Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XXII (1960)
- Issue
- 12 (Diciembre, 1960)
- Date
- 1960-12-01
- Page
- Seite 15 (sequence 15)
- Language
- German
- Belongs to
- journal issue
- OCR quality
- 76% known words query
- IRI
…/8553624-8557783-9194472--3026-8558022- Visual Library
- page viewer of the UB Frankfurt
OCR text
Diciembre 1960 BOLETIN INFORMATIVO 15 V (7/03 y Oicto? &¿e¿ 8.J. / ROSTRO DE CHILE EXPDSICIDN: RDSTRD DE CHILE Manos de obrero pampino (Foto A. Quintana) WM mm mm wmm “Para que todo Ckile cante” Desde la “Familia Humana”, que hace algunos años atrás se presentó en nuestro país, ninguna exposición ha causado tan profunda impresión en el público que esta muestra presentada por la Universidad de Chile en su casa central bajo el título de “Rostro de Chile”. En un esfuerzo digno del mayor encomio, un equipo del Departamento Audio-Visual de la Universidad ha logrado en el curso de varios años reunir un acopio inmenso de fotografías, de las cuales han sido seleccionadas unas trescientas para presentarlas en la exposición que comentamos. La muestra cumple fielmente con su cometido, el de mostrarnos el rostro de Chile en todos sus aspectos. La tierra, el paisaje, el hombre, todo está representado en ella y el visitante recorre en poco tiempo todo el país, desde Arica hasta la Antártida, conociendo todo lo que es tan característico de nuestra tierra y pasa tantas veces desapercibido en nuestra vida diaria. Hasta el momento de escribir estas líneas la he visitado tres veces y cada vez me he encontrado con nuevos detalles, volví a quedar admirado ante la honradez artística, la sinceridad y la profunda lección que esta muestra encierra. En cada oportunidad me ha tocado ver a cursos acompañados de sus profesores, los que recorrieron la exposición, imponiéndose de los as pectos multifacéticos del país y no me cabe duda que esta visita les haya aprovechado mejor que muchas clases de geografía y de educación cívica, para compenetrarse de todo lo que significa Chile. No hay duda que cada uno de nosotros lamentará la omisión de algún aspecto que le es particularmente querido, pero en un esfuerzo destinado a dar a conocer en grandes rasgos las características más sobresalientes de un país entero, es imposible perderse en detalles. Y esta omisión de detalles está compensada con creces con la visión integral de Chile que ella nos ofrece. Surge de esta exposición clara y límpidamente el rostro de Chile, despejado de to- En octubre de 1960 cumplió veinte años el Instituto de Extensión Musical de la Universidad de Chile. Veinte años pueden ser mucho en la vida de una institución que ha debido afrontar en este lapso tareas realmente gigantescas y a la vez pueden ser pocos, confrontándolos con los enorme problemas que aún quedan por resolver. Como fruto de su tesonera labor puede el Instituto hoy en día exhibir orgullosamente la Orquesta Sinfónica de Chile, el Ballet Nacional y el Coro Universitario, pero por impresionante que sean estos logros, es de aún mayor importancia el hecho de que en veinte años el Instituto ha logrado crear de la nada un público, ávido de música que religiosamente acude a todas las veladas que el I. E M. programa. do maquillaje y artificio. Hay muchos libros de indiscutibles méritos que han intentado lo mismo, han deseado captar en imágenes una visión del país. Pero casi todos ellos se han quedado en lo pintoresco, en la belleza del paisaje, en los aspectos, por decirlo así, turísticos. Sugerimos a la Universidad de Chile que edite, tal como se hizo con las fotografías expuestas en la “Familia Humana”, un libro que muestre este verdadero rostro de Chile, tan magistralmente captado por las cámaras de sus colaboradores. G. A. Y es así como le ha pasado al I. E. M. como al “Aprendiz de Hechicero”. Las necesidades por él creadas han llegado a superar sus posibilidades de satisfacerlas. Así se han formado al margen del Instituto organizaciones artísticas de indiscutible importancia, tales como la Orquesta Filarmónica, el Ballet de Arte Moderno, etc. Lo mismo está sucediendo en provincias. Muchas veces sin apoyo, él que no se niega por falta de voluntad sino por la pobreza franciscana en que se debate el Instituto, han surgido en La Serena, Concepción, Viña del Mar y ahora último en Osor no y Valdivia, agrupaciones corales y orquestales que superando todas las dificultades están empeñados en recrear en provincias este ambiente favorable a la música, que gracias al Instituto de Extensión Musical existe hoy en día en la capital. Al cumplir el I. E. M. los veinte años, debe afrontar ahora la gran tarea de extender su radio de acción, coordinar sus actividades con la de organizaciones similares en provincias para que esta labor, iniciada con tantos bríos se ensanche y se profundice a través de todo el país. Con especial orgullo recordamos en esta oportunidad a los numerosos correligionarios nuestros que han participado activamente en las labores del Instituto. Sin referirnos a directores y solistas extranjeros que educaron y prestigiaron a los nacientes conjuntos locales y omitiendo a todos aquellos que hoy en día participan activamente en la vida musical del país, nos basta recordar a Víctor Tevah, Director titular de la Orquesta Sinfónica, Freddy Wang, primer concertino de la Orquesta; Adolfo Odnoposoff, primer cello e integrante del cuarteto Chile, para darnos cuenta cabal del importante aporte que nuestra colectividad ha prestado a la vida musical del país. Formulamos votos para que así continuemos aportando nuestra contribución a este organismo que tan decisivamente ha influido en la cultura nacional durante los últimos veinte años. G. A. Bajo este lema se formó, hace más o menos, una década, la Federación de Coros de Chile, encabezado por el Coro de la Universidad de Chile, bajo su Director de entonces, don Mario Baeza Ga jardo. El programa era ambicioso. Pretendía esta Federación formar coros a través de todo el país, en los colegios, en las fábricas, en los sindicatos, los pueblos y las aldeas, en todas partes donde se reuniese la gente para enseñarles a cantar, a dar expresión musical a esta alegría y musicalidad tan característica del pueblo chileno. Este programa tan amplio se ha cumplido —para asombro de muchos— en gran parte. No hay hoy en día, ningún pueblo en todo el país, por pequeño que sea, que no cuente con su grupito coral, dedicado a veces a la difusión de la música de los grandes maestros, o simplemente al canto popular. La enseñanza musical se ha modernizado y los profesores de música y directores de coros son, hoy por hoy, personeros incansables de este movimiento de cuya magnitud sus iniciadores son los primeros en asombrarse. Las colonias extranjeras residentes se han integrado de lleno en esta corriente y así contamos desde hace años ya con el coro “Singkreis”, uno de los coros más serios y de mayor envergadura en el país, que tiene filiales en muchas ciudades de provincias y con el coro “Jadrán”, que es el más antiguo del país. Las actuaciones que a través de todo el año y muy especialmente en los impresionantes festivales corales que se desarrollaron recientemente en nuestra capital, pudimos apreciar, nos han servido de medida para apreciar en todo su valor este impresionante m o v i m iento que va abarcando desde los colegios primarios hasta las actividades más diversificadas de la vida del país. Las jornadas corales a que aludimos recién, fueron demostración palpable de que este movimiento ha logrado sentar pie y ya forma parte de nuestra vida cotidiana. Los que hayamos podido apreciar de cerca la enorme EXPDSICIDN: RDSTRD DE CHILE Navegación Fluvial — Río Valdivia (Foto Mario Guillard) (Pasa a la Pág. 11) EXPDSICIDN: RDSTRD DE CHILE En el Altiplano Atacameño — (Foto R. Mcntandón) «ni s L ¡HÜ mmi» «te liMMi llfl» $mm ■i ¡¡Pw i» ♦ "s «i)iiwiiWW>j|l* - * * 20 anos Instituto de Extensión Musical