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Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1966-03-01 · 3 (Marzo, 1966) · p. Seite 17

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Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXVIII (1966)
Issue
3 (Marzo, 1966)
Date
1966-03-01
Page
Seite 17 (sequence 17)
Language
German
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MARZO 1966 BOLETIN INFORMATIVO 17 delincuencia juvenil en ISRAEL LOS JUDIOS EN SUECIA Por Boris Smolar Por Milton (JTA). A la sombra de los lujosos hoteles de turismo de Tel-Aviv, está surgiendo un fenómeno hasta ahora desconocido en Israel: Bandas de delincuentes juveniles. Estas pandillas de adolescentes, casi todos de origen norafricano, han llegado últimamente a constituir un problema tan serio, que Israel recibió con los brazos abiertos a una misión del Departamento de Bienestar Social de los EE. UU., que ha estudiado este fenómeno. En sus conclusiones, la comisión sugiere la necesidad de que se adapten nuevos conceptos en la lucha contra la delincuencia juvenil, aplicables tanto en Israel como en los EE.UU. En general se ha considerado que los EE.UU. pueden lograr nuevas perspectivas de sus propios problemas de esta Índole, muy similares a las de Israel, al observar la forma como estos se están produciendo en la nueva sociedad israelí, pues, si bien en Israel la delincuencia juvenil no tiene una gravedad comparable a la de los EE.UU., se observan similitudes sorprendentes entre las bandas de Tel-Aviv y las de Nueva York, según expresó la Dra. Ellen Winston, Comisionada de Bienestar de los EE.UU. Así, si puede hallarse una fórmula preventiva y curativa para Tel-Aviv, esta probablemente puede ser utilizada exitosamente también en la lucha contra la delincuencia juvenil en los EE.UU. Israel intentaba crear una comunidad ideal. Amor y dignidad iban a ser dispensados a todos y a cada uno, sea cual fuere su status o su posición social. No obstante estas metas y los esfuérzaos honestos para alcanzarlos, están produciéndose situaciones entre algunos sectores de los adolescentes, que recuerdan lo peor de Harlem y del East- Side neoyorkino. Las autoridades israelíes están ansiosas de analizar y de hacer frente a estos fenómenos y los expertos norteamericanos confían que de un estudio conjunto pueden obtenerse resultados de provecho mutuo. El director del proyecto en referencia es Arie Leissner, un israelí que ha estudiado ciencias sociales en la universidad de Columbia. Durante muchos años, el señor Leissner ha trabajado en Nueva York, tanto en el Lower-East-Side como en Harlem, en contacto directo con bandas de portorriqueños y otros grupos de delincuentes juveniles. Sus investigaciones han mostrado el surgimiento de una subcultura delincuente en áreas adyacentes a sectores residenciales de la alta clase media. La súbita prosperidad de Israel ha hecho —según él— recrudecer los resentimientos y el descontento entre la juventud subprivilegiada. De sus investigaciones se desprende, que el integrante típico de una banda de delincuentes juveniles de Tel-Aviv es un joven que ha abandonado el colegio, aunque hubiera podido continuar estudiando o haber obtenido un empleo, pero que considera tanto el estudio como el trabajo honrado como algo por debajo de su digni- Friedman dad. Estos d e 1 i n cuentes deambulan alrededor de los quioscos de periódicos, ofenden a los transeúntes, roban, gritan obscenidades e incluso son adictos en algunos casos al consumo de estupefacientes. Muchos andan armados de cuchillos. Israel está orgulloso de su juventud. Las tradiciones de los movimientos juveniles, el rol exaltado asignado a jóvenes y niñas en la labor pionera y en la defensa, el concepto del “Ssbra” —todo ello debería imbuir a los adolescentes con dignidad y con confianza en si mismos. Efectivamente, esta actitud positiva prevalece entre la mayoría de los jóvenes de las clases trabajadoras y de los kibutzim, jóvenes sanos, estudiosos y trabajadores, que se dedican con ahínco a sus quehaceres, ya sea en la vida civil o en el ejército. Pero la prosperidad y la posibilidad de buenas oportunidades de trabajo para todos n¡o han impedido que muchos, que centenares de jóvenes de Tel- Aviv, están mostrando resentimientos frente a la sociedad. Esto es tanto más irónico por cuanto la mayoría de estos elementos nació en condiciones subhumanas en los guetos de Africa del Norte y que en la actualidad viven en forma inmensamente superior. No olvidemos, que en los últimos diez años se ha hecho notar en forma considerable la influencia del cine norteamericano en Israel, y se imitan indiscriminadamente los aspectos buenos y malos de la civilización norteamericana. Resumiendo podemos afirmar que una cantidad apreciable de jóvenes, sobre todo de los sectores subprivilegiados, están sublevándose contra los valores que caracterizaban al Israel del pasado, reemplazando ■ellos el idealismo por el más craso materialismo. Evidentemente, la solución ideal sería que todios estos jóvenes se afiliaran al Gadna. la organización juvenil voluntaria de carácter premilitar. Empero, Gadna exige patriotismo, devoción y disciplina, todo lo cual no es del agrado de los jóvenes “coléricos'’ que constituyen la mayoría de las pandillas de delincuentes. Conforme al estudio de la misión norteamericana, la rápida industrialización e urbanización israelí ha hecho ahondarse el contraste marcado entre las aspiraciones materiales de la clase media en pleno auge y las frustraciones y el descontento cada vez más notorio de los grupos subprivilegiados. Las viviendas proporcionadas a los nuevos inmigrantes deterioran rápidamente y barrios enteros se están transformando en “Slums”. Tel-Aviv ha llegado a ser un urbe superpoblado y excesivamente caro, pese a los intentos del gobierno que hace esfuerzos inauditos para que los inmigrantes residan en ciudades más pequeñas y en comunidades rurales, donde obtendrían condiciones de vida mucho más <avorables. En cuanto a las pandillas juveniles de Tel-Aviv, lo único que les interesa es el Los taxistas de Estocolmo, capital de Suecia, por lo general no son judíos, pero todos saben donde se encuentra la Sinagoga o el Centro Comunal Judío. Situado en el corazón de la ciudad, el edificio impresionante se destaca desde lejos, dando la bienvenida a todos los que desean venir a él. No obstante esta invitación, que figura en letras doradas sobre el pórtico principal1 de la Sinagoga, son pocas que (hacen uso de ella, excepto en Rosh Hashaná y Yom Kipúr, y eso, a pesar de que la comunidad ha llegado ahora a las 12.000 almas. Mas, cuando después del fallecimiento del Rabino Prof. Kurt Wilhelm había que llenar la vacante dejada por el difunto, la comunidad tuvo que dirigirse a los EE.UU. para encontrar una persona idónea. La ceremonia de instalación del nuevo Rabino, Dr. Morton Narrowe, era un gran acontecimiento. Pero, a pesar de ello, no más de 200 personas acudieron a la ceremonia, lo cual, sin embargo, era una asistencia excepcional, pues en un Shabat equivalente israelí del “dinero fácil”. Su jerga está salpicada de alusiones criminales. Asaltan a jóvenes de la vecindad, molestan a hombres y a mujeres mayores y muestra abiertamente su desdén por la policía. Ya se han producido violencias y desórdenes. Los adolescentes de Tel-Aviv tratan de emular en lo posible a las pandillas norteamericanas, incluso en su vestimenta. En algunos barrios de Tel-Aviv no conviene en la actualidad transitar en la misma acera que estos jóvenes y en varios casos se ha abusado bárbaramente de tenderos y transeúntes. Cuando los investigadores del Departamento de Bienestar Social se entrevistan con estos elementos, lo más común es que ellos sacan a relucir una supuesta “discriminación étnica’’. Pero ha quedado demostrado una y otra vez, que taies quejas no han sido más que excusas por su falta de interés por el trabajo serio y efectivo y un justificativo rebuscado por su conducta antisocial de la que son totalmente conscientes. Quizás sea esto también la causa, porque se niegan a concurrir a los clubes juveniles que no toleran un comportamiento grosero ni actitudes reñidas con la moral y las buenas costumbres. Típica es su actitud frente a la religión. Al discutir sobre ella, los jóvenes pandilleros se mofaron abiertamente de sus mayores. Uno expresó, que su padre rezaba todo el día “pues eso es más fácil que trabajar'’. Otro causó gran hilaridad al expresar que su padre ¡“vivía en la Sinagoga. Por eso no tiene que preocuparse de procurarnos un lugar decente para vivir’’. Aparentemente, Israel que de por si tiene bastantes problemas internos y externos, tiene que nacer frente a otro nuevo, el cuial, sin duda, también será afrontado y solucionado con decisión y valentía. normal la asistencia es infinitamente menor. Los judíos de Suecia son extremadamente apáticos iy lo serían aún más si no fuera por el hecho que de las 12.000 personas que componen el Yishuv, casi la mitad son inmigrantes nuevos, llegados durante o después de la guerra. De todos los países escandinavos, Suecia fue el único que no sufrió la invasión nazi, convirtiéndose así en asilo para más de 6.000 judíos, provenientes sobre todo de Dinamarca. Al' término de la guerra, los judíos daneses regresaron a sus hogares, mientras que muchos otros emigraron a los EE.UU., a Israel o a Francia o regresaron a sus países de origen. Así, la colectividad sueca, que durante la guerra había llegado a comprender 18.000 personas, bajó a 12.000 lo cual, de todos modos duplica la cantidad de judíos residentes antes de la guerra. Esta “transfusión de sangre judía” ha contribuido sobremanera a mantener vivo el judaismo en un país donde hay marcada inclinación hacia la asimilación en todas sus formas. La vida comunal La cantidad de matrimonios mixtos es sumamente elevada porque en Suecia —al igual que en los demás países escandinavos— el pueblo ni hace distinción entre judíos y no-judíos. El antisemitismo es desconocido a pesar de que algunos nazis alemanes han establecido en Estocolmo su cuartel general desde el cual diseminan el odio en todo el mundo. El gobierno sueco es un gobierno de tipo social-demócrata y las instituciones educacionales y asistenciales judías son mantenidas por el estado como parte del sistema general de educación y de bienestar social. Eso sí, el gobierno no contribuye a la mantención de instituciones religiosas, sino, en el caso que nos preocupa, se limita a ayudar a la comunidad a cobrar un impuesto voluntario a todos aquellos que desean ser considerados como judíos. Este impuesto, sujeto a aprobación y control gubernamental, se calcula a base del impuesto a la renta (el 2,7 por ciento de esta) pero no puede ser deducida de ella. Su rendimiento significa a la comunidad aproximadamente 250 mil dólares anuales. Prácticamente todos los judíos, incluyendo altos dignatarios del' gobierno, personas asimiladas y que contrajeron matrimonio con no-judíos, pagan esta contribución. Pocos se niegan a contribuir, alegando que ya no se consideran judíos. EStos son borrados de los registros. Han habido casos, en que, después del fallecimiento de tales personas, sus familiares no-judíos se han acercado a la comunidad, solicitando sepultación judía, la que, por lo general, no les ha sido concedida por cuanto los dirigentes son de opinión, que dichas personas han renunciado en vida oficialmente a todas sus obligaciones —y consecuentemente también a sus derechos— judíos. La comunidad se esfuerza para reforzar el sentimiento judaico entre sus socios, quienes por lo general no atribuyen mucha importancia a la religión. En consideración a que sólo contadas personas acuden a la sinagoga y a que la mayoría desconoce prácticamente el folklore judío, la comunidad ha editado discos con rezos y cánticos rituales, como también con canciones folklóricas judías. Se importa carne kosher de Dinamarca y como económicamente no es factible mantener una fábrica de Matzá, la Congregación se preocupa de traerla desde Inglaterra o desde los EE.UU. Mantiene en su sede central una biblioteca, una escuela y un Kindergarten. También dispone de un Instituto de Cultura Judaica y de un Centro Comunitario, establecido hace aproximadamente dos años. En este centro se encuentran alojados la organización juvenil de la comunidad, su centro de estudiantes universitarios y varios otros grupos. Emulando el ejemplo N orteamericano Además de contratar un Rabino en los EE. UU. los dirigentes comunitarios se sienten profundamente interesados en los métodos organizacionales de las comunidades de los EE. UU. que deben hacer frente a problemas más o menos similares que ellos mismos. David Kopniwsky, director de la comunidad de Estocolmo, hizo un viaje especial a los EE.UU., permaneciendo allí varios meses, con el fin de estudiar metodología de trabajo social y actividades de Federaciones organizacionales. Mantiene ahora contacto permanente con el Council of Jewish Federations and Welfare Funds en Nueva York y además con numerosas comunidades de Norteamérica. Los dirigentes sionistas por su parte están en contacto entrecho con Israel. Hay una Organización Sionista, Wizo, Maccabi y varios grupos juveniles. También existen representaciones del Congreso Judío Mundial' y un movimiento Bene BeritJh. Pero, a pesar de todas estas actividades, el futuro de la comunidad que tiene aproximadamente 200 años de antigüedad es incierto y depende de la ayuda espiritual que comunidades más fuertes como la de los EE. UU. e Israel pueden brindarla. Una comunidad que debe importar un Rabino ha demostrado su incapacidad de mantener por si sola su identidad judía, aun en un país donde la libertad religiosa es absoluta y no hay ningún vertigio de antisemitismo. Así, sólo a través de una colaboración más estrecha con el judaismo mundial y por medio de una intensificada educación judía, puede la comunidad judía de Suecia considerar asegurada su supervivencia. ("The Voice’ )

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