Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXIX (1967)
- Issue
- 7 (Septiembre, 1967)
- Date
- 1967-07-01
- Page
- Seite 9 (sequence 9)
- Language
- German
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JULIO 1967 BOLETIN INFORMATIVO 9 con Iaacov Tzur 45 minutos v i! §■111 MM Sises - ¡iifÉl!! Iaacov Tzur, con el embajador Naor, al ingresar a la Cancillería. Corrió el año 1950. El Estado Judio, después de arduas luchas, había iniciado el proceso de su consolidación. Centenares de miles de inmigrantes arribaron a las playas de Israel, ansiando un nuevo hogar, paz, seguridad y dignidad humana. Israel se había incorporado a las NN. UU. Y un 16 de mayo presentó sus cartas credenciales al Presidente de entonces, Gabriel González Videla, Iaacov Tzur, primer Embajador de Israel ante la Moneda y precursor de una pléyade de brillantes diplomáticos. Así se inició una época de franca y cordial colaboración chileno-israelí. En una entrevista concedida ten aquel entonces al redactor de nuestro “Boletín Informativo”, el señor Tzur manifestó entre otros conceptos, que “Israel apoyaría cualquiera iniciativa tendiente a asegurar la paz ...nuestra posición expuesta y la vivencia de nuestros hermanos en países de ambos bloques nos obligan a ia neutralidad entre las grandes potencias... pero esta neutralidad no es una neutralidad de abstención, sino una neutralidad de cooperación activa...” Las palabras del Embajador de entonces han sido confirmadas una y otra vez en los 17 años que han transcurrido desde entonces. Israel tendió la mano de paz a los pueblos de la tierra; en un esfuerzo extraordinario prestó ayuda al desarrollo de naciones de América Latina, Africa y Asia. Conservó su neutralidad entre los bloques empeñados en la “guerra fría”, trabajando para aportar su grano de arena a la superación de los malentendidos y de los conflictos que amenazan al mundo. La historia de la amistad entre nuestros dos países, cimentada por la labor abnegada y dedicada del Embajador Tzur y de sus sucesores, es demostración elocuente de la posición fundamental israelí. Numerosas iniciativas de bien común son su fruto. Iaacov Tzur, mientras tanto y tras haber desempe¬ ñado cargos de mucha importancia, se retiró del servicio diplomático, pero nunca dejó de interesarse en los pueblos de nuestro continente. Asumió la presidencia del Instituto Israelí-Ibero- Americano al que dedica atención preferente, al mismo tiempo que se desempeña como Presidente del K. K. L. Y cada cierto tiempo nos visita por tareas relacionadas con el surgimiento de Medinat Israel y el avance de la cooperación chileno-israelí, que durante su presencia en nuestro país había te nido inicios tan auspiciosos. Ahora volvimos a conversar con él, en el curso de una conferencia de . prensa ofrecida en la Embajada de Israel. El hombre que viniera en aquel entonces como representante del Estado Judío naciente, llegó ahora como Enviado Especial del Estado Judío que había repelido en forma rotunda la agresión, que había surgido victorioso de la lucha, rompiendo el cerco, afirmando y consolidando definitivamente su derecho a la existencia y a la convivencia pacifica con todas las naciones del globo. La conferencia de prensa duró exactamente 45 minutos. Se inició con una breve presentación hecha por el Embajador de Israel, doctor Uri Naor, quien se refirió a la personalidad del visitante, destacando que pese a que sólo por 22 horas se encontraría en Chile, había hallado la forma de reunirse con sus amigos de la prensa chilena, a la que había aprendido a apreciar durante sus múltiples contactos con ella. UNA VERDADERA PAZ Respondiendo a las numerosas preguntas que le formularan losperiodistas, el señor Tzur expuso que Israel está llano y dispuesto a sentarse en la mesa de conferencias con las naciones árabes, para discutir y negociar todas las diferencias existentes entre sus países. El anhelo de Israel —expresó— no es el de volver a una situación de tregua o de armisticio, sino el de llegar a una verdadera paz, que traiga la prosperidad y el bienestar a todo el Cercano Oriente. Recalco que tal solución significaría un gran paso adelante no sólo para los países afectados, sino para la humanidad entera, ya que la perpetuación del conflicto árabe—israelí, es una amenaza que en cualquier momento puede tener consecuencias imprevisibles. Al respecto destacó, que sólo la rápida victoria de las tropas israelíes, había salvado al mundo de una situación de crisis, ya que la victoria militar arabe habría significado para la URSS el control de todo el Mediterráneo, del Canal de Suez, Aden y Djioouti, cumpliéndose así la vieja ambición del imperio tsarista de llegar a la India. Ello no habría dejado de tener repercusiones enormes en la situación mundial. Una guerra larga, por otra parte, habría significado sin duda la intervención soviética en favor de los árabes, a lo que Occidente hubiera tenido que responder de igual modo, produciéndose otro Vietnam o algo peor. Por lo tanto, dijo el señor Tzur, el mundo debe a las armas israelíes el de haberlo salvado de una situación que fácilmente habría podido desembocar en una tercera guerra mundial. Libre navegación por Tirán JERUSALEN (Especial) .—En una entrevista de prensa que Moshé Dayán, Ministro de Defensa de Israel, concediera en Jerusalén a un grupo de periodistas extranjeros e israelíes, se le consultó si Israel permitiría a los egipcios el tránsito por el estrecho de Tirán. Su respuesta fue un enfático sí, puntualizando además, que, siendo estas aguas internacionales, todos los países que viven en paz con Israel tienen el derecho para usarlo libremente . Su declaración fue entusiastamente aplaudida por todos los presentes. En la misma entrevista, un periodista extranjero preguntó a, Moshé Dayán qué daría Israel a los árabes y qué pediría Israel de ellos, tomando en consideración que Israel es el vencedor y los árabes los vencidos en esta guerra. Queremos solamente —dijo Dayán— ofrecerles la paz, pues, ella fue nuestro objetivo principal en la lucha, y de ellos queremos que nos concedan la paz, el único objeto que ellos han olvidado. LOS TERRITORIOS OCUPADOS Respondiendo a una pregunta sobre la situación de los territorios ocupados, el señor Tzur puntualizó que actualmente Israel no tiene fronteras definidas con sus vecinos, sino que existen únicamente líneas de tregua, negociadas durante los armisticios de 1949. Los árabes nunca reconocieron tales lineas como fronteras, sino proclamaron siempre la continuidad del estado de guerra. Prueba de ello es que, pese a ser el Canal de Suez vía marítima internacional, Egipto negó a las naves israelíes el derecho de paso, alegando precisamente la subsistencia de este estado de guerra. Por lo tanto, Israel, si bien considera que las fronteras de una nación son sagradas, no se siente obligada a reconocer como definitivas las líneas del armisticio de 1949, sino aceptará sólo aquellas fronteras que surjan de un acuerdo libre y directamente negociado con las naciones árabes. Destacó el señor Tzur que la situación limítrofe es solamente un aspecto de un arreglo general que incluirla desde luego también la situación de los refugiados de Palestina. Hizo hincapié que en estos momentos, la vida de la población árabe en las zonas ocupadas transcurre con la más absoluta normalidad y que no se han producido problemas de ninguna especie con ella. Algo parecido sucede con los 7-10.000 prisioneros árabes, que Israel está dispuesto a canjear en cualquier momento por los 19 israelíes en poder de las naciones enemigas. Mientras tanto, los prisioneros están siendo tratados en forma humana dcacuerdo a las normas internacionales, lo que contrasta favorablemente con la actitud egipcia que aplaudió el linchamiento de un aviador, israelí, prisionero de guerra. UN PUEBLO EN ARMAS En contestación a otra pregunta, el visitante hizo resaltar que el rasgo más característico del Ejército de Israel, y la fuente de su poder era precisamente que no era un conjunto de soldados, sino un ejército de ciudadanos que luchaba por defender su hogar. “El ejército de Israel es comparable solamente con el ejército de la revolución francesa antes de Napoleón, con la “nación en armas” expresó, destacando que Israel no tiene Napoleones ni espera tenerlos jamás. A continuación se refirió exhaustivamente a los Santos Lugares y destacó que el gobierno de Israel ha dado las más completas seguridades a los personeros de las diversas religiones para que sus santuarios no sufran perjuicio alguno. Recordó en este contexto la actitud jordana que negó a los judíos el acceso al Muro de los Lamentos, pese a que tal acceso había quedado estipulado específicamente en los acuerdos de armisticio. El Embajador Extraordinario de Israel dejó en claro que la única solución viable de la situación de los Santos Lugares consistiría en un acuerdo con el Gobierno de Israel, que está dispuesto a otorgar todas las garantías necesarias que sean pedidas por los personeros cristianos y musulmanes. Volver a tratar una “internacionalización” de Jerusalén, expresó, sería desconocer la realidad y sembrar semillas para un futuro conflicto, pues no ha habido ciudad internacional en el mundo que no haya sido causa de un conflicto de mayor o de menor intensidad. Finalmente, el señor Tzur dejó en claro que la solución definitiva de la situación del Medio Oriente debería consistir en una paz justa y digna, lograda mediante negociaciones directas entre los países interesados. Hizo ver que los discursos inflamatorias —incitando al pogrom— pronunciadas en la Asamblea de las Naciones Unidas por el Premier soviético, bien poco contribuían a mejorar el clima, sino por el contrario no harían más que preparar el terreno para una cuarta vuelta. “Si ellos así lo quieren, la tendrán —concluyó— pero creemos que lo que todos nuestros pueblos precisan más que nada, no son sacrificios en aras de aumentar el potencial bélico, sino soluciones efectivas de los problemas que nos afectan a todos”. Destacando la comprensión y la cordial acogida que había encontrado en círculos del Gobierno y expresando el anhelo que pudiera volver pronto a Chile en tiempos de paz y de tranquilidad, el se¬ ñor Tzur, dio por terminada la conferencia de prensa, di rigiéndose al aeropuerto de Pudahuel para continuar su gira relámpago por nuestro continente que recorrió en 7 días, visitando Brasil, Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Colombia y México. Arabes israelíes apoyan al Estado TEL-AVIV (Especial) —Una ola ininterrumpida de cablegramas de apoyo a Israel continúa llegando a las autoridades israelíes desde las aldeas y ciudades árabes, en los cuales ellos manifiestan su absoluto repudio a la "guerra santa” proclamada por los países vecinos, y su resolución de defender los derechos de Israel a su existencia y soberanía. En prueba de ello, un gran número de árabes israelíes se han ofrecido como voluntarios para servir al Estado, o han hecho donaciones para la reconstrucción de las poblaciones destruidas. Además, en numerosas aldeas árabes han estado realizándose concentraciones en apoyo de la causa de Israel.