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Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1964-06-01 · 6 (Junio, 1964) · p. Seite 15

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Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXVI (1964)
Issue
6 (Junio, 1964)
Date
1964-06-01
Page
Seite 15 (sequence 15)
Language
German
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JUNIO 1964 BOLETIN INFORMATIVO 15 Extractos de los discursos pronunciados en la la República, el 5 de Mayo de XVI Aniversario de la Indesesión del Senado de 1964, con motivo del pendencia de Israel. El ¡señor AGUIRRE DOO- LAN.— Honorable Senado: Se (ha ¡celebrado en estos días el décimosexto aniversario de la independencia de la (República de Israel. Con ese motivo, alzo mi voz en este hemiciclo ¡para rendir justciero homenaje a ese renacido Estado que, sacudiendo el polvo de la historia, tan llena de sus 'gestas y acciones, es terrena expresión de la visión de sus iluminados y del cabal cumplimiento de la deuda que el mundo todo había contraído con el pueblo del Libro. En 1946, en fiel y completo acatamiento a la resolución de partición de las Naciones Unidas, se proclamó el Estado de Israel sobre el suelo que ancestralmente le era suyo y donde —cual nuevo Anteo —revivió con esas características tan singularmente suyas, para superar una larga etapa iniciada con la destrucción del Segundo Templo, y jalonada de sufrimientos sin fin, de los cuales nuestra generación fue impotente testigo. No poseemos aún la neceseria perspectiva histórica para visualizar en conjunto el impacto que ese renacimiento ha traído al devenir humano; pero sí podemos palpar —y lo hacemos con frecuencia casi cotidiana— las realizaciones y progresos que, en todos los campos, esa nación amiga ha logrado en estos cortos años. Sólo poco más de tres lustros han transcurrido y los 650.000 habitantes que poblaban los escasos y difíciles 20.500 kilómetros cuadrados que les asignó el acta de Partición han llegado a ser hoy día 2j500.000 almas que conforman una probada y sólida unidad nacional, que ya ha superado los angustiosos momentos siguientes a su gestación, para devenir en un Estado moderno, socialmente justo y económicamente sano. En el asombroso paralelismo geográfico de Chile e Israel, claramente visible en sus desiertos inhóspitos, en su difícil “hinterland” y en sus desproporcionadas fronteras, es posible explicar la coincidencia de tantas de las condiciones humanas de estas dos naciones frente al desafío de la naturaleza, así como también comprender la similitud de sus problemas y la igualdad de sus inquietudes y esfuerzos en la incesante ¡búsqueda de soluciones. En estos escasos 16 años, Israel ha recuperado considerables superficies de suelo desértico. Ha sembrado —y no es figura literaria— las rocas y aplicado los más modernos recursos de la ciencia y de la técnica, hechas devoción y esfuerzo, a la reconquista de cada kilómetro cuadrado de su territorio. Lo ha conseguido con tal éxito que sus expertos han sido llamados a prestar colaboración en muchas naciones del mundo y a sus Universidades van, en caudal cada vez más contimjo, alumnos de todas las latitudes, para compartir con Israel su empuje, su saber y, lo que es aún más Importante, su amor patrio encarnado en pujante realidad. Su economía nos muestra índices de crecimiento formidables, dentro de la magnitud de su población, y las metas fijadas en el plan industrial israelí para el quinquenio 1960-1965, se han ido logrando con dos años de anticipación a lo programado. Las publicaciones estadísticas de las Naciones Unidas señalan que Israel tiene una de las tasas más elevadas de crecimiento industrial; y su diversificación ha ido satisfaciendo no sólo los requerimientos internos, sino que ha permitido a esa nación competir en condiciones ventajosas en otros mercados, con manufacturas de muchos de los países superindustrializados. La conjunción del conocimiento técnico y el acendrado amor patriótico de ese pequeño grupo de hombres y mujeres que constituyen el Estado de Israel está señalando un vibrante ejemplo a todos los hombres y a to das las mujeres cuyas inquietudes bullen en la búsqueda de nuestras fórmulas de vida capaces de dar a sus hijos un futuro mejor y más pleno, libre de temores y henchido de esperanzas. Para que ello sea plena e integralmente posible es necesario llevar a esa región la paz definitiva. Para que todos y cada uno de nosotros pueda mirar el mañana sin temor debemos luchar por que en todos los ámbitos del globo haya paz, ya que ésta es indivisible. Debemos pedir que las partes interesadas superen sus dificultades, directa y abiertamente; pedir que busquen y encuentren las fórmulas que les permitan sumar sus esfuerzos en tantas tareas comunes. Hagamos, señor Presidente y Honorable Senado, propicia esta oportunidad para formular, dentro de nuestras más firmes tradiciones patrias, sinceros votos para que, en el cercano futuro, podamos ver realizado este anhelo dé todos los hombres que buscamos el progreso y el adelanto de la humanidad en paz y libertad. 'En nombre del Partido Radical, vocero de las genuinas inquietudes de Chile, me complazco en hacer llegar nuestro más sincero y emotivo homenaje al pueblo de Israel, en las personas de Su Excelencia el presidente de esa República, señor zalman Shazar. y en la de su digno representante en Ohile, Excelentísimo doctor Uri Naor. Formulo indicación para que esta Corporación haga llegar su mensaje de saludo y congratulación al Parlamento de ese país amigo, con ocasión de celebrar su décimosexto año de vida independiente como clara y elocuente reiteración de los sentimientos que Chile ha abrigado siempre hacia Is- EI señor QUINTEROS_ Señor Presidente: Es difícil, por lo menos para el Senador que habla, referirse a la República de Israel sin sentir lo que el pueblo judío y su historia han significado en la historia del A ISRAEL mundo occidental. Es también difícil, para ser del todo franco, no recordar el permanente y grave problema de fronteras entre la República Israelita y los estados árabes circunvecinos. La recuerdo para proceder con franqueza, pero no me referiré a ninguno de esos dos aspectos en el homenaje que en nombre del Partido Socialista, estoy rindiendo a la República de Israel. Deseo mencionar algo que, para los socialistas, tiene especial importancia: su movimiento obrero y a las peculiares conexiones existentes entre la organización sindical de Israel y el gobierno mismo de ese país. El Estado de Israel nació a la vida independiente en el año 1948. El movimiento la boral era muy anterior a esa fecha. He leído que ya en 1902 —el dato tiene cierto interés —hubo una huelga en Israel, la cual, me parece, fue realizada por los tipógrafos. Pasando por alto otras fechas importantes, pero no tan significativas, cabe recordar que la Confederación General del Trabajo, denominada Histadrut, fue fundada en 1920; o sea, 28 años antes que Israel adquiriera categoría de Estado soberano e independiente. Durante las años que mediaron desde la fundación de ese organismo de trabajadores y la constitución del Estado en forma internacional, pesaron sobre aquella entidad de tipo sindical gran parte de las responsabilidades que después había de asumir el futuro gobierno. Organizado por el Estado de Israel, ha seguido funcionando por cierto, esta organización sindical cuya naturaleza es peculiar, no sólo porque agrupa a la mayoría absoluta de los trabajadores de Israel, sino porque desempeña actividades que nos pueden parecer extraordinarias desde el punto de vista con que nosotros apreciamos la labor sindical. Esta Confederación General de Trabajadores de Israel tiene empresas propias, que administra, naturalmente, con criterio sindical, y desempeña también otras actividades. Su conexión con el Gobierno es evidente si se piensa que la colectividad política mayoritaria de Israel es el Partido Mapai, que controla tanto a la Confederación General de Trabajadores de Israel como al Gobierno de ese país. Si Partido Mapai, que podríamos definir como socialista, controla el Gobierno mediante gran número de parlamentarios en el Congreso israelí. Y los resultados, hasta el momento, de esta relación de un organismo sindical con actividades políticas, han sido positivos en nuestro concepto. Podrían citarse muchas cifras y ejemplos para demostrar cuán bien se ha trabajado con ese criterio. Basta recordar que en 1962, el ingreso “per capita” en Israel era de 850 dólares. En Chile, en 1964, estamos todavía distantes de esa cifra. Y lo que es más interesante, este ingreso medio de 850 dolores “¡per capita” en 1962, en Israel, está distribuido en forma más o menos pareja entre los habitantes de esa república. Subrayo, en nombre del Partido Socialista, lo que ha hecho un gobierno que me atrevo a calificar de socialista, y lo que ha hecho una organización sindical controlada por el Partido Mapai. Los resultados están a la vista. Los socialistas deseamos expresar a la nueva república y a su gobierno, nuestros deseos fervientes de prosperidad. Pero, además, queremos ratificar, categóricamente, como lo ha reconocido más de alguna voz autorizada en el propio Israel, que para nosotros, los chilenos, todos los inmigrantes venidos a radicarse en esta tierra, a formar su hogar y su tienda de trabajo, sin 'perjuicio de respetar y reverenciar la memoria de sus antepasa dos, son primordialmente chilenos. Por el bienestar de Israel y sus vecinos, los Estados árabes que circundan a esa pequeña república de superficie y población no superiores a las de las provincias de Santiago y Valparaíso, unidas, deseamos que vivan en paz perenne, para alcanzar la prosperidad que de otra manera les será muy difícil lograr. El señor BARROS_Honorable Senado: Dormido en la noche de los tiempos, desde hace'ya milenios, estaba ese pueblo, que hace 16 años, en una alborada maravillosa, hizo nación a Israel. Se pierden en las calendas de las edades los descendientes de Abraham, su paso por la (Caldea, los sacrificios de ellos y las dinastías semíticas del cultivado valle del Nilo. Si nos transportamos al Génesis o penetramos al templo de Amenofis, encontraremos al hebreo educado en los cánones egipcios, a Moisés, el “Salvado de las Aguas”, librando a su pueblo de la servidumbre impuesta, llegando al Sinai para promulgar los Artículos Fundamentales de la Ley, o contemplando desde lejos la Tierra Prometida. Si nos detenemos a meditar en Débora, Juez y profetisa, la mujer que proclamó una libertad no conocida en el harém de Salomón: o en Jonatás, enviado para pelear contra los filisteos y recibido por las mujeres al son de címbalos y tambores y cantando “Saúl ha muerto a mil, y David a diez mil...”, entonces ¡ cómo no transportarnos hacia la grandeza heroica de un pueblo que arrulló con su historia nuestros sueños de niño como emulando en nuestras mentes las hazañas del Cid Ruy Díaz cada ser legendario que llevaba la sangre hebrea! ¡Recorrer con los judíos, aliados con Hiram de Fenicia. el mar Mediterráneo, y transportarnos con ellos por el Mar Rojo, aliados con los egipcios, y tal vez, en la travesía de las indias; reposar con ellos en las caravanas arameas o en las comarcas del Eufrates! Penetrar la sabiduría del Rey Salomón, el descreído, rindiendo culto a los dioses de las mujeres de su harém. Meditar en sus proverbios, conocer la botánica con él, desde el cedro del Líbano hasta los liqúenes de las rocas, aprender la fauna de los cuadrúpedos, aves, reptiles y peces...! ¡Cuánta sabiduría encarna el esplendor humano de Salomón! ¡Y ahí están los Libros Sagrados para confirmar todo ello! ¡Y ahí están los libros profanos para comentar sus luchas, sus grandezas! Ahí está el personaje legendario, destinado a la inmortalidad, Ahseverus, el Judío Errante, que inspiró a Goethe, a Schubert y al literato Eugenio Sué! ’Por eso en esta tarde, cuando los hombres que estamos desprovistos de prejuicios raciales, cuando el Honorable Senado rinde homenaje a un año más del nacimiento de la Nación israelí, no podemos menos que magnificar el recuerdo a ese pueblo, a esa raza, y transportarnos a esa tierra de promisión. Nada, ayer: desierto, soledad, tierras casi yermas. Todo ,hoy: flores, cultivos, naves que incrementan día tras día su tonelaje surcando las aguas con sus flotas de pesca, y sus barcos comerciales, que se desplazan por el viejo Mare Nostrum y los Océanos Atlántico e Indico. Nuevas y nuevas estepas que reciben el agua, por obra hidráulicas gigantescas, desde plantas cercanas al Mar Rojo, donde se dulcifican, no sólo el agua de superficie, sino las saladas aguas subterráneas, para ser transportadas mediante acueductos concebidos por hidrólogos israelíes. Acidos, fosfato, abonos para la quimización de la agricultura, aparte las plantas petroleras de Haifa, aumentan día tras día su contribución al progreso químico de Israel. ¡Cómo no rendir el homenaje de sincera admiración a un pueblo que detuvo sus impuestos y en que la educación pública y la salud son el patrimonio primordial de sus habitantes. Días atras, en Valparaíso, frente a su tienda, mi distinguido amigo don Isaac Smirnoff, hombre cuya cultura histórica del pueblo israelí sobrepasa los límites de lo natural, cuyo conocimiento de la Tora y de las vicisitudes de su raza lo ha demostrado en foros públicos, me expresaba, en su sencillez característica: “Más valor que lo que yo pueda expresarle en este instante tiene esta carta de un chileno “pata de perro” que llegó a Israel y que desde allí me escribe”. No cansaré al Senado insistiendo en lo que todos sabemos y que tan elocuentemente expresaron los oradores que me han precedido. No hablaré de la experiencia en un Kibbutz de ese “cristiano” porteño, joven soñador como muchos que, viajando “a dedo”, llegó a conocer el milagro israelí. Sólo leeré el encabezamiento de la carta. Dice así: “Shalom, don Isaac: Sí, pues, aquí grandes y chicos, gordos y flacos se saludan de esta manera, ya sea por la mañana o por la tarde y lo curioso es que no quiere decir ni buenos días ni buenas noches, sino “paz”. Este instante de recordación creemos que es, precisamente, para exaltar el sentido pacifista, la profundidad que un homenaje se meme no ya a las calendas del rece. Y permítaseme remitirtiempo, sino a hechos recientes. (Continua en la Pág. 16)

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