Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXV (1963)
- Issue
- 2 (Febrero, 1963)
- Date
- 1963-02-01
- Page
- Seite 15 (sequence 15)
- Language
- German
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FEBRERO 1963 BOLETIN INFORMATIVO 15 EL SABRA FRENTE AL GALUTH La relación de la juventud israelí frente al Galut no ts uniforme. No es ésta una relación de piedad o de rechazo total y no está ella motivada por cálculos de conveniencia. La verdad es que existen todo tipo de tendencias. La primera es la llamada “relación clásica”, es una relación emotiva en torno a la cual fueron educadas las primeras generaciones de “sabras” desde el jardín de infantes al que asistieron, hasta los primeros colegios de humanidades establecidos en el país. Las fuentes de este tipo de relación al Galut fueron los colegios primarios, en todas sus corrientes, que educaron a los “sabras” a ver en el Galut una enorme tragedia, y en los judíos de la Golá, hermanos-víctimas merecedores de la mayor piedad y anhelantes de la redención que vendrá desde Eretz Israel. El cariño y el afecto fueron los sentimientos desarrollados hacia el Galut, y las descripciones que los acompañaban eran siempre de judíos perseguidos y oprimidos. El concepto de “golá” estaba construido sobre la conocida descripción de “El pájaro” de J. N. Bialik. El judío en una pieza oscura, mientras sus ojos llenos de nostalgias miran al pequeño pájaro, libre, en la ventana del cuarto. Centenares de “sabras” de todas las últimas generaciones debieron dibujar en sus blocks de dibujo o cuadernos de hebreo, esa escena y ante la pregunta ¿Por qué este desfortunado judío no se levanta y parte al país del cual proviene el pájaro ruiseñor? — se recibía siempre la respuesta: "No le es permitido hacerlo”. Si, los “sabras” de entonces no concebían que se encontrasen en la Golá otros judíos, aquelljos que disfru. tan de la vida y no tienen el menor deseo de ascender a la patria. La Golá, como lugar de residencia mejor que Eretz Israel, era algo totalmente desconocido e inconcebible para el joven nacido en este país. El Galut de entonces era Kishinov— Nemirov, “La ciudad de la Matanza” o la teriblemente lejana Siberia, donde eran encarcelados los hermanos que sentían nostalgias por Sión, o la Alemania de Hitler.; El segundo tipo de relación es el lazo ideológico, el cual no es más que la inte- Ionatan, asistente en la Facultad de Medicina Por ITZJAK SHALEV lectualización de la tendencia emotiva de la infancia, llevada al plano del pensamiento de los mayores. Luego de habernos compadecido tanto de nuestros queridos hermanos en los anos del jardín de infantes y en los primeros años de la escuela primaria, comenzamos a pensar qué hacer para lograr su salvación. El Sionismo presenta de inmediato la solución. Pinsker y Herzl vinieron a nuestro auxilio al establecer en forma cruel: “el antisemitismo no es tan sólo fruto de la maldad de los “goim”, sino que es una ley de acero del Galut”. La liquidación de este antisemitismo que tanto nos acongojó en nuestros estudios de historia hebrea, vendrá solamente con la liquidación voluntaria del Galut. Todo “sabra” educado en los colegios de aquellos dias y en los movimientos juveniles, experimentó en forma personal lo que yo llamaría “la crisis hertzliana” o “él viraje hertzliano”. Así como Hertzl pasó de la piedad y el amor, las emociones apasionadas de Ja época de Dreyfus, a Ja ideología planificada y sistemática del “Estado Judio” — así pasaron los sabras de la relación del corazón a la relación del cerebro: la ideología sionista. Lo que antes ocupó nuestro corazón, comenzó a ocupar nuestro pensamiento. Junto con Nordau nos entu-, siasmamos con la posibilidad de aliá de seiscientas mil personas de una vez. Junto con Jabotinsky maduró una parte de nosotros los planes de evacuación. Pero en todos nuestros cálculos y pensamientos sobre la necesidad de la aliá y la liquidación de la Golá, olvidamos un factor que no fue suficientemente comprendido por el Sionismo político, y este es: que la Golá misma no está interesada en su liquidación. Iosi, miembro de un Movimiento Jalutziano 111 Estábamos convencidos de todo corazón que los judíos del Galut estaban hechos a la imagen de los “Biluim” o de los hombres de la Segunda Aliá que dejaron todo trás de sí y vinieron a este país. 1 i , Nunca nos imaginamos que los que pueden venir, prefieren quedarse en sus lugares. Nuestros maestros e instructores nos relataron siempre sobre el “infortunado galut” pero no sobre la Diáspora feliz, que no requiere nuestra piedad ni nuestros “servicios de transporte”. Los dirigentes sionistas nos mostraron un falso mapa del Galut, plagado de manchas negras de “concentraciones judías que quieren venir pero que no pueden”, y ocultaron extensiones mucho más amplias en las que se encuentran comunidades estables y seguras que no tienen interés en la Aliá y que cuando más se interesan por entregar una contribución anual al K. K. L. y Keren Hayesod. “Las estrellas me engañaron” — dice el poeta. Las mismas palabras puede expresar toda una generación de sabras a sus profesores de historia. Durante años nos enseñaron que la existencia del Galut le fue impuesta al pueblo judío. Y la verdad es que las condiciones del galut y el amor al galut circulan por las venas del pueblo judío desde sus comienzos. Jacobo y sus hijos bajaron a Egipto según el relato bíblico debido a la hambruna que reinaba en Canaán y que los obligó a buscar su sustento. Pero por qué quedaron allá sus descendientes al pasar de los años de hambruna. ¿Por qué no retornaron a su patria?. El relato bíblico requiere de la Shulamit, estudiante universitaria estada en Egipto para cumplir así lo prometido en el Pacto de Abraham. Pero el “sabra” despierto tiene su propia interpretación, basada en la situación actual. Los hijos de Israel no volvieron de Egipto a Canaán después de la hambruna, por la misma razón por la que los hijos de Israel de hoy en día no retornan a Israel. Cuando se establecieron los hijos de Jacobo en las zonas más fértiles y sus negocios de ganado prosperaron y florecieron, no sintieron ninguna necesidad de volver al apacible valle de Dotán, el que seguramente fue olvidado de su recuerdo y quedó sólo en las leyendas. Por la misma razón no sienten los modernos hijos de Jacobo, instalados en las zonas más fértiles de América, Inglaterra y Francia, ninguna necesidad de subir a Sión. Sólo los duros capataces egipcios recordaron a la comunidad judía en Egipto la existencia de la antigua patria. Ese fue el promotor de la salida de Egipto y no el idealismo o las nostalgias. El mismo fenómeno se repite en el destierro de Babilonia. A pesar de que fueron exilados por la fuerza a Siria y luego a Babilonia, ¿Quién los obligó a quedarse allí después de la Declaración de Ciro, Rey de los Persas, reconociendo los derechos a retornar a la antigua patria? El relato del retorno a Sión en los días de Zerubabel y Esdras, nos fue presentado en forma muy solemne por nuestros maestros. Pero fue olvidado un pequeño detalle: sólo una minoría de los desterrados en Babilonia respondió al llamado de Ciro. El resto prefirió quedarse en sus lugares y donar dineros Dani, sirve en la Marina Mercante y ofrendas para el Templo que se construiría en Jerusalem... sin ellos. ¿No hay aquí una asociación que nos ‘recuerda lo ocurrido luego de otras Declaraciones? El “sabra” que empezó a aprender la historia judía tal como es en la realidad y no como fue presentada en el colegio, llegó a una categórica diferenciación entre el pueblo judío y el Movimiento Sionista. La Aliá a Eretz Israel no es más que el asunto de una selecta minoría. De los dos grandes amores del judaismo, el amor a Sión y el amor al Galut, es este último el que más lo caracteriza. A su amor a Sion sólo le dedicó el “Muro oriental” de la sinagoga, las oraciones y la bendición: “El próximo año en Jerusalem”, pero gracias a su gran amor al galut consiguió siempre la prorrogación del compromiso del “próximo año” y postergó la fecha para más tarde, para la llegada del Mesías... En verdad, el amor a Sión alimentó los sueños de los soñadores y los poemas de los poetas de todas las generaciones; pero los hechos de fas comunidades judías eran dedicados precisamente Nurit, oficial en el Ejército ■ÜÜÉÍÜÜ al amor por el Galut, poco a poco ei despierto “sabra” adquirió conciencia que el Galut no es la desgracia del pueblo judío, sino su naturaleza. Es posible que haya en esta naturaleza algo de ma soquismo en proporción nacional, pero así es. Y si así son las cosas ¿hay que asombrarse por el cambio emotivo habido en el sentimiento hacia el Galut, luego del nacimiento del Estado? El mismo cálido sentimiento que hacía palpitar el corazón del sabra en su relación al judío de “El pájaro”, ya no puede palpitar en su relación al judío de las Américas o Europa Central. Algo de este sentimiento queda aún en relación a los judíos de Rusia. Pero también aquí se despierta la duda: ¿cuántos judíos de Rusia harán su Aliá si ello es permitido? El “sabra” no tiene de qué avergonzarse. También hoy su corazón se llena de afecto frente al judío que quiere llegar al país y que no puede. Pero el espectáculo más común es de "judíos libres, con grandes posibilidades eaonómicas que ni siquiera conciben la idea de establecerse en Israel. Este espectáculo no despierta en la joven generación israelí sino asombro, el que con el tiempo se transformará en extrañeza y distancia. Estos sentimientos, con todo lo ne. gativo que son en sí, pueden ser comprendidos por quienes conocen el abismo que se creó entre la idealización del Galut y la realidad. El cuadro actual que muestra ante los ojos del “sabra” comunidades judías cómodas y satisfechas, dipuestas a contribuir con su dinero, pero no a “preparar las valijas”, no es precisamente motivo para despertar en ellos gran simpatía. (“Shavit”) BIENVENIDO Al aparecer estas líneas, ya se habrá iniciado el Campeonato Internacionial de Juventudes de la Centra, organizada y llevada a cabo por la S.C.I. "B'ne Jisroel". Junto con dar la bienvenida a todos ios jóvenes del país y del extranjero que asisten a este torneo, formulamos votos por el éxito de esta reunión en beneficio de nuestras juventudes. Directorio y Consejo de Representantes de la S C I. "B'ne Jisroel".