Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXIV (1962)
- Issue
- 8 (Agosto, 1962)
- Date
- 1962-08-01
- Page
- Seite 17 (sequence 17)
- Language
- German
- Belongs to
- journal issue
- OCR quality
- 79% known words query
- IRI
…/8553624-8558349-9194513--3578-8558554- Visual Library
- page viewer of the UB Frankfurt
OCR text
AGOSTO 1962 BOLETIN INFORMATIVO 17 UN BUSTO PARA... (De»la Fagina 16) Biblia. Y tal vez ahora mismo se estremecerá su alma de bronce aquí, tan cerca de la tierra de David. EL MENSAJE AMERICANO DE “MARIA” En el fondo del Valle del Cauca, no lejos de la ciudad de Cali, hay una antigua hacienda, y la casa de campo más evocadora, a donde no hay colombiano alguno, ni latinoamericano, que no entre con grandísima emoción. El nombre de la casa es un nombre que aqttí en Jerusalén como allá en Cali tiene el misino sentido, se llama E, Paraíso. Ahí, en El Paraíso, se desarrolla toda la novela de “María”. Se puede ver, co mo hace cien años, la mism'’ alcoba donde dormía Efraín, y a donde llegaba en su ausencia María a poner unas flores en el florero de la mesita de noche. Ahí está la ventana desde donde el novio enamorado vió a la novia en el jardín. Ahí la alberca donde María deshojaba las flores. Ahí la piedra en donde transcurrieron los mejores momentos del idilio. El corredor a donde llegó la cierva como un dibujo vivo de. Walt Disney. El Paraíso es toda la novela. Ahí, todo es intimidad. ,Hay una verdad al mismo tiempo realística y poética, que el tiempo no destruye. Isaacs la dejó escrita para siempre. Los románticos, como 'Chateaubriand y Saint- Pierre, eran de imaginación fugitiva. Hacían el romanticismo de lo exótico. En América, el romántico no se aparta de su paisaje, de sus ríos, de sus montes. Este amor a la tierra que aquí en Israel ha hecho nacer los montes, saltar de nuevo el agua, florecer las rosas y los lirios del campo, lo anticipó Isaacs en nuestro valle acariciando uno a uno los troncos de los árboles, las yerbas de los prados, las flores de los montes, como si por primera vez el paisaje de América se viera con una caricia de amor. El .mayor amor en la novela es el de Isaacs y el paisaje. Se puede decir que en “Maria” hay dos idilios, y éste que traslada las más hondas emociones a la contemplación de los crepúsculos y de los nocturnos misteriosos, no es menos cargado de arrobamientos que los amores de Elraín y de María. Los hombres que han conocido desde sus más remotos tiempos peregrinajes por los desiertos, exilios, sórdidas ve ladas en las ciudades grandes, y aún los que por fuerza han dedicado sus afanes, cuando triunfan, al comercio y a la banca, lo que llevan en ei fondo de sus almas peregrinas e* una nostalgia de ios campos verdes, es una sed de paisajes infinita, es un recuerdo de cedros y de rosas, de trigos y de lirios, que se desatan en la pasión de ia tierra cuanao la tierra vuelve a estar entre sus manes. No hav que sorprenderse si e? hijo de aquellos judíos de Ja maica, cuyos abuelos Dios sabe qué áridas noches de siglos pasaron, al encontrarse en medio del Valle del Cauca en una casa llamada El Paraíso sienta como nadie los había sentido antes, el canto del agua en ia quebrada, el perfume del campo, la caricia del aire, la luz filtrándose en los montes libres. Ver y sentir serían para él un mismo acto, un mismo yerbo, que engendraba los adjetivos como caricias del alma. El de Isaacs es así otro romanticismo. Sin desbordamientos, aun en los momentos de las lágrimas. Sin nada de estridencias ni barrocas elocuencias, con más silencios que discursos, todo estremecido por un recogimiento religioso. El deja que afluya la poesía, como corre el aire Ha visto con tal exactitud ias escenas violentas en la selva del Chocó, que un argentino, Andersoñ Imbert, encuentra en Isaacs al procursor de ese Horacio Quiroga que fue en el Río de la Plata el Rudyard Kipling de sus tierras vírgenes. Pero ha visto también, como dice el peruano Luis Alberto Sánchez, la selva antes de la caída, antes de que la hicieran infierno verde los novelistas de nuestros siglos de las vorágines. Ha creado ia gran novela americana, como lo apunta el belga Edmond Andercammen al prologar la última traducción de la novela, la traducción francesa, hecha por la UNESCO, que la ha editado entre las obras más representativas de la literatura universal. Ha crea do, como escribe la gran portorriqueña Concha Meléndez, la posibilidad más cercana a la atmósfera del nocturno de Silva, el primer gran poema y el más bello del modernismo. María, dice el uruguayo Alberto Zum .Felde, es la flor más pura e inmarcesible del romanticismo hispanoamericano. Hay en Colombia una provincia que tiene el nombre de un paisaje: se llama Valle del Cauca. En cierto modo, es la provincia de Isaacs. La del Paraíso, la de María. De allá se ha enviado a la Universidad de Jerusalén la cabeza de bronce que hoy adorna una de sus aulas. Cuando las nuevas generaciones israelíes que hayan leído la novela vean este sencillo monumento, recordarán hasta qué extremos pueden vibrar las cuerdas íntimas del hombre amando a las mujeres y los campos. Cómo vibraban las cuerdas en el arpa de cierto rey cuya torre casi tenemos a la vista. (De “La Prensa”, Buenos Aires, Suplemento Dominical del 24-6-62). Asegure el futuro, matriculando a su niño en la Escuela Religiosa de la “B’ne Jisroel” PROF. CHAIN EN CHILE: EN LA LUCHA CONTRA EL SUFRIMIENTO HUMANO El Prof. Chain con los señores Dr. Hans Reich y Kurt Loebel, Presidente y Prosecretario, respectivamente, de la SCI “B’ne Jisroel”. “Israel es uno de los grandes centros científicos del mundo”, declaró Ernst Boris Chain a la prensa chilena. No lo dijo en un momento cualquiera, con ocasión de su conferencia de prensa o al ser preguntado al respecto. No. Lo dijo al bajar del avión. Con un pie aun en la escalera. Era su forma de declarar: “Soy judío”. Y sin esperar que nadie se lo pidiera. Han pasado mucho tiempo y muchas cosas desde 1908, año en que Paul Ehrlich recibiera el Premio Nobel de Fisiología y Medicina. Era el primero de esa inmensa pléyade de médicos judíos que se han destacado en forma tan inexplicablemente prominente en la lucha contra el sufrimiento humano. Las crónicas siguen registrando a Ehrlich como alemán, tal como lo hacen —evidentemente por un error, porque en 1945 ya era ciudadano inglés— con Chain. Pero él se preocupa de que se registre ese detalle: su origen judío. Ciudadano inglés que honra a su patria de adopción, pero que explica también cómo y porqué llegó a serlo: Porque siendo judío, tuvo que abandonar Alemania al subir los nazis al poder. Chain no lo ha olvidado y, lo que es no menos importante, no deja que ,los demás lo olviden. Demasiadas veces se nos ha recordado por el mundo gentil que tal o cual pequeño infractor de la ley, tal o cual espía, tal o cual asocial como existe entre todas las naciones, es judío. Por un mal concepto de una responsabilidad colectiva que para otros parece no regir, sus acciones son en general, anotadas al Debe en nuestra contabilidad. Es el mérito de Chain, el de exhibir la contrapartida en una forma digna, orgullosa y clara. Con esa sola página en que su nombre está inscrito en caracteres indelebles, junto a los de Waksman, Salk y Sabin, el mundo habría de dar por saldado el Debe. Sin abrir ninguna de las demás, esas que se refieren a nuestra contribuición a las ciencias, las artes y la elevación de la convivencia humana en general. Dr. S. Krebs Professor an der "Universidad de Chile". In Anerkennung s e i n er langjaehrigen Verdienste um die Austausch-Beziehungen zwischen der Hebraeischtn Universitaet Jerusalem und einem grossen Teil der lateinamerikanischen Universitaeten, sowie um die Verbreitung allgemeiner und juedischer Kultur und durch seine zahlreichen Uebersetzungen hervorragender Werke der Weltliteratur wurde der Vertreter der Jerusalemer Hochschule fuer Lateinamerika, Dr. Siegfried Samuel Krebs, zum Professor am Seminar fuer Vergleichende Oeffentliche Verwaltung im Institut fuer Staats¬ und Verwaltungs - Wissenschaften der Universidad de Chile ernannt. Indudablemente, la actitud del Prof. Chain se ha visto facilitada por el portentoso fenómeno del Estado de Israel. Esa tranquila seguridad en si mismo que todo judío puede hoy en día exhibir, es en gran medida un logro de estos catorce años últimos, los de vida estatal independiente. Cierto es que los judíos del mundo han prestado y siguen prestando apoyo a Israel, pero éste es el imponderable, el inestimable, el trascendental apoyo de Israel a los judíos del mundo: el de permitirles decir, antes que nada, palabras como éstas: “Israel es uno de los grandes centros científicos del mundo”. Claro está que Chain, ese gran adalid en la lucha contra el sufrimiento humano, tiene títulos especiales para afirmarlo. El principal es su calidad de miembro del Directorio del Instituto Weizmann. E interrogado más a fondo, explica: “El Weizmann es en verdad un complejo de Institutos muy grande. Trabajan en él más de 600 científicos en diversos tipos de investigación. Es similar al Rockefeiler norteamericano. Se ha formado y financiado gracias al aporte de familias judías de todo el mundo, especialmente de Inglaterra, como Sieff y Marks”. Surgen, en el curso de su conferencia de prensa, problemas que recuerdan a Robert Oppenheimer y las inquietudes que expuso durante su reciente visita. Es así como se refiere a la misión de la ciencia: “El hombre no puede esperarlo todo de la ciencia. La ciencia sin moral es nada. Se convierte en mera tecnología. Esa es la razón por que me mantengo en los Diez Mandamientos. Esa formulación moral, nacida hace 5 mil años, está plenamente vigente. Allí está en esencia toda la riqueza ética de la humanidad y la base del cristianismo”. Y la función del científico en la sociedad moderna: “El hombre de ciencia debe lealtad a su patria y a la tradición que lo ha formado humana y científicamente. El fruto de su trabajo, si es de beneficio para la humanidad, se torna en patrimonio de todos los hombres”. El problema de la libertad: “No tengo simpatías al marxismo. Creo que la iniciativa privada funciona mejor. Precisamente por ser libre es más fuerte. La libertad no está vinculada con burocracia. Hay, sin duda, que mejorar los sistemas actuales, pero sin variar nuestra moral. Precisamente por eso creo que la filosofía occidental vivirá y terminará por triunfar. Esto no significa que no espere que se encuentre un método de coexistencia que evite la guerra. Oriente y Occidente pueden encontrarlo”. Y pese a que la respuesta no pudo ser dudosa, alguien lo interrogó sobre la Rusia Soviética. Y en verdad, no llegó sólo inequivoca, sino le dio oportunidad de establecer el nexo del presente con el pasado judío: “Estuve en la URSS el año pasado. No nodría vivir allí. Prefiero vivir en Occidente. La justicia social no fue inventada por los comunistas. Fue creación de Moisés”. Hans Kaufmann. “SALON ANELIS” bietet Ihnen dflS Neueste in Kosmetischer Behandlung und Pediküre. Antonio Varas 70, Dep. 208 (2. Block) 9 — 1 h, 15 — 19 h. A. M. de Neumaim )