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Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1974-05-01 · 5 (Mayo, 1974) · p. Seite 4

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Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXXVI (1975)
Issue
5 (Mayo, 1974)
Date
1974-05-01
Page
Seite 4 (sequence 4)
Language
German
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/ MAYO 1975 El Judaismo Latinoamericano se encuentra en una Etapa Crítica Conferencia de Marshall Meyer El rabino Marshall Meyer, del Seminario Rabínico Latinoamericano de Buenos Aires, una —si no la máxima— autoridad rabínica del Continente, poseedor de una mente profundamente sionista, realizó una charla con el judaismo chileno en el Círculo Israelita. En ella se refirió a la crisis actual del judaismo en América Latina. Considera que la situación es de suma gravedad. “Vivimos en un continente en llamas; en pre-revolución, en revolución -o en post-revolu,- ción, que tiene un futuro inestable, considerando la amenaza de la ultra derecha, de la ultra izquierda o la parálisis de la gente del medio”. Según él, esta última posición es la más grave, dado que en ese conjunto se encuentra la mayoría de la población judía, la que no encuentra su camino. Refiriéndose a los judíos adultos, sea cual fuere su nacionalidad en Latinoamérica, supone que antes que nada son judíos, tal como lo son para sus compatriotas. Desgraciadamente, con los jóvenes judíos ese no es el caso. Ellos, antes que nada, se consideran chilenos, argentinos, brasileños, etc., etc. Esta es la realidad; cada día se pierden miles de muchachos judíos, que no quieren saber más del judaismo, de Israel ni de la ética y moral de la religión de sus ancestros. LAS COMUNIDADES Y LA JUVENTUD v •Las comunidades en Latinoamérica se fundaron hace unos ochenta años, tomando en cuenta el lugar de origen de sus componentes, con el fin de mantener el idioma materno. Todos sabemos que esta gente al llegar se encontró perdida en este continente, vinieron sin nada y tuvieron que luchar duramente por el pan y el agua. Después de algún tiempo, unos pocos pensaron en la necesidad de tener un cementerio, sinagoga y colegio, los que fueron creados. Otto contingente judío llegó durante la II Guerra y al fin de ésta. Después el año 1946, la inmigración judía virtualmente cesó. “No hubo ningún liderazgo intelectual, la gran mayoría alcanzó una situación cómoda, por lo que la lucha por el pan cesó y nuestros hijos fueron mandados a la Universidad con el resultado que todos sabemos: tenemos todo tipo de profesionales... pero el judaismo quedó en la época del Bar- Mitzva”. Todas las sinagogas en el mundo se acomodaron al medio ambiente en el que fueron edificadas: la alemana era muy alemana, la siria auténticamente siria, etc., etc.; pero, ¿dónde está la sinagoga latinoamericana? No existe. Mientras los jóvenes crecían nació en ellos un anticuerpo en relación a la sinagoga. No les importa el lugar de nacimiento de sus padres, razón por la cual no les interesa ir a escuchar la prédica en alemán, idish. Puede ser o no de lamentar, pero es así. El joven judío latinoamericano, tal vez quería sentirse judío; claro está que también quería identificarse con el país en que nació. “Sinagogas al por mayor existen en todo el continente. Gracias a Dios algunos pocos viejos judíos van a ellas a rezar cosas que la mayoría de ellos no entiende. En Rosh Hashana y Yom Kippur los jóvenes van a la sinagoga para mantener una costumbre atávica: saludar a los familiares... en ningún caso para rezar. Las mujeres están sentadas arriba y los hombres abajo; éstos charlando y las mujeres mirándose para ver cómo están vestidas. Están allí como podrían estar en un picnic”. “Resumiendo, el judaismo en el continente está vacío de contenido, sin liderazgo intelectual y con la sinagoga muerta”. EDUCACION JUDIA Este rubro es el orgullo del judío de América Latina. Hace un tiempo se hizo un censo en los colegios judíos para ver, cuántos de sus alumnos egresados hicieron Aliá y cuántos ni siquiera participaban en las actividades judías de su pais. El resultado fue que, tristemente, estos últimos constituyen una abrumadora mayoría. Para tipificar la realidad, el rabino Marshall Meyer contó que una vez acudió a él una pareja judía, con la cual tuvo el siguiente diálogo: — Rabino, nuestro hijo quiere casarse con una cristiana. Por favor ayúdenos. — Señor, ¿es Ud. miembro de alguna sinagoga? — Yo no soy fanático. — ¿Le dio a su hijo educación judía? — Le dije que no soy fanático. — ¿Es miembro de alguna institución judía? — Rabino, Ud. no me entiende, no soy fanático. — Entonces, ¿por qué tantas lágrimas debido a que su hijo se va a casar con una cristiana? ¿Qué le dió para que no fuera así? — Tiene razón, nunca me había dado cuenta... A esta misma situación se enfrenta la gran mayoría de los judíos latinoamericanos. Luego el rabino Meyer se refirió al sionismo en nuestro continente. Según sus palabras, Latinoamérica se considera un centro sionista. ¿En qué forma? ¿En declaraciones o actos de solidaridad? ¿En Aliá o en Ieridá? (emigración o retorno de Israel). El caso argentino es que de los trescientos mil judíos que allí residen, no más de treinta mil se identifican indirectamente con Israel. De esta manera los judíos Latinoamericanos se consideran muy sionistas. “Yo no censuro, sólo analizo la dura realidad. Es una hora crítica la que vivimos”. DIASPORA Y JUDAISMO Los judíos superaron la Inquisición, las Cruzadas, los campos de concentración y muchos otros problemas. Está por verse si se mantendrán en libertad y democracia. La asimilación es acelerada, la ignorancia judia es abismante y la lectura de libros judíos es casi nula. “Un médico tiene que leer 20 revistas mensualmente para mantenerse al día, lo mismo sucede en todas las profesiones; pero, se preguntó el rabino ¿existen las revistas filosóficas y teológicas judías? En absoluto. ¿Acaso el pueblo judío ya no piensa más que en geo-política y en cómo hacer dinero? ¿Qué le decimos a un joven judío de la izquierda en Argentina? No tenemos nada que ofrecerle en castellano.” Elie Wiesel es la primera pluma judía del mundo actual. Dijo en un simposium hace 4 años: “No tenemos derecho a darle una victoria postuma a Adolf Hitler. Ya no eviste, Baruj Hashem, Auschwitz ni Dachau. ¿Con qué derecho vamos a suicidarnos culturalmente como pueblo en la diáspora, existiendo el respaldo de Israel?”. La hora llegó, si no ahora, ¿cuándo? Hay pocos soldados judíos en la diáspora, felizmente hay muchos en Israel; la situación es crítica, es el momento de decidirse. “Ante ésto me pregunto ¿dónde está Dor Hemhej que asegura la continuidad vital y dinámica del pueblo judío en términos congruentes con el pasado? Yo no tengo miedo por la supervivencia del pueblo judío, pero sí lo tengo en relación a la vida judía de la diáspora de Latinoamérica el día de mañana, si Dios nos da un mañana.” Terminó preguntando qué tipo de mañana quería el judío latinoamericano, qué tipo de mañana está dispuesto a dar para sí y para el mañana de sus hijos. El público coronó con un nutrido aplauso las últimas palabras del rabino y luego inquirió sobre sus dudas. CHARLA CON LOS ASISTENTES Muchas personas dieron su > opinión sobre los ítem tratados por el rabino y otras le hicieron preguntas para resolver puntos que no habían sido aclarados. Una de las interrogantes fue qué medidas debían tomarse para hacer realmente un Dor Hemshej. Respondió que no existía posibilidad si no se realizaba un estudio del judaismo; que la sinagoga tenía que ser dinámica, en la que se escuchen mensajes que exiten al joven hasta el fondo de su ser, que le den fe y que no le mientan. Dijo que también era necesaria una educación dinámica, que concuerde con los métodos sicopedagógicos del siglo XX y que el sionismo que se practique sea de post-estado y no de pre-estado, como en el caso del sionismo latinoamericano. Uno de los asistentes dijo que para muchos judíos no existía respuesta en el terreno religioso; inquirió sobre qué respuesta laica se les podía dar. A ésto el rabino Marshall contestó que la abrumadora mayoría del pueblo judío no está en el “campo religioso”. Mencionó que era una gran contradicción, en el sentido histórico, que el judío esté divorciado de la tradición religiosa. Aclaró que éste era un término equívoco puesto que encierra los conceptos de magia, culto, y superstición. Pero el judaismo también tiene que ver con la paga de los obreros, con el problema ecológico, con la reforma agraria y con cualquier otro asunto relativo a relaciones humanas. La religión judía no es sólo eso, es una civilización, una cultura. De los 63 tratados del Talmud, sólo uno se refiere a bendiciones, los 62 restantes tratan sobre derecho laboral, ecología, relaciones sexuales y a todo ámbito relativo a la vida diaria. Si lo anteriormente dicho no convence al laico, tiene el más grande logro de pueblo alguno: la creación del Estado de Israel, luego de 2.000 años de ser apátridas. Ese es el país en que debe estar todo judío que se precie de t^J. Al consultársele cómo conjugar las diferencias generacionales, respondió que estamos atrasados, que no sabemos contestar a las i interrogantes del judaismo joven. Señaló que nuestro arsenal ideológico es patéticamente superficial. Les decimos que hacer Aliá es bailar la hora, cantar Hatikva y cosas por el estilo. La realidad es otra, Israel no es eso, hay que trabajar duro y es necesario prepararlos para esta vida que no es tan colorida como se la presentamos. Otra interrogante fue qué recetario podía dar. Respondió que éste no existe, sólo el compromiso individual de cada persona de dar todo de sí. Relató que un rabino y sus jasidim, de 15 y 16 años, al ver en Rusia por primera vez la locomotora corrieron a verla. Todos miraban asombrados el monstruo que vomitaba fuego. Al volver a la sinagoga el discípulo predilecto dijo que podían seguir estudiando. El rabino le ordenó que llamara al resto de los niños, los que se sentaron alrededor de él. Les consultó qué habían aprendido de esa escena. Todos dieron respuestas vagas. El rabí les indicó que habían aprendido la mejor lección de su vida. “Ustedes vieron 20 carros, hechos de acero, fierro y madera, y uno de ellos, el que tenía fuego, los arrastraba. Cuando sigamos estudiando preparémonos para que dentro de cada uno de nosotros haya un fuego, con el fin de llevar todos los carros judíos posibles hacia la meta. ANTONIO FEVER Garage Schwarz Julio Schwarz, diplomado en Austria Desabolladura, Pintura, Electricidad, Tapicería, Mecánica en general. LINGUE 8 8 7 , FONO 8 7 46 » PASTELERIA Y SALON DE TE su atlanxe t)e oiTipacWit J£t3 a» Atendido por sus propios dueños (Frente al Teatro Rex) Huérfanos 726 — Teléfono 34570 Sucursal: Av. Vitacura 3891 - Fono 482741

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