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Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1967-01-01 · 1 (Enero, 1967) · p. Seite 13

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Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXIX (1967)
Issue
1 (Enero, 1967)
Date
1967-01-01
Page
Seite 13 (sequence 13)
Language
German
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ENERO 1967 BOLETIN .INFORMATIVO 13 UN ALTO EN EL CAMINO ABRIMOS DEBATE Publicamos a continuación la primera parte de un artículo sobre la situación de nuestro Yishuv, que confiamos servirá de punto de partida a un debate sobre este tema de vital importancia. Nos hacemos un deber en dejar constancia que las opiniones y apreciaciones contenidas en él no reflejan necesariamente el punto de vista de la SCI “B’ne Jisroel” sino única y exclusivamente el de su autor. Redacción del “Boletín Informativo” Durante los últimos meses se han multiplicado los debates sobre el futuro de nuestro Yishuv. En foros públicos, en discusiones abiertas, en artículos de prensa y en conversaciones privadas efectuadas en círculos más reducidos, se discute en estos momentos la crisis que vive el judaismo chileno. Pareciera como si la colectividad repentinamente se habría dado cuenta, que está frente a una disyuntiva que puede afectar su propia supervivencia como grupo. Haciéndonos eco de esta preocupación que personeros autorizados de nuestra “B’ne Jisroel” y el mismo Boletín Informativo” han expresado ya anteriormente en incontables ocasiones, trataremos en estas líneas de hacer un pequeño esbozo de lo que es hoy, fines de 1966, nuestra colectividad en general y, muy en especial nuestra propia comunidad. Debemos, eso si y antes de comenzar, hacer la salvedad que todas las cifras que a continuación mencionaremos y que se refieran al Yishuv entero, son meras aproximaciones que esperan ser confirmadas (o desmentidas) por el censo en que la Federación Sionista, con la ayuda del Comité Judío Americano está empeñado. La oportuna discusión de este problema, empero, no puede esperar, sino es de primordial importancia, sobre todo en consideración a nuestra limitada Situación Numérica General. Partiremos con la suposición que en Chile contamos con aproximadamente 20.000 judíos. ¿Cuál es el criterio que hemos usado para llegar a esa cifra? Vpamos: Para ca lificar a alguien como miembro de una comunidad, deberá éste cumplir con determinados requisitos. Así y para los efectos del presente artículo, consideraremos judío a todo aquél que de una u otra manera se identifique de hecho con nosotros. Esto, a grosso modo, puede manifestarse de tres maneras diferentes : a) Asistencia d~ la Sinagoga (siquiera en los Yamim Naroim). b) Ser socio de una institución judía. c) Participar en las actividades, auspiciadas por la Federación Sionista y/o el Comité Representativo de la Colectividad Israelita. Evidentemente las más de las veces, lo mencionado en a), b) y c), se refundirá en una sola persona, o sea que un mismo individuo es socio de una institución judía, concurre a la sinagoga y participa en actividades colectivas. Ahora bien y tomando números redondos, son socios de instituciones judías (a), haciéndo las reducciones lógicas por duplicidad de afiliación, más o menos 4.000 jetes de familia, que representan, calculando la familia en cuatro personas, 16.000 almas. (Se han hecho las salvedades del caso en atención a que es frecuente que el padre de familia pertenece a varias organizaciones, su esposa a otras y sus hijos menores a otras más). Por otra parte, la capacidad de las sinagogas y de los templos auxiliares que se habilitan para los Yamim Naroim, fechas de mayor concurrencia (b) es de aproximadamente 6.000 plazas. Por último, participan en actividades colectivas (c) alrededor de 4.000 cabezas de familia, o sea nuevamente, en forma directa o indirecta, 16.000 personas. Llegaremos por lo tanto a la conclusión que tanto los participantes en actividades colectivas como los socios de las instituciones son más o menos 4.000 familias. Como siempre hay un cierto margen de personas que si bien son socios de instituciones, no se adhieren a las actividades colectivas y vice versa, y puede haber también cierto error de cifras, hay que admitir un margen prudente de tolerancia que hemos estimado (quizás exageradamente) en un 25%, con lo que llegaríamos a una cifra tope de 5.000 familias, o sea, a 20.000 personas. Creemos que esto es el máximum que responsablemente podemos suponer en base a los datos que hemos indicado, si bien no desconocemos la posible existencia de cierta cantidad de individuos marginados, que si bien se consideran asimismo aún como judíos, para nosotros, dada su total marginación no pueden entrar en el cálculo. De todos modos, su cantidad por fuerza bastante reducida no influirá mayormente en nuestro análisis. Ahora bien, este grupo de 20.000 personas hace frente a una disminución cuantitativa, que si bien es relativa y no muy notoria, no por ello es menos actual, causada por los siguientes factores: 1) Mortandad superior a la natalidad en determinados grupos de la colectidad, numéricamente fuertes. 2) Emigración y Aliyá. 3) Indiferencia que (se manifiesta en una marginación imperceptible, la que, en el transcurso de los años tiende frecuentemente a convertirse en separación definitiva. Por carecer de datos estadísticos sobre matrimonios mixtos no los hemos incluido en la presente enumeración, si bien creemos que también son un factor que debe tomarse en cuenta. La SCI “B’ne Jisroel” La SOI “B’ne Jisroel”, como parte integrante del Yishuv chileno, sufre de todas las vicisitudes que a este afectan. Tiene sin embargo, a su vez características propias que jvale la pena estudiar. La sociedad cuenta en la actualidad con aproximadamente 1.300 socios principales que representan en gran parte a individuos o a grupos familiares más bien reducidos, debido, por sobre todo, a la edad relativamente avanzada de muchos de los socios. Por lo tanto y haciendo una evaluación muy cuidadosa, estas 1.300 unidades familiares representan sólo a aproximadamente 3.900 personas, o sea, 3 personas por familia en lugar de 4, lo cual es, pese a todo, casi un 19% del total de los judíos en Chile. La organización, originalmente una comunidad de inmigrantes, fue fundada en 1938 por y para los judíos refugiados de la Europa Central, que precisaban de un centro comunitario donde continuar su vida judía dentro de formas más o menos parecidas a las que estaban acostumbradas en sus países de origen. La gran mayoría de ellos llegó alrededor de 1940, ya sea como jefes de familia, ya sea como integrantes del grupo familiar. En aquél entonces, los jefes de familia eran por lo general individuos de entre los 30 y los 50 años de edad, de extracción de clase media centro-europea. Muchos estaban casados y tenían hijos cuyas edades fluctuaban entre los 10 y Jos 20 años. Influyó en esta escala cronológica lo siguiente: 1) La mayoría de las familias inmigrantes habían contraído matrimonio después de la primera guerra mundial, o sea entre 1920 y 1925, y 2) Después de 1930, se notó un brusco descenso de la natalidad judía en Alemania, primeramente debido a l la crisis económica mundial (a partir de 1929) y posteriormente (1933), al advenimiento del nacismo, que no hacía aconsejable —por Jo menos en Alemania— fundar familias judías. Esta situación —en cuanto a la natalidad se refiere— significa la reducción a un mínimum de la generación que debió haber nacido entre 1930 y 1945 (término de la guerra mundial), jóvenes que hoy ten día tendrían entre los 21 y los 36 años de edad. Si bien la natalidad comenzó a aumentar nuevamente ya en 1943, o sea desde el momento en que las familias, inmigrantes habían superado los primeros escollos económicos, la situación principió a mejorar notoriamente, recién a partir de 1948, o sea en el momento cuando los jóvenes, (nacidos entre 1920 y 1930 (que entonces tenían .entre 18 y 28 años de edad) se casan y comienzan a tener familia. Así, los nacimientos que en 1941 llegaron a 13 y en 1942 a 15, ya en 1944, aumentaron a 36, para seguir luego una línea ascendente, como se desprende de las cifras siguientes : 1944 36 niños 1945 32 1946 38 1947 36 1948 49 1949 53 1950 66 1951 36 1952 45 1953 48 1954 55 1955 42 1956 61 1957 59 De ahi en aceiante, precisamente por la falta de la generación mencionada al principio, las ¡cifras bajan nuevamente, hasta llegar en 1965 a sólo 16 niños. Se nos podría objetar con cierta razón, que las cifras precedentes no son en sí significativas, por cuanto ' no aparece la relación en que ellas se encuentran con la cantidad de socios en cada uno de los años citados. Por ello deseamos dejar establecido el modus operandi empleado en la recolección y en la utilización de estos datos: Efectivamente, una cantidad apreciable de familias sólo se incorporó a la Institución al cabo de varios años de permanencia en el país, debido a motivos de la más diversa índole, como por ej. residencia en provincias, o razones económicas. Empero, no debemos perder de vista que desde mediados del año 1940 hasta el término de la guerra, cesó prácticamente la inmigración judía a Chile. La inmigración posterior a 1945, Edad 5 Por Hans Engel por otra parte, fue mínima en lo que a judíos de la Europa Central (sector “B’ne Jisroel”) se refiere, por lo cual no influyó en el número de afiliados. Por eso no es aventurado afirmar, que la cantidad de 1.300 familias en las que hemos basado nuestras estimaciones, corresponde —en líneas generales— al sector “B’ne Jisroel” ya desde 1940-1941, si bien esta cifra en un principio puede haber sido incluso un poco superior. Por todos estos motivos hemos preferido basarnos en los partes de nacimientos publicados en el “Boletín Informativo” de la Sociedad, en lugar de utilizar los registros de la Institución (en los cuales obviamente sólo figuran los nacimientos inscritos por los socios), por cuanto todos ios judíos del círculo “B’ne Jisroel” siendo ellos socios de la congregación o no siéndolo, utilizaban esta publicación para dar a conocer sus acontecimientos familiares. Si estudiamos ahora la composición por edades de un muestreo representativo de los socios principales de la institución y de' los grupos familiares que ellos representan, los encontramos agrupados en los porcentajes edades indicados más abajo. Este cuadro cronológico demuestra nuevamente la falta de la_ generación entre los 25 -40 años, que sólo constituyen un 10% de los socios principales, respectivamente un 15% de los grupos familiares, a pesar de que se ha visto en la práctica, que los hijos de socios que contraen matrimonio (dentro o fuera del grupo “B’ne Jisroel”) al cabo de algunos años, a más tardar .cuando nacen los primeros hijos, se incorporan como socios principales a la institución. (Continuará) Menores de 20 años Principales (Incl. Socio 20% Menores de 30 años 3% 6% Entre 30-40 años 7% 9% Entre 40-60 años . . 40% 31% Entre 60-70 años . . 24% 18% Mayores de ¡70 años 26% 16% 100% 100% Deficiencias en los Juicios..: (Continuación de la Pág. 11) tal vez explique el hecho de que casi la mitad del público esté opuesta a los juicios- Los actuales cálculos prevén unos 800 juicios más de crímenes de guerra, según lo indicara el Ministerio Federal de Justicia. Sólo en Hamburgo están pendientes 70 investigaciones. Incluyen 25 causas mayores, casi todas conectadas con la “solución final”. Uno de esos juicios debe empezar a mediados de febrero. La acusación, de 579 páginas ,menciona lo menos 50.000 asesinatos cometidos por 14 individuos cerca de Lublín, ninguno de los cuales está detenido por ahora. Todos se defenderán con el argumento de la “coerción”. Desde 1958, Hamburgo ha ordenado 450 investigaciones, de las que 380 fueron desechadas, según Peter Schulz, Senador de Justicia local. He ahí el comentario del señor Schulz sobre la crítica de la Asociación de Abogados Alemanes contra la lenidad a los criminales nazis: “Me da gusto que se hayan pronunciado, pues nadie podrá acusar a la Asociación de Abogados de ser un organismo infiltrado por comunistas”. La opinión frecuentemente escuchada en Alemania de que es menester “borrarlo todo con una esponja”, agregó Schulz, no hace sino confundir los “crímenes de guerra” con los “crímenes de violencia nazi” (el nuevo término usado técnicamente por las autoridades), porque los crímenes nazis fueron ■asesinatos que no tuvieron conexiones inmediatas con la marcha de la guerra.— (OJI).

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