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Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1967-11-01 · 11 (Noviembre, 1967) · p. Seite 3

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Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXIX (1967)
Issue
11 (Noviembre, 1967)
Date
1967-11-01
Page
Seite 3 (sequence 3)
Language
German
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NOVIEMBRE 1967 BOLETIN INFORMATIVO 3 CARTA ABIERTA Al Sr. Josef Cyrankiewicz, Presidente del Consejo de Ministros de la República Popular de Polonia. Estimado señor Presidente del Consejo de Ministros: Por no tener otra manera de hacerlo, he elegido este camino para dirigirme a usted acerca de un asunto que actualmente atrae la atención principal de la nación judía y de su clase trabajadora. Me refiero a la posición adoptada por el Gobierno de Polonia ante el conflicto entre los estados árabes, especialmente Egipto, e Israel. El Egipto había estado preparando muchos años la guerra contra Israel y la inició por fin el día 5 de junio último. Me he decidido escribirle a base de varios hechos: 1. —Desde hace cuarenta años me interesaron sus actividades y sus actitudes políticas y sociales como las de uno de los miembros dirigentes de los intelectuales izquierdistas del Partido Socialista Polaco, entre los cuales, si mal no recuerdo, estaban Félix Gross, Stanislaw Du~ bois y Maksymilian Borochowicz. Aun cuando nuestras relaciones personales no eran sino fortuitas, seguía yo con gran interés su importante y valerosa labor. Todavía están frescas en mi memoria su actitud positiva hacia nuestro Movimiento Sionista - Socialista y las masas judías en general, así como nuestra mcha común contra el antisemitismo y por la igualdad de derechos de los judíos en Polonia. 2. —La consigna que en aquel entonces usaba usted en las publicaciones de su grupo, la de “Vuestra libertad y la nuestra’’, que se refería a la lucha de nuestro pueblo contra la discriminación —lucha sobre la que frecuentemente discutía con el finado Nedzialkowski, camarada y amigo personal-—, esa consigna, desgraciadamente, aún no ha perdido su significado en ninguna parte del mundo, en las presentes circunstancias. 3. —El hecho de que usted ocupe el cargo de Presidente del Consejo de Ministros tanto tiempo, prácticamente desde los comienzos de la República Popular, da fe de los grandes recursos de su pensamiento político. Ello nos induce a creer que usted sabrá ponderar y entender apropiadamente los problemas de Israel, con todas sus complejidades. 4. —La posición adoptada por el representante de Polonia ante las Naciones Unidas al discutirse el reconocimiento del Estado de Israel, posición que refleja plena comprensión de la situación de nuestro pueblo, amén de haber sido de justicia histórica, siempre servirá de testimonio de que, a despecho de varias diferencias ideológicas, la República Popular de Polonia guarda una actitud amigable y objetiva hacia los intereses de nuestro pueblo. 5. —Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial he visitado Polonia cuatro veces, en los años de 1946, 1949, 1956 y 1967, como delegado de instituciones israelies, incluyendo dos casos en que representé a la Histadrut (Federación de Trabajadores de Israel). Durante esas visitas tuve la oportunidad de cerciorarme que vastos círculos de la intelectualidad polaca, trabajadores y dirigentes del movimiento obrero mostraban vivo interés, comprensión y buena voluntad hacia el progreso de Israel. 6. —En vista de todo lo expuesto, me pareció sorprendente el acuerdo del Gobierno Polaco de fecha 6 de junio, según el cual “el pueblo y el gobierno polacos están profundamente horrorizados por la agresión de Israel y exigen detener la agresión y retirar los ejércitos a las líneas ocupadas con anterioridad”. Más aún me sorprendió la decisión del 11 de junio a efecto de romper las relaciones diplomáticas con Israel. Es improbable que el pueblo y el gobierno de Polonia PRESIDENTE FREI El Presidente de la República, don Eduardo Frei Montalva, hizo llegar al Presidente de Israel, Zalman Shazar, el siguiente saludo con motivo de celebrarse Rosh Hashaná: “En la víspera de Rosh Hashaná reciba Vuestra Excelencia los cordiales votos que formulo tanto en nombre del Gobierno y del pueblo de Chile, como el mío propio por la creciente prosperidad de Israel, por el estrechamiento cada vez mayor de los vínculos de amistad que unen a nuestros dos países y por la ventura personal de Vuestra Excelencia”. ALARMAS y dispositivos oontva Robos para automóviles, instalamos días hábiles y festivos. Atención a domicilio. Fonos: 483295 - 397783 CONCON Vermiete mein Haus in Concön, Los Romeros, fuer Januar, 8 Betten in 3 Schlafzimmern, 2 Baeder. Ausserdem Maedchenzimmer mit 2 Betten, Bad, Komplett, eingerichtet, Gas Licuado, Frigidaire, Telefon. Auskuenfte: Santiago 480357 und 69276 AL PRESIDENTE POLACO Por Anselm Reiss (Jerusalén) El autor de esta carta, miembro del Ejecutivo Israelí del Congreso Judío Mundial, es el Presidente de la Sociedad de Amistad Israelí- Polaca. Oriundo de Polonia, el Ing. Reiss, líder poalesionista, fue miembro del Ejecutivo de la Internacional Socialista. (Nota de la Redacción) no tengan conocimiento de que por espacio de muchos años Israel había estado pidiendo a sus vecinos árabes que emprendiesen con ella conversaciones con la mira de llegar al establecimiento de una paz permanente. Tal fue, en efecto, la situación hasta el día en que el Egipto mandó sus divisiones a la frontera del Sinaí frente a Israel y, simultáneamente, cerró los estrechos de Tirán a la navegación israelí, con violación del derecho internacional, amén de su prohibición anteriormente impuesta a la navegación israelí por el Canal de Suez. La medida indicada se tomó con el fin de impedir nuestro acceso al Mar Rojo, que constituye nuestra carretera a los países afroasiáticos con los que mantenemos relaciones amistosas y comerciales. Es imposible que el pueblo y el gobierno de Polonia no sepan de los anuncios casi cotidianos de los presidentes de Egipto y Siria, que continúan haciendo todavía, para decir a sus pueblos y al mundo entero que su meta es la de destruir a Israel, lo cual equivaldría a destruir al pueblo judío, y que el último ataque contra Israel se había lanzado con el fin declarado de lograr su destrucción total. Por mi experiencia personal me consta que ni el pueblo ni el gobierno de Polonia han olvidado la tragedia sin precedente que se abatió sobre nuestro pueblo durante la Segunda Guerra Mundial. En ésta, seis millones de judíos, incluyendo tres millones de judíos poloneses, fueron exterminados por Hitler con ayuda de asesinos que fueron criados a base del odio contra los judíos. Años después fue Nasser quien se encargó de terminar la tarea emprendida por Hitler. A pesar del hecho de que el Secretario General de las Naciones Unidas declaró sin dejar lugar a dudas que la causa principal de la tensión del Medio Oriente consistía en la constante hostigación de Israel por los estados árabes, y a despecho de la declaración del mismo Secretario General de que era imposible determinar quién de los bandos fue el que inició la guerra, el gobierno de Polonia, a través de su decisión de romper las relaciones diplomáticas con Israel, inculpó a Israel sin tomarse siquiera la molestia de justificar su actitud, ya que eno exigiría una investigación cabal y esmerada. Por lo tanto, considero un privilegio y un deber preguntarle a usted, camarada Cyrankiewicz, si el pueblo y el gobierno de Polonia están dispuestos a recargar su conciencia con las consecuencias que posiblemente pueda tener el apoyo —aunque sea moral— a los fines que Nasser se ha propuesto; si están dispuestos a hacerse responsables ante la historia por un acto cuyos resultados inevitables serían la destrucción de unos dos y medio millones de judíos ahora radicados en Israel, la devastación de un país construido a lo largo de un siglo mediante arduo esfuerzo sin fin; si se sienten -capaces de ayudar a ahogar en sangre la nueva patria que nuestro pueblo ha soñado dos milenios. Ignoro si usted, estimado camarada, me conceda el honor de dar contestación a la presente carta, siquiera formalmente, y lo más importante, si va a tomar nota de su contenido. Yo le dirijo estas palabras porque tengo la convicción de que es mi obligación apelar a usted y, por su conducto, al pueblo y al gobierno de Polonia, para que presten la debida atención a la dificultosa y compleja situación de nuestros pueblos, la cual exige una consideración cabal y objetiva. Estoy cierto de que semejante enfoque del problema daría origen a una nueva actitud de Polonia con respecto a Israel. Este es nuestro único deseo. (De “World Jewry”, órgano del Congreso Judío Mundial, Londres. Versión castellana de OJI). INAUGURACION DE LAS CELEBRACIONES DEL VIGESIMO ANIVERSARIO DE ISRAEL Proclamación del Presidente Zalman Shazar al inaugurar las celebraciones del Vigésimo' Aniversario de Israel el 49 día de Succot 5728, 22 de Octubre de 1967, en una ceremonia celebrada en la Casa Presidencial Con la autoridad que me otorga el Gobierno de Israel, la Knesset (el Parlamento de Israel) y el Gran Rabinato en el suelo patrio y la Organización Sionista a través del mundo, es para mí un gran privilegio inaugurar aquí, en la residencia del Presidente, en la Jerusalén reunificada, en la Sagrada y Real Ciudad, las celebraciones que marcan los veinte años de la renovada soberanía del Estado de Israel. Que este año que se inicia tan auspiciosamente para nosotros, el año cinco mil setecientos veinte y ocho en el calendario de nuestro pueblo, sea consagrado tanto en el suelo patrio como en toda la Diáspora a profundizar, consolidar y enriquecer la viva relación entre el pueblo de Israel, doquiera esté disperso y su patria eterna que, hace dos décadas, recobró su libertad e independencia. Habiendo ascendido a tan majestuosas alturas en los grandes y heroicos días del año recién pasado, nuestro pueblo entero está más preparado para celebrar el término de la segunda década de Israel con el espíritu elevado, con el corazón agradecido y con una actividad constructiva y de largo alcance, digna de estos tiempos tan cruciales y tan pletóricos de esperanzas. Revivamos este año la antigua tradición de peregrinar a Jerusalén, ciudad de nuestra gloria y a toda nuestra Tierra Santa —peregrinajes de todas las comunidades judías de la tierra, siguiendo las huellas de aquellos hermanos y hermanas que han afluido aquí durante este festival de Succot. Que este año, este año festivo, sea la época de las realizaciones para cada miembro de nuestro pueblo que ha decidido radicarse en el suelo patrio; para todo quien se propone brindar medios y esfuerzos para su reconstrucción. Y aquellos que no están listos o no están en condiciones de realizarlo, que vengan con sus familias a ser testigos de las maravillas que se forjaron en la patria de nuestros antepasados y de nuestro futuro. Y así será claro para todas las naciones del mundo que el vínculo de nuestro pueblo al suelo patrio no estriba en meras palabras sino que en un vivo y eterno amor: que el alma de nuestro pueblo está ligada por siempre a este suelo patrio, ahora tanto como en los días de antaño y por siempre jamás. Tal como en los primeros días del retorno a Sión del exilio babilónico, que un alto y conmovedor llamado resuene en todos los ámbitos de nuestra dispersión: “¡Quienquiera esté entre vosotros de Su pueblo —el Señor Su Dios sea con él— dejad que ascienda!”.

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