el cual se pudieran realizar los principios de la “Carta del Atlántico” de agosto de 1941, los ideales de la justicia, libertad y democracia. En el punto máximo de la guerra, en 1943, dio a conocer las “Cuátro Libertades”, de las cuales estaba firmemente convencido de que debían servir de base para una colaboración humana sin prejuicios de tipo racial o religioso. Por ello ofreció, durante 12 años, apoyado por su inteligente esposa, su salud, la casi total renuncia a una vida privada, el sacrificio total. UN ARTISTA Y UN HEROE Nosotros, los judíos, tuvimos en él un amigo sincero, que se mostró como tal especialmente en los críticos días de 1940, cuando ayudó a muchos de nuestros hermanos amenazados a salir de Francia. Roosevelt logró franquicias de inmigración para los refugiados europeos, entre los cuales se encontraban muchos judíos, en contra de ciertas reticencias del Departamento de Estado. Expresó repetidas veces con palabras durísimas su más profundo repudio frente a las persecuciones judías del Tercer Reich, y prometió los más graves castigos a aquellos que participaran en las deportaciones de judíos hacia Europa Oriental. A pesar de todo, nosotros los judíos, no pudimos estar plenamente contentos, pues durante la guerra Roosevelt no pudo dar una promesa clara en relación al futuro de Palestina. Se vio enfrentado a resistencias muy violentas en relación a este asunto, vital para el pueblo judío, y deseaba solucionar el problema sólo después de la victoria sobre Hitler. Si la ayuda norteamericana para los judíos, tan duramente amenazados, no fue tan efectiva en la medida en que se creyó, la responsabilidad de Roosevelt fue mínima, pues él reconoció la nueva miseria judía en toda su profundidad y tragedia. El escritor Thomas Mann, que permaneció muchas veces en estos años decisivos en la cercanía del Presidente, hizo una vez la siguiente observación sobre él, con lo cual finalizamos estas palabras de recuerdo: “Fue un artista y un héroe. El corazón habría latido con menos respeto hacia él si lo heroico, lo obstinado, la superación de la debilidad, aquello que llamamos valentía, no hubiese pertenecido a su imagen. La limitación física traía algo estremecedor al brillo de su vida. No podía caminar, pero andaba; no podía estar de pie, y estuvo parado —en cuatro campañas electorales— y luchó con la voz de oro con que la naturaleza lo había dotado”. CURT WILK ACTITUD DE PRAGA HACIA CHECOSLOVACO LONDRES (OJI).— Han estado llegando noticias contradictorias e inciertas sobre la actitud del régimen promoscovita de Praga hacia los judíos. La oficina de información del Congreso Judío Mundial ha llamado la atención pública a algunas noticias reveladoras que no han despejado la incógnita. Una de ellas dice que el jefe del partido comunista de Checoslovaquia, Gustav Husak, aseguró que su país no volverá jamás a realizar “juicios espectaculares” contra los judíos, ni permitirá el retomo del “terror policial” de la era stalinista. Pero al mismo tiempo se supo que Jiri Lederer, famoso periodista liberal judío, ha sido aprehendido como supuesto “espía y saboteador” financiado por los EUA. El gobierno de Praga no ha molestado a la comunidad judía y aún sigue financiando sus instituciones, manteniendo viejas sinagogas y reparando antiguos cementerios judíos. Pero desde 1968 han abandonado el país alrededor de 5.000 judíos, quedando sólo 9.000, dice otra noticia. Declaración de Canciller Brasileño sobre el Judaismo Soviético Río de Janeiro (OJI).— Una delegación de la Confederación Israelita del Brasil, integrada por los Dres. Malamud, Burla y Winterstein, visitaron al Ministro de Relaciones Exteriores, Embajador Mario Gibson Barbosa, entregándole un memorandum por el cual se solicitan los buenos servicios del Gobierno Brasileño, ante el So, viético, a los efectos de que éste acuerde, a los judíos soviéticos, un trato en pie de igualdad al concedido a otras religiones y minorías' étnicas en la Unión Soviética. Esta visita de la Confederación, al Canciller, obedeció al hecho de que el Embajador Soviético en Brasil, Dr. Mi_ khailov, se negó a recibir a la Delegación y devolvió —por correo— el memorándum, sin comentario alguno. La cordial reunión con el Ministro de Relaciones Exteriores se prolongó por media hora, y en la misma el Can_ ciller Barbosa manifestó: “estoy perfectamente informado del problema”, y prometió “hacer todos los esfuerzos posibles para que vuestro justo pedido sea respetado”. La prensa brasileña difundió, ampliamente, la infor_ mación sobre la visita de la delegación judía y la declaración del Canciller. 1433