Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXVI (1964)
- Issue
- 8 (Agosto, 1964)
- Date
- 1964-08-01
- Page
- [Seite] (sequence 31)
- Language
- German
- Belongs to
- journal issue
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AGOSTO 1964 BOLETIN INFORMATIVO 29 m Impresiones en Adamit Por Gabriela Posenthal /* * * * El camino a Adamit, ramal de la gran carretera fronteriza septentrional, que partiendo desde la costa va tierra adentro, es una linda arteria, pero cuando las plantaciones de la aldea montañesa estén desarrollados, on será suficiente. Por eso se le ensancha. Hace falta ser todo un hombre para encaramarse en las salientes' de la roca y barrenar un hoyo donde los dinamiteros colocarán luego el explosivo. Dondequiera que ello ha sido posible, se han plantado pinos a fin de cohesionar el suelo y proteger el camino. r ti. ai 12 IR líS&ISa Las relaciones entre la aldea y el kibutz son cordiales y de buena vecindad; los' unos ayudan a los otros en caso de necesidad y no dejan de asistir a las respectivas fiestas y celebraciones. Justo detrás de las casas más altas de la Adamit árabe está la frontera y para quien no conozca su exacto trazado no es aconsejable aventurarse más allá. Un joven guardia, cuyos enhiestos mostachos contrastan con sus suaves maneras, nos explica; el labriego de este lado es israelí, pero el maizal vecino ya está en la República Libanesa. ¿Ve el campo en forma de media luna al pie de las dos' aldeas? La frontera corre precisamente en medio de ese campo (desde aquí puede Vd. ver los blancos mojones) y cada bando trabaja una mitad. De pronto el camino desemboca en una meseta ancha, encima de la cual está asentado el kibutz, pequeño, hacendoso, ordenado. Las casas habitación, de t dos pisos, con techos de tejas a dos aguas, sonríen desde la cima de las empinadas colinas de la Galilea Occidental. Los árboles prosperan, los rosales están en flor, hay electricidad. Una pulcra puericultura lleva a sus gorjeantes querubines de paseo en la fragante mañana asoleada. Pero" en el centro del pacífico lugareño está instalado el “bunker” cuya entrada tapizan enredaderas. Porque esto es frontera, además de que el lugar está aislado. Cuando los jóvenes pobladores llegaron a la meseta tres años atrás, se negoció un cambio de tierras con una aldehuela de be duinos semisedentarios. El Keren Kayemet construyó para los beduinos ¡casas sobre tierras igualmente buenas, a cosa de media hora al este del kibutz. Algunos de los beduinos han hecho construir sus casas según simples modelos rurales: una fila de habitaciones, todas con salida a una terraza que corre a lo largo del frente. Otros agregaron balcones. Algunos aún mantienen el perímetro rectangular de matas espinosas, pero otros han comenzado a plantar jardineitos y huertos de frutales. Wlcrit»] ' -í-C*y p. Í2 5? J W Tn är Al anochecer regresan monte arriba los aldeanos árabes, de vuelta de sus campos en el valle y los excursionistas bajan al valle para tomar el último ómnibus a Haiifa o Naharía. Las dramáticas rocas con sus profundas cavernas y las verdes matas silvestres asomadas a la plácida hermosura de los llanos de Acre y Zevulún, con el mar resplandeciente y el Monte Carmelo como telón de fondo, hacen de este segmento de la carretera uno de los rincones más románticos de Israel. (Karmenu)