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Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel · 1971-12-01 · 12 (Diciembre, 1971) · p. Seite 4

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Journal
Boletín informativo de la Sociedad Cultural Israelita B'ne Jisroel
Volume
XXXIII (1971)
Issue
12 (Diciembre, 1971)
Date
1971-12-01
Page
Seite 4 (sequence 4)
Language
German
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4 BOLETIN INFORMATIVO DICIEMBRE JUSTICIA PARA JERUSALEM Por Monseñor John M. Oesierreicher (Jerusalén) El presente artículo fue publicado por el “The New York Times”. Monseñor John M. Oesterreicher es el Director del Instituto de Estudios Judeo-Cristianos de la Seton Hall University de Estados Unidos. (OJI).— La edición del 8 de abril del corriente año del Servicio de Documentación de la Conferencia Católica de los EE. UU., contenía una carta dirigida al Papa Paulo VI por tres Obispos jordanos, uno del rito latino, otro que era cristiano griego ortodoxo y un tercero ortodoxo griego. No sé cómo esta carta tan privada alcanzó a publicarse. Pero ahora es del dominio público y me haría cómplice de una grosera manipulación del “problema de Jerusalén” si dejara de contestar a sus diversas falsedades. Me hago cargo plenamente de que “grosera manipulación” es una expresión dura; por lo regular, mi respeto por la función episcopal me inclinaría a no usarla. Pero en esta instancia ese mismo respeto me obliga a enfrentarme a los tres Obispos. En su primer párrafo, los Obispos hablan de Jerusalén como “tradicionalmente unida a Jordania”. ¿Son tan ajenos a este mundo, tan separados de todas las fuentes de información, que ignoran la historia reciente? ¿O son tan parciales que no tienen reparo alguno en aceptar la propaganda nacionalista de su país? Jordania —llamada hasta 1946 Transjordania— apenas tiene más de cuarenta años de existencia . Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial fue revisada la situación de Transjordania. En mayo de 1946, la Asamblea Legislativa cambió su nombre por el de “Reino Haschemita de Jordania” y proclamó Rey al Emir. Cuando en 1948, luego de la constitución de Israel, los ejércitos de Egipto, Irak, Siria y Libano libraron la guerra contra el naciente Estado, las fuerzas jordanas se unieron a aquéllos. Ni siquiera la combinación de todas estas tropas árabes pudo aplastar a Israel. Pero, después del armisticio jordano-israelí de 1949, el Rey Abdulla se anexó dos mil millas cuadradas de Palestina Central, la llamada Ribera Occidental, junto con la Antigua Ciudad de Jerusalén. Jordania todavía tendría bajo su dominio a la Ciudad Antigua si no hubiese lanzado la Guerra de los Seis Días, haciendo caso omiso de la advertencia del Gobierno israelí. En la mañana del 5 de junio, poco después de que la primera ola de aviadores destruyera a la Fuerza Aérea egipcia, el entonces Primer Ministro, Levi Eschkol. envió un mensaje al Rey Hussein, por intermedio del Comisionado de las Naciones Unidas, general Bull. Declaró que Israel no iniciaría ninguna acción bélica. Pero, si Jordania abría las hostilidades Israel respondería con todo su poder, y el rey mismo tendría que asumir la responsabilidad de sus consecuencias. El rey, cautivo de su alianza con Nasser, desoyó la advertencia y así perdió la Ciudad Antigua. Si la breve posesión de la Ciudad Antigua por parte de Jordania (1949-1967) puede llamarse tradición, entonces el estacionamiento del Ejército soviético de ocupación en Cnecosiovaquia también io es, y el Tíbet podria llamarse una parte tradicional de China Popular . Los tres Obispos hablan de planes de vivienda de las autoridades israenes "en las colinas de los alrededores" de Jerusalén y proclaman a viva voz que este proyecto de edificación modificara rápidamente el aspecto y las características de la Ciudad Antigua. No alcanzo a comprenuer en qué forma un proyecto de edificación, deseable o no, puede cambiar el carácter sagrado de la Ciudad Antigua, equivale a decir que los planes modernos de edificación para Chevy Chase, Maryiand, Arimgton, Virginia y otros suburbios de Washington, privaran a la Casa Blanca y su zona circundante de su significado histórico. Los Obispos van más lejos aún y declaran que este “cinturón hebreo” alrededor de la vieja ciudad encerrará a miles de familias árabes, lo mismo cristianas que musulmanas, dentro de "un sofocante ghetto”. La consecuencia de esto será, sostienen los Obispos, que estas familias deberán optar por “morir lentamente (sic) en los Santos Lugares”, o bien, emigrar. “Nuestros Santos Lugares, sin la presencia de cristianos, se convertirán en museos”, según la queja de los Obispos. Me parece que aún hoy algunas de las iglesias, con su abundancia de objetos de devoción, iconos y lámparas colgantes, hacen que los Santos Lugares se asemejen más a museos que a iglesias (Para que no se me malentienda, admiro a los iconos y me agradan las lámparas colgantes, pero no me seduce su excesiva multiplicación). Además, me parece que los pobres niños árabes, al ofrecer sus mercancías a los peregrinos y turistas en forma escandalosa y con interminable insistencia, se cuentan entre los que lastiman el carácter espiritual de la ciudad. PREDICCIONES EMOCIONALES La idea de que los edificios a construir en las colinas de Judea convertirían a la Ciudad Antigua en un “sofocante ghetto” suena más a expresión febril o a un instrumento de propaganda que a un juicio meditado. La situación económica de los tenderos y trabajadores que integran la población árabe de la Ciudad Antigua, aunque difícil en un principio, ha mejorado grandemente bajo la administración israelí. Los camareros árabes, por ejemplo, que bajo administración jordana dependían totalmente de la buena voluntad de sus empleadores, tienen ahora su sindicato y perciben un salario adecuado. Ninguno de ellos tiene necesidad de emigrar. No obstante, los tres Obispos no se contentan con asustar al Papa Paulo VI y al mundo con un nuevo torrente de refugiados. También le quieren hacer creer a él y a nosotros que el “cinturón hebreo” imposibilitará el libre acceso a los Santos Lugares. Sus temores tendrían algún viso de racionalidad si ese “cinturón hebreo” fuese una serie de fortificaciones militares o una hilera de puestos policiales en vez de un número de casas de departamentos. Quien haya vendido a los Obispos la idea de que estas viviendas detendrán la corriente de peregrinos debe estar sufriendo de imaginación alterada. ¿Qué interés pueden tener los israelíes en eliminar una fuente de ingresos tan formidable como la de las peregrinaciones? En realidad, el Ministerio de Turismo utiliza todos los medios a su alcance para fomentarlas. Se podrían simplemente rechazar las predicciones de los Obispos por ser altamente emocionales, si no fuera que arrojan un manto de silencio sobre el hecho de que el acceso a los Santos Lugares estuvo grandemente restringido durante el dominio jordano. Ningún peregrino cristiano podía cruzar la frontera entre Israel y Jordania si su pasaporte contenía una visa israelí. Los cristianos domiciliados en Israel podían visitar los santuarios, entonces ubicados en Jordania, únicamente en determinadas ocasiones o con permisos especiales. Los judíos, fuesen israelíes o no, ni siquiera podían acercarse al Muro Ocidental u otros lugares que les eran caros. Los musulmanes que vivían en Israel no podían, ni pueden hasta este día, visitar a sus parientes en Jordania, ni siquiera pasar a través de ese país en direccin a La Meca. No quiero arrojar todo el peso de esta política tan inhumana e irreligiosa sobre Jordania. La Arabia Saudita, custodia de La Meca, no permite a los La Ciudad Vieja de Jerusalén. israelíes musulmanes entrar a su país para realizar su peregrinación a la Gran Mezquita, que es el sueño dorado de todo musulmán y una obligación de todos los musulmanes lo suficientemente prósperos. Los Obispos no sólo guardan silencio sobre estos hechos; pretenden también que los temores que los hostigan son reales. Habiendo tocado la alarma de que en lo sucesivo ni los cristianos ni los musulmanes tendrían libre acceso a la Ciudad Santa, sino que se verán “forzados a trasponer el cinturón hebreo.. . donde podrían ser sometidos a un control y discriminación”, cambian repentinamente de actitud y presentan como realidad lo que hasta entonces podría haberse tomado por una pesadilla. Preguntan: “¿Podemos quedarnos callados frente a semejantes injusticias y tanto abuso de poder?” Califico semejante retórica de totalmente inconvincente . Lo que más deploro en su carta no es que los Obispos se muestren alarmistas, lo que sería bastante malo, sino que pretenden hacer sonar la alarma en el nombre de Jesús. “Como Jerusalén está entera y efectivamente ocupada por Israel —escriben—, nos parece que estamos obligados, ante Dios, ante la historia y ante nuestras conciencias, a leventar la voz de Cristo...” Me permito la osadía de recordar a los tres Obispos que Jesús, la Palabra de Dios para todos los hombres, fue judío, no jordano. Tengo, empero, la esperanza de que, con su inconmensurable amor, El les repetirá aquella plegaria tan especial: “Padre, perdónalos; no saben lo que hacen”. NUEVA LEGISLACION LABORAL El proyecto de ley que daría vigor legal a los acuerdos laborales para evitar huelgas no autorizadas o improvisadas ha sido aprobado por el Gobierno y por la Knésset. ¿Cual es su significado? Profesor I. Zamir, catedrático de Leyes del Trabajo en la Facultad de Derecho de la Universidad Hebreo de Jerusalén: “Creo que la ley propuesta en sí misma no será suficiente. Al mismo tiempo, puede ser de utilidad en dos sentidos: en primer lugar, por primera vez se determinará en forma clara una norma social, según la cual durante la vigencia de un acuerdo laboral no se empleará el instrumento de la huelga. En ese sentido, la ley podría tener valor educativo. En segundo lugar, al determinarse la posibilidad de que el empleador exija una indemnización de los trabajadores, si se realiza una huelga mientras está en rigor un acuerdo laboral, se fija un cierto precio a los huelguistas, y de esa forma puede ayudar a evitar huelgas apresuradas, irresponsables e injustificadas. Para obtener esos resultados es preciso que el Gobierno, que es el principal empleador en los servicios esenciales, aplique la Ley en forma enérgica y decidida; vale decir, que exija inder<nizaciones de los trabajadores en servicios públicos que declaren huelgas durante el período da vigencia del contrato colectivo, lleve el proceso judicial hasta el fin, y perciba las indemnizaciones. De otro modo, al cabo de corto tiempo se comprobará que la Ley “no tiene dientes”. M. Mosevics, presidente de la Unión Industrial, no cree que el marco legal pueda ser de aguda en la situación creada en el complejo de relaciones laborales. Pero de hecho no hay otra salida, y tal vez a corto plazo sea una solución. De todas maneras, no da una respuesta a los problemas a largo plazo de las relaciones laborales. El Sr. Mosevics sugiere, después que se demostró en que medida la situación es grave, crear un organismo compuesto de expertos en relaciones laborales y economía, que determine las causas de las malas relaciones laborales en la hacienda israelí, y recomiende soluciones. R. Shalem, secretario del Comité Nacional de Hospitales Estatales; opina que la ley será nociva para los trabajadores. “No vienen días felices para los trabajadores en Israel”. Antes de tomar decisiones el Gobierno hubiera debido comprobar si sus representantes en las negociaciones con los Comités Obreros eran adecuados para su función, y si empleaban los instrumentos apropiados para eliminar conflictos laborales. Nos duele comprobar que la Histadrut se deje arrastrar por el Gobierno. El público trabajador se verá en inferioridad de condiciones ahora, y ninguna ley podrá limitar sus derechos”. "Igeret" Tel-Aviv DOS OBRAS DE TEATRO ATACAN EL REGIMEN DE NASSER La televisión egipcia transmitió el 19 de noviembre la obra de teatro “El zorro”, que enfoca en forma crítica a la policía nacional secreta y sus métodos de represión durante la administración de Gamaí Abdel Nasser. La obra describe a la policía secreta como habiendo aterrorizado a las masas egipcias, mientras pasaba por alto la corrupción y los crímenes comunes. En la audición, el autor, Faiz Halawe, dijo que dejaría de escribir ese tipo de obras críticas “por temor de ser mal interpretado y ser explotado como un cuchillo en la espalda del actual gobierno”. El corresponsal en El Cairo de “Le Monde”, de París, informó el 3 de noviembre que otra obra de teatro con un tema similar, “Los fantasmas de Heliópolis”, se estaba representando ante públicos numerosos. Agregó: “Esa condena de la sociedad está en principio dirigida contra la herencia de Nasser. Esa es la razón por la cual, bajo el régimen de Sadat, que sostiene haber restaurado el imperio de la ley, los censores han autorizado la representación, sin tal vez darse cuenta que muchos de los males expuestos por su autor aún subsisten”.

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