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Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1972-04-01 · 4 (4.1972) · p. Seite 7

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Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXXIV (1972)
Issue
4 (4.1972)
Date
1972-04-01
Page
Seite 7 (sequence 7)
Language
German
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ABRIL 1972 7 DICE GOLDA MEIR: “EL DISCURSO DE HUSSEIN NO CONTIENE ANUNCIO DE PAZ“ JERUSALEN (Especial) Comentaristas diversos atribuirán quizá un significado de largo alcance a este discurso tan esperado. Pero si fue grande la expectativa, grande ha sido la decepción. El discurso del Rey de Jordania no contiene un anuncio de paz. No se basa en el principio del acuerdo y no revela disposición a las negociaciones. Es una declaración jactanciosa y unilateral que no presta servicios a la causa de la paz, sino que puede alentar a los elementos extremistas que ansian la guerra contra Israel. En todo ese plan detallado, no se mencionó siquiera el término paz. Es un plan que trata sobre territorios que no obran en su poder y que él pretende conseguir por medio de una liberación entre comillas. El Rey Hussein en su discurso no se refiere al Estado de Israel como a un país con el cual necesita llegar a un acuerdo y a un entendimiento. La jactancia recorre como una médula espinal el discurso de Hussein. Se empeña en fijar a Jerusalén como la capital de Palestina, pero no define con el concepto de Palestina a los territorios administrados, sino a todo nuestro país. Se unge Rey de Jerusalén por su cuenta y en su sueño se ve como gobernante de extensiones más grandes que las que se encontraban bajo su dominio antes de la derrota que sufrió en Junio de 1967. Si el Rey de Jordania considerara conveniente operar cambios en la estructura interna de su reino, si después de una negociación hubiéramos llegado a un acuerdo en todos las problemas que se vinculan con un acuerdo de paz, inclusive sobre la cuestión territorial, no sería de nuestra incumbencia fijar una posición en temas que conciernen a la soberanía de Jordania. Pero en este caso, el Rey se conduce, como si fueran suyos los territorios que no son de él y que no obran en su poder. En sil entusiasta exaltación de libertador de territorios e instaurador de Reinos, llega inclusive a fijar a Jerusalén, la capital eterna de Israel, como la capital de Palestina. A decir verdad, este plan concierne a los intereses más vitales de Israel. Ningún problema se solucionará por un medio que se oponga a un acuerdo con Israel o que no cuente con su anuencia. Cualquier solución constructiva será alcanzable sólo por medio del entendimiento y de un acuerdo con Israel. Israel continuará con su política clara en Judea y Samaría y mantendrá el sistema de los puentes abiertos.. Israel vió como positiva la estabilidad interna que reina últimamente en Jordania. Nosotros vemos positivamente la negativa jordana a sumarse a los intentos de establecer el frente oriental. Es difícil imaginar a un país que tanto pueda beneficiarse de la paz como Jordania,. pués cuánto antes Jordania se conduzca conforme a sus necesidades verdaderas e independientes', cuanto ántes se despoje de la jactancia y de los planes vanos, tanto ántes podrá orientar sus recursos y sus medios, a horizontes constructivos, apoyándose en la buena vecindad de Israel. El plan formulado por el Rey de Jordania no puede servir de base para un acuerdo con Israel. Todo el plan es un invento asombroso de sus promotores. Hay un único camino, aunque encierra un riesgo, y es la negociación seria para lograr una solución de paz: irrumpir con osadía y con el sentido de realidad en el entendimiento y en el acuerdo. Cualquier otro camino decepcionará. Israel sigue fiel a su política. Conserva la situación tal cual se fijó en los acuerdos del cese de fuego. Fortalecerá su posición según lo requieran las necesidades de su seguridad y de su desarrollo, y está sinceramente dispuesto a realizar negociaciones serias con miras a la paz ....” Ei espíritu de la Izquierda en el conflicto Arabe-Israelí Por JEAN CASSOÙ Recuerdo la época en que mis amigos yugoeslavos sentaron bases de su posición, tan valiente como precaria, en el rechazo del dilema de los dos bloques. Entonces parecía, en efecto, que fuera del enfrentamiento de estas dos enermes potencias militares, habría lugar para un tercer mundo y para toda nación consciente de las condiciones que la rodean y resuelta a trabajar, a partir de ella, por su progreso social y su independencia. Por desgracia, la rivalidad de las nos potencias, cada vez más envanecidas y exigentes, se manifiesta hoy en día en los términos de una grosera simplificación maniquea: todo lo que sucede en el mundo debe ser clasificado en fundón del Bien o del Mal. Según el partido al cual se pertenece, izquierda o derecha, se identificará a les Estados Unidos c a la Unión Soviética cm el ángel del Bien o el demonio del Mal. La izquierda no debe aceptar esta simple y pueril representación del conflicto. Ya desde sus comienzos, se debió rechazar cualquier ineluctabilidad absoluta y total. La historia no se resume en la mítica lucha de Ormuz y Arimán. Es una aventura más compleja, donde intervienen causas muy diversas, por encima de los dioses buenos y malos, hay otra instancia, la de los principios. Hace al espíritu de izquierda el tenerlos en cuenta. Y a su luz deben ser examinados los sucesos del Medio Oriente. Así aparece otra simplicidad, por entero diferente de la que pretende descubrir en todas partes la mano de los norteamericanos o de los rusos. La creación del Estado de Israel nace de una necesidad humana, la que tienen los judíos de escapar de los pogroms de Rusia, Polonia, Rumania. Constituyó una valiente empresa de vida. Recibió la aprobación de todas las naciones, inclusive la entusiasta aprobación de los Soviets. Jamás fue aceptada, en cambio, por los árabes. Sus dirigentes, su prensa y radio, nunca dejaron de dirigir contra este pequeño Estado civilizador instalado entre ellos, sus vociferaciones de energúmenos y matamoros, llamando a la guerra santa, exterminadora. Eh seis días, Israel rompió el cerco belicoso que lo amenazaba y ocupó territorios que, con la prespectiva de negociar, le servían de garantía. Después de tantas provocaciones sufridas por Israel, como la de Akaba, hablar de una agresión israelí es una burla. Exigir como condición previa a toda negociación el retiro de las tropas israelíes de los territorios ocupados, es otra. Sólo resta, en un plano de seriedad justo y concreto, la obligación de llevar a ambos adversarios a una negociación cuyo resultado sería asegurar una paz duradera y, relaciones normales, fecundas, entre ellos. El primer problema a examinar y resolver es el de los refugiados palestinos, que se origina con el establecimiento del Estado de Israel en esa región del mundo. Este problema también pone en juego a los principios morales que esencialmente incumben a la izquierda. Su solución, encarada desde un punto de vista humano y democrático, puede aportar soluciones humanas y democráticas a otros problemas que convulsionan esa zona. Lo menos que se puede adelantar es que la regresión política que reina en la mayoría de los países árabes y las maniobras imperiales de los intereses petroleros, no facilitan ninguna solución. ¿Qué mejor puede hacer la izquierda francesa, de acuerdo a los principios y voluntad que la deben animar, que convocar a las fuerzas de izquierda árabes e invitarlas a dialogar con los sectores de izquierda, abiertos, liberales, verdaderamente democráticos de Israel? La izquierda, al lado de los interlocutores árabes e israelíes, debe y puede esforzarse por secularizar, racionalizar, humanizar el debate, despojándolo de referencias pasionales, ya sean bíblicas por parte de los israelíes, o racistas, en el caso de los árabes. Y el primer punto de este diálogo debe ser el problema palestino que, tanto moral como prácticamente, tanto en el plano de la justicia como en el de la realidad política, es uno de los problemas-clave. La izquierda francesa, por último, no puede más que ser fiel a sí misma. En este sentido, debe preocuparse por las posiciones que adopta el gobierno de Francia. Las reiteradas propuestas del presidente de la República, o los ministros, las declaraciones de neutralidad desmentidas por la invitación a París de los jefes de estado y militares árabes que vienen con sus belicosos discursos, las ventas de armamentos que se efectúa, todo ello debe persuadir a los franceses que se proclaman y consideran de izquierda, que, si bien no se puede declarar razonablemente y con certeza que el capitalismo o el progresismo se hallan exclusivamente del lado de Israel o de los árabes, por lo menos se puede constatar que la mala fe, la arbitrariedad, la impertinencia, el desprecio por toda verdad, generosidad y justicia, se hallan del lado del gobierno francés. “Indice”, (DAIA) Buenos Aires, 1969 NUEVO CURSO DE ESPECIALIZACION PARA EMPRESARIOS LATINO¬ AMERICANOS Recientemente se inauguró en Natania el Quinto Curso de Administración Industrial, que es organizado para directivos de la América Latina por el Instituto Israelí de Productividad, en virtud del acuerdo de cooperación técnica existente entre Israel y la Organización de Estados Americanos. Asistieron al acto inaugural el Ministro de Trabajo de Israel, Sr. Josef Almogui, los embajadores de Brasil, Costa Rica y Ecuador, y otras personalidades. En sus conceptos, el Sr. Almigui destacó el aporte que Israel es capaz de hacer a naciones como las latinoamericanas, que se enfrentan con problemas similares a los que debe solucionar este país. Participan en el curso veinte becarios, todos ellos directivos en sus respectivas especialidades, entre los que figuran economistas, ingenieros, químicos y empresarios industriales, así como un agrónomo, un abogado y un auditor. Los estudiantes proceden de la Argentina, Brasil, Costa Rica, Chile, Ecuador, Honduras, México, Paraguay, Uruguay y Venezuela. FALLECIO EL EX MINISTRO IOSEF SAPHIR TEL AVIV (OJI).— A los 70 años de edad, faleció el ex ministro de comunicaciones de Israel y diputado del Parlamento israelí (Knésset), Iosef Saphir. Nacido en Jaffa. dedicó toda su vida a actividades públicas. Citricultor de profesión, ocupó varios altos cargos en la vida nacional judía, como dirigente del Partido Liberal Sionista. Perteneció a la Knésset desde el año 1949, e integró en varias oportunidades el gobierno de Israel. En los años 1940 al 1951 fue intendente de Pétaj Tikvá. Publicó varios importantes trabajos sobre agricultura, vida económica y política de su país. Años atrás visitó las comunidades judías de América Latina.

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