Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXV (1963)
- Issue
- 3 (Marzo, 1963)
- Date
- 1963-03-01
- Page
- Seite 13 (sequence 13)
- Language
- German
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Marzo 1963 BOLETIN INFORMATIVO 13 El XII.° Curso Internacional de Criminología Por ISRAEL DRAPKIN Difícilmente c o n s tituirá , una novedad cualquiera alu- : sión referente a las Reuniones Científicas Internacionales que se suceden frecuentemente en Israel. Hay Congresos, Cursos y Seminarios sobre sindicalismo, cooperativismo o diversos problemas agrícolas, cuya importancia práctica es evidente. Hay también otros sobre el mesianismo judío; la lógica, la metodología y la filosofía de la ciencia; las peculiaridades de la resonancia oaramagnética; y diversos asuntos de similar complejidad teórica, no siempre al alcance del “hombre de la callé”. Estos son hechos incorporados ya a la rutina diaria del acontecer israelí. Pero, aún aceptando lo expresado como una premisa, debemos convenir en que hay ciertos temas de dificil adecuación con el generalizado concepto existente sobre la atmósfera moral, cultural e intelectual aue prevalece en Tierra Santa. Uno de ellos puede ser aquel que se refiere al delito y a la criminalidad, fenómenos que no son precisamente la expresión ' del grado de excelsitud, grandeza o altruismo que ¡ p.uede alcanzar el alma hu-; mana, sino que revela más! bien el aspecto negativo, basj tardo o patológico de la personalidad del hombre. Por lo mismo, la mera circuns-! tancia de la reciente realización en Israel del XII Curso Internacional de Criminología —del 2 al 20 de setiembre de 1962, en el recinto de la Universidad Hebrea de Jerusalén— merece, a nuestro juicio, una somera explicación. Si bien la criminalidad es tan antigua como antigua es la sociedad, la Criminología —aquel conjunto de conocimientos referentes a las causas de la criminalidad, tanto del punto de vista social como individual, y a la mejor manera de prevenirla— no tiene todavía un siglo de existencia. En efecto, se considera que la Criminología científica se inicia tan solo en 1876, con la publicación de la primera edición del “Uomo delinquente”, la obra fundamental del gran sabio CONVENIO CULTURAL ENTRE HONDURAS E ISRAEL Por JOSE EMANUEL TEGUCIGALPA (JADLA) . — Un Convenio de Intercambio Cultural entre la República de Honduras y el Estado de Israel se firmó en j el Ministerio ide Relaciones ¡ Exteriores. Firmaron, en representa- I ción de los dos países, el Li-; cenciado Andrés Alvarado Puerto, Ministro de Relacioi nes Exteriores, y el Licenciado Joshua N. Shai, Embajador de Israel en Honduras. Mediante este Convenio —redactado en los idiomas Castellano y Hebreo— las altas partes contratantes se comprometen a intensificar y facilitar el intercambio cultural entre ambos países, apoyando los proyectos tendientes a asegurarlo. Sobre bases de reciprocidad, los Gobiernos de Honduras e Israel auspiciarán y favorecerán el canje de libros y publicaciones, el intercambio de producciones artísticas y educativas., así como los viajes de profesionales, estudiantes y obreros, quienes gozarán de facilidades para poder participar en congresos, seminarios o certámenes artísticos o deportivos. Por otra parte, ambos Go.- biernos procurarán fomentar el turismo entre sus naciones, dando a los viajeros las facilidades posibles dentro de las leyes vigentes en los dos países. i Es de esperarse que este Tratado de Intercambio Cultural llevará a un mayor conodimiento y mejor comprensión entre dos naciones ligadas desde hace muchos años , por fuertes lazos de amistad. Asimismo, los Gobiernos de Honduras y de Israel acaban de celebrar un convenio, según el cual los poseedores, de pasaportes diplomáticos de uno de los países podrán ingresar al otro sin necesidad de visa. Los poseedores de pasaportes diplomáticos hondureños e israelíes podrán permanecer en territorio del otro país sin ¡ningún trámite, hasta por tres meses y, solamente después de este término, deberán ¡solicitar de las autoridades competentes el permiso correspondiente si, en cumplimiento de su misión, desean permanecer por más tiempo. CENTENARIO DE 'CORRIERE ISRAELITICO" La prensa judeo-italiana celebró hace poco el primer siglo de vida de su más antigua publicación, la revista mensual “Corriere Israelítico”, fundada el l.o de mayo de 1862, en Trieste bajo la dirección de Aharon Morpurgo. En 1916 se fusionó con el semanario “Settimana Is- ¡ raelítica”. Desde aquel enj tonces no dejó de aparecer, incluso durante los días más! oscuros para el judaismo italiano durante la última guerra mundial. Actualmente se j edita en Roma. judeo-itaiiano César Lombroso, frecuentemente designado como el “Padre de la Criminología”. Como toda disciplina nue- ¡ va, su progreso fue lento y 1 no desprovisto de incomprensiones y actitudes obs- ¡ truccionistas. La enseñanza universitaria de la Criminología se inicia, en medio de no pocas dudas y temores, tan sólo a comienzos de esre siglo en algunas universidades italianas. Alrededor de. estas cátedras primigenias se congregan los estudiosos para desarrollar sus trabajos de investigación científica y sistemática. Casi simultáneamente se establecen los primeros centros penitenciarios en Buenos Aires y en Bruselas, para el examen del hombre delincuente. En esta forma quedan organizadas las bases de la nueva disciplina, la que ha tenido un‘ desarrollo progresivo hasta el presente. En la actualidad son pocas las Universidades que no incluyen la Criminología en sus programas de enseñanza y de investigación científica. La Universidad Hebrea de Jerusalén no es, por cierto, la excepción. En 1959 inauguró su Instituto de Criminología en la Facultad de Derecho y nos ha tocado la honra y el privilegio de organizarlo y dirigirlo desde su creación. ¿Es qué la tasa de la criminalidad israelí es particularmente elevada o sus características tan graves que exigían la creación de ese Instituto? Para contestar adecuadamente esta pregunta —que más de algún correligionario en Israel o en la diáspora se habrá formulado no sin cierta dosis de angustia —debemos analizarla en sus dos elementos constitutivos: “tasa” y “características”. Como es bien sabido, la tasa de la criminalidad israelí (suma de todos los delitos conocidos por las autoridades, dividida por el número total de habitantes, para determinar la cantidad de delitos por cada 100.000 habitantes) es peque¬ ña comparada con la de muchos otros países, pero algunas de sus características invitan a la meditación. Así. por ejemplo, la -curva estadística de la delincuencia juvenil continúa ascendiendo; los delincuentes adolescentes se reclutan en todas las capas sociales, incluyendo las mejores; con frecuencia actúan en bandas o pandillas y los delitos que cometen no siempre son de menor cuantia. Si la delincuencia juvenil es hoy un grave problema que preocupa cada vez más a los gobiernos y a los pueblos, tanto de Occidente como de Oriente y cualquiera que sea su estructura política y social, ella no podía dejar indiferentes al gobierno y al pueblo de Israel, para quienes constituía casi un dogma la insignificancia de la criminalidad en las comunidades judías de la diáspora o de la P a 1 e s t ina preestatal. El Instituto de Criminología es i la respuesta a esa preocupación, por cuanto está desti- | nado no sólo a la preparaj ción del personal adecuado : y competente en todos los niveles de la lucha contra el delito, sino que —mediante la investigación científica— determinará las causas específicas de la criminalidad ¡ nacional y los mejores métodos para su prevención y : tratamiento. Lo anterior no contribuye, por cierto, a precisar los motivos de la realización de un (Curso Internacional de Criminología en Israel. Estos son otros y de muy diversa 1 índole. La “Sociedad Internacional1 de Criminología”, establecida en Roma en 1935 y que funciona en París desde 1950, organiza cada año un Curso Internacional de Criminología, centrado airerededor de ,un tema específico. Desde el primero de estos Cursos, reunido en París en 1952, hasta el undécimo de Madrid, en 1961, fueron todos celebrados en ciudades europeas. Pero la Sociedad tenía un declarado interés en extender sus actividades fuera de Europa y tampoco podía postergar por más tiempo el abordar uno de los problemas de mayor actualidad y urgencia en la temática (criminológica contemporánea, a saber: “Las causas de la criminalidad y la prevención del delito en los países en desarrollo”. Israel, con su flamante Instituto de Criminología, resultaba el escenario ideal para la organización de este nuevo Curso Internacional, el duodécimo de la serie. Su envidiable ubicación geográfica, cruce obligado de todas las rutas intercontinentales; el interés creciente en el exterior por conocer sus logros y realizaciones; y hasta la curiosidad del turista internacional por conocer la Tierra de la Biblia, constituían lelementlos favorables para su realización en Israel. Pero había también otros argumentos de mayor envergadura. A pesar de ser un “país en desarrollo” —¿es que existe algún país qué no se encuentre en alguna etapa de desarrollo?— Israel se ha caracterizado por sus pro- 1 gramas de asistencia técnica y de cooperación con todos los nuevos Estados de Africa y de Asia, motivo que le ha creado una atmósfera particularmente p r o p i cia para toda clase de reuniones internacionales. Por último, si bien Israel no pretende estar en posesión de todas las respuestas necesarias a La polifacética y complicada problemática criminológica, no es menos efectivo que dispone de una serie de instituciones típicamente nacionales, las cuales, si bien no 'fueron establecidas con miras a la prevención de la criminalidad, han logrado esa finalidad, en gran medida, en el curso de. su evolución histórica. Nos referimos a las experiencias socioeconómicas i del “kibutz” y del “moshaw”; i al Ejército Nacional que, al! margen de sus funciones; propias, es una institución 1 cívica por excelencia; a los 1 movimientos juveniles, tales i como “Gadna”, etc. análisis crítico de los resultados obtenidos y afirmar, sin falsa modestia ni el temor de ser desmentidos, que fue todo un éxito. Las aspiraciones de la Sociedad Internacional, auspiciadora del Curso, fueron ampliamente satisfechas, tanto en lo referente a la calidad y cantidad de los participantes, como a la tarea profesional cumplida. Es así como 24 criminólogos extranjeros de fama mundial y 21 colegas israelíes dictaron 57 conferencias, dirigieron 23 seminarios y participaron en el “symposium” final de dos días, todo ellos sobre aspectos diversos del tema central del curso. Por su parte, 43 estudiantes de 35 países diferentes, junto con 22 estudiantes de Israel, asistieron a conferencias y al “symposium” y participaron en los debates de los distintos seminarios. La presencia de estos 110 participantes, provenientes de 36 países de Europa América Latina, Africa y Asia, dio a este décimo curso la más vasta representación i n ternacional de todos sus precedentes. Mención especial merece el éxito logrado por una petición cablegrárica dirigida a las autoridades del Estado de Utah (Estados Unidos de América) por los participantes del curso, solicitando la conmutación de la pena de muerte impuesta a un adolescente mexicano cuando tan sólo tenía 16 años de edad. _ Por último, cabe destacar, para satisfacción del Gobierno de Israel, la Universidad Hebrea de Jerusalén y I la Sociedad Israelí de Criminología —entidades patrocinantes del curso— que los participantes aprobaron por j unanimidad varias Resolu- I ciones de carácter técnico, entre las cuales hay una que ¡podrá tener hondas reper- ¡ cusiones y que, en su parte medular, dice textualmente: | “Comprobando el alto nivel | de los cursos que se dictan! en la Universidad Hebrea para la formación de sus esdiantes: J “Espera que el Instituto de ¡ Criminología de esta Universidad, con la ayuda apropiada y bajo los auspicios de 1 la Sociedad Internacional de Criminología, podrá exten- [ der sus actividades como para dar una formación teóri- : ca clínica a los estudiantes j provenientes de otros países! en vías de desarrollo; y i “Para lograr este objeti-! vo, sugiere que este Institu-; to, por las vías normales I que dispone el Estado de Israel, explore, en colaboración con las Naciones Unidas, la Sociedad Internacional de Criminología y otros organismos internacionales que estime convenientes, las posibilidades de adaptar y de ampliar sus programas de enseñanza y de crear las necesidades descritas pre- ¡ viamente en esta Resolu- I ción”. Sólo el futuro nos permij tirá saber hasta qué punto! las aspiraciones de ayer podrán transformarse en reaü- | dades de mañana. Hoy, cuando el Curso ha ■ pasado ya a incrementar el ¡ caudal de nuestros recuer- í í dos, podemos hacer un breve ¡ (“Israel y América Latina”)