Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXVII (1965)
- Issue
- 8 (Agosto, 1965)
- Date
- 1965-08-01
- Page
- Seite 21 (sequence 21)
- Language
- German
- Belongs to
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AGOSTO 1965 BOLETIN INFORMATIVO 21 LA VIDA A EXPENSAS DE UNA VALIJA Según la ética judía, nada Por Efraín Kishon (“Arca de más vergonzoso que la inca- Noé, Clase Turista”) pacidad para lograr un medio de vida. Es mejor un meque un empleo. Pero esta es dio de vida que no produce una paradoja que sólo puede un centavo, que un empleo entender un judío profesioremunerativo que no es más nal. El buhonero apareció por primera vez en nuestra casa hace tres años. Subió la escalera, tocó los timbres de todos los departamentos, y cada vez que se abría una rendija en la puerta levantaba su valijita unos pocos centímetros del piso y preguntaba: —¿Jabón? ¿Hojitas de afeitar? —No, gracias —le contesta ban. —¿Cepillos de dientes? —No, gracias. —¿Peinetas plásticas? —¡No! —¿Papel higiénico? Al llegar a este punto le daban un portazo en las narices. A partir de entonces el buhonero volyjó cada quince días', sin faltar una vez, tocaba los timbres, repetía su estribillo, cerrábase la puerta violentamente y la vida retomaba su curso normal. En cierta oportunidad —impulsado por sentimientos humanitarios— traté de darle unas monedas, pero el buhonero las rechazó indignado, —¡No soy un mendigo, se¬ ñor! —exclamó, y me clavó una mirada colérica. Antes de ayer volvió a aparecer en mi umbral. —¿Jabón? —preguntó— ¿Hojitas' de afeitar? De pronto fue barrido por una oleada de furibunda audacia. —Muy bien —le dije— déme una hojita de afeitar. —¿Cepillos de dientes?— continuó el mercachiflé.- —Le pedí que me dé una hojita de afeitar. —¿Peines de plástico? •—¿Es que no comprende? —estallé. ¡Déme una hojita de afeitar! — ¡¿Cómo!? — ¡Una hojita de afeitar! En su rostro se dibujó una expresión de infinito asombro . —¿Por qué? —¡Una hojita de afeitar nueva... Quiero... comprarle. .. a Ud... ahora... una hojita de afeitar! —¿Papel... higiénico?—sollozó el buhonero. Le arranqué la valija de las manos y la abrí. Estaba completamente vacía. No había nada en su interior. —¡¿Qué significa esto!? El buhonero estaba enojado. —¡Nunca nadie me compra nada! —gritó, y su cara se puso roja. De modo que ¿para qué habría de cargar todas estas cosas? —Ya entiendo —respondí, tratando de calmarlo. Pero... entonces.. ¿por qué va de puerta en puerta? —¡Uno tiene que ganarse la vida de algún modo se¬ ñor! Y dicho ésto se fue, subió otro tramo de la escalera y tocó el timbre de los Selig. (“Menorá”) MI COCINA Por Mildred Grosberg Bellm Knishes de arroz y de porotos.— “Knishes” es uno de los platos tradicionales' mas famosos de la cocina tradi cional judía Pueden servirse con carne o con leche, según el relleno. Masa para los Knísnes 1/2 taza de agua tibia 1 pan de levadura 1 eucharadita de sai 1/4 taza de aceite 1 huevo bien batido 2 1/4 tazas de harina Disuelva la levadura en agua tibia. Añada el azúcar, la sal, el aceite y el huevo. Añada bastante harina como para preparar una masa de consistencia regular, Trabájela bien por unos minutos, hasta dejarla suave. Coloque la masa en un recipiente engrasado y déjela descansar hasta que duplique su volumen. Trabájela nuevamente y divídala en 24 porciones iguales. Forme bollitos con las manos enharina das y aplástelos hasta que queden como redondelas. Ponga una cucharada del relleno en el centro y una los bordes haciendo una borla con los dedos. Dé vuelta a los bollitos y colóquelos bien separados sobre una lata de horno engranada, pintándolos con un poco 'de aceite. Déjelos descansar otra vez hasta que nuevamente dupliquen su tamaño y póngalos al homo por más o menos quince minutos o hasta que estén bien dorados. Sírvalos calientes. Los' Knishes de porotos pueden servirse como plato de fondo y son deliciosos con jugo de carne o bañados en salea de tomates. Los Knishes de arroz son un . postre exquisito. " Relleno para Knishes de arroz Cueza media taza de arroz con taza y media de agua hirviendo, hasta que todo ei líquido esté absorbido. Añada media eucharadita de sal, tres cuartos de taza de leche y un cuarto de taza de azúcar. Déjelo a fuego suave, siempre revolviendo, hasta que la leche esté absorbida y el arroz a punto. Retire la oila del fuego, agregue dos cucharadas de mantequilla y mezcle la masa gradualmente con un huevo bien batido. Sazónelo con media cucharadita de canela molida o una eucharadita de extracto de vainilla. Deje enfriar el arro? antes de usarlo. (“The Volee*) Solicitamos colaboraciones de nuestras lectoras para esta sección. La mejor receta enviada en 1965 será premiada. EL PAIS Y EL LIBRO (Continuación) Fue así, como se perpetuó el anhelo de la Tierra Prcnetida. El libro de los Libros forjó un vínculo inquebrantable entre un pueblo exilado y su país desierto. Fue este el imperecedero mandato del pueblo sobre el país, ese país al que los judíos jamás renunciaron, fuera cual fues'e su gobernante provisorio. En todas las épocas los judíos se nutrían en la visión mesiánica que los alentó a cruzar los continentes para regresar al país. Fue esta visión la que les impartió la valentía necesaria para superar los peligros que acompañaron su regreso a la cuna de los Patriarcas. El Libro de los Libros influyó quizás más que ninguna otra cosa en el regreso a Sión, precursor del restablecimiento del Estado de Israel. No es de extrañar, que en la vieja-nueva patria, el pueblo y la cultura, incluso la vida diaria, lleven impreso el inconfundible sello de la Biblia El idioma de la Biblia retumba en las plazas de Jerusalén, el lenguaje de los profetas resuena por los campos. La prensa diaria informa sobre acontecimientos políticos, económicos y sociales en las palabras que emplearon Amos y Oseas. Los niños juegan y se divierten usando los giros de Ezquiel y Elias. La conversación de sus padres abunda en frases tomadas directamente del libro de los Proverbios y de los Salmos En el Parlamento israelí, los legisladores promulgan leyes y conducen la política exterior e interior en el mismo lenguaje que se usaba en las cortes de David y Salomón. Los quehaceres domésticos y las compras se realizan en los sublimes acentos de Moisés e Isaías. Un vocabulario casi enteramente reservado por dos mil años para la oración y el estudio ha sido rejuvenecido, habiéndose convertido en lengua vernacular de mercado y de salón. Se trata de un renacimiento que no tiene parangón en los anales de los tiempos modernos. Otros fracasaron en el intento de revivir una lengua antigua, pero gracias a la Biblia, el idioma hebreo jamás cayó en el olvido. Toda actividad oficial y pública también llevan este sello bíblico. La radioemisora nacional “Kol Israel”, la Voz de Israel, comienza su programa diario con la lectura de los Salmos, tal como se solían recitarse en el templo. Cada noche se transmite un capítulo de la Biblia, que luego es comentado por un erudito o un aficionado: Los hallazgos arqueológicos y las conferencias bíblicas ocupan en la prensa israelí el lugai reservado en otras partes a estrellas cinematográficas y partidos de fútbol. Las es tampillas israelíes' llevan mo tivos bíblicos, los emblemas de las doce tribus, ilustrado nes de versículos relativos a las fiestas y frases pronunciados por los profetas. La moneda israelí lleva los sim bolos del país del libro: la viña, la palma y el olivo, el candelabro de siete brazos, la lira y el ánfora. Los rangos de los ejércitos' de defensa de Israel son denominados, salvo pocas excepciones, ON T'ITE AIR TOMORROW donr.p Dav Parad<\ 12 00 Hit Parade. 12 45 The Story of Illegal Immigration ed. bv Y Ben- Herzl. 1.45 Where to Go? 2 00 Cantoral Prosramme. 2.30 Light Music. 2.45 Thanksgiving Songs. 2.15 The Kol Yisrael Symphony Orchestra — Conductor: Mendi Oodan. Soloists: Jose Kahan tPiano). Dinah Schneidermann (Violin) — Handel: "Royal Fireworks.” Suite: Chopin: Piano '■’oncerto No. 2 in F-niinor. opus 21: Brahms- Hungarian Dances: Khatrhaturian: Violin Concerto. 4.45 The State in Review 5.45 Selected Songs. 6.00 "Curtain Up.” 7.20 Music. 7,45 The Israel Prize^XuetrilmliBu Csrentfuiy. Bible Reading: T’hilir ft:haps. 3 it 4 9 30 The Song festival. 11.30 Close Down. tal como en las huestes de Israel bíblico. Las calles y los lugares' evocan grandes figuras y acontecimientos bi blicos. Uno puede pasear en Jerusalén por la calle de loa profetas, o por las calles de Amos, Oseas y Sofonias. Puede ir de la calle de la matriarca Raquel a la calle del Rey Ezequías o de “Hebrón” o ‘‘Belén” s'in abando - «c\fr íiamn moa m ESTHER HAMALKA ST. & l'ipn ¡líi'iw m RECHOY SHLOMO HAMELECH nar los confines de Jerusalén. La influencia bíblica no se limita, empero, al renacimiento del hebreo o a la impresión de temas bíblicos a lo largo y al ancho de la ‘‘imagen” oficial del Estado. No hay esfera de vida en Israel que no esté embuida del espíritu de la Biblia. (Continuará) ¿SABE UD... El ancho máximo de Israel es de 115 -kilómetros, 210 kilómetros, 480 kilómetros. (Para la solución, vea el próximo número) SOLUCION DEL NUMERO ANTERIOR El ALGODON Hace poco más de una década el cúltivo del algodón era desconocido en Israel. Su introducción representa una revolución en la economía agrícola del ¡país. En base a experimentos preliminares, se creyó que el algodón no era cultivable en Israel. Pero cuando volvio a introducirse en 1952, se aclimató rápidamente con la ayuda de modernos métodos de cultivo. La superficie cultivada en algodón llegó a 12.200 há. en diez años y el algodón israelí satisface ¡hoy toda la demanda local e incluso se exporta. Después de derrotar la plaga de una especie de gusano mediante un Insecticida producido en el país, los agricultores israelíes ostentan hoy uno de los rendimientos de algodón más elevados del mundo: 1.040 kgs. por há. en comparación con 618 kgs. en Egipto y 502 en los EE. UU.