Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXVIII (1966)
- Issue
- 9 (Septiembre, 1966)
- Date
- 1966-09-01
- Page
- [Seite] (sequence 1)
- Language
- German
- Belongs to
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BOLETIN INFORMATIVO SOCIEDAD CULTURAL ISRAELITA “B'NE JISROEL” REDACCION: S.C.I. B'NE JISROEL AV. PORTUGAL 8t0 CASIUA 2487 . SANTIAGO CHILE AÑO XXVIII N? 9 SANTIAGO DE CHILE SEPTIEMBRE 196o GOZAD CON TEMOR Por el Rabino Egon Loewenstein Vivimos los postreros momentos de 5726 y es por última vez que examinamos los días de este año, que ahora llega a su fin. Contemplando, ya cercano a la meta, el camino recorrido y tratando de describir el impacto que este instante de muerte y de renacimiento del año judío produce en nuestra mente y en nuestros corazones, recordamos la palabra del Salmista: “Servid a Dios con temor y jubilad temblando’. (2:11). Cuando nuestros sabios comentaron este versículo y muy especialmente su segunda parte, dijeron: “Donde hay júbilo, también debe haber temor” (Berakot 30b). Con eso, el salmista y los sabios querían hacernos sentir la inevitable ambigüedad de un servicio religioso auténtico. Presenciamos por un lado el gozo del individuo frente a Dios que se manifiesta en toda su gloria y esplendor en el universo, y observamos por otro lado como tiembla el hombre ante la presencia del Supremo Hacedor, al contemplar las limitaciones que le son propias y que le impiden edificar su vida íntegramente acorde con la voluntad divina. ¿Acaso no es el mismo estado paradojal de gozo y de temblor, el que nos anima al contemplar el año que pasó y al examinar nuestra posición como parte integral de nuestro pueblo? 5726 fue uno de los años más notables de nuestra vida. Aquí, en nuestro lejano Chile hemos convivido durante días inolvidables con el Presidente del Estado de Israel, Excmo. señor Zalman Shazar y con su señora esposa. Su visita ha sido para nosotros fuente de inspiración y sus palabras han imprimido rumbos nuevos a nustra labor. Hemos presenciado una serie de foros y de discusiones sobre los más variados tópicos de la vivencia judía en el mundo actual, en las que judíos de diferentes generaciones se levantaron para hacer oír sus puntos de vista frente a lo que nos inquieta hoy en día. Enjuiciando los recuerdos del año pasado, ello también nos llena de júbilo. Pero no por ello podemos olvidarnos de otros hechos que nos obligan a mirar el futuro con temblor. Solamente pocas semanas atrás, nuestra Torá (Devarim, |Cap. 8), nos planteó un tema de candente actualidad, previsto por Moshé en el Libro de los Libros. Se habla de los posibles efectos adversos de la prosperidad, del peligro que el bienestar cause un endurecimiento de nuestros sentimientos, que el éxito material produzca un engreimiento de nuestros corazones. El éxito puede tener consecuencias funestas: el orgullo egoísta, la negligencia y la ingratitud. Esto /es lo que nos hace mirar el futuro con aprehensión. Gracias a Dios, en el mundo contemporáneo, el judío constituye un núcleo afluyente, ¡algo prácticamente sin parangón en la larga historia de nuestro pueblo. Nuestros antepasadosen las horas de angustia, buscaron la palabra divina. Pensando en el Rey del Universo encontraron refugio y consuelo. ¿Porqué será, que solamente en horas de prueba sabremos levantar nuesfros pjos hacia el cielo? ¿porqué será que sólo cuándo se nos oprime sepamos orar por la liberación? Sufrimos de lo que la Torá llama “el levantar del corazón”, o sea, del egoísmo y de la ingratitud. Cada uno de nosotros piensa en su fuero ¡nterno: “Ha sido mi propia fuerza y el vigor de mi brazo que me ha traído esta prosperidad”. La ingratitud nos conduce a la apatía, a la inercia y al desinterés por todo lo que se refiere al futuro de nuestro pueblo, y hace que olvidemos que la cultura religiosa de Israel fue el puntal de nuestra existencia en el pasado y que nadie hasfa ahora ha encontrado algo que la puede reemplazar para los tiempos por venir. Nadie puede asegurar la unidad del pueblo judío, la unión de la diáspora con Medinat Israel sin esta cultura común, que tiene sus raigambres en la Torá. Pero no es sólo el desinterés frente a nuestra vida religiosa el que nos preocupa. Otra amenaza que nos acecha es la negligencia en los estudios judaicos. Talmud-Torá, el estudio del judaismo ha sido y es parte integral de nuestra existencia. Pero son muchos los que hoy en día se limitan a los conocimientos adqu'r idos para hacer la Bar-Mitzva. ¿Acaso creen ellos seriamen- 'e que un judaismo tan infantil nos servirá de apoyo para sobrevivir como Am Israel y para extraer de nuestro acervo cultural todos aquellos valores que necesitamos para que individualmente podamos identificarnos plenamente con el todo? No hay duda, la buena voluntad no falta. Pero un conocimiento del judaismo no se consigue por una superior iluminación esotérica, sino solamente por un estudio perseverante y seriopor un intento honesto de revivir y de convivir nuestra experiencia milenaria. A través de toda nuestra historia resalta la verdad imperecedera que existimos por y para Talmud—Torá en el sentido más amplio de la palabra y por las Mitzvot, la realización en la vida diaria de nuestros conceptos y de los valores de nuestro pueblo. , Estamos en el umbral de un año nuevo. Cada uno de nosotros, hombres y mujeres, ancianos y jóvenes, debemos meditar en estos días, tal como lo deberíamos hacer durante todo el añosobre el verdadero lugar de nuestra fe ancestral e iluminante de nuestra vida y de ¡nuestros pensamientos. Que cada uno se autoexamine y se pregunte: “¿Qué he hecho yo para que tenga vigor la vivencia religiosa de la comunidad de la que soy parte? ¿Qué hago para honrar la memoria de los caros desaparecidos? ¿Que puedo hacer para perpetuar su memoriq en la comunidad de Israel, fuera de unirme los días de su aniversario al Minyan? ¿Cómo he respondido a las múltiples invitaciones que se me han formulado para participar en reuniones culturales y educativas judías? ¿Acaso hice lo humanamente posible para que mi presencia contribuya a la continuidad de la vida activa y dinámica de mi congregación, o ¿soy socio solamente por afiliación y pago de cuotas? Hay muchas preguntas como estas que debemos formularnos en estos días de juicio. No releguemos la responsabilidad en los demas. Ella es exclusivamente individual. Nuestros sabios piden que vivamos con el lema: “Bishvili nivra haaretz —Para mí fue creado el mundo”. No es ello expresión de orgqllo o de egoísmo. Es la manifestación supremo de la responsabilidad ineludible e indelegable que todos y cada uno de nosotros tenemos para con el futuro de nuestra comunidad y de nuestro pueblo. Estamos en vísperas del año 5727. Se inicia una etapa nueva de un viaje inseguro. Aún no sabemos lo que nos traerá el año nuevo. Confiamos que sea un año de paz y de salud para todos nosotros ,un año de bendición para Chile, para Medinat Israel y para todas las naciones del orbe, y esperamos hallarnos con una comunidad que sienta gratitud ante el Altísimo por la vida que nos dispensó y que esté dispuesta a luchar activamente por el futuro del pue blo judío. Entonces si que podemos servir con gozos’n temor. iééé Wm&M H Uli! ||gpp wm iiiiiAiäiiääiiäifiiiifiitt Talmud Torá, el estudio del judaismo ha sido y es parte integral de nuestra o teneia.