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Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1970-03-01 · 3 (Marzo, 1970) · p. Seite 5

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Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXXII (1970)
Issue
3 (Marzo, 1970)
Date
1970-03-01
Page
Seite 5 (sequence 5)
Language
German
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MARZO 1970 BOLETIN INFORMATIVO 5 U OOBLE MORAL DE LA JUVENTUD El siguiente artículo lo extraemos del semanario en lengua alemana “M. B.” de Tel Aviv, en el cual el autor discute con los así llamados demócratas “progresistas”, que siempre, en cualquier ocasión, sea adecuada o no, condenan a los EE. UU., y en cambio no lo hacen con la Unión Soviética, que atiza en el Cercano Oriente las acciones bélicas y el odio árabe contra el pueblo judío. Es la gran tragedia de nuestra época el que una juventud conducida al error, impresionada por consignas, se ponga, como resultado de esto, de parte de la injusticia, la opresión y el antisemitismo, pero que cree ser “progresista”. Ellos realmente creen lo que dicen y creen lo que hacen. Cuando marchan en masas causan impresión, como todas las masas que marchan por algo o contra algo. Ellos mismos están convencidos de la justicia de lo que desean. Y se tienen por personas progresistas, amantes de la paz y profundamente sensibles a todo lo humano. Desean que se ponga fin a la guerra de Vietnam, propagan el lema “Ni un muerto más” y todo esto suena muy bien, es correcto y ninguna persona que piensa en forma liberal es capaz de negarles el reconocimiento. ¿Pero es todo esto tal como parece? ¿Estamos ante una juventud que por fin adhiere a ideales realmente humanos, que proscriben toda clase de crueldad del mundo, como todas las generaciones anteriores a ella? Plantear esta pregunta significa también plantear otras más. Se protesta contra la inhumana guerra de Vietnam, pero en el fondo la protesta está dirigida contra el hecho de que nadie parece lograr que se ponga fin a esta guerra, vencer, suspenderla, o encontrarle una solución. Pero, ¿por qué la juventud de todos los países sólo ataca este asesinato en masa? ¿Es que acaso reina en otras partes realmente pura alegría y paz entre los hombres? CONTRADICTORIA INQUIETANTE ¿Dónde estaba esta juventud tan amante de la paz cuando Checoslovaquia fue invadida por los portaestandartes del “progreso”? ¿Se escuchó alguna voz de boca de los jóvenes cuando los egipcios exterminaron aldeas completas en Yemen? ¿Hubo muchedumbres que marcharon cuando cantidades de sudaneses cristianos y paganos fueron masacrados en el sur de su patria por los mahometanos, en una campaña de destrucción que aún no ha acabado de ningún modo? ¿Hasta dónde llegó la verdadera compasión, la verdadera disposición de mundo a favor de la desesperada lucha por la existencia que Biafra sostuvo contra Nigeria? ¿Y los jóvenes que se tienen por tan heroicos y humanos cuando marchan en contra de la continuación del asesinato en Vietnam no quieren decir nada en contra del hecho de que jóvenes árabes se llamen a sí mismos partisanos, mientras que en realidad su lucha consiste en aniquilar la población civil? Nadie menciona que estos “luchadores por la libertad” casi nunca atacan tropas o instalaciones militares, sino que ponen bombas en negocios de comestibles o restaurantes universitarios, y esconden bombas dentro de sandías para así matar a los niños que van al circo y comen sandía en el intermedio. De todo esto no se oye nada al hablar con la juventud revolucionaria. Y el israeli que los observa al desfilar por las calles de las ciudades de los EE. UU. en el “Día de la Moratoria”, no puede evitar hacerse una pregunta sobre la profundidad de la verdadera honradez de sus metas. O —y en este caso no sabemos qué sería lo peor— los que participaron en la demostración no van tan lejos. Representan realmente nada más que la herramienta de una endiablada campaña de propaganda planeada detalladamente por el bloque oriental, destinada a socavar al Occidente, disminuir su prestigio y minar su fuerza. No se necesitan dotes proféticas para sostener que en Moscú y Berlín Este, én Pekín y en Hanoi se restregaban las manos al contemplar cómo los “revolucionarios” occidentales, desfilaban como obedientes marionetas del bloque oriental por las calles para hacer una demostración en favor de Moscú y sus satélites. SOSPECHOSA PARCIALIDAD Lo más conmovedor es que los jóvenes que expresan aquí su ardiente protesta desean lo mejor. Por primera vez una juventud se levanta para tratar de poner fin a la guerra y al asesinato, la miseria y la desgracia para millones de personas a través de acciones públicas continuas. Hay que imaginarse lo que habría significado si a fines de 1938, luego del apresamiento de los hombres judíos en Alemania, se hubiese levantado en el mundo una ola de protesta como la de ahora. Pero no podemos eludir la impresión de que quizás nunca se esforzarían tanto por los judíos, ni aquella vez ni hoy. Se los puede aclamar si marchan hoy. Y todos aquellos educadores que marchan con ellos quizás tengan razón en el fondo. Pero en este caso, deben ser honestos y justos. Su marcha debe dirigirse en contra de cualquier guerra, no contra una solamente. Su protesta debe ir en contra de cualquier violencia, no sólo contra aquella de los estados occidentales. Su protesta por la libertad y la paz debe dirigirse en todas partes contra el hambre y la opresión, en Vietnam y en el Cercano Oriente, en las naciones del Asia Central y del bloque oriental, en Latinoamérica y en los estados árabes llamados progresistas, en Africa y en los últimos bastiones del facismo. Mientras estos jóvenes y todos los que simpatizan con ellos se decidan solamente a favor de un solo punto del mundo, se hacen sospechosos de servir, a sabiendas o inconscientemente, a factores de poder bien determinados de este mundo y de medir con diferentes varas los problemas de la humanidad, de acuerdo al lugar donde aparezcan. "Semanario Israelita" Buenos Aires _ SCHMUEL AGNON _ Su Vida y Obra Con su muerte la literatura israelí ha perdido el más eminente escritor de las letras hebreas modernas que logró superar la barrera lingüística y conquistar la fama mundial Schmuel Iosef Agnon, - Schmuel Iosef Agnon, hijo de Shalom Czaczkesz, nació en Buczacz, Galitzia, el 17 de Julio de 1888. Recibió una educación judía tradicional y prácticamente comenzó a escribir en la niñez. Su primera obra —un poema en hebreo intitulado “Un pequeño héroe”— fue publicada cuando tenía poco más de quince años. A los 18 años se trasladó a Lvov para colaborar en un periódico hebreo, y en 1908 llegó a Viena camino de Palestina. Por un tiempo vivió en Jaffa. Firmó su primer cuento corto, “Agunot”, con el pseudónimo de Agnon. En 1910 se trasladó a Jerusalén donde continuó escribiendo y realizó una labor de investigación en la Biblioteca Nacional. "MEIN KAMPF" ALCANZA TERCERA EDICION Londres (OJI).— “Mein Kampf” de Hitler, cuya nueva edición inglesa apareció aquí el 6 de octubre, en medio de mucho escándalo y censura pública, ha alcanzado ya la tercera tirada en sólo dos meses, indica una noticia del departamento de información del Congreso Judío Mundial. Para justificar la reedición del libro de Hitler, a pesar de las protestas del gobierno de Baviera, se ha dicho que sólo serviría para los estudiosos de la historia contemporánea y para bibliotecas. El precio de la obra es muy elevado. Se vende a razón de 4 guineas, o Sea alrededor de diez dólares. Pese a todo esto, el libro se agotó rápidamente y la segunda impresión está agotándose en estos momentos, preparándose ya la tercera impresión. Según el “Times”, la nefasta obra llena de falsedades y odios se está volviendo un “bestseller” en Inglaterra, y nadie puede explicarse el fenómeno. En 1913 s'e dirigió a Berlín para estudiar y preparar material de investigación. Por aquel entonces sus cuentos cortos fueron publicados por primera vez en forma de libro, y fue en la capital de Alemania donde conoció a Martín Buber y comenzó a colaborar con el eminente filósofo en la colección de cuentos jasídicos. En 1919 contrajo enlace con Ester Marx a la que conoció en Berlín, y con la que tuvo una hija y un hijo. En 1924 regresó a Jerusalén y poco después realizó una gira por las comunidades judías de Polonia y Galitzia. Las experiencias recogidas durante ese viaje forman la base de su novela “Huésped por una noche” publicado en 1932. En 1951 visitó Noruega y Suecia. Agnon escribió sólo tres novelas: “El dosel matrimonial”, publicada en 1930, una historia picaresca de la Galitzia del siglo XVIII; y la mencionada obra “Huésped por una noche” y “Sólo ayer”, historia de los primeros pioneros de Israel. Sus numerosos cuentos se desarrollan en Galitzia, su comarca natal, y en Polonia, Lituania, Alemania e Israel. Sus obras completas de carácter literario fueron publicadas por la Casa Editorial Schoken de Tel Aviv. Escribió, además, “Libros, Escritores y Cuentos” y “Días de temor reverencial”, leyendas y comentarios sobre las fiestas judías más solemnes. En 1936 fue honrado con el título de doctor honoris causa por el Seminario Teológico Judío; en 1935 y 1951 fue galardonado con el premio Bialik de la Municipalidad de Tel Aviv, y en 1950 y 1958 le fue adjudicado el Premio Israel. En 1963 le fue otorgado el premio Irving y Bertha Neuman del Instituto de Estudios Hebraicos de la Universidad de Nueva York y en 1962 fue honrado con las llaves de Jerusalén. La Academia Real de Letras de Suecia otorgó el Premio Nobel a Schmuel Agnon en el año 1967 “por su hondo arte narrativo con motivos de la vida del pueblo judío”. Nelly Sachs fue galardonada al mismo tiempo por “sus sobresalientes obras líricas y dram;ticas que interpretan con emocionante fuerza el destino de Israel”. La Academia calificó a Agnon de “el más eminente escritor de las letras hebreas modernas que gradualmente penetró la barrera linguísti ca...” Agnon fue el primer escritor hebreo en ser distinguido con esta alta distinción en el ámbito de la literatura y el primer israelí que rcíbió el Premio Nobel. LA OBRA LITERARIA En el primer plano de su obra multifacética encontramos siempre la descripción del desenlazamiento religioso, social y cultural de la sociedad judía del Este de Europa, presentado por Agnon en un cuadro de tres generaciones: La primera de los religiosos, la segunda de los escépticos y la tercera de los condenados y de los sobrevivientes. En la primera generación la vinculación con la cultura judía está todavía consciente, viva y directa. En la segunda se vuelve inconsciente e indirecta, por lo que debe ser circunscrita, mientras en la tercera fase presenta Agnon una realidad que solamente existe en el recuerdo y que por lo tanto puede ser expuesta sólo en forma simbólica. Con toda regularidad en cada una de sus obras describe una u otra de estas generaciones, cada vez con distintos medios estilísticos, pero siempre con penetrante vitalidad. El problema del exilio y del retorno ocupa un amplio lugar en sus obras. Sin embargo no está concebido en relación con el individuo, sino este no es más que un símbolo de la totalidad. El influjo de Agnon a la moderna literatura hebrea es considerable. Sus creaciones significan la irrupción de tendencias modernizantes en una cultura literaria aprisionada en la tradición y a veces decadente. Hoy día lo consideran un “clásico”, sin duda la figura cumbre de la literatura contemporánea hebrea, un escritor de categoría internacional, aunque relativamente poco conocido fuera del círculo obviamente reducido de quienes dominan el idioma hebreo. Su estilo especialmente personal e inconfundible está muy arraigado en la tradición hebrea y la primera impresión de una sorprendente simplicidad cede luego ante el reconocimiento de una simbólica profunda. La fascinación que siente el lector de sus obras desde hace más de dos generaciones, se explica ciertamente también por la innata riqueza de vida judía Este-europea, la que supo exponer con todas sus tradiciones y costumbres folklóricas. Sin embargo vivió siempre en concordancia con el presente, a pesar de que a veces aparece enteramente poseído por el pasado. Su creación refleja la indigencia y ansia de nuestros tiempos, una época de mutación en que se ha perdido la fe. El espíritu del hombre está enfermo, la sociedad humana sufre, la brutalidad y la violencia son el reflejo del desmoronamiento del sistema antiguo. El problema del hombre moderno consiste en que está obligado a vivir en una sociedad carente de tradición. La obra literaria de Agnon ■—y esto le asegura su lugar en la literatura contemporánea— es un espejo de todo esto. Pero su originalidad reside en que mira y entiende estos problemas generales a través del lente de su comprensión judía y de su vinculación con nuestro pasado.

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