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Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1964-11-01 · 11 (Noviembre, 1964) · p. Seite 21

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Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXVI (1964)
Issue
11 (Noviembre, 1964)
Date
1964-11-01
Page
Seite 21 (sequence 21)
Language
German
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NOVIEMBRE 1964 BOLETIN INFORMATIVO 21 ABBA EBAN EN MEXICD “El honor, de la humanidad está involucrado en let suerte de Israel” En ocasión de su reciente visita oficial a México, el Viceprimer Ministro de Israel, S. E. Abba Ebán, fue invitado a hacer uso de la palabra ante una Sesión Conjunta del Senado y la Cámara de Diputados. Los conceptos que a continuación reproducimos están tomados del brillante discurso que el portavoz israelí pronunció en aquella oportunidad, hablando en fluido y hermoso español. Quince años han pasado desde que la mano de México se levantó en la Asamblea General de las Naciones Unidas en favor de la admisión de Israel como miembro de la familia de Estados soberanos. No tengo la impresión de que hemos decepcionado las esperanzas que vosotros y otras naciones libres pusieron en nosotros. La atmósfera de Israel resuena con tumulto creativo. Nuestra población ha aumentado tres veces. Más de un millón de nuestros hermanos han sido sacados de sus obscuros recuerdos y fría desesperación para vivir y trabajar, soñar y luchar, bajo el sol mediterráneo que ha contemplado los más intensos períodos de creación en la historia de la cultura humana. Una red de Instituciones vivas, de ciudades y aldeas, hogares y escuelas, granjas y fábricas, continúa extendiéndose a través de muchos paisajes durmientes. El desarrollo agrícola y la empresa industrial avanzan a ritmo acelerado. Se ha llevado agua a los lugares resecos del sur, donde la amarilla aridez de siglos ha dado lugar al verdor de la vida. El suelo ha cedido monumentos y reliquias que registran nuevos vínculos con el incomparable pasado hebreo. Nuestro idioma vive nuevamente y resuena en los labios de una nación renacida. Florecen las artes y las let r a s. Nuestra comunidad científica ha desempeñado un honroso papel en la exploración de las nuevas fuerzas que el hombre ha liberado de la naturaleza en esta era de victoria tecnológica. La dignidad del trabajo está expresada en robustas instituciones cooperativas. Nuevas y originales formas de vida colectiva se han desarrollado en nuestro suelo. Ha sido lograda una modesta prosperidad en una tierra donde no hay un gran volumen de riqueza excesiva ni de pobreza excesiva. Nuestra bandera es conducida en barcos y aviones israelíes que llevan los frutos del comercio y la industria a todos los continentes del mundo. Y toda esta activa empresa está controlada por instituciones libres dentro de una sociedad abierta y tolerante, unida en memoria histórica pero caracterizada por una compleja diversidad de culturas inmigrantes. Porque nosotros consideramos que la Democracia es la más alta expresión de la personalidad social del hombre. Este pueblo que se rebeló contra el despotismo de la antigüedad, este pueblo que se levantó contra todas las tiranías de la historia, este pueblo jamás se arrodillará ante las idolátricas demandas del despotismo. A pesar de las hostiles presiones que se ejercen en su contra, Israel goza de relaciones de respeto mutuo y reconocimiento con la gran mayoría de los Estados de la comunidad internacional, incluso cada una de las repúblicas soberanas del Hemisferio Americano. Quisiera, señor Presidente que esta fuera toda la historia de nuestra realidad. Pero no sería yo sincero si no dijera que una sombra profunda obscurece esta escena promisoria. Sólo Israel entre los 113 miembros de las Naciones Unidas está rodeado por todos los lados por Estados cuyos gobiernos amenazan abiertamente su soberanía e integridad territorial, practican un bloqueo y un boicot en su contra y rehúsan toda forma de contacto afirmativo en el comercio, la cultura o la coexistencia política. El Medio Oriente, la fuente original de la tradición pacífica de la humanidad, es escenario de turbulencia y constituye uno de los más sensitivos puntos de tensión internacional en nuestros tiempos. Este no es el lugar apiro-, piado para un análisis detallado del conflicto regional dentro del cual vive Israel. Solamente ofreceré dos reflexiones relacionadas con las perspectivas internacionales de esta controversia. Israel no es la única nación del Medio Oriente que ha logrado su independencia durante las dos décadas pasadas. Este período ha sido una Edad Dorada de la liberación nacional. El dominio de la independencia árabe se extiende ahora por trece Estados y a través de 11 millones y medio de kilómetros cuadrados con una población de 90 millones. La soberanía árabe cubre cada territorio y ciudad, cuya fama en la historia está determinada principalmente ñor recuerdos y asociaciones árabes. Y esta liberación ha ocurrido en una región donde ni un solo árabe vivía en libertad, bajo la bandera de su nación hace cincuenta años. La dimensión de la oportunidad árabe no se mide solamente en territorio. Tiene su reflexión en poder estratégico y riqueza mineral y en la restauración de la dignidad individual y colectiva. Si los dirigentes de nuestros pueblos vecinos respondieran a la verdad de la historia, seguramente estarían avanzando en una acometida de energía optimista. El destino ha sido especialmente generoso con esa nación. Por lo tanto debe pedirse de ella un esfuerzo especial, sobre todo un esfuerzo para comprender que la soberanía y la autodeterminación en nuestra región son el derecho de todos sus pueblos y no solamente de uno, que Israel no es extra¬ ño a esta región sino parte de la propia textura y el recuerdo del Medio Oriente. No les envidiamos su vasto continente de tamaño 500 veces mayor que el nuestro, su población 50 veces mayor, pero no podemos pedir disculpas por nuestros 21.000 kilómetros cuadrados, quizás el más pequeño margen de espacio territorial dentro del cual puede mantenerse una nación soberana. El destino real de Israel en su región no es el de ser una barrera, sino un puente, una encrucijada hacia la cual converge el movimiento de ideas y comercio, a fin de esparcirse luego otra vez en nuevas formas de energía material y espiritual. El honor de la humanidad está involucrado en la suerte de Israel. ¿Cuál sería la estatura moral de un mundo en el cual un pueblo tan pequeño no pudiera realizar su destino en paz después de las luchas y las agonías de las generaciones pasadas? ¿Qué diría la historia de un orden internacional que negara a tal pueblo las condiciones de su supervivencia física? ¿Podríamos acaso recitar la Carta de las Naciones Unidas el día siguiente a un ataque contra Israel, sin sentir que sus elevadas palabras se hubieran esfumado en puro escarnio? Esta cuestión de la paz en el Medio Oriente no es un asunto marginal de importancia local. Es uno de los problemas centrales de la conciencia universal y de su solución dependen consecuencias d e tremendo alcance. No es necesario idear principios especiales a fin de construir el camino de la paz en nuestra región. Los principios que estabilizarían el Medio Oriente, están adecuadamente formulados en el gran Tratado por el cual Israel y sus vecinos están ligados conjuntamente a otros cien Estados. Me refiero a la Carta de las Naciones Unidas. El respeto por la integridad territorial y la independencia política de cada Estado, el abstenerse de la amenaza o el uso de la fuerza contra esta integridad e independencia, la desviación de esfuerzos humanos y económicos de una estéril carrera armamentista al desarrollo pacífico, la institución de hábitos de cooperación regional similares a los que existen en el Hemisferio Americano y en Europa Occidental, estas normas básicas de la conducta internacional redimirían a nuestra región de la atmósfera de conflicto que deshonra su pasado y anubla su futuro. Existe un consenso entre los Estados independientes hoy día en favor de una unión regional más estrecha y para evitar la intrusión externa. La única unidad verdadera en cualquier región es la que comprende a todos sus Estados soberanos. Y la única clase de Medio Oriente, en el cual pudiera evitarse decisivamente la intervención externa, sería un Medio Oriente en paz dentro de sí mismo y respetuoso de la estructura territorial existente. Nosotros invitamos la influencia benévola de los Estados amigos, no para que se ejerza en favor de Israel contra las naciones árabes, sino en favor de la paz contra la guerra, en favor de la coexistencia, contra la agresión, en favor del desarrollo económico, contra la estéril acumulación de armas, en favor de la esperanza y la promesa del futuro contra la amargura y la venganza del pasado. (JADLA) PREPARATIVOS BELICOS EN EL MEMO ORIENTE En una reciente edición, el diario israelí‘Jerusalem Post’ publicó una entrevista concedida por el Jefe del Estado Mayor del Ejército de Israel, señor Yitzhak Rabín, al corresponsal de dicho periódico en París, Maurice Carr. En está oportunidad, la que coincidió con una prolongada visita "privada” del jefe militar israelí a la capital francesa, la ■ conversación giraba sobre todo en torno a la situación militar en el Medio Oriente, Refiriéndose a la conferencia de los países árabes en Alejandría, el señor Rabín expresó, que lo que más le había impresionado era "que estos países, a pesar de sus diferencias y antagonismos, habían encontrado una plataforma común para sus conversaciones”. Recordó que "no hay en el mundo alianzas o pactos sin conflictos de intereses entre las partes, pero que era altamente significativo, que los árabes, a pesar de sus diferencias, habían llegado a tal punto de concordancia, que se congregaban alrededor de una mesa de conferencia, si bien siguen sin solución todas sus desavenencias. Así, a pesar de las conversaciones entre Nasser y iFeisal, estas, con seguridad no pondrán término a la guerra en el Yemen’“. Continuando su análisis, el señor Rabín destacó que esta vez les ha sido posible a los árabes crear agencias coordinadoras mucho más fuertes y más efectivas que en el pasado. EL PROBLEMA DEL AGUA Después de referirse en forma extensa a.los preparativos bélicos de los países árabes, el señor Rabín hizo ver su preocupación por los intentos de los enemigos de Israel, que pretenden desviar las afluentes del río Jordán. Manifestó, que si bien tales proyectos aún se encontraban en su fase de planificación, no por ello dejaban dq ser un problema serio, a la vez que una amenaza contra los mismos, que están empeñados en llevarlos a la práctica. “El Líbano y Siria saben con certeza absoluta, cuál sería la reacción de Israel si persisten en hacer realidad tales planes. Pero, la mera enunciación de propósitos y la vehemencia de las declaraciones subsiguientes, muchas veces obligan a los pueblos y a sus gobiernos a tomar actitudes definidas, aun a sabienda de las consecuencias fatales que esto les pueda acarrear. Es por eso que debemos estar alertas para hacer frente a tales amenazas”. Enseguida, el Jefe del Estado Mayor Israelí dio expresión a su preocupación por el establecimiento de cuerpos militares y políticos palestinos. Aunque consideraba que tales unidades no tenían gran efectividad combativa, no dejan de tener una importancia política apreciable. “Es bien sabido, cuán difícil es hoy en día iniciar una guerra abierta entre dos naciones. Es mucho más fácil provocar un conflicto parecido al que se desarrolla actualmente en Chipre, donde núcleos de descontentos están siendo azuzados sistemáticamente desde el exterior. La creación de una organización políticomilitar palestina es una herramienta destinada a dar a los árabes posibilidades de perturbar la paz en nuestra región, en escala mucho más amplia que hasta ahora. No olvidemos que la minoría árabe en Israel es bastante numerosa y, en caso que nuestros enemigos obtengan que ella apoye la infiltración v el sabotaje, podría ser que repentinamente nos encontramos nuevamente frente a una “guerra indirecta”. El militar israelí también hizo hincapié en la amenaza que constituye el aumento constante de las fuerzas armadas árabes, lo que es doblemente peligroso ahora, hár biéndose organizado un comando unido, que coordinará los esfuerzos militares de los diferentes países participantes. Al ser interrogados por el señor Carr sobre su punto de vista con respecto a las posibilidades de éxito de las recientes peticiones jordanas de adquirir en Francia avio nes supersónicos y de obtener armamentos pesados de Gran Bretaña, se excusó de contestar, limitándose a señalar que no debería tomarse muy en serio la amenaza jordana de procurarse el armamento en la Unión Soviética, en caso de negárselo Occidente. “Si el Rey Hussein realmente hiciera tratos con Rusia, Iosdías de su reinado estarían contados. Eso, él lo sabe muy bien y, por lo tanto, creo que no hay motivos para que los países occidentales atribuyan importancia exagerada a tales amenazas”. LOS 900 COHETES Recapitulando sus expresiones anteriores, el militar israelí declaró: “Conforme a lo que sabemos, los árabes tienen acceso ilimitado a diferentes fuentes donde pueden adquirir armamento convencional, incluso cohetes de toda índole. Están limitados solamente por su propia capacidad de absorción, es decir, su habilidad para preparar personal altamente calificado que pueda manejar esta clase de armas. A ello debemos agregar que, según nuestras informaciones, Nasser se ha propuesto una meta de producción de 900 cohetes, la que trata de alcanzar con la ayuda de los científicos nazis que están a su servicio. A pesar de que ignoramos si logrará su objetivo o no, tal situación afecta indudablemente las perspectivas para la paz en el Medio Oriente, y debemos estar listos para reaccionar en forma instantánea, si fuese necesario. Confío, no obstante, que si tomamos las precauciones necesarias, podremos mantener por muchos años más esta calma relativa que actualmente prevalece en las fronteras de nuestro país. El porvenir está en nuestras manos y en las de los amigos de Israel, que deben ayudarnos a mantener el actual equilibrio de fuerzas, condición básica para evitar conflagraciones en nuestra zona.

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