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Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1966-02-01 · 2 (Febrero, 1966) · p. Seite 15

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Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXVIII (1966)
Issue
2 (Febrero, 1966)
Date
1966-02-01
Page
Seite 15 (sequence 15)
Language
German
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FEBRERO 1966 BOLETIN INFORMATIVO 15 DOS ASPECTOS DE LA DIASPORA LOS JUDIOS EN RODESIA Y ZAMBIA LOS JUDIOS EN DINAMARCA (De un informe del Congreso Judío Mundial) por Boris Smolar Londres (OJI).— La incertidumbre con respecto al porvenir de Rodesia ha enfocado la atención pública hacia las pequeñas y florecientes comunidades judías que existen en la región, como asimismo en la vecina Zambia, las cuales están unidas dentro del Consejo de Diputados Judíos de Africa Central (afiliado al Congreso Judío Mundial). Con los albores de la inmigración europea en aquellos vastos territorios, quo cubren una extensión diez veces mayor que la de Inglaterra, se establecieron también las primeras comunidades judías, la de Bulawayo en 1894 y la de Saíisbury en 1895. A la vuelta del siglo había unos cuatrocientos israelitas en las dos partes de Rodesia. Hoy en día, la comunidad de Rodesia propiamente cuenta seis mil almas y la de Zambia unas 900. Estos números marcan una disminución del diez por ciento, principalmente por la emigración, en comparación con los de 1961. El grueso de la población judía en Rodesia se concentra en Bulawayo (2.800 almas sobre un total de 48.C00 europeos) y en Saíisbury (2.609 sobre un total de 87.000 europeos). El principal centro judio de Zambia es el de Lusaka, con 250 almas. Los demás están dispersos sobre toda la Faja del Cobre. La mayoría de los judíos de Africa Central descienden del Este de Europa. Los hay también de Inglaterra, de Rodas (sefardíes) y de Alemania. Con la subida de Hitler al poder, en 1933, llegaron al país refugiados del nazismo, y al cesar las hostilidades de la segunda guerra mundial arribaron muchos judíos de los campos de desterrados con ayuda de sus parientes ya establecidos en la región y de las comunidades. También se produjo un incremento de la inmigración de Africa del Sur después de 1948, cuando el gobierno pasó a las manos de los nacionalistas y surgieron numerosas incertidumbres políticas,- empero, esta corriente se detuvo pronto con el afianzamiento del nuevo gobierno en el poder. Los judíos de Rodesia y Zambia se ocupan principalmente de comercio e industria. Hay entre ellos muchos pequeños comerciantes, pero también sfe encuentran judíos en todas las demás ocupaciones y profesiones, en la agricultura y minería, en el gobierno y los servicios municipales. Su situación económica en general es bonancible, aunque el deterioro de la industria de la construcción y negocios conexos ha causado la emigración de varios arquitectos y artesanos. A despecho de la pequeñez de las comunidades y de su separación mutua por enormes distancias, las instituciones comunales se hallan en estado floreciente. Su órgano representativo es el Consejo de Diputados Judíos de Africa Central que se fundó en 1943 y al que están afiliados todos los organismos, instituciones y congregaciones judías de Rodesia y Zambia y el cual goza de reconocimiento gubernamental como el portavoz de toda la colectividad. El Consejo celebra cada dos años sus congresos. La sede se encuentra en Bulavayo y tiene comisiones regionales en Salisbury y Lusaka. Las comunidades, que sostienen sus propias instituciones religiosas, sociales y benéficas, también están unidas en escala territorial por conducto de la Organización Sionista de Africa Central. Las principales congregaciones de Salisbury y Bulawayo tienen sus rabinos, cantores y shojtim permanentes. Mantienen contacto con las comunidades alejadas a través de visitas de sus clérigos y giras regulares de representantes del Consejo de Diputados y funcionarios sionistas. Salvo en Bulawayo y Salisbury, ninguno de los otros centros judíos cuenta con un shojet. El resultado es que la kashrut tiene solamente una función secundaria en la vida judía. Otro problema lo produce el hecho de que para los dos territorios hay un solo médico judío que tiene las cualificaciones necesarias para servir de mohel o circuncidor, y a veces una comunidad diminuta no puede cubrir el costo de sus servicios, o los de otro médico judío que sepa siquiera decir las oraciones del caso. En muchos casos se ha empleado para la circuncisión a un facultativo no judío. No es fácil obtener un cuadro estadístico acerca de los matrimonios mixtos. En un recuento reciente efectuado en comunidades lejanas aparecieron 35 de esos enlaces en un total de 241 (un 14 por ciento aproximadamente). Las cifras indicadas no to‘- man en cuenta que en muchos casos el cónyuge no judío ha expresado el deseo de abrazar el judaismo, pero ello no era siempre posible en virtud de la ausencia de facilidades educacionales. En lo que atañe a la ense¬ ñanza, la mayoría de las congregaciones ashkenazíes están afiliadas al Consejo de Educación Judía de Africa del Sur, y los inspectores de éste visitan anualmente las escuelas para verificar hasta qué punto marchan de acuerdo con las instrucciones del Consejo. En Bulawayo y Salisbury existen escuelas judías integrales con 160 y 100 alumnos, respectivam ente. Los movimientos juveniles ‘Habonim’ y ‘Betar’ atraen muchos socios,' pero su interés parece comenzar a debilitarse cuando los jóvenes se acercan a la madurez. El horario escolar normal en Rodesia es de las 8 a.m. a la 1 p.m., lo cual permite dedicar las tardes a la instrucción judaica. Empero, el ni¬ ño judío tiene que atender también a otras obligaciones de las sociedades deportivas y demás que funcionan en las tardes. El resultadq.es que la asistencia a las clases hebreas es bastante irregular. En conformidad con la ley de educación, los ministros de todas las religiones tienen el derecho de presentarse en ia escuela pública una vez por semana para impartir la enseñanza de su fe. En los centros mayores se aprovecha plenamente esta disposición legal; en los menores faltan maestros judíos para esta clase de instrucción, pero se ocupa de ella damitas instruidas y benévolas. Si en una escala local son los grupos hebraístas, idishistas y femeninos los que se encargan de las actividades culturaies, en escala territorial las lleva a cabo el Consejo de Diputados y la Organización Sionistas. El Consejo realiza también regularmente programas televisados y radiados en las ocasiones de Pascua, Año Nuevo y Januca. En los centros más grandes trabajan instituciones benéficas y de bienestar social. La Unión de Mujeres Judías tiene ramas en varios puntos y la Liga Comunal de Damas Judías en Bulawayo existe ya sesenta años, siempre dedicada principalmente a las obras de caridad dentro de la comunidad. Existen asimismo, tanto en Bulawayo como en Saíisbury, sociedades de préstamos que han estado desarrollando una buena labor. En las comunidades más pequeñas se forman comisiones especiales, según el caso, cuando surge algn problema de asistencia social. Las comunidades mencionadas son contribuyentes generosas a la Campaña Judía Unida. Muchos de sus integrantes han visitado Israel y aun hay una modesta alia de jóvenes. Otros han tomado en Israel cursos de adiestramiento extendiendo con tal motivo sus visitas de seis a doce meses y han regresado para prodigar su entusiasmo a sus congéneres. La comunidad judía está plenamente integrada en la vida general de la sociedad de Rodesia y Zambia y desempeña funciones responsables en las cosas cívicas y en la política. Han habido judíos en cargos de Ministros del Gobierno y de líderes municipales. Actualmente hay cuatro judíos en la Asamblea Nacional de Rodesia y uno en la Cámara de Zambia. Aunque escásos en número y alejados de los centros principales del quehacer judío, los conglomerados judíos de Africa Central siguen con suma atención lo que pasa en el mundo. El Consejo de Diputados se afilió ai Congreso Judío Mundial en 1952 y desde entonces se ha hecho representar en todas las sesiones plenarias de su Ejecutivo y en sus asambleas generales. Por su parte, el Dr. Nahum Goldmann, el Sr. A. L. Easterman y el Dr. Maurice L. Perlzweig reciprocaron con provechosas visitas a Africa Central, merced a las cuales se han fortalecido los vínculos entre las comunidades de la región y el Congreso. (OJI). Nueva York. (JTA).— Hable Ud. con cualquier judío en Dinamarca, y le dirá que los judíos se sienten muy seguros políticamente* muy seguros económicamente y muy iguales a los restantes ciudadanos'. Ello es así porque Dinamarca es un país donde el antisemitismo es desconocido. Nadie conoce la diferencia entre judío y nojudío, ya sea en la vida pública, en la vida privada o en el comercio. 'Esto explica el por qué los matrimonios mixtos entre no-judíos y judíos son tan frecuentes. Ningún danés entendería la renuencia judía de entrar *en matrimonio mixto. Se preguntaría por qué sus amigos judíos objetan a que su hijo o su 'hija se case con la hija o con el hijo de sus amigos judíos, se preguntaría: “¿Acaso soy socialmente inaceptable para Uds.?” El hecho que la religión podría ser la barrera, jamás se le ocurriría, porque,en el país no existe ninguna clase de prejuicios religiosos. El Ministro de Economía, .Henry Gruenbaum, es judío, pero nadie, ni judíos ni no-judíos, jamás mencionan este hecho cuando hablan de él. A nadie le imlporta. La esposa del Primer Ministro le dirá en una reunión social', en presencia de altos funcionarios y diplomáticos, que cree ser de origen judío sin ningún sentimiento al respecto. Es igual como si diría que es de origen sueco o británico. Jóvenes judíos y no-judíos, habiendo sido educados en las mismas escuelas y en un ambiente de completa igualdad, por cierto no encuentran nada malo en los matrimonios mixtos. Por eso, los matrimonios mixtos ascienden a más del 50% de los matrimonios contraídos por hijos e hijas de las 2.000 familias judías de Dinamarca, todas residentes en Copenhague. Contribuye a ello que los judíos no se distinguen como clase especial. Son parte de todas las clases dé la población. Entre ellos no hay pobres, son, en general, gente de clase media, no desempe¬ ñan un papel' especial en el comercio y están representados normalmente en las profesiones. No se asimilan por buscar “status”, sino debido a la vida normal que llevan en este país libre y democrático, donde la intolerancia religiosa es completamente ajena al pueblo. Bajo tales circunstancias, ¿cuál es el futuro del' judaísmo en Dinamarca, donde hay unos 6.500 judíos? El Rabino Jefe, Dr. Marcus Melchior con quien discutí el asunto, es optimista, creyendo que la comunidad judía, pequeña como es, no se reducirá aún más a través de los matrimonios mixtos y la asimilación. Otros son menos optimistas. La comunidad judía posee todas las probabilidades de sobrevivir, porque el gobierno la ayuda no sólo para mantener sus instituciones educacionales y de beneficencia, sino impone también un impuesto comunitario a todos los que se consideran judíos. El ingreso de ese impuesto —unos 120.000 dólares anuales— es usado para fines religiosos y administrativos por la comunidad judía organizada, que mantiene una sinagoga muy hermosa, una escuela integral para varones y mujeres, dos Talmud-Torá, un hogar para ancianos, dos jardines de infantes y una pequeña yeshiva dirigida por seguidores del Lubavicher Rebe. El impuesto comunitario es una cuestión voluntaria, y sóio aquellos que desean destacar su judaismo lo pagan: los que no desean ser conocidos como judíos, sencillamente no figuran en el rol de contribuyentes. Empero, de las 2.000 familias judías de Copenhague, unos 1.800 pagan este impuesto voluntario. Entre ellos hay jefes de familias muy asimiladas y de matrimonios mixtos. El Ministro de Economía Gruenbaum, pese a ser socialista y estar muy lejos de ser religioso, es uno de los contribuyentes. Las instituciones judías no religiosas —como la escuela integral y el hogar de ancianos— son mantenidos con los fondos del gobierno o del municipio. La escuela es considerada como perteneciente al sistema escolar nacional, siendo su presupuesto cubierto por el Ministerio de Educación. El hogar de ancianos es considerado parte del sistema municipal de beneficencia, siendo su presupuesto plenamente pagado por la municipalidad. Además, la municipalidad cubre en la actualidad el costo de la construcción de un nuevo hogar de ancianos judíos. Ello se realiza bajo el sistema estatal existente que suministra educación gratuita ■—incluyendo la universitaria— cuidados m/édicos gratuitos, pensiones a la vejez y cubre las necesidades de bienestar de todo ciudadano. INSTRUMENTOS DE MEDICION TEMPERATURA - PRESION HUMEDAD LECHNER Y CIA. LTDA. LOS SERENOS 476 0F. 22 TEL. 87765

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