Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Journal
- Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
- Volume
- XVII (1955)
- Issue
- 2 (Febrero, 1955)
- Date
- 1955-02-01
- Page
- Seite 11 (sequence 11)
- Language
- German
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Febrero, 1955 BOLETIN INFORMATIVO H «» LA PRENSA... una sección artística del mayor interés, bien documentada e ilustrada. Algunas columnas sobre los últimos descubrimientos y sobre las novedades locales y del exterior, una página de juegos y de adivinanzas, y he aquí una de las más logradas de las revistas infantiles. Pero la corona de la prensa infantil, aquello que uno guarda para el final, es la revista más joven: “Haaretz Schelanu”. Las otras revistas tienen todas algunos años de existencia, hasta ocho o diez. “Haaretz Schelanu” no tiene más que cuatro; pero, desde el punto de vista de la presentación y del contenido, es una de las mejores. Es editada por el “Haaretz”, diario independiente, y dirigida por Benjamín Tammuz, periodista de gran talento. De mayor formato aue los otros periódicos infantiles, difiere de ellos por su presentación. Sobre un fondo de color vivo, la tapa nos muestra siempre una soberbia fotografía, a menudo de animales o de plantas. El acento, aquí, es puesto sobre las maravillas de Israel y las maravillas del mundo. Toda clase de curiosidades, de descubrimientos de la ciencia, de monstruos de la naturaleza son allí presentados de una manera atrayente, que impresiona a los niños. Se añaden algunos relatos infantiles, pero ellos no son la característica de la revista. Lo (De la Pág. 9) que la distingue de las otras, es su sección filatélica, $us reportajes sobre las curiosidades científicas de algún país, su sección cinematográfica, sus mil y una peque¬ ñas cosas extrañas que hacen el interés de la geografía y de la historia, y que los niños están dispuestos a estudiar cuando se le presentan en determinada forma. En fin, lo que merece una m°nción esoecial en esta revista, y que la pone fuera de concurso en comparación con las otras, son sus fotografías de primera clase. Hay todavía muchas otras revistas para niños y jóvenes. Cada movimiento juvenil tiene la suya, pero las nombradas son consagradas especialmente a los más jóvenes y son las más difundidas. En el fondo, se parecen todas por su formato, su presentación exterior y hasta por su contenido, a pesar de las pequeñas diferencias políticas que a menudo ni serían advertidas si no se supiera que existen, pero, como ocurre con los diarios de los mayores, cada niño es ferozmente adicto a su revista, y por nada del mundo aceptaría otra que la suya. Es preciso decir que están inteligentemente redactadas, y oue. en este dominio como en todos los otros, se presta el mayor cuidado a todo lo que atañe a la , juventud del país. La Danza y el Ballet en Israel Por MIRIAM TAL. La danza —tanto la popular como la clásica— ha hecho sus primaros progresos en Palestina hace más o menos 25 años. Los jalutzim de la tercera aliá danzaban la “hora”. Las valerosas mujeres que han trasplantado el ballet a este país tuvieron que luchar contra numerosas dificultades. No había bailarines formados para la escena, ni música escrita para las danzas de carácter palestinense. Por otra parte, era imposible poner en escena, aquí, los ballets que se presentaban en París, Nueva York o Moscú. Además, la danza desató desde su aparición, una viva discusión en el seno del ishuv. El ballet clásico era considerado por. ciertos músicos y otros artistas, así como una parte del público, como un arte de una belleza incontestable, pero artificial, y se oyeron voces que pedían en este arte, como en otros, medios de expresión adaptados al carácter de la Palestina pionera. Al mismo tiempo, músicos y bailarinas comenzaron a descubrir la melodía y la danza oriental. En la actualidad, Israe1 cuenta con algunas bailarinas cuyo renombre ha traspasado sus fronteras, varias escuelas de danza y podemos asimismo, asistir a los primeros pasos de un estilo original. La danza popular, por su lado, ha tomado un auge notable, sobre todo en los kibutzim, donde grupos de amateurs entusiastas, bajo la dirección de artistas de valor consagran una parte de sus escasos ratos de ocio, al estudio y presentación de danzas populares creadas en el país. Un gran festival de danza ha tenido lugar en el kibutz Dalia, en 1947, en presencia de varios millares de visitantes venidos de todas partes del país y pertenecientes a todas las capas sociales. Esta manifestación demostró en una forma terminante el gran interés de la población del país por la danza. Una de las primeras pioneras de la danza nopular en Eretz Israel fué Gert Kaufmann, quien ense¬ ñó primeramente la gimnasia rítmica y se consagró más tarde enteramente al desarrollo de la danza folklórica en los kibutzim. Después de ella, citemos a Iardena Cohén, una sabra, que tiene el mérito de haber organizado las “Fiestas de la Cosecha” en los kibutzim y los moshavim con la participación de sus juventudes. En posesión de un sencido innato de la música, ella logra dar una expresión coreográfica a las melodías orientales y utilizar la tradición oriental popular en sus danzas. Las más grandes personalidades de la vida core ográfica israelí son Riña Nikova, Gertrude Kraus, Else Dublon y Deborah Bertonoff. Gertrude Kraus, oriunda de Viena, ha venido a radicarse a Israel en 1933. Llegó precedida de una hermosa reputación alcanzada en la mayoría de los países europeos. Cuando el director de orquesta Georges Singer creó la Opera de Eretz Israel, le confió la tarea de organizar un cuerpo de ballet y de regular los intermedios coreográficos de las óperas presentadas. Gertrude Kraus ha formado numerosos alumnos y tkne muchos admiradores. Compuso por sí misma varios ballets y sobre todo aquel de la primera' ópera hebraica “Dan, el Guardián”, de Mak Lavry. El arte de Deborah Bertonoff —hija de un actor bien conocido del “Habima” — Yeoshua Bertonoff—, revela tanto la pantomima como la danza clásica. Esta bailarina es nacida en Israel y ha hecho sus estudios en Europa. Ella logra interpretar personajes populares y busca su inspiración en los temas judíos como en los de la vida •liaria. Riña Nikova. que habita en Jerusalem y cuya escuela de ballet se encuentra en el séptimo piso de una de las casas más altas de la ciudad, es quizá la personalidad más fuerte de las que reinan en el ballet israelí. Es una artista original, cuyas ideas creadoras han influido profundamente en la evolución del arte d» la danza en Eretz Israel. Riña Nikova visitó el país en 1925, en calidad de turista, pero decidió desde ese entonces radicarse definitivamente. Se puso enteramente al servicio de la idea que acariciaba desde largo tiempo: fundar una nueva escuela de danzas inspirada en motivos bíblicos y las tradiciones orientales, sin eliminar los aportes valiosos del ballet clásico. Riña Nikova encontró entre los judíos orientales del país y particularmente entre los yemenitas, alumnos de gran talento y naturalmente dotados para la danza. Ella los formó con una gran paciencia y los presentó al público en danzas de su creación basadas sobre la biblia ÿ las tradiciones milenarias del Oriente. Durante el sitio de Jerusalem, ella, continuó su trabajo bajo los bombardeos y dió numerosas representaciones para los soldados israelíes. Organizó, asimismo, una tournée por Europa, que tuvo gran éxito. En la actua,- lidad, su conjunto comprende tanto judías orientales de piel oscura, como jóvenes europeos y rubias sabras. Su último programa comprendía danzas españolas, bujarianas, una nueva versión del “Espectro de. la rosa” y el ballet bíblico “Jacob y Rachel”, de una simnlicidad emocionante. Else Dublon, bailarina de talento y excelente profesora, ha sido durante tres años miembro de un kibutz. En la actualidad dirige la Academia de Danzas del Conservatorio de Jerusalem. Antes de su llegada a Israel, había sido miembro del Ballet Ruso y del grupo Wigman. Ella quiere crear un grupo de bailarinas profesionales de alto nivel artístico, pero se interesa igualmente por el desarrollo de la danza popular. Cuando se descubrió por vez primera agua en el kibutz Naan, Else Dublon inventó, para conmemorar este feliz acontecimiento, una danza que es hoy popular en todo el país. A pesar de que avanzan por caminos diferentes, Else Dublon piensa como Riña Nikova, que debe ser encontrada en Israel una síntesis entre la danza popular y la danza artística. Ueber Juedische Existenz Das soeben herausgekommene Baendchen “Dieses Volk — juedische Existenz”' von Leo Baeck (Europaeische Verlagsanstalt, Frankfurt am Main) ist aeusserlich nur Schmal: doch welchen inneren Reichtum birgt es! Leo Baeck war waehrend der Zeit des Nationalsozialismus das Haupt der in Deutschland lebenden Juden. Er weigerte sich, das Land zu verlassen, solange noch einer seiner Brueder zurüeckblieb. So legte er selbst alle Etappen auf dem Weg des Martyriums zurueck, den die Juden zu gehen hatten: im Jahr 1943 kam er ins Konzentrationslager Theresienstadt, wo er das Schicksal der VerschleDpten bis zum Schluss teilte. Waehrend dieser Zeit der Pruefung und der Todesnaehe vollendete er die Schrift, in der er sich ueber Wesen, Schicksal und Berufung seines Volks klar werden wollte. "Der Kampf ums Dasein, den seine Menschen immer wieder und in immer neuer Richtung zu fuehren hatten, ist auch ein Kamnf um das relieioese Dasein gewesen”, schrieb er: “er hat die Seelen geformt. Er hat auch eine Auslese bewirkt, da er immer nur die im Volke bleiben Hess, welche innerlich stark, innerlich jedem Wandel gewachsen waren. Der Kanmf um das religioese Dasein wurde zu der grossen Probe”. Aus welchen Quellen die Juden ihre Kraft schoepften, weiss Leo Baeck wie kein zweiter zu entraetseln. _ Er spricht von der grossen, eigensinnigen Treue der Juden zu Gott, jener “fides obstinata”, wie man sie im alten Rom zornig und laestig empfand, die die Juden an ihrem Gott haengen Hess; er deutet ihren Puritanismus, der sie in der Wueste ausharren Hess und der sie befaehigte, einen Gottesdienst zu schaffen, der ohne Opferdienst auskam. Sodann schreibt er vom Wunder der Behauptung durch die Jahrtausende hindurch — zum Aerger und Missmut vieler anderer, die keine solche innere Kraft besassen. Er ist nicht blind gegenueber den Fehlern seines Volks und nennt sie offen: ‘'Sicherlich hat es in diesem Volk immer und ueberall auch Raffgierige, Habsuechtige und Missgünstige gegeben, Menschen mit dem “boesen Auge”, wie das Wort des Talmuds sie nennt. Und wie die Tugendden, so haben hier die Fehler ihre eigentuemlichen Zuege oft ausgepraegt”. Aber auf das Ganze hin gesehen, faehrt er fort, und damit schlaegt er ein Thema an, das mitten in die Gegenwart hineinfuehrt, "waltet hier die Bereitschaft zur sozialen Pflicht, und sie entfaltet sich mehr und auch nach anderen Grundsaetzen und in anderer Weise als meist sonst in der Welt”. Nirgends findet sich ein Wort der Anklage gegen andere, auch nicht gegen die aergsten Peiniger des juedischen Volkes. Baeck denkt nur an die Juden von heute, denen er die Lehre weitergibt, die sie einst empfingen. Es ist religioese Besinnung, die Baeck, der Rabbiner, gibt; aber es ist zugleich Erlaeuteruncr eines Phaenomens, das ln der Geschichte nicht seinesgleichen hat. Ein Mohammedaner ueber Israel Wir bringen im Auszug den Aufsatz von Dschelal ed-Din, einem in Deutschland lebenden Mohammedaner: Alle Gruende (fuer den Hass), die man auffüehren koennte, gehen letzten Endes auf eine Wurzel zurueck: Israel bietet ein Beispiel, dessen Nachahmung in den arabischen Laendern einem heillosen Zustand der Rueckstaendigkeit und Korruption, dem allein die herrschende Ausbeuterschicht ihre parasitaere Existenz verdankt, ein Ende bereiten wuerde. Man mag zu den Israelis stehen, wie man will: man wird zugeben muessen dass es ihnen auf staunenswerte Weise gelungen ist, eine Gemeinschaft zu bauen, die auf dem Boden westlicher Zivilisation steht, und in der auch die arabische Minderheit ein Mass an staatsbuergerlicher, rechtlicher und religioeser Gleichberechtigung, ja kultureller Foerderung und Gesundheitsfuerscrge geniesst, wie es in den benachbarten arabischen Laendern gaenzlich unbekannt ist. Dieser kuenstlich auf dem Niveau des Analphabetentums gehal- „ tenen Masse, die man dadurch gegen Israel in Bewegung setzen will, dass man, den Islam zur nationalarabischen Angelegenheit degradierend, ihre religioesen Instinkte mobilisiert, ist es natuerlich verwehrt zu erkennen, dass die wahren Feinde ihres gesellschaftlichen Fortschritts nicht in Jerusalem, sondern in den Hauptstaedten ihrer eigenen Laender sitzen. Die Araber mue'sen aber zu dieser Erkenntnis gelangen, wenn sie die Weltstellung, die ihnen allein schon auf Grund ihrer glaenzenden Kulturleistungen in der Vergangenheit zusteht, wieder erlangen wollen. Sie muessen, dem grossen Beisriiel Aegyptens folgend, erkennen, dass es noetig ist, erst den eigenen Augiasstall zu saeubern, bevor man sich fuer Israel interessiert. Freilich schlafen, einfach deshalb, weil man merken wird, duerfte dieses Interesse dann sehr schnell eindass Israel fuer die Araber niemals ein echtes Problem war, ist und sein kann. Das eigentUche Problem liegt dann anderswo, naemlich in der Wiederherstellung einer Freundschaft, die lange Perioden der islamischen Geschichte hindurch, beiden TeUen zum Nutzen gereicht hat...”.